Portada :: Amrica Latina y Caribe
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-05-2015

Despus de la Cumbre de Panam
"Amrica Latina no necesita que Washington le d lecciones"

Redaccin de PlanV
Rebelin


El profesor estadounidense Eric Hershberg es director del Centro de Estudios sobre Amrica Latina, de la American University de Washington DC. Estuvo en Quito para brindar una serie de conferencias en la Universidad Andina Simn Bolvar sobre las relaciones de Estados Unidos con la regin y la marcha de las conversaciones entre EE.UU. y Cuba.

En qu medida el inicio de relaciones con Cuba implica una nueva etapa en las relaciones con toda Amrica Latina?

S, implica una nueva etapa en la medida en la que el presidente Obama se dio cuenta en algn momento del ao 2013 que de no cambiar la poltica con Cuba no iba a tener Cumbre en Panam y que la "no cumbre" de Panam iba a convertirse en el lema que resumira las consecuencias de su presidencia en las relaciones con Amrica Latina. Y reconoca que esto era una forma de quedar en la historia que no le apeteca y entonces tena que resolver ese tema. Y se dio cuenta que parte del problema era que l haba sido mal asesorado con respecto a Amrica Latina y deleg a gente de su altsima confianza en la Casa Blanca, el papel de comenzar las negociaciones secretas con los cubanos, sin pasar por el Departamento de Estado. A la vez reconoci que haba otros temas en las relaciones entre Estados Unidos y Amrica Latina que haban las deteriorado en extremo durante su presidencia y en ese momento designo al vicepresidente Biden a que tomara las riendas para coordinar las relaciones con las principales contrapartes de la regin. Esto ha pasado desde hace un ao, en el cual Biden ha sido la persona clave que interacta sea con el tema de los migrantes de Centroamrica o con los brasileos.

Y qu es lo que estaba haciendo tan mal Obama frente a Amrica Latina?

Lo que estaba haciendo mal era que en cada tema que a Amrica Latina le importaba la administracin Obama no cooperaba: migracin, cooperacin en lugar de imposicin en el tema de la lucha antidrogas, Cuba, Snowden Cualquier cosa, por ejemplo la actitud frente a Venezuela; no es algo que los norteamericanos entienden plenamente, algunos s, otros no. Que no es el caso de que haya una discrepancia en la postura de la Casa Blanca frente a Santos o Dilma respecto al gobierno venezolano; lo que hay es una madurez en las capitales de los pases sudamericanos, que no lanzan comentarios irresponsables ni mal pensados, como hizo en algunas ocasiones el Departamento de Estado. Cada vez que desde una perspectiva sea ingenuidad, prepotencia, ignorancia o mal clculo- se lanzara desde el Departamento de Estado una declaracin que complicaba la situacin con Venezuela, cada vez ms gente deca: estamos harto de esta gente. Y creo que esto se dio a lo largo del ltimo ao, comenzando con la apertura de las negociaciones secretas con los cubanos, y agregara los mensajes conciliatorios con los brasileos luego de las elecciones para reprogramar la visita de Dilma, adems de no criticar a los pases que no comparten la visin de la Alianza del Pacfico sino simplemente trabajar profesionalmente con los que s la comparten. A ello se agrega la decisin de la Casa Blanca de actuar unilateralmente para normalizar la situacin migratoria de cinco millones de latinoamericanos; la decisin de proponer mil millones de dlares de ayuda para Centroamrica Todos estos son gestos que estuvieron ausentes durante cinco aos y medio y que ahora ha cambiado desde hace ms de un ao. Es un cambio importante.

Y cundo exactamente se da cuenta Obama de que est siendo mal asesorado?

El momento clave fue cuando sali de la Cumbre de las Amricas en Cartagena. l no entenda lo que pas. A l le haban dicho que Cartagena iba a ser una gran celebracin de cunto los latinoamericanos le queran, lo contentos que estaban y no saba lo que pasaba. Destituy entonces a sus asesores, si uno mira el transcrito de los comentarios de Obama en Cartagena estuvo absolutamente alucinado. No saba el nivel de desencanto que haba. Lo decimos de broma siempre, pero lo mejor que le ocurri ah fue el escndalo de las prostitutas con su servicio secreto, porque eso distrajo de lo catastrfico que fue lo sustantivo.

En ese tiempo estaba Hillary Clinton en el Departamento de Estado, se puede atribuir a ella esa visin distinta?

No, creo que ha habido continuidad desde Clinton hasta John Kerry, no veo cambios ah. Y no creo que para alguno de ellos haba sido prioritaria Amrica Latina; por motivos obvios ellos tenan una prioridad en Oriente Prximo, en Asia, Rusia y un largo etctera. Y para ellos Amrica Latina no fue prioridad, no han tenido los cuadros ms aptos para Amrica Latina, y yo creo que lo que ha ocurrido recin es que la Casa Blanca ha tomado la iniciativa, ha llevado con ellos al Departamento de Estado, y eso no fue por el cambio entre Clinton y Kerry, sino el reconocimiento de que necesitaba un liderazgo con la impronta del presidente para que el status quo de los primeros cinco aos de la administracin fuese superado.

Qu espera la Casa Blanca con este cambio de poltica?

Espera primero que la historia reconozca que fue Obama quien puso fin a una poltica absurda y hasta vergonzosa y humillante para Estados Unidos frente a la opinin seria del hemisferio. Creo, en segundo lugar, que Obama reconoce que las medidas que l ha propuesto con respecto a la migracin son justas y correctas, pero tambin contribuyen a consolidar un clivaje poltico dentro de Estados Unidos, con implicaciones partidistas en las cuales esta generacin y las prximas generaciones de latinos en Estados Unidos van a reconocer a quien votar y a quien no. Eso es consolidar un clivaje fundamental para el futuro electoral en Estados Unidos y en el cual los republicanos estn dando campo abierto para asegurar que esos votos latinos queden con los demcratas en los prximos cincuenta aos. Ese es un gesto correcto y humanitario primeramente, y luego es un gesto poltico sabio a la par que deja que los republicanos se suiciden polticamente, y en tercer lugar fortalece la imagen de Estados Unidos frente a sus interlocutores en Amrica Latina, porque ellos reconocen que este es un gesto para reconocer los derechos y la humanidad de los latinoamericanos que viven en Estados Unidos, y que Obama es la persona que desde la presidencia ha reconocido su humanidad.

Si el camino es el correcto con Cuba y con la migracin latina, qu pas en el caso de las sanciones a funcionarios del gobierno venezolano? Fue un error?

S, fue un error y una estupidez, y lo reconoci la Casa Blanca unos das antes de la Cumbre de Panam. Casi le dio un regalo a Maduro para que la Cumbre se concentrara en eso.

Por qu sucedi ese error?

Eso sucedi porque hay gente en la burocracia del Departamento de Estado que tiene un visin muy maniquea e ideologizada y muy superpotencializada del papel de Estados Unidos y el derecho de Estados Unidos de opinar sobre lo que le da la gana. Es ms, no es solamente que hay esos burcratas que han tenido una gran influencia sobre la poltica con respecto a Amrica Latina y piensa que si un congresista le pide que haga una declaracin y no la hace, el momento que lo nombren embajador le va a obstaculizar el nombramiento. La administracin Obama dej pasar esa declaracin sin haber pensado en las consecuencias; cuando se dieron cuenta Benjamin Rose, el asesor de Obama, sali desde la Casa Blanca y dijo que fue un error de mal juicio y se comunicaron directamente con los brasileos, los colombianos y los mexicanos diciendo que fue un error de Estados Unidos y pidieron que esto no se convierta en show en Panam. Y enviaron a Thomas Shannon, que es el ms antiguo de los diplomticos estadounidenses, a reunirse con Maduro e intentar tranquilizar las cosas. Y eso les sirvi, pero fue un error de cualquier manera, y lo que no entiende esa gente -y no les importa porque lo que quieren es un show- es que si uno quiere que Maduro salga de la presidencia y que Venezuela logre gobernarse por gente no tan radicalmente irresponsable, la forma en que eso tiene que ocurrir y te lo van a decir en Brasil, Colombia o Mxico- es que se llegue a las elecciones legislativas limpias en la segunda mitad del 2015, y debe haber acuerdo acerca de cmo se van a dar esas elecciones y, aunque roben un poco, el chavismo va a perder, y perdiendo esa eleccin, con el acompaamiento de pases latinoamericanos puede haber una transicin equilibrada y ordenada en Venezuela. Una poltica de condenas al gobierno venezolano, como de crticas a los gobiernos latinoamericanos por no salir a apoyar un caos y un colapso en Venezuela, no es una postura constructiva. Y yo creo que hay gente en la Casa Blanca que entienden que si eso es lo que Estados Unidos quiere hacer es mejor que se callen y dejen que Colombia o Brasil -y creo que El Vaticano puede desempear un papel- lideren el acompaamiento internacional a la dinmica interna venezolana. Amrica Latina no necesita que Washington d lecciones de cmo conducir sus polticas internas ni sus comentarios sobre poltica de los pases vecinos; eso era en el siglo XX y hay que dejarlo atrs. Si uno tiene una conciencia histrica, entiende precisamente el grado de consenso que hay entre Santos, Roussef o Bachelet sobre cul debe ser el futuro de las Amricas, y un presidente norteamericano con conciencia histrica debe entender que con respecto a Amrica Latina es mejor callarse.

Sobre la Cumbre de Panam, cree que los pases de la ALBA, encabezados por Ecuador y Venezuela, resultaron aislados?

Efectivamente, resultaron absolutamente aislados, fracas completamente la idea de aprovechar la tontera de las declaraciones de Washington para desviar a la Cumbre. Fue una Cumbre marcada claramente por una especie de consenso alrededor del reencuentro entre Cuba y Estados Unidos y a travs de ellos de la regin. Creo que los jefes de Estado que no pudieron resistir intervenir con comentarios que buscaban confrontacin quedaron bastante aislados. El hecho de que no hubo ni aplausos ni ecos es testimonio de cun marginales han quedado esas posturas. No soy especialista en poltica exterior de Ecuador ni en poltica interna, pero me parece un error, a escala hemisfrica, que Correa se apunte a ello. No gana nada, ni entiendo qu puede ganar a lo interno, pero a escala regional no gana nada; y si lo que Correa quiere es autonoma para hacer lo que le da la gana, lo que ms le sirve es navegar con el consenso en la regin y dejarlo ah. Pero por cualquier motivo, sobre el cual no voy a especular, opt por ese camino, y eso no le ayuda. Y vamos a ver en el transcurso del 2015 que el camino prudente para los gobiernos del ALBA no va a ser defender a ultranza al gobierno de Maduro, porque esa es una estrategia para perder, porque ese gobierno es inviable.

De todas maneras, no s que piense de la poltica de Rafael Correa respecto a los ataques al Sistema Interamericano de Derechos Humanos, especialmente contra la Comisin Interamericana; poltica que se sustenta en una confrontacin aparente con los Estados Unidos. La Casa Blanca toma en cuenta esto, le hace caso a Correa?

No, yo no creo que le hace mucho caso. Creo que lo encuentran como un loco de por ah y no les importa mucho.

"Fue una Cumbre marcada claramente por una especie de consenso alrededor del reencuentro entre Cuba y Estados Unidos y a travs de ellos de la regin. Creo que los jefes de Estado que no pudieron resistir intervenir con comentarios que buscaban confrontacin quedaron bastante aislados".

Pero no cree que de todas maneras esa poltica de Correa puede causar daos en el Sistema Interamericano, o eso ya est neutralizado?

Ni lo uno ni lo otro. El Sistema Interamericano tiene muchas dificultades hoy, que no se limitan a un pas. Ha habido crticas y hasta defecciones de diversos pases; Estados Unidos tampoco se presta a la autoridad de este Sistema, y tampoco puede decir mucho. Pero no creo que las posturas de Ecuador les ocupe mucho tiempo, ni que le den la mayor importancia.

Cmo ve la Casa Blanca la presencia ahora casi hegemnica de China en Amrica Latina? Qu tanto le preocupa eso?

En el ltimo ao se me ha hecho varias veces esa pregunta, y he dado una respuesta que creo vlida todava: yo no creo que a la Casa Blanca y, en general, al Departamento de Estado les preocupe en absoluto la presencia de China en Amrica Latina. Es ms, hasta creo que para ellos es un acontecimiento positivo; uno no puede entender el boom econmico de Amrica del Sur en la ltima dcada, sin entender la demanda desde China. Es un resultado positivo para Estados Unidos que Amrica Latina crezca durante una dcada; es ms, es una preocupacin si no va a crecer ms. Amrica Latina creci por la inversin y el comercio chinos, y lo han visto como una cosa absolutamente positiva. Es ms, si China est creciendo con el hierro, el petrleo y el cobre de Amrica Latina, esa China est produciendo y de esa forma construye demanda para la manufactura y servicios de Estados Unidos tambin; es decir, estamos igualmente dependientes del dinamismo de China y eso quiere decir que Amrica Latina se convierte en una sociedad de clase media, que puede ser ms democrtica y un mejor mercado para la produccin de Estados Unidos. Positivo suma positivo. Creo que hay un consenso sobre eso en Washington y que hay discrepancia en la derecha. El Partido Republicano lo ve en trminos de balance de poder, y piensa que esta "es nuestra regin", que China se est metiendo y es una amenaza a la seguridad. Yo no creo que esa es la postura de esta Administracin; sin embargo, cuando ven el tema del canal en Nicaragua o la cuestin de si fracasa la Alianza del Pacfico y el resultado es la hegemona de China en Asia, eso s le importa a Estados Unidos: su pivote a Asia; si eso no tiene xito les empezar a preocupar China; pero dira que ms all de esa situacin entre Maduro y el canal de Nicaragua, yo no creo que les importa.

Y cmo analiza usted la presencia de China en Amrica Latina?

Pienso que dejando al lado el tema de las desventajas del extractivismo -desde un punto de vista ecolgico y de ser un modelo de acumulacin que no crea empleo- el hecho de que desde el 2003 hasta el 2012 Amrica del Sur ha tenido ritmos de crecimiento que no ha tenido desde la poca de la sustitucin de importaciones es un logro enorme, y ha redundado positivamente en gobiernos como Uruguay, con cierto tipo de izquierda, hasta Brasil, otro tipo, o Bolivia, otro tipo de izquierda. Para mi eso eso es enteramente positivo. La preocupacin es qu pasa ahora, cuando en muchos de esos pases los frutos de esa bonanza no se invirtieron en una diversificacin productiva, en avances tecnolgicos, etctera; y ahora, cuando parece acabarse el ciclo de bonanza de las materias primas, qu es lo que va a impulsar la acumulacin y la creacin de empleo en esas sociedades; y, en ese sentido, la preocupacin tambin es qu es lo que va a proporcionar la base econmica que facilite y genere el apoyo poltico para grupos de poder que buscan transformar esas sociedades en sentidos progresistas. Eso para mi es una enorme interrogante; no es la forma como lo planteara la administracin Obama, pero no saber cul es el futuro de esas sociedades si China no les est impulsando es un problema, porque la visin de los organismos multilaterales, que es muy afn a la Casa Blanca, es que la meta para Amrica Latina es convertirse en sociedades de clase media, que son sociedades de consumo, liberales y que van a ser mercados de Estados Unidos, y lo que estaba impulsando todo eso es China y la demanda de los commodities. Si eso se est acabando, es una preocupacin. Es ms, tambin para Estados Unidos, China es fundamental y no quieren que esto se atene.

Volviendo a Cuba, cmo ve la relacin con Estados Unidos, cules son sus alcances y lmites y cules son las dificultades que deben sortear ambas administraciones?

Van a haber muchas y creo que hay creciente realismo en estos pases porque no han tenido nunca una relacin normal. Y no lo digo de broma: hablar de normalizar las relaciones entre Cuba y Estados Unidos es una cosa absurda, esa relacin ha sido colonial o lo que sea, menos normal. pero buscar una relacin de respeto o, en las palabras de Ral Castro, un trato como si fuera entre pases civilizados, eso ya ha comenzado. A nivel oficial hay un trato de respeto y con un tono civilizado. Ahora, para ir ms all hay muchos temas. Estados Unidos sigue con legislacin que obliga a que el gasto de fondos pblicos tenga el propsito explcito de derrocar al sistema poltico y econmico de Cuba; y Obama no puede eliminar eso, que es determinado por la legislatura, esos fondos estn ah y su gobierno tiene que gastar esos fondos que tienen el propsito, legal, de derrocar ese gobierno. Ese es un problema. Ahora, qu se puede hacer?; se puede negociar con los cubanos para entender que la "promocin de la democracia" no necesariamente tiene que limitarse a financiar cubrir gastos de alimentacin, vivienda o lo que sea a personas que tienen la actividad de derrocar al gobierno. Pueden tambin ser parte de programas de capacitacin de microempresarios. Eso tambin, se puede decir es fortalecer la democracia; pueden ser programas de crditos para nuevas cooperativas para extrabajadores de empresas estatales que ahora se convierten en cooperativas bajo la legalidad cubana. Esas cosas son muy complejas sobre todo porque gran parte de la burocracia en Estados Unidos, la cual implementa esos fondos, est comprometida sincera y profundamente con derrocar al gobierno cubano, llevan dcadas hacindolo. Es muy importante es que desde la Casa Blanca haya presin constante para que estos cambios se materialicen en comportamientos.

Y qu pasa con Cuba?

De la misma forma en Cuba: hay niveles y niveles burocrticos de profunda resistencia a la nocin de que pudiese haber normalidad de relaciones con Estados Unidos, y un temor a qu puede significa eso. Ral Castro va a tener que empujar, empujar y empujar para que esas resistencias vayan disminuyendo; pero a la vez hay que entender que Obama no tiene temor alguno de que si este proceso de aproximacin fracase, ese fracaso vaya a derrocar el sistema poltico y econmico de Estados Unidos; Ral Castro, tiene que, en cambio, prestar atencin a la estabilidad del orden poltico del Estado cubano; su compromiso principal es proteger a al revolucin, lo cual implica la consolidacin perpetua del Estado revolucionario cubano que es un Estado de partido nico y sin la posibilidad de ceder en el monopolio del poder poltico del Partido Comunista; eso no es negociable y Castro va a acompaar el proceso de creciente interlocucin con Estados Unidos, en diversas formas, siempre con eso en mente: en la medida en que ocurra algo que ponga en peligro esa prioridad ese proceso no seguir adelante. Ellos van a ser muy selectivos en las reas en las cuales aprovechar las nuevas posibilidades para interactuar con Estados Unidos; lo cual implica que algunas de las visiones de cmo en alguna forma Cuba se va a transformar de hoy a maana son exageradas. es una sociedad que se va a transformar de una forma gradual, creo que con una notable estabilidad una sociedad, en una sociedad de monopolio de poder poltico y con cierta diversificacin y autonoma econmicas que, quizs, y esto es un gran desafo, genere suficientes niveles de productividad para que la economa cubana logre proporcionar los recursos necesarios, tanto para que el Estado funcione, como para que la poblacin tenga suficientes bienes de consumo para sobrevivir con dignidad, lo que ahora no tiene, ese economa no funciona y lo sabe Ral Castro. Quizs esta apertura gradual y parcial pueda superar eso; no va a traer una sociedad rica ni una economa productiva ni racional pero puede superar el nivel en que est ahora, que es por debajo de lo necesario para reproducir el orden social y poltico. Y esa es la apuesta que estn haciendo.

http://www.planv.com.ec/historias/entrevistas/america-latina-no-necesita-que-washington-le-lecciones


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