Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-05-2015

Recuerda, Israel

Gideon Levy
Haaretz

Traducido del ingls para Rebelin por J. M.


 Ali Abu Jabal, refugiado palestino de 73 aos, habitante de Jenin, en la Ribera Occidental, sentado delante de un nural de Tierra Santa. Tena 7 aos cuando, junto a sus padres, dej la ciudad de Jaifa, durante la Nakba. (Foto AP)

 

El Estado de Israel debera inclinar la cabeza el da de la Nakba. Inclinarla en solidaridad y en participacin de la tragedia de una quinta parte de sus ciudadanos. Inclinar la cabeza como muestra de aceptacin de su responsabilidad en su desgracia. Inclinar la cabeza para pedir disculpas por lo sucedido.

Maana es el da de la tragedia del pueblo palestino, el da de recordar a sus vctimas, sus pueblos y las tierras perdidas, el da de la Nakba. No hace falta ser palestino para identificarse con su dolor, tambin se puede ser israel judo, incluso sionista, y honrar a aquellos para quienes el da de nuestra la independencia es el da de su tragedia. No hay necesidad de adoptar la narrativa palestina para reconocer que una terrible tragedia golpe a la poblacin nativa.

Es posible respetar el dolor del otro, del cual no hay ninguna duda histrica. Y para ser honrado y valiente tambin hay que preguntarse: Alguna vez el Estado de Israel se redimi por lo que hizo, con intencin o por accidente, de forma deliberada o por falta de eleccin, en 1948? Alguna vez dej la poltica que caus la Nakba? No sigue siendo la misma poltica de despojo, ocupacin, opresin, destruccin y expulsin, que contina hasta hoy, 67 aos despus de 1948 y 48 aos despus de 1967?

El da de la Nakba se supone que es un da de conmemoracin nacional, incluso si se trata de una minora, as como las fiestas de Mimouna, Saharna y Sigd -que se declararon oficialmente das festivos- son patrimonio de otras minoras. Deberan sonar las sirenas y celebrar servicios conmemorativos en las ciudades palestinas del Estado y transmitir programas especiales en la televisin para todos.

Por supuesto esto es solo una ilusin: durante un recorrido que hicieron algunos embajadores esta semana en emisiones de la Radio del Ejrcito, una mujer occidental diplomtica pregunt de buena fe si la emisora tambin transmite la msica rabe popular. Los anfitriones pensaron que se haba cado de la luna. De la luna tambin se han cado quienes pensaron que Israel debera conmemorar el da de la Nakba. Se les considera traidores

Pero la verdad es que no hay una prueba ms clara de la inseguridad de Israel sobre la justicia de su causa que la guerra librada para prohibir la Nakba. Un pueblo que est seguro de su causa respeta los sentimientos de la minora en lugar de tratar de atropellar su legado y su memoria. Un pueblo que sabe que algo terrible arde debajo de sus pies considera todas las referencias de lo sucedido una amenaza existencial.

Israel comenz su guerra contra la Nakba al da siguiente de producirse. No slo no permiti que los refugiados regresen a sus hogares y sus tierras, sino que tambin confisc sus propiedades abandonadas, destruy casi todas las 418 aldeas por premoniciones, las cubri de rboles plantados por el Fondo Nacional de Tierras y evit cualquier mencin de su existencia.

El concepto primitivo era que se poda borrar la memoria de un pueblo con los rboles, con la ley para suprimir el dolor y la conciencia por la fuerza. El pas de los monumentos prohibi cualquier monolito en recuerdo de la tragedia. El pas de las conmemoraciones y el regodeo con el dolor les prohbe hacer el duelo. Cada rabe que lleva una llave oxidada es considerado un enemigo, cualquier seal que remita a un pueblo destruido es una abominacin.

Pero no slo no hay justicia aqu, tampoco hay ningn beneficio. Mientras Israel intenta reprimir la memoria sta se intensifica. La Unin Sovitica trat de hacer lo mismo con los judos y otras minoras y fracas. La tercera y la cuarta generacin de la Nakba recuerdan y se atreven ms que sus predecesores. Sobre las ruinas de varios pueblos se levantaron campamentos de verano que luego fueron prohibidos. No hay un bisnieto de refugiado que no conozca su pueblo ancestral. Una herida no reconocida jams sana.

Qu bueno sera si Israel hubiera tomado algunas medidas simblicas! Qu hermoso sera si surgiera un Willy Brandt israel que se arrodilla, acepta la responsabilidad y pide perdn! Y si el pas tambin se cubriera de signos conmemorativos de lo que fue y ya no existe! Qu bueno sera si Israel permitiera maana a los ciudadanos de la minora conmemorar la tragedia como se debe, una de las mayores catstrofes nacionales y actuales de la historia! O al menos respetar su dolor.

Fuente: http://www.haaretz.co.il/opinions/.premium-1.2635855

 



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