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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-05-2015

Se abre el grifo petrolero en el rtico

Gerardo Honty
Alai


El Departamento del Interior de Estados Unidos aprob el pasado lunes 11 de mayo el plan de Shell para la explotacin de petrleo en el mar de Chukchi, frente a las costas de Alaska. Es una decisin que parece ir en contra de la poltica climtica y ambiental que el gobierno de Estados Unidos ha dicho promover, y resulta un duro mensaje al mundo en general en el ao en que se espera alcanzar un acuerdo climtico.

La explotacin de las reservas en el Ocano rtico tiene el potencial de liberar un adicional de 15,8 mil millones de toneladas de CO2 a la atmsfera (equivalente a las emisiones de todos los automviles de Estados Unidos durante 13 aos) y el aumento de las concentraciones globales de CO2 en 7,44 partes por milln[1].

La Secretaria Ejecutiva de la Convencin de Cambio Climtico, Christiana Figueres, dijo que no hara comentarios sobre los detalles de la decisin de Estados Unidos. Pero, hablando en general, dijo que el gasto de enormes sumas para extraer combustibles fsiles de entornos remotos - lo que ella denomina "inversiones de carbono de alto costo" - es una propuesta arriesgada. "Hay una creciente cantidad de anlisis que apunta al hecho de que tenemos que mantener la gran mayora de los combustibles fsiles bajo tierra"[2]. Y agreg: "Uno tiene que cuestionar la prudencia de seguir adelante con este tipo de inversiones"[3].

Pero para Shell, mantener el petrleo bajo tierra es imposible. Ben van Beurden, el presidente ejecutivo Shell, dijo al Washington Post que el petrleo y el gas seguirn siendo necesarios, incluso si la energa solar y elica expanda a tasas espectaculares. "Uno podra decir, 'no te preocupes, todo va a ser suministrado por fuentes renovables' pero eso es una fantasa. Si nos fijamos en el escenario ms optimista, el 75 por ciento de que la demanda de energa hacia la mitad de este siglo, viene de fuentes fsiles".

El rtico

Se estima que la regin contiene un 20% del petrleo y gas natural no descubiertos en el mundo (23.6 mil millones de barriles de petrleo y 104.41 billones de pies cbicos de gas) y la compaa espera iniciar la perforacin a mediados de ao.

Pero el mar de Chukchi es un lugar difcil y peligroso para perforar. La zona es extremadamente remota, a cientos de kilmetros de cualquier ciudad o puerto de aguas profundas, en medio de un mar a temperaturas extremas y olas de 20 pies, lo que hace compleja una accin rpida en caso de un accidente. El desastre de la plataforma Deepwater Horizon de BP ocurrido en abril de 2010, que ya ha costado ms de 14 mil millones de dlares en tareas de limpieza que an no terminan, parece no haber servido de escarmiento.

Y la probabilidad de que un accidente ocurra es bastante alta. Segn la propia oficina federal estadounidense encargada de evaluar los riesgos del proyecto de Shell, hay un 75% de posibilidades de que ocurra un derrame mayor a 1000 barriles de petrleo[4].

Los antecedentes de Shell no son buenos en la zona. En 2012 la empresa se vio obligada a evacuar su plataforma Kulluk, luego de encallar cerca de la isla Sitkalidak, en Alaska. El mismo ao, el Noble Discoverer -uno de los barcos de perforacin que Shell planea volver usar ahora- tuvo que responder por varios delitos y violaciones de seguridad y ambientales que lo llevaron a pagar multas por 8 millones de euros[5].

Por qu ahora?

El precio del petrleo viene cayendo desde hace un ao (ms de un 50% desde junio del ao pasado) y la explotacin en reas de difcil acceso como las arenas bituminosas de Alberta, sitios de aguas profundas de Brasil y pozos costa afuera en el rtico, es demasiado costosa. Entre marzo de 2013 y marzo de 2014 las 127 empresas petroleras ms relevantes a nivel mundial haban sumado ventas por USD 568 mil millones (MM) pero haban gastado USD 677 MM. La diferencia de USD 110 MM fue cubierta aumentando el endeudamiento (USD 106 MM) y venta de activos (USD 73MM) de manera de asegurar dividendos a los accionistas[6].

En los ltimos 4 aos las compaas productoras de petrleo no convencional en Estados Unidos han presentado prdidas por USD 21 MM an en tiempos en que el promedio de precios fue de USD 95 por barril de petrleo[7].

Es un panorama que parecera bastante desalentador para la industria, pero Shell ya lleva gastados USD 6 mil millones en el rtico y apuesta al aumento de la demanda y a la suba de los precios. Ann Pickard, vice presidente de la empresa en el rtico, lo ha explicado de esta manera: "Aunque el precio del petrleo se ha desplomado desde agosto pasado, Shell no cree que los precios se mantendrn bajos en el largo plazo. La produccin de los campos existentes est cayendo a una tasa promedio del 5 por ciento al ao por lo que la necesidad de una nueva oferta podra ser de hasta cinco millones de barriles al da por lo menos hasta 2030. Tenemos que planificar con mucha antelacin y los recursos del rtico son fundamentales para esta planificacin"[8].

Shell, al igual que todas las empresas del petrleo, se enfrentan al problema del "pico" del petrleo convencional y la necesidad de abrir nuevas fronteras no convencionales a pesar del riesgo que eso implica. La produccin de las 5 mayores petroleras mundiales (BP, Exxon, Chevron, Shell y Total) ha cado casi un 30% en los ltimos 10 aos (hoy producen menos de 8 Mb/d).[9]

Impacto en la negociacin climtica

La autorizacin por parte del gobierno de Estados Unidos a la empresa Shell para explotar el petrleo del rtico parece irracional. Va en contra de la poltica climtica del propio gobierno y pone en alto riesgo uno de sus ecosistemas ms frgiles en una explotacin que a priori va a dar prdidas. El supuesto que parece haber detrs de la decisin es que el mundo va a continuar aumentando su consumo de petrleo, a un precio de al menos el doble del actual y ms all de las certezas del descalabro climtico.

Esta es una seal que no va a pasar inadvertida entre los delegados que se reunirn dentro de dos semanas en Bonn a debatir un acuerdo climtico global. Este diciembre se espera alcanzar un nuevo protocolo en el marco de la Convencin de Cambio Climtico de Naciones Unidas, y esta intersesional que se llevar a cabo del 1 al 11 de junio en la ciudad alemana, es clave para identificar los avances en las negociaciones.

La decisin de Obama le quita credibilidad (si es que alguna le quedaba) a las intenciones del gobierno de Estados Unidos de alcanzar un acuerdo global y vinculante que evite un aumento de la temperatura global del planeta ms all de los 2C. Si las expectativas eran bajas, este nuevo escenario parece llevarlas al nivel del subsuelo.

Notas

[1] http://www.alaskawild.org/wp-content/uploads/2014/10/Climate-Change-and-...

[2] Figures hace referencia a los informes de la Agencia Internacional de la Energa que aseguran que para mantener el aumento de la temperatura por debajo de los 2C dos tercios de las reservas de petrleo deben permanecer bajo tierra. (http://www.iea.org/publications/freepublications/publication/Spanish.pdf)

[3] http://www.washingtonpost.com/news/energy-environment/wp/2015/05/13/un-c...

[4]http://www.boem.gov/uploadedFiles/BOEM/About_BOEM/BOEM_Regions/Alaska_Re...

[5]http://democrats.naturalresources.house.gov/sites/democrats.naturalresou.. .

[6] www.eia.gov/todayinenergy/detail.cfm?id=17311

[7] www.artberman.com/saudi-arabias-oil-price-war-is-with-stupid-money/

[8] http://www.thisismoney.co.uk/money/markets/article-3078520/Shell-braves-...

[9] http://petrole.blog.lemonde.fr/2014/03/17/nouvelle-chute-en-2013-de-la-p...


Gerardo Honty es analista de CLAES (Centro Latino Americano de Ecologa Social)

URL de este artculo: http://www.alainet.org/es/articulo/169670


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