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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-05-2015

Obama, anfitrin en la cumbre de Camp David con las monarquas del Golfo

Bill Van Auken
World Socialist Website

Traduccin por S. Segu


El jueves pasado, el presidente Barack Obama fue el anfitrin de una reunin de emires, prncipes herederos y ministros de alto nivel pertenecientes a las monarquas petroleras rabes del Golfo Prsico, una coleccin de regmenes dictatoriales que constituyen los principales aliados de Washington en el mundo rabe.

Al comparecer ante la prensa con representantes de los seis regmenes que integran el Consejo de Cooperacin del Golfo (CCG), Obama se refiri a sus invitados como algunos de los asociados ms ntimos de Washington, y confirm el compromiso de Estados Unidos de ayudar a nuestros socios del CCG contra ataques externos.

La cumbre de Camp David fue una especie de medida de compensacin, bastante torpe, por parte de Washington frente a su intento de llegar a un acuerdo con Irn sobre el programa nuclear de este pas y tantear la posibilidad de un acercamiento con Tehern. A esta poltica se oponen decididamente las sectarias monarquas sunes del Golfo, que ven a Irn como una amenaza, en gran medida debido a la represin de sus las poblaciones chitas de sus propios pases.

La presencia de slo dos de las seis cabezas coronadas que integran el GCC los emires de Kuwait y Qatar fue en general interpretada como un desaire deliberado a la administracin de Obama por parte las monarquas petroleras, mediante el cual expresaron su hostilidad a las negociaciones con Irn y la preocupacin de que el imperialismo de Estados Unidos pudiera estar debilitando su compromiso, que data de dcadas, de defender a estos regmenes como bastiones de la reaccin en el mundo rabe.

El ms notable de los ausentes fue rey de Arabia Saudita, Salman bin Abdulaziz Al Saud. Salman, que ascendi al trono recin el pasado mes de enero, parece sufrir la enfermedad de Alzheimer y demencia senil, y probablemente no hubiera sido capaz de tener ningn papel en las conversaciones de Maryland. En cualquier caso, el rey envi a los dos miembros ms altos funcionarios de su rgimen, su sobrino, el prncipe Mohammed bin Nayef, y su hijo, el prncipe heredero Mohammed bin Salman. Juntos detentan las riendas de las fuerzas de seguridad y el ejrcito de Arabia Saudita.

El rey de Bahrein, Hamad bin Isa al-Khalifa, se salt la cumbre y asisti junto a la reina Isabel de Inglaterra a un espectculo de caballos en el castillo de Windsor.

La decepcin producida por la incapacidad del gobierno de Obama de lograr un pacto de defensa mutua, al estilo del de Japn, ente Estados Unidos y las monarquas del Golfo puede haber tenido un papel en los casos de ausencia. En las discusiones de la semana pasada en Pars con los ministros de Exteriores del CCG, el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, hizo declaraciones que fueron interpretadas por algunos en la regin en el sentido de que tal acuerdo iba a producirse.

Otra expresin de desagrado de los regmenes del Golfo fue el compromiso expresado por una figura destacada de la familia real saud, el prncipe Turki bin Faisal, de 70 aos, ex jefe de la inteligencia saud, de que Arabia Saudita iba a construir su propio programa nuclear. Todo lo que los iranes tengan, lo tendremos nosotros tambin, dijo en la vspera de la cumbre. Irn siempre ha negado que su programa nuclear est destinado a cualquier cosa que no sean fines pacficos.

Como parte de la prolongada campaa del imperialismo estadounidense para afirmar su hegemona sobre Oriente Prximo y sus riquezas energticas, los sucesivos gobiernos estadounidenses han jurado defender Arabia Saudita y las monarquas petroleras menores. Al proclamar la llamada doctrina Carter, en el perodo inmediatamente posterior a la revolucin iran de 1979, el presidente Jimmy Carter declar que cualquier intento por parte de una potencia extranjera para afirmar su control del Golfo Prsico sera considerado como un ataque a los intereses vitales de los Estados Unidos de Amrica, y tal ataque ser repelido por todos los medios necesarios, incluida la fuerza militar.

El temor entre los saudes y otros monarcas petroleros es resultado del acercamiento a Irn combinado con el pivote hacia Asia de Washington, que podran acarrear la reduccin de la presencia militar estadounidense en la regin, que estos regmenes no democrticos y ampliamente despreciados consideran esencial para su propia supervivencia.

En lo que pareci ser un indicio de la falta de avances sustantivos en las conversaciones de Camp David, Obama afirm que iba a asegurarse de que esto no fuera slo una sesin de fotos, y organizar una reunin similar para el prximo ao.

La cumbre sirvi principalmente para subrayar la sangrienta catstrofe que el imperialismo estadounidense ha causado en la regin y para exponer la hipocresa y la duplicidad de los fundamentos utilizados para justificar las polticas de Washington.

Obama declar que l y los emires de petrleo y prncipes haban debatido sobre una estrecha colaboracin en la lucha contra el terrorismo, en un intento de homologacin de Irn con Al Qaeda y el Estado Islmico de Irak y Siria (ISIS). En realidad, ISIS y el afiliado sirio de Al Qaeda, el Frente Al Nusra, se han convertido en las principales unidades de combate en la sangrienta lucha sectaria para el cambio de rgimen en Siria, precisamente por el sustancial apoyo financiero y de armamentos prestado por las monarquas petroleras sunitas, con la colaboracin de Washington.

Y a pesar de toda su palabrera sobre la defensa de los pases de la regin contra la agresin exterior, el gobierno de Obama est proporcionando apoyo logstico crtico y de inteligencia junto con las bombas y los misiles que se han utilizado para convertir gran parte de Yemen en escombros, en una guerra criminal de agresin que ha matado a ms de 1.400 yemenes y herido a otros 6.000; la gran mayora de ellos, civiles.

Obama dijo que en el transcurso de la cumbre haba reafirmado el frreo compromiso de Washington con la seguridad de nuestros socios del Golfo. Y afirm que dicho compromiso se concretara en un aumento de las operaciones de seguridad ya existentes con ejercicios militares ms frecuentes y otras medidas destinadas a la construccin de las fuerzas de seguridad en estos estados dictatoriales. Asimismo, seal que incluira la promocin de fuerzas de reaccin rpida destinadas a misiones de mantenimiento de la paz. El precedente de este tipo de operaciones se estableci cuando Arabia Saudita envi sus tanques a Bahrein, en 2011, para reprimir las protestas por parte de la mayora chita oprimida en esa monarqua sunita.

Tambin dijo que su gobierno simplificara y agilizara el flujo masivo de armamento de Estados Unidos a la regin y promovera un sistema antimisiles regional integrado, lo que significar enormes beneficios para Lockheed Martin y otros comerciantes de armas estadounidenses.

A pesar de toda la verborrea sobre la amenaza iran, las monarquas del Golfo gastaron alrededor de 100 millones de dlares en armamentos el ao pasado, frente a un gasto de 15 millones de dlares por parte de Irn, que tiene tres veces ms ciudadanos que todos los pases del CCG juntos.

Sin que se le escapara la risa, Obama afirm que l y los emires y prncipes tambin haba discutido la importancia de la gobernanza inclusiva y los derechos humanos. En casi todos estos estados, la tortura, la supresin de las libertades de expresin y reunin, el encarcelamiento de los disidentes polticos y las ejecuciones brutales son los medios preferidos de apuntalar el poder de sus familias reales gobernantes. Adems, a pesar de la retrica de Obama, lo hacen con la estrecha colaboracin de la CIA y el Pentgono.


Fuente original: http://www.wsws.org/en/articles/2015/05/15/arab-m15.html


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