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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-05-2015

Miedo a la lectura

Beln Gopegui
Diagonal


Est fuera de Madrid cuando recibe un mail de alguien que, con toda lgica, le pregunta si, dado que pertenece al mundo del libro, podra escribir sobre lo que implica que hayan detenido a unas personas siendo uno de los motivos o de los indicios o, en fin, un dato relevante para el juez la posesin de un libro. En el mail, el libro se nombra algo como c*n-r* l* d*mxcr*ci*, y de l se dice: tiene slo 83 pginas valientes, en las que se traza una genealoga breve de la historia de la democracia, se expresan unas ideas polticas y se expone una apuesta clara y generosa por las personas.

Las detenidas participaban en CSOA, centros sociales ocupados autogestionados. As se form ella polticamente, en una escuela ocupada y autogestionada desde donde se ense a leer a cientos de personas analfabetas en el Madrid de los aos ochenta. Hoy interpreta la realidad ms en clave de marxismo que de anarquismo y, sin embargo, sigue sabiendo que algunas observaciones de esta corriente poltica son imprescindibles para separar el poder, el poder hacer, de la dominacin. Quiere leer el libro, pero duda si descargrselo, pues est en casa de unos amigos y quedar huella y, un da, unos policas pueden entrar y registrar la casa de sus amigos, inquietar a los hijos o detener al padre y a la madre. Hay campaas, piensa entonces, a favor del miedo a la lectura. Al final lo descarga, pues puede probar su estancia en esa ciudad ese da; adems, en la casa le dicen que no tema. Lo lee, coincide con la persona del mail. Aunque cualquiera puede encontrar el ttulo del libro en las noticias sobre las detenciones, se pregunta si citar su ttulo completo sin condenarlo puede comprometer al medio que ahora lees y ya la pregunta daa.

La realidad suele ser poco clara, pero algunas cosas deberan estar bastante claras. El mundo se indigna cuando la mano de un polica toca el cogote de un exministro acusado de haber desviado dinero en cifras que habran servido, pongamos, para construir varios centros de salud y hacerlos funcionar. En cambio, las otras nucas, y la incertidumbre de las familias, y la desproporcin, se callan. Discrepar no es apropiarse de dinero, esfuerzo ajeno, vida; es crepitar distinto, cuestionar la hoguera de lo establecido. Ese libro discrepa sin buscar la destruccin de una raza ni el abuso de los cuerpos ajenos ni la opresin por desigualdad, y prohibirlo es acallar ruidos como buscando que todo suene igual, siga igual.

Fuente: https://www.diagonalperiodico.net/culturas/26702-miedo-la-lectura.html



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