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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-05-2015

El panorama de la izquierda del Estado espaol tras las elecciones del 24-M

Jess Snchez Rodrguez
Rebelin


Poco antes de las elecciones locales y regionales de este 24 de mayo escrib un artculo dedicado a analizar la influencia del nuevo pluripartidismo, que se est consolidando en el Estado espaol, sobre el control estatal que las clases dominantes han venido manteniendo durante toda la etapa democrtica (El nuevo pluripartidismo en el Estado espaol y el poder de las clases dominantesii). El objetivo buscado era profundizar ms all de la superficie de la lucha electoral, en el que el desplazamiento de un partido por otro en el poder puede trasmitir la falsa sensacin de que el poder cambia de manos de clase social. En dicho artculo se haca un repaso de los principales partidos que haban ocupado el poder poltico durante la etapa democrtica y el sistema de alternancia basado en un bipartidismo imperfecto. La conclusin fue que han existido dos partidos principales de la derecha a nivel estatal vinculados directamente a la clase dominante (UCD y PP), otros dos nacionalistas perifricos tambin vinculados directamente a la clase dominante (PNV y CiU), y un partido con importante base popular, el PSOE, que, sin embargo, ha actuado siempre de manera funcional a dicha clase dominante. Remito al lector interesado a dicho artculo para consultar las razones y datos de estas conclusiones.

Una vez celebrada las elecciones la sensacin en la izquierda no puede ser ms que agridulce. En el lado de las satisfacciones se pueden anotar el fuerte castigo electoral al PP, que pierde las mayoras absolutas de poder local alcanzadas hace cuatro aos; el fuerte avance de las candidaturas de unidad popular en algunas grandes ciudades como Barcelona, Madrid, La Corua o Cdiz entre otras; y el papel de rbitro que para gobernar pueden jugar diversas candidaturas de izquierda (Podemos, Comproms, candidaturas de unidad popular) en otros municipios y comunidades. En el lado de negativo se pueden apuntar hechos como que el desgaste del bipartidismo no ha sido tan importante como se esperaba; el tirn de la marca Podemos se ha alejado de las expectativas creadas; la marginacin poltica a la que se ha visto abocada IU; el desigual resultado territorial de la izquierda; la consolidacin de un recambio por la derecha, aunque ms flojo de lo esperado, como es Ciudadanos y, sobre todo, el complejo panorama post electoral resultante que obliga a la izquierda a tener que hacer frente al problema de los pactos si quiere evitar que muchos gobiernos locales y autonmicos vuelvan a quedar en manos de la derecha (PP, UPN, CiU).

Los brillantes resultados obtenidos por las candidaturas de unidad popular en Madrid y Barcelona no son ninguna casualidad, responden a la fuerte movilizacin social desarrollada en ambas ciudades durante los cuatro aos pasados y a su carcter aglutinante de la izquierda y los movimientos sociales - con la excepcin de IU en la primera, que ha pagado muy caro su error, y de las CUP en la segunda, que se ha comportado bien -, pero tambin al peso de una cabeza de lista con tirn, como se ha demostrado en Madrid con la importante diferencia de resultados entre Ahora Madrid en el ayuntamiento y Podemos en la Comunidad. El avance de las candidaturas de izquierda ha sido muy desigual territorialmente, con importante peso en los grandes ncleos urbanos y en algunos territorios, pero con resultado mediocre en los pequeos municipios, zonas rurales y otros territorios. El bipartidismo, aunque reducido, no ha sido sustituido por un sistema a cuatro partidos con un peso electoral similar como pronosticaron muchas encuestas. PP y PSOE han aguantado bien el tirn, con Podemos y, sobre todo, Ciudadanos alejados de las expectativas.

Podemos como tal marca se presentaba solamente en las elecciones en las comunidades, y es donde se puede analizar sus resultados. En ningn caso ha conseguido superar al PSOE, solo en Navarra, que es un caso muy especial, ha conseguido empatar, en Madrid, Aragn y Baleares se ha aproximado con cierta distancia, y en el resto queda por la mitad o menos de los resultados de los socialistas. Tal como ya se escenific en Andaluca, no se ha producido ni de lejos el sorpasso del PSOE y, en general, se puede decir que los resultados de Podemos como marca solitaria son inferiores a los obtenidos por las candidaturas de amplia unidad popular como Madrid (coalicin no partidaria) o Barcelona y La Corua (coaliciones de partidos). Esto pone a Podemos ante dos disyuntivas. La primera, a medio plazo, si cambiar su poltica de alianzas electorales de cara a las elecciones generales de noviembre o mantendr su estrategia de presentarse en solitario. La segunda, ms inmediata, la poltica sobre los posibles los pactos de gobierno para las comunidades y, de manera indirecta, para los ayuntamientos. En el primer caso las decisiones se tomarn en el seno de Podemos y les afectar a ellos exclusivamente. En el caso de los ayuntamientos, Podemos est integrado en candidaturas plurales con otros partidos y movimientos y tendr que alcanzar con ellos acuerdos previos.

La poltica de pactos post electorales se va a convertir en un elemento clave que va a generar fuertes debates en la izquierda y va a condicionar seriamente lo que pueda pasar en las elecciones generales de noviembre. En trminos generales el PP podra pactar con Ciudadanos para mantener el poder en algunos lugares, pero eso no est tan claro, Ciudadanos tiene poco que ganar en esos pactos y mucho que perder de cara a las siguientes elecciones. En Catalua la poltica de pactos puede articularse segn una lnea nacionalista (CiU, ERC y CUP) o segn una lnea social (candidaturas de unidad popular, CUP y PSC), pero en cualquier caso va a suponer tensiones. En la izquierda, Podemos, las candidaturas de unidad popular, IU o Comproms solo pueden establecer pactos donde figure el PSOE.

Pero el PSOE es parte del problema para la izquierda, no de la solucin. Y no porque sea parte de la casta (trmino que Podemos ha dejado hace tiempo de utilizar), sino porque, como razonbamos en el artculo mencionado al principio, es parte de establishment: la pertenencia a la OTAN, la aceptacin de Maastricht, la reconversin industrial, el giro neoliberal de Zapatero, las huelgas generales de los sindicatos, el comportamiento de la socialdemocracia europea, han demostrado durante toda una poca donde est situado el PSOE. Sera toda una irona que Podemos despus de haber rechazado firmemente la alianza con IU ahora pactase con el PSOE.

Pero las cosas de las alianzas son complicadas, y la izquierda con muchos aos de experiencia en Espaa y en el mundo lo sabe perfectamente, un quebradero de cabeza que la sita entre la espada de mantenerse fiel a los principios y no influir en la realidad, y la pared de ceder pragmticamente y terminar sirviendo a los intereses de la clase dominante. Los ejemplos prcticos recientes de IU son los mismos que se le presentan ahora a Podemos y a las candidaturas de unidad popular. Si pactan con el PSOE, como en Andaluca donde el acuerdo era la nica manera de evitar que un PP como primer partido votado ocupase el poder en la Junta - terminan siendo castigados en las urnas; y si no pactan y dejan gobernar al PP, como en Extremadura, simplemente terminan perdiendo toda la representacin. La izquierda plural que ha conseguido importantes avances en estas elecciones tiene, adems, otro punto de similitud con IU, carece de una instancia unificadora que adopte una estrategia nica, con lo cual las decisiones pueden ser contradictorias.

El PSOE va a intentar utilizar su posicin para presentarse como el eje articulador de la izquierda con medidas cosmticas como la utilizacin de primarias, las declaraciones anticorrupcin, el apartamiento de los nombres ms quemados por la corrupcin en Andaluca, o algunas promesas sociales de poco calado dentro de una declaracin de giro a la izquierda, pero sin criticar ni intentar revertir las medidas neoliberales tomadas por el ltimo Zapatero. Va a presionar, adems, con el argumento de que sin su colaboracin el PP seguir en el poder en muchos gobiernos locales. Sabiendo por la experiencia pasada que cualquier pacto encabezado por l, siempre redundar en su beneficio.

Con estas elecciones se abre una nueva etapa en la reconfiguracin que est teniendo lugar en la izquierda del Estado espaol donde quedan por resolver aspectos muy importantes como el futuro definitivo de IU, la poltica inmediata de pactos poselectorales, la posibilidad o no de alcanzar alianzas amplias como las candidaturas de unidad popular de cara a las elecciones legislativas de noviembre, las polticas a implementar en los gobiernos locales donde se acceda al poder y los obstculos que encuentren, si en la prctica van a primar las medidas de regeneracin poltica o de transformacin social, o la capacidad de establecer canales de coordinacin y cooperacin entre las mltiples expresiones de unidad popular que han surgido.

Es un espejismo las declaraciones de los lderes de Podemos de que el resultado de estas elecciones muestran una tendencia imparable al cambio poltico y social. Los resultados de las prximas elecciones van a depender, por el contrario, del acierto con que se resuelvan las cuestiones planteadas.

Notas:

i Se pueden consultar otros artculos y libros del autor en el blog : http://miradacrtica.blogspot.com/

ii Se puede encontrar en el blog citado

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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