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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-05-2015

Negros y latinos: la lgica racista del imperialismo americano

Norberto Emmerich y Edgard Valenzuela
Rebelin


Hace pocas semanas sucedieron en Estados Unidos las mayores protestas de corte racial desde el final del movimiento por los derechos civiles, hace poco ms de medio siglo. El detonante ha sido una serie de abusos policiales cometidos contra miembros de la comunidad negra que quedaron impunes por la absolucin de los policas, pese a haber asesinado a hombres desarmados. Se trata de un mero abuso de autoridad o estamos asistiendo a otra demostracin del racismo propio de Estados Unidos? Si as fuera, por qu sucede precisamente ahora que la economa americana crece?

El imperio es una cuestin de estmago

Para Immanuel Wallerstein, el racismo actual es resultado de una estrategia de cooptacin de la clase obrera practicada por las lites europeas a mediados del siglo XIX. Buscando elaborar un mecanismo de contencin efectiva a las cada vez ms militantes y numerosas clases trabajadoras de sus propios pases, las burguesas imperialistas otorgaron algunos derechos polticos y algunas mejoras econmicas, al mismo tiempo que estas condiciones eran negadas al resto del mundo. Es la explicacin que Lenin pone en boca del magnate ingls Cecil Rhodes en su texto sobre el imperialismo: la idea que yo acaricio es la solucin del problema social: para salvar a los cuarenta millones de habitantes del Reino Unido de una mortfera guerra civil, nosotros, los polticos coloniales, debemos posesionarnos de nuevos territorios; a ellos enviaremos el exceso de poblacin y en ellos encontraremos nuevos mercados para los productos de nuestras fbricas y de nuestras minas. El imperio, lo he dicho siempre, es una cuestin de estmago. Si queris evitar la guerra civil, debis convertiros en imperialistas". Lo que Arrighi denomina el paquete triple consisti en otorgar el derecho al voto, brindar las mejoras sociales propias de lo que constituira luego el Estado de bienestar y promover una doble nacionalidad: la de sus propios Estados (nacionalismo) y la del mundo blanco (racismo) [1].

El racismo queda as conceptualizado como una creacin capitalista que justifica las disparidades econmicas caractersticas del mundo industrial.

El racismo siempre existente, aunque oculto tras un velo de democracia, derechos humanos y elecciones, reaparece con virulencia en momentos en la crisis americana se desdibuja y se vislumbra un nuevo crecimiento. Las tensiones raciales crecen como si volviramos a los 60s porque el acceso a las migajas de la renta creciente se har bajo los parmetros tnicos clsicamente imperialistas: varones, anglosajones y blancos. El racismo americano, construido y asentado en varios siglos de culturacin sistemtica, no es un sentimiento espontneo. Es estructurado y alentado desde las mismas lites dirigentes. Cuando la base trabajadora americana culpa a los inmigrantes latinos (sobre todo mexicanos) y a las comunidades negras por el descenso de su nivel de vida, eleva a una consideracin simplemente intelectual y acadmica la furia contra los verdaderos culpables del desastre financiero-econmico: la cpula empresarial de Wall Street y la dirigencia poltica de Washington.

Sin embargo, esta construccin histrica est sufriendo profundos cambios y presenta serias limitaciones: mientras se alienta el racismo y la xenofobia en todos los niveles, incluyendo el ambiente acadmico con textos como el Who we are del extinto Samuel Huntington, el peso creciente del electorado hispano obliga a los candidatos presidenciales a solidificar vnculos estratgicos con dicha comunidad. Jeff Bush, hermano del ex presidente, busc la complacencia del voto latino publicitando el origen mexicano de su esposa Columba y presentndose como miembro de la comunidad latina. Incluso los giros del electorado han variado desde el tradicional voto gusano y el lobby cubano en Florida hacia el peso del voto latino-mexicano en los Estados de California, Colorado, Nuevo Mxico, Nevada, New Jersey, Texas, Florida e Illinois.

As, racismo en la economa y peso electoral en la poltica reflejan los contradictorios aunque imparables cambios que experimenta Estados Unidos, cuya prospectiva supone un avance de la poblacin latina sobre los WASP (white, anglo-saxon, protestant).

El peligro estratgico de un conflicto racial en Estados Unidos  

Acrecentar las tensiones y contradicciones raciales como medio para obtener ventajas estratgicas es una vieja prctica de todos los imperios a lo largo de la historia, pero ha sido una herramienta especialmente perfeccionada por los anglosajones. As lo demuestran los tratados secretos de Sykes-Picot en los que Francia y Gran Bretaa planificaron la divisin del Imperio Turco tras su derrota en la primera guerra mundial. Del mismo modo se incentivaron los conflictos tnicos al interior de la ex Yugoslavia en lo que se denomin la balcanizacin.

Ms recientemente estas polticas han sido implementadas en las zonas sensibles de las grandes potencias que rivalizan con la hegemona de Estados Unidos en el mundo: el este de Ucrania, el Cucaso ruso [2] y Xinjiang, la provincia islmica china [3].

Utilizada como instrumento de la poltica exterior, motorizada y monitoreada por el departamento de Estado americano, esta poltica de incentivacin tnica ha sido un juego beneficioso para Estados Unidos. Pero qu pasara si estas tensiones surgieran dentro de su mismo pas, incentivadas por las contradicciones y tensiones del crecimiento agnico del imperialismo americano? La fase B negativa de la onda econmica mundial de Kondratieff no se ha detenido. Los indicadores macroeconmicos de crecimiento de la economa americana se estaran produciendo dentro de un declive sin fin de la economa mundial.

A diferencia de lo que acontece en Rusia, China o India, la tensin interna americana no sera producto del choque entre musulmanes y otros grupos, un diseo muy a gusto del Departamento de Estado. El racismo americano bien podra ser la expresin de contradicciones ms profundas que el imperialismo americano en crisis ya no puede contener exitosamente con los mecanismos habituales.

La sociedad estadounidense es la ms armada del mundo, con un promedio de 89 armas cada 100 habitantes, y proliferan grupos militarizados que aseguran que defendern a su comunidad contra los abusos. Al mismo tiempo las presiones separatistas estn aumentando significativamente. En el ao 2012 se convirtieron en el principal movimiento poltico nada menos que en Texas, un nacionalismo americano que no puede ser desconocido ni menospreciado en las estrategias de poltica exterior mexicana.

Respecto a estos grupos que luchan por su independencia el presidente de la organizacin Vamos Unidos USA, Juan Jos Gutirrez, afirma que "son personas que quisieran seguir viviendo con la ilusin de que Estados Unidos debiera mantenerse como un pas mayormente blanco anglo-sajn sin tener que conceder nada a los grupos que no son anglos ni sajones" [4].

Notas:

[1] Arrighi, Giovanni. Caos y orden en el mundo moderno. Ed. Akal, 2001. Pg 22.

[2] Putin revela contactos entre los servicios especiales de EU y extremistas del Cucaso. RT, 26 de abril de 2015.

[3] Jalife-Rahme, Alfredo. La agenda oculta de Xinjiang: petrleo, gas y oleoductos. La Jornada, 19 de julio de 2009.

[4] Separatismo en EU: fruto de la frustracin racista. Actualidad RT, 15 de noviembre de 2012.

Norberto Emmerich, IAEN (Ecuador) y Edgar Valenzuela, UNAM (Mxico)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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