Portada :: Colombia :: Dilogos de paz 2012-2015
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-05-2015

Una lectura sensata de la situacin

Timolen Jimnez
FARC


Los desarrollos mismos del proceso de paz, as como los reiterados gestos de nuestra parte, hicieron evidente para todos que haba que bajarle intensidad a la confrontacin. Vigente el cese el fuego unilateral, reconocido por todos los sectores, salvo la extrema derecha enferma de odio, corresponda al gobierno nacional dar el paso correspondiente, y Santos lo hizo.

Aunque de un modo ambivalente. Suspender los bombardeos areos y al mismo tiempo ordenar la intensificacin de las operaciones terrestres resultaba peligroso en extremo. Como qued demostrado con los hechos de Buenos Aires, Cauca. La patrulla golpeada all haca parte de un amplio despliegue de fuerza, en desarrollo de una operacin ofensiva, no cabe duda de eso.

Aquellos desafortunados sucesos ocurran en forma paralela a los encuentros entre los mandos militares de las dos fuerzas, en los que se buscaba perfeccionar frmulas de desescalamiento, que, entre otras cosas alentaban seriamente las esperanzas. El acuerdo de descontaminacin del territorio de artefactos explosivos era apenas el primero de ellos. Lo de hoy es, pues, un franco retroceso.

La extrema derecha, con amplio eco en la gran prensa, la cual tampoco se muestra proclive al xito de las conversaciones, dispar con todo su furor contra los avances alcanzados.

Sin desconocer sus indecisiones, incoherencias y desaciertos, es evidente que hay una campaa de desprestigio contra el gobierno de Santos dirigida a debilitarlo y obligarlo a romper el proceso de paz.

La guerra misma tiene sus dinmicas, que son as, cruentas y dolorosas. Hablar de guerra es hablar de muertos, heridos, desmembrados, sin mencionar los terceros afectados, lo que parecen olvidar muchos de sus apologistas. Y eso vale para los dos bandos enfrentados. Hoy lloramos nuestros muertos, del mismo modo que lloran los suyos nuestros adversarios.

Y es por eso que buscamos ponerle fin con los dilogos de La Habana. No nos parece vlido que si hablamos de reconciliacin y pretendemos alcanzarla, se est a toda hora culpndonos como nicos responsables de los desastres blicos, presentndonos todo el tiempo como el bando de los malos, asignndonos siempre el rtulo de narcotraficantes y criminales.

Lo mismo que emitiendo a diario en pblico la orden de intensificar la ofensiva, de no dar ningn tipo de respiro, de presionar hasta conseguir la firma en la Mesa de lo que se supone debe ser producto de un acuerdo civilizado y no de una imposicin. Nuestro proceso de paz debe ser original, no se trata de reproducir aqu frmulas de otros lares.

Insistimos en perseverar, por encima de todas las dificultades. As como en asegurar que la regla de negociar en medio de la confrontacin amenaza echar todo a la estacada. Si realmente queremos que esto marche hacia el xito, debiramos considerar con toda seriedad la posibilidad de pactar un armisticio, una tregua o un cese bilateral de fuegos, como se quiera llamarlo.

Confiamos en el papel que el doctor Luis Carlos Villegas, amplio conocedor del proceso, puede jugar al interior de las Fuerzas Armadas, al tiempo que lamentamos que el relevo en la cartera de defensa, un hecho de positivas repercusiones para la Mesa, tenga que coincidir con el actual grado de agudizacin blica. Queremos interpretar este enroque como un aliento a los dilogos en curso.

En este gesto y los refuerzos oficiales para la Mesa, leemos un mayor compromiso del Presidente con la bsqueda de entendimientos. Gonzalo Restrepo, una de las voces ms representativas del sector empresarial y petrolero, y la canciller Mara ngela Holgun, llegan desde hoy a la Mesa de Conversaciones. Su peso y jerarqua contribuirn a vencer muchas prevenciones.

Los pases garantes del proceso de paz, Cuba y Noruega, han expresado su preocupacin por el escalamiento de la confrontacin e invitado a ambas partes a esforzarse por salvar la negociacin. En el mismo sentido se ha expresado la Unin Europea. Creemos que la experiencia diplomtica de la canciller Holgun puede incorporar la dosis de tranquilidad necesaria. Bienvenida.


Timolen Jimnez es Comandante del Estado Mayor Central de las FARC-EP



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter