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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-06-2015

El dilema populista, el pragmatismo y la izquierda en el poder en Venezuela

Steve Ellner
New Left Project


Los izquierdistas en Venezuela han formulado varias explicaciones sobre los retos actuales, y el descontento creciente que enfrenta el pas, el cual aumenta la posibilidad de que la oposicin se apodere del control de la Asamblea Nacional en las elecciones al final de este ao. En la lista de explicaciones est la comparacin desfavorable de las cualidades superiores del liderazgo de Hugo Chvez con las inferiores de su sucesor Nicols Maduro. (Este mismo razonamiento es utilizado frecuentemente por los miembros de la oposicin, quienes explcita e implcitamente atribuyen las deficiencias de Maduro a sus orgenes obreros.) Una segunda explicacin es que funcionarios corruptos son los responsables de la crisis econmica actual, que incluye la escasez aguda de productos de primera necesidad y una inflacin galopante que ha llegado a tres dgitos.

Sin embargo, un anlisis rigoroso de la situacin precaria que el gobierno actualmente encara tiene que ir ms all de factores personales, sobre todo porque las races de la crisis datan del comienzo de la gestin de Chvez, y no de la aplicacin de las polticas de Maduro. Una mirada crtica a los problemas fundamentales desde la eleccin de Chvez en 1998 puede arrojar luz sobre los retos de baja intensidad y las dinmicas complejas que cualquier gobierno socialista democrtico podra enfrenta. Diecisis aos del gobierno chavista separan el caso venezolano de otros gobiernos socialistas en el ltimo siglo, sea un rgimen no democrtico-liberal (la Unin Sovitico, Cuba, etc.), sean aquellos que hicieron concesiones al sistema establecido para evitar la polarizacin aguda que caracteriza a Venezuela (como el Partido Laborista en la etapa post-1945 en el Reino Unido), o sean aquellos que fueron demasiado breves para estar sujetos a los desafos complejos de la Venezuela actual (como la gestin de Allende en Chile). Un anlisis que vaya ms all de las personalidades es tambin esencial para contrarrestar la desmoralizacin proveniente de la conclusin falaz de que los lderes chavista se han vendido. Este asunto se agrava an ms por la posibilidad real de una derrota chavista en un futuro no muy lejano.

El punto de partida para entender el dilema actual debe incluir una valoracin de la intensidad de la campaa de desestabilizacin promovida por la oposicin, que incluye actividad legal, semi-legal e ilegal, y la negativa permanente de los anti-chavistas a reconocer la legitimidad del gobierno. Por ms de tres meses en el comienzo del ao pasado, Venezuela estuvo sujeta a una campaa de violencia conocida como la guarimba . Desde ese entonces, hay evidencia suficiente para demostrar que el sector privado es por lo menos parcialmente responsable por la escasez proveniente del acaparamiento y el contrabando. Sin lugar a duda, todos los gobiernos izquierdistas enfrentan una oposicin conservadora recalcitrante. Pero hay dos factores que sobresalen la situacin en Venezuela. En primer lugar, desordenes provocados por la oposicin durante un perodo extendido, con efectos econmicos adversos en un contexto democrtico, han producido desgastes en los Chavistas. En segundo lugar, a diferencia de perodos de violencia continua y guerra civil, en este caso la presin aumenta y llega a ser responsabilidad del gobierno demostrar que es capaz de garantizar la produccin y la estabilidad econmica, an cuando la economa permanece en manos privadas. Frente a estos desafos, el gobierno chavista se ha encontrado en un dilema: por un lado, ha tendido a optar por polticas populistas con el fin de evitar o minimizar el desgaste, la apata y la decepcin de sus seguidores; y, por otro lado, con el fin de mantener la estabilidad econmica ha escogido polticas pragmticas y alianzas con socios no muy confiables. Una vez que estas polticas se aplican, llega a ser difcil para el gobierno cambiar de orientacin y adoptar una estrategia ms racional y prctica.

Chvez dio seales de pragmatismo desde los primeros aos de su gobierno cuando se ali con un pequeo grupo de empresarios que se negaron a apoyar el paro petrolero de dos meses con fines insurreccionales dirigido por la principal organizacin empresarial de Venezuela, FEDECAMARAS. Como resultado los disidentes empresariales recibieron beneficios econmicos apreciables. El episodio marc el origen de una burguesa emergente que recibi un trato preferencial del gobierno, pero que inclua oportunistas que estaban motivados nicamente por el afn de enriquecimiento. Sin embargo, esta alianza no fue incondicional, ya que Chvez termin encarcelando algunos de sus miembros por varios aos por su responsabilidad en la crisis financiera de 2009.

El gobierno de Maduro ha continuado esta poltica de combinar posturas flexibles y combativas en sus relaciones con el sector privado. Por un lado, promovi el ao pasado un dilogo de paz con los lderes de FEDECAMARAS en un momento en el cual la oposicin estaba promoviendo las protestas de la guarimba . La iniciativa implicaba concesiones, como la aceptacin de la demanda empresarial que se descartara la va rpida para manejar los casos de acaparamiento, contrabando y especulacin. Por otro lado, Maduro acus a FEDECAMARAS de haber desatado la guerra econmica en la forma de escasez de productos bsicos y, al final de abril de este ao, anunci que las compaas afiliadas a dicha organizacin no iban a recibir ms dlares preferenciales para pagar sus importaciones. El presidente seal que los empresarios venezolanos tenan cinco mil millones de dlares depositados en instituciones financieras en el extranjero y pregunt Por qu no traen su dinero aqu para invertir? Agreg nuestros dlares son para el pueblo para la vivienda, el transporte y la comida. Al igual que Chvez, las relaciones de Maduro con la burguesa emergente han sido tensas. El aliado empresarial ms cercano, Miguel Prez Abad, quien sirve como enlace con el sector privado, est de acuerdo con la posicin de FEDECAMARAS de que el cambio de la divisa debe ser fijado por el mercado libre y que los precios de los productos bsicos se deben aproximar a los del mercado internacional posiciones que Maduro tajantemente rechaza.

El discurso de Chvez y Maduro que plantea una alianza estratgica con el sector privado, abarcando los empresarios productivos, quienes son supuestamente la mayora de su clase, ha sido traducido en concesiones a los intereses empresariales. Una corriente izquierdista conocida como Marea Socialista, est convencida que el dilogo de paz ha resultado en varias polticas y prcticas que caen sobre los hombros de la clase obrera. Inclusive el dirigente sindical chavista relativamente dcil, Wills Rangel, que dirige la Central Bolivariana Socialista de Trabajadores, critica al gobierno por no haber cumplido con la nueva Ley Orgnica del Trabajo (LOTTT) que elimin la tercerizacin para el trabajo fijo para mayo de 2015. En breve, las amenazas de la oposicin, que recibe apoyo contundente tanto de Washington como de la Iglesia catlica, los grupos econmicos, muchos de los medios privados de comunicacin y la dirigencia sindical tradicional, ha obligado al gobierno a pesar de su retrica socialista retroceder en cuanto a muchas de sus ofertas, y desacelerar el ritmo de cambio.

La aplicacin de las polticas populistas por parte del gobierno obedece una lgica similar. Algunas de las medidas, adoptadas en respuesta a las acciones de desestabilizacin de la oposicin, una vez establecidas han sido difciles desmantelar. Un ejemplo es el sistema del control de cambio y de los precios para productos bsicos. Las medidas fueron tomadas por necesidad como resultado del paro general de 2002-2003, que cre una escasez de productos y la posibilidad de una inflacin incontrolable. El control de cambio mantena bajos los precios para bienes de consumo de los sectores populares, y funcion relativamente bien hasta a final de 2012, cuando el cambio no oficial del dlar se dispar.

Desde ese entonces, la amplia disparidad entre los precios oficiales y no oficiales para productos de primera necesidad y para el dlar ha tenido consecuencias graves. Los precios artificialmente bajos en extremo han desalentado la produccin, an en el caso de las empresas del Estado. Un mercado negro ha prosperado conjuntamente con el contrabando como resultado de la escasez de bienes con precios extremadamente bajos. Adems, algunos empresarios han solicitado y recibido dlares preferenciales para importaciones ficticias, como lo denunci en mayo el ministro de saludo Henry Ventura en el caso de compaas farmacuticas.

Cualquier devaluacin que reduzca sustancialmente la disparidad entre los precios oficiales y no oficiales corre el riesgo de disparar la inflacin. Frente este peligro, y con una oposicin que est decidida a luchar por el cambio del rgimen a toda costa, el gobierno ha optado por una estrategia populista que evita decisiones difciles. Mientras que los no privilegiados esperan en colas, a veces por cuatro horas o ms, para adquirir bienes a un precio muy econmico, la clase media compra el mismo producto en el mercado negro o en comercios no monitoreados a tres o cuatro veces el precio oficial.

Bajo circunstancias normales, un gobierno progresista puede estar inclinado a tomar pasos para gradualmente reducir estas disparidades sin eliminar los controles completamente. Pero una decisin de esa naturaleza va a afectar los bolsillos de las clases populares, y en el proceso, los Chavistas podran perder votos en las elecciones venideras para la Asamblea Nacional. Hay mucho de por medio en esa contienda. En mayo, Jess Torrealba, jefe de la coalicin de los partidos de la oposicin, la Mesa de Unidad Democrtica (MUD), anunci que con el control de la Asamblea Nacional, la MUD va a estar bien posicionada para sacar a Maduro de la presidencia. (1) La oposicin formul la misma amenaza durante las elecciones a nivel municipal celebradas en diciembre de 2013, que ella calific como un plebiscito para determinar la continuidad de Maduro en el poder, aunque el uso del trmino se le revirti, ya que los chavistas emergieron triunfantes con un margen de diferencia de 11,5 puntos porcentuales. Los chavistas llaman esta estrategia la opcin paraguaya en referencia a la destitucin ilegal del presidente progresista Fernando Lugo por el congreso de ese pas en 2012. (2)

Una dinmica parecida explica otras acciones y polticas puestas en prctica por el gobierno, que fueron consideradas necesarias para responder a las acciones subversivas de la oposicin, pero que han resultado ineficaces desde el punto de vista econmico. As que en reaccin al paro general de 2002-2003, el cual paraliz la industria petrolera, el gobierno despidi a 17,000 empleados de la empresa petrolera estatal PDVSA que apoyaron esa accin y los reemplaz con partidarios chavistas. Pero la prctica de privilegiar la lealtad por encima de la competencia se traduce fcilmente en clientelismo. Igualmente, la consigna favorita de Chvez unidad, unidad y ms unidad para confrontar a un enemigo beligerante ha servido para desalentar las crticas y disensin dentro del movimiento chavistas. La lgica populista tambin est atrs de la tendencia de relajar los controles sobre la asignacin de recursos para los sectores populares. El gobierno, por ejemplo, suaviz los requisitos en cuanto a las fianzas para los prstamos para las cooperativas de obreros, abarcando el sector marginal que constituye la columna vertebral del movimiento chavista. Mientras que la flexibilizacin fue considerada esencial para estimular el inters de los pobres, quienes tradicionalmente son desconfiados y apticos, el imperativo poltico de retener su apoyo frente a un enemigo agresivo tambin influy en esta poltica administrativa. (3) Otra poltica populista que favoreci a los pobres es la distribucin de bienes gratis o casi gratis incluyendo aparatos elctricos, computadoras y viviendas.

La expropiacin de numerosas compaas que de acuerdo con el gobierno eran responsables de la escasez de bienes bsicos y la especulacin, a partir de 2007, es otro ejemplo de respuestas al enemigo con consecuencias no anticipadas. El gobierno venezolano ha sido objeto de numerosas demandas por compensacin de hasta mil millones de dlares o ms llevadas al juzgado de arbitracin del Banco Mundial. El resultante flujo de dlares hacia afuera es un factor mucho ms importante ya que contribuye a la falta de divisas para cumplir con los compromisos del gobierno en comparacin con los programas de ayuda internacional y otros gastos siempre recalcados por la oposicin.

Argumentos con implicaciones ideolgicas justificaron estas medidas y acciones. Las expropiaciones, por ejemplo, fueron consideradas como pasos en la direccin al socialismo, y el otorgamiento de bienes gratis a los no privilegiados fue calificado como un ejemplo del socialismo humanitario otro trmino usado frecuentemente por los Chavistas. Pero a fin de cuentas, estas medidas tomadas cuando el chavismo estaba a la defensiva, aunque no necesariamente mal aconsejadas, han conducido a los desequilibrios presupuestarios, el centralismo excesivo, la ineficiencia y la corrupcin.

Los izquierdistas venezolanos que abogan por polticas ms racionales, libres de clientelismo, centralismo y concesiones, tanto de las lites como de los grupos sociales subordinados, pueden ser calificados como puristas. Estos tienden a subestimar quizs ingenuamente la intensidad y complejidad de los retos que enfrenta la izquierda en el poder. Pero significa eso que el gobierno en ningn momento puede cambiar la direccin y corregir las deficiencias y las deformaciones? Es este camino predeterminado y condenado de antemano (conocido en ingls como path dependent) sin posibilidades de correccin? Como he sostenido en un artculo reciente, durante situaciones en que el gobierno est en una posicin defensiva, como es el caso en la actualidad, una estrategia basada en la moderacin es lo ms indicado. (4) Pero la oportunidad verdadera para superar los problemas apremiantes se presenta inmediatamente despus de un triunfo, cuando el enemigo est desacreditado y desmoralizado. Una de las lecciones bsicas de la experiencia chavista es que la izquierda tiene que aprovechar de cada triunfo poltico para profundizar el proceso de cambio y tomar decisiones que en otros contextos seran demasiadas costosas y utilizadas por la oposicin para minar la estabilidad. Chvez entendi esta regla y con pocas excepciones la puso en prctica. Los ejemplos ms importantes de oportunidades perdidas en este sentido son los siguientes:

Maduro ha pagado un precio alto por no haber actuado con decisin en los ltimos dos casos. En ambas instancias, el gobierno estaba bien posicionado para tomar decisiones audaces para enfrentar la escasez de productos de primera necesidad y otros problemas urgentes. Las opciones de Maduro incluan una devaluacin con el fin de reducir sustancialmente la disparidad entre los cambios oficial y no oficial y la nacionalizacin del comercio exterior, una propuesta apoyada por el Partido Comunista (PCV) y Marea Socialista (que acta como una tendencia dentro del PSUV). Adems, el gobierno pudo haber intensificado su campaa contra la adquisicin ilegal de dlares preferenciales al imponer castigos severos contra aquellos que en los sectores pblico y privado eran acusados de transacciones fraudulentas. Como los problemas que el gobierno enfrenta en la actualidad provienen de las acciones de la oposicin intransigente cuando estaba a la ofensiva, los momentos en que los Chavistas estn en una posicin favorable representan una oportunidad de oro para lograr soluciones viables.

Los tericos revolucionarios siempre han observado que el debilitamiento de las instituciones y de la clase que defiende el viejo orden es un requisito fundamental para una revolucin. Lenin, por ejemplo, seal que las divisiones dentro de la clase dominante abren el camino para la toma de poder por los socialistas. Gramsci afirm que la prdida de legitimidad del gobierno y el logro de una hegemona nueva preceden la transformacin socio-econmico estructural. Asimismo, en Venezuela el choque entre los grupos econmicos poderosos y la consecuente prdida de su fuerza facilitaron la llegada de Chvez al poder y su xito en retenerlo. (5) Sin embargo, como este artculo demuestra, los enemigos del chavismo tenan poder y recursos suficientes para minar la estabilidad a tal extremo que el gobierno se sinti obligado adoptar medidas que eventualmente menoscabaron el buen funcionamiento del Estado y de la economa.

No hay dudas de que estos retos tienen implicaciones para todos los movimientos que estn en favor del cambio a largo alcance. Hay que resaltar dos de ellas. Primero, el fracaso de los gobiernos anti-neoliberales y socialistas en cuanto al desarrollo de una alternativa viable ha sido, en gran parte, el resultado de factores polticos con consecuencias no anticipadas, y no demuestra necesariamente las fallas inherentes en el nuevo modelo. Y segundo, an cuando la izquierda en el poder logre un grado de estabilidad mayor que en el caso de Chile durante la gestin de Allende el proceso de lucha poltica va a determinar, en gran medida, el resultado de los esfuerzos para lograr una transformacin autntica.

NOTAS

1. Clodovaldo Hernndez, Una asamblea para derrocar a Maduro, El Universal , 9 de mayo de 2015.

2. Adn Chvez, entrevista personal con el gobernador de Barinas. Barinas, 6 de septiembre de 2014.

3. Ellner, Rethinking Venezuelan Politics: Class, Conflict and the Chvez Phenomenon . Boulder, CO: Lynne Rienner, 2008, p. 130.

4. Ellner, Maduro and the Market. Red Pepper , abril-mayo de 2015, pp. 36-37.

5. Nelson Ortiz, Entrepeneurs: Profits without Power en Jennifer L. McCoy y David J. Myers (eds.), The Unraveling of Representative Democracy in Venezuela . Baltimore: Johns Hopkins University Press, 2004, pp. 79-81, 85-88; Leslie C. Gates, Electing Chvez: The Business of Anti-Neoliberal Politics in Venezuela . Pittsburgh: University of Pittsburgh Press, 2010, pp. 111-131.



Steve Ellner ha sido profesor en la Universidad de Oriente en Puerto La Cruz, Venezuela desde 1977. Es compilador del Latin Americas Radical Left: Challenges and Complexities of Political Power in the Twenty-First Century (Rowman & Littlefield, 2014) y autor del El fenmeno Chvez: sus orgenes y su impacto (hasta 2013) (CELARG, 2014).

Publicado en ingls en New Left Project http://www.newleftproject.org/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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