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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-06-2015

La economa iran, rehn del incierto resultado de las conversaciones nucleares

Ismael Hossein-zadeh
Payvand Iran News

Traducido del ingls para Rebelin por Sara Plaza.


Acabo de regresar de un viaje a Irn de seis semanas. Aunque el principal propsito de este era visitar a familiares y amigos, tambin hice algunas indagaciones generales sobre el estancamiento de la economa del pas. Para ello mantuve conversaciones informales con diferentes estratos de agentes econmicos y de mercado: fabricantes, banqueros, comerciantes, mineros, agricultores, ganaderos, trabajadores, profesores, etc.

Lamentablemente, la mayora de estos actores econmicos dibujaron un cuadro de pesimismo y desconfianza. La economa lleva tiempo inmersa en una estanflacin sin que el Gobierno contemple ningn plan o poltica macroeconmica para su recuperacin. Aunque la Administracin Rouhani presume de haber contenido o disminuido la inflacin, la poblacin iran no aprecia esa moderacin pues ha sido conseguida a costa de profundizar la recesin; es decir, en detrimento del empleo y del poder de compra. O parafraseando a un maestro de escuela retirado que actualmente trabaja de taxista: bajar la inflacin empeorando la recesin no es motivo de celebracin.

Y qu es lo que hay detrs de esta grave recesin? La respuesta habitual de la gran mayora de los actores econmicos con los que habl fue, de forma resumida, incertidumbre: la incertidumbre sobre el resultado siempre cambiante de las interminables negociaciones nucleares. Existe un claro consenso acerca de que, si bien las sanciones econmicas contra Irn son obviamente perjudiciales, los peligrosos efectos de un resultado incierto y prolongado de las negociaciones son an peores. Igualmente devastadoras son las polticas neoliberales de austeridad econmica de la actual Administracin, las cuales han agravado an ms la recesin al recortar el gasto social/pblico sin ofrecer ningn programa de desarrollo o plan industrial para el pas.

La incertidumbre del mercado, combinada con una lamentable falta de proteccin de las nacientes industrias del pas frente a las mucho ms maduras industrias extranjeras, explica la falta de voluntad de los empresarios nacionales para invertir en proyectos productivos a largo plazo. En la misma lnea, el grueso del capital financiero del pas apuesta por inversiones a corto plazo, con un alto rendimiento pero improductivas, como la compraventa de bienes inmuebles.

El sector financiero, ampliamente desregularizado, ha impulsado la proliferacin de bancos en la sombra conocidos como moasesat-e etebari, o instituciones de crdito. A pesar de que existen un puado de bancos comerciales convencionales o legtimos, en los ltimos aos el nmero de dudosos moasesat-e etebari se ha disparado y hay ms de 900!

Es innegable que, valindose de la influencia de autoridades corruptas y rentistas, muchos de esos bancos tomaron prestadas enormes sumas de dinero de bancos estatales a tasas de inters por debajo de las de mercado, a menudo con el pretexto de invertir en la creacin de empleo o en empresas industriales, pero en realidad utilizaron las cantidades as obtenidas con fines especulativos. Dicho de otra manera, la mayora de estos bancos en la sombra no se han financiado con el dinero de sus fundadores sino con dinero pblico.

Peor an, muchos de los oligarcas prestatarios y/o fundadores de estos bancos en la sombra se niegan ahora a devolver las cantidades que tomaron prestadas. Y el Gobierno no hace o no puede hacer nada al respecto porque existe una relacin de negocios incestuosa entre ambas partes. El crecimiento parasitario de estos bancos especuladores ha alcanzado niveles insosteniblemente peligrosos que auguran una implosin inminente del sector financiero, similar a la ocurrida en EEUU hace casi siete aos, y que desde entonces ha afectado a varios pases europeos. Es lamentable que, aparentemente, el presidente Rouhani y su equipo econmico no hayan aprendido nada de las desastrosas experiencias de la desregulacin de los mercados financieros en muchos de los pases capitalistas centrales.

EEUU y sus aliados son perfectamente conscientes del hecho de que la permanente incertidumbre provocada por las prolongadas negociaciones nucleares est causando estragos en la economa iran. Quiz esto ayude a explicar por qu intentan alargar las negociaciones en el tiempo: 10, 15 o incluso 25 aos. Hay especulaciones que sugieren que esta poltica estara diseada para contribuir a un cambio de rgimen desde dentro, es decir, promoviendo la inestabilidad social a travs de un colapso econmico.

Por lo tanto, no es solo que la Administracin Rouhani haya sembrado la confusin y la incertidumbre en el sector privado, tambin ha abandonado en gran medida las responsabilidades tradicionales del sector pblico en trminos de orientacin macroeconmica y desarrollo de infraestructuras. Las polticas econmicas a la deriva de la Administracin se reflejan (entre otras cosas) en sus ltimas prioridades presupuestarias (ao 1394 del calendario iran):

"El proyecto de presupuesto, elaborado por la recin reactivada Organizacin de Gestin y Planificacin, no ofrece un marco conceptual explcito dentro del cual se pueda formular el presupuesto ni est basado en ningn 'ordenamiento' de la economa. [...] Tampoco empieza con una discusin sobre los prerrequisitos para el desarrollo econmico del pas ni da ninguna indicacin acerca de sus trayectorias.

El concepto fundamental detrs del presupuesto es un modelo 'neoliberal' retorcido. [...] Los proponentes de la poltica neoliberal apoyan una amplia liberalizacin econmica, el libre comercio y los recortes del gasto pblico con el fin de impulsar el papel del libre mercado y los sectores individuales y privados de la economa" [1].

Las prioridades del proyecto de presupuesto estn tan deformadas y son tan irracionales que tienden a perjudicar tanto el lado de la oferta como el de la demanda. Por el lado de la oferta:

"[El] presupuesto descuida los sectores productivos, las infraestructuras y el medioambiente. Los fondos de desarrollo han aumentado en trminos nominales un 16%; en trminos reales significar una reduccin. El gasto en agricultura se incrementa pero su parte es mnima en comparacin con lo que necesita el sector. La industria manufacturera sigue estando vida de efectivo, dada la frrea poltica de control monetario y una tasa de inters del 22%. El porcentaje de I+D en el PNB sigue estando en torno al 0,06% y prcticamente no existe un sector I+D impulsado por la industria. La dotacin presupuestaria para infraestructuras, incluyendo el trasporte y el desarrollo urbano, resulta igualmente escasa" [2].

Por el lado de la demanda, salvo en el caso del gasto en atencin sanitaria, se ha recortado la financiacin real (o ajustada a la inflacin) para la mayora de los programas sociales. Tambin se han reducido las subvenciones para la vivienda, la educacin, los alimentos y el combustible, si tenemos en cuenta la tasa de inflacin. Y el presupuesto no destina recursos para el pago de la creciente deuda del Gobierno con la seguridad social y los fondos de jubilacin.

"Es evidente que con estos presupuestos se busca salir del paso y mantener el statu quo del crecimiento cero. De este modo, al tiempo que se descuida la oferta, se deprime la demanda con polticas fiscales y monetarias contradictorias. El presupuesto tambin desatiende las polticas educativas, industriales y comerciales favorables al crecimiento, y solo ofrece soluciones de boquilla para la construccin y las infraestructuras. Y lo que es ms importante, la economa iran, seriamente afectada por las sanciones, necesita la activacin popular y prestar atencin a la justicia social, pero el presupuesto a medida de la elite olvida igualmente estas necesidades" [3].

Dado que tradicionalmente el sector pblico ha tenido un papel fundamental en la construccin de las infraestructuras de desarrollo/industriales del pas, al eludir esa responsabilidad, es decir, al recortar drsticamente el gasto pblico en la construccin de infraestructuras, la Administracin Rouhani ha contribuido de manera significativa a profundizar la recesin y/o el aumento del desempleo.

Aunque a la luz de la recesin econmica en curso esta reduccin del gasto pblico/social es ciertamente irracional desde un punto de vista macroeconmico objetivo (pues agrava la recesin), resulta bastante racional desde el punto de vista de las polticas de austeridad de la economa neoliberal suscritas por el Sr. Rouhani y la mayora de su equipo econmico. Segn la escuela neoliberal de pensamiento econmico, una recesin sera necesaria para

(a) luchar contra la inflacin, y

(b) crear las condiciones (siguiendo el modelo de la terapia de choque econmico) para una posterior recuperacin econmica.

Tales condiciones incluiran abaratar el coste laboral aumentando el desempleo, una mayor desregulacin de las actividades econmicas, reducir el sector pblico para hacer sitio al privado, diluir la normativa medioambiental y de seguridad en el lugar de trabajo, promover la privatizacin de bienes y servicios pblicos, entre ellos la educacin y la sanidad, y otros.

Desde finales de los 70 y principios de los 80, este recetario neoliberal de austeridad por el lado del gasto ha ido reemplazando las polticas de corte keynesiano/New Deal/socialdemcrata de las tres dcadas anteriores (desde mediados de los 40 hasta mediados de los 70), generalmente basadas en el aumento del gasto pblico para favorecer la recuperacin econmica. El cambio histrico del New Deal al paradigma econmico neoliberal se produjo sobre todo en los aos 80, bajo la responsabilidad formal del presidente Ronald Reagan en EEUU y la primera ministra britnica, Margaret Thatcher.

Desde los aos 80, en un pas tras otro, incluidos muchos europeos, se ha ido imponiendo la doctrina econmica centrada en el lado de la oferta, que otorga a las grandes empresas un papel preponderante en la formulacin de las polticas econmicas. Convertida en la estrategia dominante en los pases capitalistas centrales, con devastadoras consecuencias para la abrumadora mayora de la poblacin (el denominado 99%), la economa de la austeridad est llegando ahora a varios pases en desarrollo, entre ellos Irn, donde su mensajero, el Sr. Rouhani, ha sido catapultado al silln presidencial.

La adhesin del presidente Rouhani a la doctrina de la economa neoliberal queda patente en muchos de sus discursos y declaraciones, as como en su libro Seguridad nacional y sistema econmico de Irn [ امنیت ملّی و نظام اقتصادی ایران ]. En esas pginas el Sr. Rouhani condena la legislacin laboral "muy opresiva" para los negocios. Sostiene que hay que reducir drsticamente el salario mnimo y eliminar las restricciones al despido de trabajadores si se quiere que los "dueos del capital" iranes tengan la "libertad" de crear prosperidad. "Uno de los principales obstculos que enfrentan nuestros empresarios", escribe, "es la existencia de sindicatos. Los trabajadores deberan plegarse a las exigencias de quienes crean trabajo" [4].

Como cabe esperar, la perspectiva econmica del Sr. Rouhani carece de planes de desarrollo o proyectos de industrializacin concretos, ya que tanto l como la mayora de sus asesores econmicos son partidarios de una doctrina econmica que desaprueba la intervencin estatal en los asuntos econmicos, salvo en el caso en que dichas intervenciones contribuyan a "allanar el camino" para un sistema de mercado sin trabas. Segn esta doctrina, las soluciones para el estancamiento econmico, la pobreza y el subdesarrollo residen en el libre funcionamiento del mercado y la integracin total en el sistema capitalista mundial. Las recesiones, el desempleo y las dificultades econmicas en muchos pases en desarrollo no tendran su causa en la mala gestin econmica o la propia naturaleza del capitalismo global, sino en la intervencin estatal y/o la exclusin de los mercados capitalistas mundiales.

Esto explica por qu el Sr. Rouhani hace depender la solucin de los problemas econmicos de Irn de la distensin poltica y la relacin amistosa con EEUU y sus aliados. La percepcin (o la falsa ilusin) del Gobierno de que el mero hecho de establecer relaciones con EEUU sera la panacea para los males que aquejan a la economa iran ha convertido a Irn en rehn econmico del imprevisible resultado de sus negociaciones con EEUU y, por lo tanto, en rehn de las interminables y cada vez ms estriles negociaciones nucleares.

Esto tambin ayuda a entender el dilema del Sr. Rouhani y sus negociadores nucleares: estn atrapados en la falsa ilusin de que una combinacin de encanto, caras sonrientes y filigranas diplomticas sern suficientes para modificar las polticas imperialistas hacia Irn. No obstante, la poltica estadounidense hacia Irn (o cualquier otro pas, a este respecto) se basa en una agenda imperialista que consiste en una serie de exigencias y expectativas, no en el decoro diplomtico ni el tipo de lenguaje empleado por quienes la lideran.

Uno esperara que la incertidumbre del mercado creada por las negociaciones nucleares pudiera haber llevado a los productores industriales y agrcolas del pas a desear un avance en las negociaciones y el levantamiento de las brutales sanciones contra su economa. Pero las conversaciones que mantuve con varios fabricantes y agricultores revelaron otra cosa: aunque ciertamente les afectan las opresivas sanciones econmicas, tambin les preocupa que, a la luz de las polticas neoliberales de libre comercio del presidente Rouhani, la posible eliminacin de las sanciones como resultado de dicho avance sirva, en realidad, para dejarles fuera del negocio si se abre el mercado interior a la incontrolada avalancha de productos extranjeros.

Por ejemplo, Mahmoud Sedaqat, vicepresidente de la Asociacin de Fabricantes de Perfiles de Puertas y Ventanas de UPVC, se quejaba amargamente de que con una capacidad de produccin nacional que duplica las necesidades del pas, el Gobierno acababa de reducir los aranceles a la importacin de los productos de esta industria petroqumica del 30% al 15%, facilitando as la sustitucin de productos nacionales por importaciones. Sedaqat seal tambin que la negligente poltica comercial del Gobierno y la falta de medidas para proteger a los productores locales haban creado un ambiente de confusin e incertidumbre entre ellos, que estaba contribuyendo a agravar an ms el actual estancamiento econmico [5].

Mohammed Reza A'le Sara, representante de los fabricantes nacionales de neumticos, lamentaba igualmente la flagrante falta de proteccin de su industria frente a la importacin incontrolada de productos extranjeros similares que, de hecho, sustituyen a los elaborados en el pas. A'le Sara tambin advirti que, a pesar de que los neumticos de produccin propia tienen una calidad comparable, las importaciones satisfacen actualmente el 50% de la demanda interna. Un apoyo cuidadoso y calculado a los fabricantes nacionales por parte del Gobierno, continu, podra hacer al pas autosuficiente en esta industria [6].

Mohammed Serfi, analista econmico, indic recientemente que el grado de sustitucin de importaciones en Irn podra llegar al 70%; lo que significa que el 70% de las importaciones de Irn podran sustituirse por bienes de produccin nacional. Sin embargo, debido a la poltica de puertas abiertas/comercio libre mal entendida de la Administracin Rouhani, se ignora la crucial estrategia de industrializacin por sustitucin de importaciones que llevaron a cabo los pases actualmente ms avanzados durante las primeras etapas de sus desarrollos [7].

Al quejarse de la falta de estrategia econmica por parte de la Administracin, Gholam-Hosein Shafe-ei, presidente de la Cmara de Comercio de Irn, tambin seal que el levantamiento de las sanciones econmicas, si bien es necesario, no es suficiente; quiz sean ms importantes los objetivos macroeconmicos defendidos por el Gobierno y los programas que se elijan para alcanzarlos. Sin unos objetivos econmicos claramente definidos y las consiguientes estrategias de sustitucin de las importaciones y promocin de las exportaciones, declar Shafe-ei, Irn podra convertirse en un paraso para los fabricantes extranjeros al tiempo que muchos fabricantes nacionales se veran expulsados de su sector.

Bajo el presidente Rouhani los agricultores han sufrido an ms que los fabricantes. Desde que fue elegido, casi dos aos atrs, su Gobierno ha aumentado la factura energtica/de servicios entre un 50% y un 80%. Esto ha elevado drsticamente el coste de la produccin agrcola, as como el de la industrial. Adems, en los ltimos aos el Gobierno ha modificado tanto el sistema de suministro como el de distribucin de fertilizantes, traspasando esas responsabilidades del sector pblico al privado e incrementando el coste de produccin. El Gobierno no ha establecido ningn programa serio de seguro de las cosechas ni de ayuda econmica en caso de desastres naturales como inundaciones, sequa u otras fluctuaciones climticas. Lo anterior, combinado con la errnea poltica de libre comercio de la Administracin Rouhani, que ha facilitado enormemente la importacin de muchos productos agrcolas, ha obligado a muchos agricultores a abandonar su trabajo y ha sumido al sector agrcola en una profunda recesin.

Antes de la adopcin de las polticas econmicas neoliberales por parte de la Administracin Rouhani, Irn vea las sanciones econmicas como una oportunidad (no deseada) para ser cada vez ms autosuficiente: aprovechar los talentos y recursos del pas para autoabastecerse, produciendo tantos bienes de consumo y productos industriales como fuera posible. Y de hecho, tanto la investigacin cientfica como el conocimiento tecnolgico y las industrias de fabricacin avanzaron notablemente.

Por ejemplo, antes de que el auge de las polticas econmicas neoliberales socavara la capacidad de produccin de los sectores agrcola e industrial del pas, Irn se haba vuelto autosuficiente en la elaboracin de productos tales como electrodomsticos (televisores, lavadoras, secadoras, neveras, etc.), textiles, cuero, medicamentos, productos agrcolas, alimentos procesados y bebidas (incluyendo azcar refinado y aceite vegetal). El pas tambin haba avanzado mucho en la fabricacin de productos de acero y de cobre, papel, plsticos, equipos de telecomunicaciones, cemento, y maquinaria industrial.

Ninguna de las opresivas sanciones econmicas impuestas en represalia por la revolucin de 1979 impidi a Irn implementar sus planes de desarrollo econmico e industrializacin. El giro insensato y caprichoso de la Administracin Rouhani, de una estrategia de desarrollo econmico enfocada en la produccin nacional a una abocada al fracaso que prima las importaciones, ha llevado a decenas de miles de pequeos y medianos productores agrcolas e industriales a una situacin de confusin e incertidumbre. Como se ha sealado anteriormente, la incertidumbre resulta de:

(a) la ausencia manifiesta de mecanismos de proteccin para los productores locales frente a los extranjeros, ms competitivos, y

b) un lamentable vnculo entre cualquier poltica macroeconmica y el resultado de unas interminables, imprevisibles y, en ltima instancia, estriles negociaciones nucleares.

La exagerada prioridad dada a las dudosas negociaciones nucleares, que han acaparado la mayor parte del tiempo y la energa de la Administracin Rouhani en detrimento de todo lo dems, ha dejado en suspenso las urgentes y necesarias polticas macroeconmicas. Cuanto antes se desvinculen esas polticas del engaoso juego imperialista de las negociaciones nucleares, mejor.

Y lo que es ms importante, cuanto antes se vea (o se reconozca) lo que las negociaciones nucleares son realmente un pretexto o una maniobra de EEUU y sus aliados (dentro y fuera de Irn) para transformar el pas en un nuevo "Estado cliente" y se las aborde como tal, mejor. Hasta ahora el equipo negociador iran ha logrado ocultar a la poblacin muchas de las concesiones gratuitas que han hecho durante el proceso, fundamentalmente la suspensin del programa de ciencia y tecnologa nucleares sin haber obtenido a cambio ningn alivio significativo en las sanciones. Queda por ver si sern capaces de seguir vendiendo un acuerdo fraudulento a los iranes o si, cuando la gente se d cuenta de la naturaleza y la esencia engaosa del mismo, se enfrentarn a un duro revs.


Referencias

[1] Hooshang Amirahmadi: " Iran's Neoliberal Austerity-Security Budget "
[2] Ibid.
[3] Ibid.
[4] Citado por Keith Jones: " Iranian president declares country open for business "
[5] Mahmood Sedaqat, کاهش تعرفه پروفیل یوپی‌وی‌سی ضربه دولت به تولید داخلی است , Kayhan , Mordad 25, 1393 (agosto 16, 2014).
[6]. Entrevista con Ale Sara, en Farsi:
واردات بیش از 50 درصد لاستیک علی‌رغم توان تولید داخلی
[7] Mohammed Serfi, "Gentlemen, the Party is Over", en Farsi:
آقایان! ضیافت تمام شد!(یادداشت روز )


 

Ismael Hossein-zadeh es Profesor Emrito de Economa (Drake University). Autor de Beyond Mainstream Explanations of the Financial Crisis   (Routledge, 2014), The Political Economy of U.S. Militarism (Palgrave-Macmillan, 2007), y Soviet Non-capitalist Development: The Case of Nassers Egypt (Praeger Publishers, 1989). Ha colaborado adems en Hopeless: Barack Obama and the Politics of Illusion (AK Press, 2012) .

Fuente: http://www.payvand.com/news/15/may/1130.html



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