Portada :: Amrica Latina y Caribe
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-06-2015

La multifactica crisis del sistema-mundo (I)
Una mirada crtica-prospectiva de su impacto en Nuestra Amrica

. Guerra, K. Arkonada, L. Surez S. y O. Gonzlez (coord.)
Rebelin


Entre los das 9 y 11 de marzo de 2015, una veintena de intelectuales nacidos o actualmente residentes en pases de Amrica Latina y el Caribe se reunieron, con el apoyo del Partido del Trabajo (PT), en un taller internacional en la Ciudad de Mxico que tena como objetivo analizar las superpuestas crisis que caracterizan al cada vez ms globalizado sistema capitalista mundial para a partir de ese anlisis identificar y sintetizar los escenarios ms probables en los que en el futuro relativamente cercano se desarrollarn las luchas de nuestros pueblos y naciones, as como de algunos gobiernos latinoamericanos y caribeos.

Los participantes de dicho taller fueron ngel Guerra (Cuba), Arantxa Tirado (Estado espaol), Daro Salinas (Chile), Esteban Rivero (Mxico), Fernando Snchez Cuadros (Per), Gilberto Lpez y Rivas (Mxico), Hctor Daz-Polanco (Mxico), John Saxe-Fernndez (Mxico), Jorge Casals (Cuba), Jorge Veraza (Mxico), Josefina Morales (Mxico), Katu Arkonada (Pas Vasco), Lila Molinier (Paraguay), Luis Surez (Cuba), Marco Gandsegui (Panam), Nayar Lpez Castellanos (Mxico), Omar Gonzlez (Cuba), Ral Garca Linera (Bolivia), Silvina Romano (Argentina), Tamara Barra (Mxico).

Asimismo el equipo de coordinacin del taller conformado por ngel Guerra, Katu Arkonada, Luis Surez Salazar y Omar Gonzlez, se encarg de la redaccin de la versin final de este documento a partir de los contrastes que se hicieron con diversos partidos de la izquierda latinoamericana y caribea, y los aportes que llegaron por escrito desde varios pases. A continuacin se presentan las principales conclusiones en forma de documento que pretende ser un insumo para el debate entre los partidos polticos, sindicatos, movimientos sociales e intelectuales de Nuestra Amrica.

1.- Dirase que es un lugar comn en el pensamiento de la izquierda social, poltica e intelectual de diferentes partes del mundo, el reconocimiento de que las superpuestas crisis que caracterizan al cada vez ms globalizado sistema capitalista mundial, tendrn un impacto devastador en el histricamente desigual y distorsionado desarrollo econmico, social, cultural, sostenido y sustentable de nuestros diferentes pases.

2.- Si consideramos que, a partir del 2008, el epicentro de esas crisis definidas como peridicas o cclicas por los clsicos y otros pensadores marxistas y no marxistas- se ha localizado en los estados integrantes de la llamada “trada del poder mundial --Estados Unidos (EEUU), Japn y la Unin Europea (UE)--, comprenderemos que tales impactos han sido y sern particularmente severos en aquellos pases subdesarrollados, perifricos o semiperifricos de frica, Asa, Amrica Latina y el Caribe, as como del Sur y el Este de Europa, estructuralmente dependientes de las potencias imperialistas.

3.- Sin negar los crecimientos que en los aos ms recientes se han producido en los indicadores econmico-sociales de determinados pases latinoamericanos y caribeos, ni los avances conseguidos en la eliminacin de ciertas secuelas polticas, econmicas, sociales e ideolgico-culturales de las contrarrevoluciones y las contrarreformas neoliberales, esas crisis del sistema capitalista-mundo tambin tendrn repercusiones negativas en los diferentes procesos de cambios favorables a los intereses nacionales y populares que, con diversos horizontes programticos, se han desplegado en varios pases de Amrica Latina y el Caribe desde finales del siglo XX hasta la actualidad. De igual manera, en los esfuerzos que se vienen realizando para actualizar el modelo de la transicin socialista cubana, en medio de las enormes dificultades derivadas del criminal bloqueo econmico, comercial y financiero de los Estados Unidos, que contina esencialmente intacto, as como de otras agresiones contra el pueblo cubano.

4.- Los distintos desenlaces de estos y otros procesos --que pueden ser catalogados como nacionales por su forma, pero continentales y globales por su proyeccin externa--, tambin influirn en la evolucin de los promisorios proyectos de concertacin poltica, cooperacin e integracin econmica, impulsados en el decenio ms reciente por diversos gobiernos latinoamericanos y caribeos, como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra Amrica-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), la Unin Suramericana de Naciones (UNASUR), y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeos (CELAC).

5.- De lo antes dicho, y de otros aspectos que veremos posteriormente, se infiere la importancia que tiene para la elaboracin de las estrategias y las tcticas de los movimientos sociales y polticos de raigambre popular, as como para los gobiernos revolucionarios, reformadores o reformistas instalados en Amrica Latina y el Caribe, el anlisis crtico-prospectivo de la evolucin de las crisis del sistema capitalista mundial y de los diferentes procesos que tienen lugar en el sistema internacional y, especficamente, en el subsistema interamericano. Igualmente, el esclarecimiento de las diversas estratagemas contrarrevolucionarias que en el futuro previsible emprendern los gobiernos permanente y temporales de los Estados Unidos, ya sea de manera unilateral o concertada con sus aliados de diversas partes del mundo, con vistas a tratar de recomponer y prolongar durante el presente siglo su dominacin global, especialmente sobre el Sur poltico del continente americano.

6.- Para contribuir a la elaboracin de este tipo de anlisis, y contando con el decisivo apoyo del Partido del Trabajo (PT) de Mxico, nos reunimos en la capital de este pas, durante los das 9, 10 y 11 de marzo del presente ao, una veintena de intelectuales nacidos o actualmente residentes en pases de Amrica Latina y el Caribe. Nuestro objetivo primordial fue identificar y sintetizar los escenarios ms probables en los que se desarrollarn las luchas de nuestros pueblos y naciones en el futuro relativamente cercano, as como de algunos gobiernos latinoamericanos y caribeos. Luchas orientadas, en lo fundamental, a defender los derechos de la Madre Tierra (Pachamama); garantizar la satisfaccin de los derechos humanos individuales y colectivos para todas y todos los habitantes de nuestro continente; distribuir equitativamente las riquezas; edificar democracias tnica, social y culturalmente participativas y representativas; defender la independencia y la soberana nacional-popular y la autodeterminacin de los pueblos; y convertir en realidad los sueos de las y los prceres y mrtires que ofrendaron sus vidas y su inteligencia durante las heroicas y an inconclusas luchas por alcanzar las que Jos Mart llam primera y segunda independencias de Nuestra Amrica y, en particular, de El Libertador Simn Bolvar, quien escribi, tan temprano como en 1815: Yo deseo ms que otro alguno ver formar en Amrica la ms grande nacin del mundo, menos por su extensin y riquezas que por su libertad y gloria.

7.- La importancia de significar y analizar tales escenarios est dada por la complejidad de la situacin actual, por la necesidad de conjugar la praxis con la elaboracin y sistematizacin de un pensamiento crtico y descolonizado, que enriquezca la teora revolucionaria precedente, y porque en algunos estados nacionales y plurinacionales de Amrica Latina y el Caribe se vienen construyendo esperanzadoras alternativas al capitalismo subdesarrollado y dependiente an instaurado en esta zona del mundo. Tal concurrencia de realidades ha convertido a Nuestra Amrica en un campo de batalla en el que se enfrentan los diversos proyectos emancipatorios de los pueblos, de las naciones y de algunos gobiernos, con las pretensiones de los representantes de los sectores hegemnicos de las clases dominantes de revertir los avances que se han obtenido, as como de reinsertar a sus respectivos pases de manera subordinada en el nuevo orden panamericano y mundial, impulsado por las principales potencias imperialistas y, en especial, por Estados Unidos.

8.- En ese contexto, nuestras reflexiones fueron estimuladas por la ola de repudio que suscit, sobre todo en Amrica Latina y el Caribe, la orden presidencial emitida por Barack Obama el 9 de marzo del presente ao, en la que proclam que la Repblica Bolivariana de Venezuela constitua una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la poltica exterior de Estados Unidos. De igual modo, fueron consideradas las repercusiones que esa injuria tuvo y tendr en las negociaciones que se estn desarrollando con vistas al restablecimiento de las relaciones diplomticas entre los gobiernos de Cuba y los Estados Unidos. Asimismo, las denuncias que se han formulado acerca de los acuerdos firmados entre los gobiernos de Barack Obama y Ollanta Humala, que posibilitarn el despliegue en territorio peruano de 3 500 militares estadounidenses antes de septiembre del presente ao. Estos, al igual que otros pactos militares sobre seguridad regional existentes entre los gobiernos de EEUU y Colombia, constituyen una amenaza para otros estados suramericanos, en especial para el Estado Plurinacional de Bolivia y para la Repblica de Ecuador.

9.- A lo antes dicho habra que agregar las calificadas informaciones que recibimos de las y los prestigiosos intelectuales mexicanos participantes en nuestras deliberaciones, acerca de la impunidad que rodea las masivas y sistemticas violaciones a los ms elementales derechos humanos que se producen en su pas, incluida la sistemtica utilizacin de torturas y las ejecuciones extrajudiciales perpetradas por los rganos represivos del Estado. En particular, se analiz la desaparicin forzada de miles de personas en diferentes puntos de su territorio. Estas prcticas evidenciadas en el caso de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa constituyen una de las tantas expresiones de la represin preventiva desatada contra las comunidades, los pueblos originarios y los diversos movimientos sociales y polticos que luchan de manera descentralizada, generalmente descoordinada, contra las terribles consecuencias polticas, econmico-sociales, ecolgico-ambientales y culturales que han tenido las contrarreformas neoliberales emprendidas por sucesivos gobiernos del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y del Partido de Accin Nacional (PAN), desde la entrada en vigor, en 1994, del Tratado de Libre Comercio de Amrica del Norte.

10.- Las desnacionalizaciones, privatizaciones y subordinaciones a los intereses geopolticos y geoeconmicos de los grupos dominantes estadounidenses, provocadas por este Tratado, fueron ampliadas mediante los inconstitucionales acuerdos adoptados por los sucesivos mandatarios de Canad, Estados Unidos y Mxico en los marcos de la Alianza para la Prosperidad y la Seguridad de Amrica del Norte (ASPAN). Tambin durante la implementacin de la multimillonaria Iniciativa Mrida, elaborada por el Pentgono y aceptada por los dos ltimos mandatarios mexicanos, con vistas a emprender la cruenta y cada vez ms militarizada guerra contra el narcotrfico y el crimen transnacional organizado. La profunda y traumtica crisis humanitaria provocada por esa ineficaz contienda, se corrobor durante el pasado ao. Segn las cifras disponibles, en el 2014 se reportaron 14 413 muertes violentas, 1 332 secuestros y ms de 5 000 desapariciones forzadas. La mayora de estos hechos no han sido esclarecidos por los organismos estatales competentes. En el crimen de Estado y lesa humanidad de Iguala, por ejemplo, se condens en unas horas de barbarie toda la violencia estructural y de Estado que ha padecido Mxico durante ms de una dcada, y que ha resultado en ms de 120.000 muertos, en su mayora jvenes y pobres, al menos 30.000 desaparecidos, as como medio milln de desplazados internos y hacia otros pases.

11.- En resumen, el TLC ha desarticulado las cadenas productivas nacionales e insertado fragmentariamente las actividades econmicas en las cadenas globales del capital transnacional, muchas veces con las maquilas y ensambladoras --donde las condiciones laborales son sumamente precarias--, como ltimo eslabn productivo. La economa criminal se diversifica, avanza y penetra diversos niveles del gobierno, llegando a representar en la actualidad entre el ocho y diez por ciento del PIB de Mxico.

12.- Luego de analizar el significado de Mxico y de otros pases y acontecimientos en la coyuntura actual y venidera, los resultados preliminares de nuestras reflexiones fueron presentados ante las y los representantes de los 132 partidos polticos de 40 pases que asistieron al XIX Seminario Internacional Los partidos y una nueva sociedad, organizado por el PT en Mxico, DF, entre el 12 y el 14 de marzo de 2015. Tambin fueron consultados a intelectuales de varios pases latinoamericanos y caribeos, quienes, a pesar de haber sido invitadas e invitados al evento, no pudieron participar en nuestras deliberaciones. Asimismo, fueron sometidos al criterio de varios dirigentes de partidos o frentes polticos de diferentes pases de Amrica Latina y, en menor medida, del Caribe. Despus de estudiar e incorporar las opiniones recibidas hasta el 25 de marzo de 2015, llegamos a las conclusiones que seguidamente exponemos:

Crisis del capitalismo y geopoltica del mundo multipolar

13.- Con independencia de los moderados indicadores de crecimiento econmico que en los meses ms recientes se han venido registrando en algunos pases capitalistas, y en particular en EEUU, en el futuro previsible se profundizarn las crisis financiera, econmica, energtica, alimentaria, ecolgica, ambiental, tica, social, ideolgica, cultural, en definitiva, poltica y civilizatoria, que caracteriza al sistema capitalista mundial desde hace varios lustros. Ello es as porque, como afirm en 1999 el lder histrico de la Revolucin cubana, Fidel Castro, ese sistema es insostenible, porque se sustenta sobre leyes ciegas, caticas, ruinosas y destructivas de la sociedad y la naturaleza.  

14 .- El efecto de esas leyes ciegas y caticas agudizar las contradicciones que siempre han existido entre el carcter cada vez ms social de la produccin y la apropiacin cada vez ms privada de los excedentes creados por las y los trabajadores, al igual que de los principales recursos naturales, renovables y no renovables, y de los bienes comunes existentes en nuestro planeta, como sera el caso del agua, la tierra, los recursos forestales y la biodiversidad. Esas contradicciones seguirn manifestndose en las recurrentes crisis peridicas y cclicas de superproduccin (o de subconsumo) que siempre han caracterizado el funcionamiento del sistema capitalista y, concomitantemente, los mercados internos e internacionales. Tambin en la depredacin y contaminacin de la naturaleza, con sus consiguientes efectos negativos en el medio ambiente, la biosfera y la sociedad. Esto provocar diversos fenmenos naturales cada vez ms severos y destructivos, en particular los vinculados al cambio climtico producido por las constantes emisiones de los gases de efecto invernadero. Las negociaciones que se desarrollarn para contener la emisin de estos gases, no tendrn los resultados que se requieren, a causa del abandono del principio de responsabilidad compartida, pero diferenciada, propugnado por buena parte de los gobiernos de frica, Asia, Amrica Latina y el Caribe, en 1992.

15.- Mucho menos porque el agotamiento de los principales yacimientos de petrleo, impulsar el empleo, por parte de las ms poderosas empresas transnacionales y multinacionales, de tecnologas ecolgicamente peligrosas y altamente contaminantes, como la denominada fractura hidrulica o fracking. De igual manera, estimular la creciente extraccin de los combustibles fsiles existentes en las arenas bituminosas y en las profundidades de los mares y ocanos. A corto y mediano plazo, el incremento de la cada vez ms costosa explotacin de esos yacimientos, el creciente empleo de nuevas fuentes renovables de energa (como los agrocombustibles) y la ralentizacin de los ritmos de crecimiento de la economa mundial, provocarn una crisis de sobreproduccin de petrleo y gas. No desaparecern los conflictos internacionales y regionales vinculados al control de estos y otros recursos naturales, lo que sera aplicable tambin a las cada vez ms escasas fuentes de agua potable y, en general, a la posesin y dominio de otros bienes comunes de carcter estratgico. La minera a cielo abierto, practicada por las grandes empresas multinacionales y transnacionales, en especial las que tienen sus casas matrices en Canad y EEUU, adems de contar con la anuencia de no pocos gobiernos, representa un perjuicio incalculable para el deterioro y la contaminacin de las propias fuentes de agua y de la existencia de otros bienes comunes e, incluso, del patrimonio natural y cultural de los pueblos.

16.- Paralelamente, a causa de las diversas asimetras y contradicciones que caracterizarn al sistema internacional de estados-mundo, as como por la incapacidad que seguirn demostrando los principales organismos internacionales en particular, la Organizacin de Naciones Unidas y su antidemocrtico y cada vez menos representativo Consejo de Seguridad, se continuar debilitando la bsqueda de soluciones multilaterales a los principales problemas de la agenda internacional y, especficamente, a aquellos que, por su carcter supranacional, perjudican y perjudicarn a la Humanidad. En tal sentido, estaran los vinculados a la interrelacin que siempre ha existido entre la paz y la seguridad internacional con la solucin de los problemas econmicos, sociales, polticos, demogrficos y ecolgicos que, como es de suponer, continuarn incidiendo en buena parte de los estados del mundo y, an ms crudamente, en los territorios coloniales que todava subsisten. Esos y otros graves problemas que asolan a las sociedades contemporneas, acentuarn el crculo vicioso existente entre el constante crecimiento de la poblacin mundial (especialmente en frica y Asia), la pobreza y el creciente deterioro del medio ambiente. A consecuencia de este sinsentido y de los intentos de las principales potencias imperialistas de mantener su poder global, se producirn nuevos conflictos internacionales, los que provocarn la intensificacin de la carrera armamentista y el consiguiente incremento de los gastos militares. Mucho ms si no olvidamos la prctica de los crculos de poder estadounidenses y de sus principales aliados, de mantener su dominio global mediante la amenaza de recurrir al uso de la fuerza asiduamente.

17.- En tal contexto, el actual gobierno norteamericano, as como el que resulte electo en los comicios presidenciales de noviembre de 2016, y sus principales aliados europeos, continuarn buscando soluciones militares a los conflictos que actualmente se estn desarrollando en el Medio Oriente. Muy propias de estas soluciones de fuerza, sern las violaciones a la soberana nacional de diferentes pases con el pretexto de exterminar al llamado Estado Islmico y, como parte esencial de los superobjetivos imperiales, derrocar al actual gobierno de la Repblica rabe Siria. An ms porque, a pesar de las contradicciones existentes entre la administracin de Barack Obama y el actual gobierno israel, los grupos dominantes en los Estados Unidos continuarn respaldando a la coalicin de diversas fuerzas polticas sionistas que seguir controlando a Israel. Esto se expresar en su apoyo o en su silencio cmplice ante los nuevos ataques contra el pueblo palestino, y en diversas acciones dirigidas a evitar el reconocimiento internacional del Estado que lo representara. Por otra parte, las negociaciones entre los actuales gobiernos de EEUU y de la Repblica Islmica de Irn, no impedirn las agresiones contra esta ltima, provenientes del gobierno sionista y de otros aliados estadounidenses (como la monarqua saudita) en esa estratgica regin.

18.- Paralelamente, a pesar de las contradicciones que recientemente se han expresado entre los gobiernos de Estados Unidos, Alemania y Francia con relacin a la situacin creada en el sureste de Ucrania, persistirn las acciones de la Alianza del Atlntico Norte (OTAN), dirigidas a fortalecer su cerco militar contra la Federacin de Rusia. Ello generar nuevos conflictos con el actual o el futuro gobierno de esa federacin, en tanto el Kremlin continuar trabajando por fortalecer sus diversas alianzas orientadas a preservar sus tradicionales esferas de influencia en Europa Oriental y en Asia Central. Asimismo, como se ver ms adelante, dedicar todo su empeo a fortalecer y consolidar la alianza estratgica con la Repblica Popular China en diferentes campos, al igual que con los gobiernos de otros estados asiticos y centroasiticos integrantes del denominado Grupo de Shanghi.

19.- Para tratar de contrarrestar el impacto negativo que estas alianzas tendrn en sus pretensiones de mantener la supremaca en el sistema internacional, la actual administracin estadounidense y la que se instale el 20 de enero de 2017, de consuno con sus principales aliados asiticos, continuar desplegando diversas acciones dirigidas a contener la creciente influencia econmica y poltica de la Repblica Popular China. Con tal fin, el Pentgono seguir concentrando sus fuerzas militares en la regin Asia-Pacfico. Al mismo tiempo, el actual y el futuro gobierno estadounidense proseguirn las negociaciones dirigidas a institucionalizar la denominada Alianza Transpacfico (TPP, por sus siglas en ingls) orientada a crear una vasta zona de libre comercio e inversiones entre los estados signatarios de la misma. Tres de los cuatro pases latinoamericanos integrantes de la Alianza para el Pacfico (Mxico, Per y Chile), formarn parte de la nueva asociacin.

20.- A ello se agregar el Tratado Trasatlntico para el Comercio y la Inversin (TTIP) que, con los mismos fines, seguirn negociando los actuales y futuros gobiernos de EEUU y de los estados integrantes de la Unin Europea. Cualesquiera que sean los resultados de estas negociaciones, se mantendr la aguda competencia entre las principales empresas transnacionales y multinacionales que tienen sus casas matrices en los estados integrantes de la triada del poder mundial. Del mismo modo, continuarn las intrincadas y a veces simultneas relaciones de cooperacin, competencia y conflictos que se producen entre sus gobiernos, al igual que entre estos y los de las potencias emergentes integrantes del Grupo BRICS.

21.- Los gobiernos de los cinco estados que actualmente conforman el Grupo BRICS (Brasil, Rusia, India, Repblica Popular China y Sudfrica), continuarn emprendiendo diversas acciones orientadas a incrementar su cohesin interna y profundizar en su institucionalidad flexible; fortalecer diversos foros de gobernabilidad global; modificar la actual arquitectura financiera internacional; menoscabar la supremaca del dlar estadounidense en las transacciones internacionales, al igual que fortalecer sus concertaciones polticas frente a los diversos problemas que actualmente perturban las relaciones polticas y econmicas. Igualmente, a ampliar sus interacciones con otros pases u organismos regionales que agrupan a los estados del Sur poltico del mundo. Sin proponrselo, esto generar mayores espacios de confrontacin con los intereses hegemnicos de EEUU y sus aliados. Todo eso y los serios problemas que seguirn aquejando a la economa y la sociedad estadounidense, al igual que a la japonesa y la de varios estados europeos contribuir a incrementar la influencia de los integrantes del BRICS, tanto a escala mundial como en regiones especficas, as como a la institucionalizacin de un sistema internacional cada vez ms multipolar.

22.- En este escenario, la Repblica Popular China aumentar su podero mundial, enfatizar en la ampliacin de su mercado interno, incrementar su progreso cientfico tcnico, aumentar los gastos militares y desplegar una poltica exterior an ms activa. En ese orden, fortalecer sus relaciones estratgicas con Rusia, lo que le permitir reducir su vulnerabilidad energtica. Tambin emprender diversas acciones dirigidas a consolidar la Organizacin de Cooperacin de Shanghi y sus vnculos, en sentido general, con los pases de Asia Central y el Pacfico.

23.- No obstante, las relaciones entre China y EEUU se caracterizarn por su interdependencia econmica y financiera, lo que condicionar la manera en que los gobiernos de ambos pases procesarn y tratarn de resolver los conflictos actualmente existentes o los que en el futuro se presentarn entre ellos. Sin embargo, la direccin china incrementar su activismo en diversas regiones del mundo y en especial hacia sus pases limtrofes, procurando obtener espacios geopolticos que contrarresten la influencia de EEUU y Japn, ampliar sus exportaciones, as como acceder a los eventuales recursos naturales que necesita para mantener o ampliar el ritmo de crecimiento que continuar registrando su economa. Esta poltica generar contradicciones con los pases vecinos que, en algunos casos, facilitarn la influencia de EEUU en el rea. Al mismo tiempo, la Repblica Popular China mantendr una expansin activa con crditos e inversiones en frica, en el espacio postsovitico y en Amrica Latina y el Caribe, lo que la convertir en un actor econmico clave en casi todo el mundo subdesarrollado. Esto contribuir al crecimiento econmico de varios pases y patentizar, an ms, la presencia china en prcticamente todos los mbitos de su vida cotidiana.

24.- Por su parte, Rusia incrementar su actividad diplomtica, sus gastos militares y el empleo de los recursos energticos como instrumentos para mantener su estatus de gran potencia y poder enfrentar los efectos de las sanciones econmicas y la mayor agresividad por parte de EEUU y de la OTAN. El actual o futuro gobierno de la Federacin de Rusia, responder con la instalacin de nuevos sistemas de defensa, incluida la permanente actualizacin de su escudo antimisil, y estrechar los nexos econmicos con la Repblica Popular China y con otros pases asiticos. Con el objetivo de obtener los recursos necesarios para su modernizacin y conseguir mercados para el gas, el petrleo y los armamentos que produce, tambin desplegar una ofensiva diplomtica orientada a consolidar la Unin Euroasitica, as como a aumentar su accin en el BRICS, el G-20 y en otros foros multilaterales.

25.- Adicionalmente, el gobierno de Rusia continuar emprendiendo una poltica proactiva dirigida a evitar el ingreso de Ucrania a la OTAN. Con tal fin, har valer la actual dependencia energtica tanto de este pas como de otros europeos. A la par, el gobierno ruso estrechar sus relaciones con Irn, Siria y otros pases del Medio Oriente. Adems, fortalecer sus nexos poltico-diplomticos, militares y econmicos, a una escala sin precedentes, con varios gobiernos latinoamericanos, aprovechando el nivel de comprensin a su poltica que se aprecia en el rea. Sin embargo, mantendr abiertas las vas de negociacin en estas y otras zonas de conflicto con EEUU y la UE.

26.- Por su parte, con vistas a defender y a sustentar la estabilidad de sus intereses nacionales y a ejercer una mayor influencia internacional, India lograr un crecimiento estable y mantendr su rol protagnico en el Sur de Asia. Aunque persistirn contradicciones con algunos de los estados miembros, el actual y los futuros gobiernos hindes trabajarn para profundizar las polticas comunes definidas por la Asociacin para la Cooperacin Regional de Asia Sur (SAARC). Simultneamente, mantendrn sus crecientes lazos estratgicos con EEUU para aprovechar la influencia de esa potencia y garantizar su espacio geopoltico en la regin. Con estos y otros fines, India tambin estrechar su colaboracin en materia de seguridad y en la lucha contra el terrorismo con los gobiernos de la Repblica Popular China y de la Federacin de Rusia, al tiempo que ampliar la promocin de los intereses comerciales y financieros con ambos pases. En lo que concierne a la cooperacin militar y de seguridad con Mosc, sta se incrementar notablemente.

27.- Aunque debilitado y en declive, Estados Unidos continuar siendo un actor clave del sistema capitalista mundial. Sobre todo por su indiscutible supremaca militar y la persistencia de su red de alianzas con la OTAN y con otros estados de la UE, al igual que con Japn, Corea del Sur, Australia, Colombia, Chile, Mxico y Per, as como con otros pases latinoamericanos y caribeos; igualmente, por su peso en la creacin y sostenimiento de normas en las instituciones polticas y econmicas internacionales; por el poder que conservarn sus empresas transnacionales (45% de las primeras 500) a escala mundial; por su importante papel en la investigacin y el desarrollo cientfico-tcnico; porque el dlar continuar siendo la divisa internacional ms utilizada en las diversas transacciones econmicas, y por el predominio que conservarn sus grandes medios de desinformacin masiva y sus industrias culturales, en buena medida gracias al creciente empleo de las tecnologas ms avanzadas y al robo permanente de cerebros. Tal hegemona le permitir continuar violando la privacidad de sus ciudadanos y de cualquier otra persona o entidad en el mundo, socavando as lo poco que an pervive de las libertades individuales y la soberana nacional de la mayor parte de los estados del planeta.

28.- Inevitablemente, se reducir mucho ms la relevancia de la Unin Europea en comparacin con otros centros de poder, como resultado de su acentuada dependencia energtica, de los problemas por la falta de cohesin interna, de su subordinacin a EEUU, y del estancamiento y la dbil recuperacin econmica, cuya circunstancia contrastar an ms con el elevado y rpido crecimiento de China y de otras economas emergentes. Sin embargo, aunque parezca contradictorio, continuar siendo un polo de poder en la arena internacional, sobre todo desde el punto de vista econmico, y el referente cultural que tanto debe al colonialismo y a sus secuelas de explotacin, saqueo y genocidio. Mucho ms porque Alemania, Francia y el Reino Unido mostrarn un mayor protagonismo, an ms ostensible por el hondo declive del resto de los estados.

29.- A pesar de sus contradicciones, los gobiernos de los pases de la Unin Europea buscarn compensar su prdida de jerarqua mediante las negociaciones que continuarn desarrollando con Estados Unidos, con vistas a firmar el ya mencionado Tratado Trasatlntico para el Comercio y la Inversin (TTIP), al tiempo que se propondrn lograr el fortalecimiento y la ampliacin de la actuales fronteras de la OTAN como una accin geopoltica orientada a consolidar su peso en la escena mundial. En tal sentido, tratarn de ampliar su influencia en diversos pases de Europa Oriental, al igual que en el denominado espacio postsovitico. Con igual fin se plantearn aprovechar las vulnerabilidades de la Federacin Rusa y, taxativamente, de la Repblica Popular China, que seguir muy interesada en ampliar sus vnculos con diversos estados europeos, en particular con los ubicados en la otrora llamada ruta de la seda.

30.- Simultneamente, la UE incrementar su activismo poltico-militar en el Norte y Sur de frica. En alianza con EEUU, y siguiendo las actuales doctrinas de la OTAN, su modelo preferente de intervencin militar privilegiar la guerra no convencional, caracterizada por el despliegue rpido y flexible de sus fuerzas especiales y por su pretensin de dejar una huella ligera en los pases donde se produzca. Sin desconocer las amenazas reales que representan, el terrorismo, la ciberguerra, la piratera y el trfico ilcito de estupefacientes continuarn siendo manipulados y utilizados como pretextos, por parte de Estados Unidos y sus aliados europeos, para garantizar su presencia militar global y para la realizacin de acciones militares punitivas en las distintas regiones del mundo.

31.- Continuar concentrndose la propiedad sobre los medios de comunicacin, en cuyo mbito se agudizarn las tendencias a fusionarse con las megaempresas de otros sectores de la economa, para reforzar de este modo la mercantilizacin de la informacin y garantizar el vaciamiento cultural e ideolgico, la manipulacin y el consiguiente control de la sociedad. En correspondencia con esta estrategia de dominacin, se acrecentar, hasta lmites insospechados, la hegemona de las grandes transnacionales mediticas, lo que contribuir a forjar visiones colonizadas, propias de un pensamiento nico, amparadas en el creciente papel de los think tanks de orientacin conservadora o neoliberal, as como de las universidades occidentales, en la produccin y difusin de los conocimientos cientfico-tcnicos propios o ajenos, incluidos los vinculados a las cada vez ms fragmentadas ciencias sociales. Las respuestas de los estados, los gobiernos y los diferentes sectores sociales que impulsan una cultura contra-hegemnica, encontrarn grandes dificultades para romper el dominio sobre el sentido comn de crecientes sectores de la poblacin, propalado por esos poderos aparatos ideolgicos-culturales controlados por las principales potencias imperialistas.

Las estratagemas contrarrevolucionarias de los gobiernos de Estados Unidos contra Nuestra Amrica

32.- Lo expuesto hasta aqu tendr una significativa influencia en las relaciones entre los gobiernos permanentes y temporales de EEUU con los de Amrica Latina y el Caribe. Con independencia del curso que sigan las negociaciones que tienen lugar entre Cuba y los Estados Unidos, con vistas a emprender el largo y complejo proceso orientado hacia la normalizacin de las relaciones diplomticas entre ambos pases, y cualquiera que sea el resultado de los elecciones presidenciales que se realizarn en Estados Unidos en noviembre de 2016, la maquinaria de la poltica exterior, econmica, de defensa y seguridad imperial, al igual que los diferentes aparatos polticos, comunicacionales, mediticos e ideolgico-culturales que actan en esa potencia imperialista, continuarn desplegando multifacticas estrategias contrarrevolucionarias orientadas a preservar o restablecer su sistema de dominacin sobre Amrica Latina y el Caribe, as como sobre otras zonas del mundo.

33.- Esas estratagemas ya sean unilaterales o concertadas con sus aliados gubernamentales o no gubernamentales de diversos pases de Amrica Latina y el Caribe, y de Canad y las potencias imperialistas europeas--, tendrn, como uno de sus principales objetivos desestabilizar y, all donde les resulte posible, derrocar a aquellos gobiernos latinoamericanos y caribeos calificados como anti-estadounidenses. En particular, aunque no nicamente, a los que en la actualidad son miembros plenos del ALBA-TCP.

34.- Aunque los Estados Unidos continuarn emprendiendo acciones en todos los campos posibles --con nfasis en la subversin poltica-ideolgica--, para tratar de cambiar el rgimen cubano y derrocar su Revolucin; para cercar poltica, econmica y militarmente a la Revolucin Democrtica y Cultural de Bolivia; a la Revolucin Ciudadana de Ecuador; a la segunda etapa de la Revolucin Sandinista; y para lograr la derrota electoral de los gobiernos ms radicales del Caribe Oriental, en lo inmediato sus multifacticas acciones desestabilizadoras se concentrarn en la Repblica Bolivariana de Venezuela, buscando conseguir el mayor impacto desmovilizador, tanto nacional como regionalmente.

35.- En este pas, el actual gobierno estadounidense continuar respaldando poltica y financieramente, y a travs de sus diferentes medios de propaganda, a todas aquellas fuerzas econmicas, sociales, mediticas y polticas, integrantes de la mal denominada Mesa de Unidad Democrtica (MUD) que, con tcticas diferentes, aunque complementarias, se propongan derrotar a la Revolucin bolivariana. Con independencia de los avances y retrocesos que consigan en sus estratagemas, este objetivo encontrar continuidad en la administracin estadounidense que resulte electa en los comicios presidenciales de noviembre de 2016, ya que en la maquinaria de la poltica exterior, econmica, militar y de seguridad imperial de Estados Unidos, se mantendr el criterio de la que la derrota de esta Revolucin provocara un efecto domin en los dems gobiernos integrantes del ALBA-TCP, al tiempo que debilitara los paradigmas de concertacin poltica, cooperacin e integracin latinoamericana y caribea, impulsados por los gobiernos de todos los estados miembros de esta alianza.

36.- En la percepcin oficial estadounidense, la derrota de la Revolucin bolivariana -junto a las contrarreformas que se han producido y han tenido reflejo en la Constitucin mexicana y en el incremento de la produccin y exportacin de petrleo y gas, facilitara la transformacin del continente americano en el centro energtico del mundo, anticipado por el vice-presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, en el discurso que pronunciara en Washington en mayo de 2013. Ese objetivo estratgico y la eliminacin de la dependencia del petrleo venezolano que tienen la mayor parte de los estados centroamericanos y caribeos integrantes de PETROCARIBE guiar en los prximos aos la Iniciativa para la Seguridad Energtica del Caribe, dada a conocer por el propio vicepresidente Biden en enero de 2015.

37.- En el caso de que la mayor parte de los gobiernos de los estados centroamericanos y caribeos aceptaran esta iniciativa estadounidense, se agudizar la dependencia de la regin a las necesidades geoestratgicas de los Estados Unidos. Tal circunstancia se agravar por el opresivo control que han alcanzado las empresas transnacionales norteamericanas en los principales sectores de la economa de estas naciones, las que, supuestamente, se beneficiaran con la entrada en vigor del Tratado de Inversin signado en mayo de 2013 por el propio Joe Biden y el entonces presidente pro tempore de la CARICOM, Michel Martelly, as como tambin por la Ley de Promocin Comercial hasta 2020, aprobada por la administracin de Barack Obama. A cambio de las preferencias unilaterales que esta ley le otorgar a las exportaciones caribeas hacia Estados Unidos, los gobiernos integrantes de la CARICOM, al igual que el de Repblica Dominicana, mantendrn con sus contrapartes estadounidenses diversos acuerdos en el campo de la seguridad no tradicional, los que continuarn siendo financiados con los multimillonarios fondos destinados a la Iniciativa para la Seguridad de la Cuenca del Caribe (CBSI, por sus siglas en ingls), aprobados por el gobierno de Obama en 2009, y an vigentes.

38.- Otro de los objetivos generales de la poltica estadounidense en la regin, ser consolidar la integracin subordinada de Mxico, y en la misma medida fortalecer la dominacin sobre todos los estados nacionales ubicados en el istmo centroamericano y en el Caribe insular y continental, con vistas a preservar su control sobre los recursos naturales, energticos, y los bienes comunes, incluidos los diversos espacios geoestratgicos existentes en el llamado Gran Caribe.

39.- Adicionalmente, el gobierno de los Estados Unidos, cualquiera que este sea, continuar desplegando diversas estrategias dirigidas a subordinar a sus intereses geopolticos y geoeconmicos a los gobiernos de todos los estados nacionales del Hemisferio Occidental ubicados en el llamado Arco del Pacfico. En este empeo, seguir respaldando la ampliacin y profundizacin de la ya referida Alianza para el Pacfico, al igual que su articulacin con el TPP que, como fuera expuesto, continuarn negociando con los gobiernos de diferentes estados de esa zona del mundo.

40.- Al mismo tiempo, los Estados Unidos persistirn en su conducta dirigida a contrarrestar las amenazas planteadas a su liderazgo en el Hemisferio Occidental y, especficamente, en Suramrica. La paulatina, inconclusa y an incierta transformacin de Brasil en una potencia global, contrastar con los intereses geopolticos, geoeconmicos y geoestratgicos estadounidenses en las cuencas de los ros Amazonas y de la Plata, al igual que en el Atlntico Sur. Con tales fines, mantendrn su apoyo sibilino o su silencio cmplice a las acciones que desarrollarn los principales sectores de la derecha brasilea con miras a desestabilizar y, si fuera posible, derrocar al actual gobierno de ese pas. Simultneamente, tratarn de evitar la continuidad de las polticas que califican como anti-estadounidenses o populistas radicales, aplicadas por los sucesivos gobiernos del Frente para la Victoria en Argentina, desde el 2003 hasta la actualidad. En ese contexto, y cualquiera que sea el resultado de las elecciones presidenciales que se celebrarn en Estados Unidos a finales del presente ao, los grupos dominantes en ese pas y sus aliados argentinos continuarn emprendiendo diferentes cursos de accin orientados a atenuar u obstaculizar las coincidencias entre los actuales gobiernos de Brasil y Argentina, y a agudizar las contradicciones ya existentes, y las que en el futuro pudieran suscitarse, con el actual gobierno del Frente Amplio uruguayo. Entre otras razones, porque este ltimo continuar su poltica dirigida a estrechar sus vnculos con Estados Unidos.

41.- El cumplimiento de los objetivos antes mencionados, al igual que el consiguiente respaldo a los gobiernos conservadores en Paraguay, y la continuidad de las acciones dirigidas a evitar los avances polticos que ha venido obteniendo el Frente Guas, tambin perseguirn, por parte de Estados Unidos y sus aliados en las oligarquas nacionales, impedir la reforma y ampliacin del MERCOSUR y evitar la profundizacin de la UNASUR. En lnea con este ltimo propsito, se mantendrn y fortalecern los acuerdos de libre comercio y los relativos a la defensa y la seguridad interamericana, firmados por Estados Unidos con los actuales gobiernos de Colombia, Chile y Per. En el caso de Colombia, particularmente, dichos acuerdos se mantendrn cualesquiera que sean los resultados de las negociaciones que se efectan entre representantes del gobierno y de las organizaciones insurgentes de ese pas.

42.- De igual modo, el gobierno estadounidense continuar aplicando diversas estrategias destinadas a dificultar la institucionalizacin y la profundizacin del acervo poltico y las prcticas diplomticas de la CELAC. Del mismo modo, aquellas que dificulten el adecuado cumplimiento de los diferentes tratados, acuerdos y planes de accin que se aprueben en las Cumbres de las Amricas, las reuniones de sus ministros de Defensa, de Seguridad Pblica y de Justicia, de los Fiscales Generales (MISPA y REMSA, en el lenguaje de la OEA), al igual que por parte de los principales rganos poltico-militares y poltico-jurdicos del Sistema Interamericano; en fin, se opondr a cualquier intento, en cualquier espacio poltico, que pudiera representar un cuestionamiento, no necesariamente radical, a su proyectada hegemona en las Amricas.

43.- La Junta Interamericana de Defensa continuar impulsando las Conferencias de Jefes de Ejrcito, Marina y Aviacin, as como los diversos ejercicios militares que se han venido realizando al amparo del Tratado Interamericano de Asistencia Recproca (TIAR), firmado por el gobierno estadounidense y por algunos gobiernos de la regin en 1947. A pesar de que varios gobiernos latinoamericanos han anunciado su renuncia a ese vetusto tratado, tanto el Departamento de Estado como el de Defensa de Estados Unidos continuarn defendiendo su vigencia ante supuestas amenazas extra continentales que tendra que enfrentar el Hemisferio Occidental en el futuro.

44.- Con ese y otros fines, el actual y el futuro gobierno de los Estados Unidos seguirn impulsando la reforma y revitalizacin de la OEA, plasmada en La Poltica de Defensa para el Hemisferio Occidental hasta el 2023, difundida por el Pentgono en octubre de 2012 y en la Ley que al respecto firmara el presidente Barack Obama a finales de 2013. Sobre la base de esta Ley, y de sus sesgados enfoques sobre los derechos humanos y las libertades fundamentales contenidos en la Carta Democrtica Interamericana, en los aos venideros el Departamento de Estado emprender diversas acciones orientadas a la intil aspiracin de revitalizar la OEA para que siga siendo, desde su perspectiva, el foro primordial para defender la paz y la seguridad interamericanas, fortalecer el cada vez ms cuestionado Sistema Interamericano de Derechos Humanos, promover y consolidar la democracia liberal y burguesa, solucionar las disputas regionales, fomentar el crecimiento econmico, la cooperacin para el desarrollo y la facilitacin del comercio, as como para analizar los problemas que representan para la seguridad interamericana las migraciones incontroladas, el trfico ilegal de drogas y el crimen transnacional organizado.

45.- Tomando como pretextos estas y otras amenazas (el trfico de armas y de personas, el lavado de dinero), la maquinaria de la poltica exterior de defensa y seguridad de los Estados Unidos continuar respaldando la Iniciativa Mrida y la guerra contra las drogas que el actual gobierno mexicano ha seguido promoviendo. Sobre la base de los acuerdos adoptados en la Cumbre de Amrica del Norte, efectuada en Toluca, Mxico, a comienzo de 2014, y en coordinacin con sus correspondientes contrapartes mexicanas y canadienses, el gobierno estadounidense impulsar la Iniciativa Regional para la Seguridad Centroamericana (CARSI, por sus siglas en ingls) y el denominado Plan Biden para el Tringulo Norte Centroamericano.

46.- Asimismo, se fortalecern todos los acuerdos vinculados con la Seguridad Regional firmados por Estados Unidos con el actual gobierno de Colombia. Sobre tales bases y las presuntamente exitosas experiencias acumuladas en la lucha contra la subversin, el narcotrfico y el narcoterrorismo, y en coordinacin con el Comando Sur de las fuerzas estadounidenses (SOUTHCOM, por sus siglas en ingls), las fuerzas militares y policiales colombianas seguirn brindando entrenamiento a miles de oficiales militares y policiales de diferentes pases de Amrica Latina y el Caribe, en particular de Mxico y Centroamrica, Repblica Dominicana, Ecuador, Per y Paraguay.

47.- Todas las estrategias contrarrevolucionarias de los Estados Unidos y de sus principales aliados en el Hemisferio Occidental, encontrarn resistencia en los diversos movimientos sociales y polticos latinoamericanos y caribeos, incluidos los que luchan por la total descolonizacin del Caribe insular. En contraste con la reacciones que se producirn en los territorios colonizados por Francia, Gran Bretaa y Holanda, en el caso de Puerto Rico la resistencia ser mayor, lo que propiciar el respaldo a la descolonizacin de ese archipilago, el cual, pese a la oposicin estadounidense y de sus aliados internos, continuar expresndose tanto en los marcos de la CELAC como en el Comit de Descolonizacin de la ONU, al igual que en otros foros no gubernamentales de la regin. Estimulados por la creciente resistencia del pueblo haitiano y por la crisis de legitimidad que est afectando al gobierno de ese pas, en dichos foros tambin crecer la exigencia de que sean retiradas las fuerzas de la MINUSTAH que, siguiendo un mandato del antidemocrtico Consejo de Seguridad de la ONU, mantienen ocupado a Hait desde hace ms de una dcada.

48.- En lo especfico, el apoyo a la luchas por la independencia de Puerto Rico y de los dems territorios sometidos a diferentes formas de dominacin colonial en el Caribe, ser ms consistente por parte de los gobiernos integrantes del ALBATCP. Este proyecto integracionista continuar consolidndose como mecanismo de concertacin poltica e impulsando acuerdos de cooperacin como PETROCARIBE, as como los que se han venido implementando en Hait antes y despus del terremoto de 2010.

49.- Sin embargo, se ralentizarn los diferentes acuerdos econmicos existentes en el ALBA-TCP, tales como las empresas y los proyectos gran nacionales, el Banco del ALBA y el SUCRE, as como otros acuerdos de cooperacin en el campo social, como consecuencia de la contraofensiva plutocrtica-imperialista contra los gobiernos de la Repblica Bolivariana de Venezuela y de otros pases integrantes de la alianza. Esa contraofensiva tendr un impacto negativo en la CARICOM y el SICA; igualmente, le crear dificultades al proceso de reforma y ampliacin del MERCOSUR y a la profundizacin de UNASUR.

50.- No obstante, la CELAC continuar ampliando sus potencialidades para desempear un papel ms importante en la edificacin del sistema multipolar que, contra la voluntad poltica estadounidense, se ha venido gestando en los aos ms recientes, as como para convertirse en un eficaz mecanismo de dilogo poltico y de cooperacin econmica con los actuales gobiernos de la Repblica Popular China, la Federacin de Rusia y de otras potencias emergentes que integran el Grupo BRICS. De similar manera, con los gobiernos de los 27 estados actualmente integrantes de la UE, y con otras organizaciones internacionales en las que tambin participan los gobiernos de frica y Asia, como sera el caso del Movimiento de Pases No Alineados (NOAL) y el Grupo de los 77+China (G-77).

51.- Empero, a causa de sus debilidades institucionales, de la heterogeneidad poltica e ideolgica de los gobiernos de los 33 estados que la componen, la CELAC no romper con los principales rganos poltico-militares y poltico-jurdicos que componen el Sistema Interamericano. Mucho menos porque la mayora de los gobiernos de los estados de mayor desarrollo relativo de Amrica Latina (en particular los de Brasil, Chile, Colombia, Mxico y Per), al igual que los estados independientes que integran la CARICOM, y Repblica Dominicana, mantendrn sus correspondientes compromisos con los Estados Unidos y Canad en los campos de la seguridad, el comercio, las finanzas, la energa, la ciencia, la tecnologa y en otros asuntos multilaterales.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores y autoras mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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