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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-06-2015

El pas que nos venden

Jesus Gonzlez Pazos
Rebelin


"Pero no deberamos desdear la accin poltica, mientras aguardamos el cambio gradual en la opinin pblica que debe lograrse a travs de la educacin y la informacin. El mundo de los negocios debe aprender la leccin (...). La leccin de que el poder poltico es necesario; que este poder debe de ser asiduamente cultivado, y que, cuando convenga, debe utilizarse agresivamente y con determinacin". Las anteriores palabras son de Louis Powell, miembro del Tribunal Supremo de los Estados Unidos en 1971, y resumen el programa poltico e ideolgico que las lites econmicas dictaminaron a partir de esos aos y que hoy an sufrimos. Desde esos momentos esta clase social iniciar su batalla por copar y controlar el poder poltico en todo el planeta. Irn asumiendo y poniendo en prctica su programa, primero en los EE.UU. y Gran Bretaa, para despus ir extendindolo a lo largo del mundo y llegar en la ltima dcada a su plenitud en la vieja Europa. Es, al fin y al cabo, el modelo neoliberal, como nueva fase del capitalismo.

Teniendo en cuenta esos postulados es como se puede entender mejor el mensaje que tras las recientes elecciones realizadas en el estado espaol, el presidente de los empresarios espaoles lanza a la clase poltica y a la sociedad en general. Dice Juan Rosell que se acab el tiempo "de las campaas y los eslganes" y que ahora los partidos deben olvidarse de la aplicacin de los programas electorales. Y podran resumirse estas palabras (o traducirse, aunque son bastante claras) que "se acab el cuento de las promesas para ganar votos y ahora hay que volver a la realidad" y en sta quien manda es la lite econmica.

Pero retomando nuevamente las primeras palabras de este texto, se comprender tambin perfectamente cmo ese programa poltico enunciado por Powell, aunque no muy conocido, recoga la esencia de la accin que emprende la clase econmica dominante para abordar el desmontaje del estado del bienestar, la limitacin del papel del estado en el control de la economa y la liberalizacin absoluta de los mercados, quienes se erigirn en verdaderos autcratas de la vida social, econmica y poltica de los estados. Cierto es que en la vieja Europa este proceso tard en su implantacin unos aos ms gracias a la alta conciencia social y a la fuerza de los sindicatos. Sin embargo, una vez domesticados la mayora de stos ltimos, la crisis que estalla a partir del 2008 se convierte en la gran oportunidad para instaurar definitivamente la nueva sociedad (aunque vieja, pues en cierta forma supone una refeudalizacin de las relaciones sociales y laborales) a que aspiran los poderes econmicos en el neoliberalismo.

Hoy, en este mismo proceso nos "venden" la salida de la crisis y nos "venden" un nuevo pas. Ya hablemos de Euskal Herria, ya sea del estado espaol, de Grecia, o de... Se pretende que asumamos, que interioricemos y aceptemos plenamente, que no hay alternativa al modelo a imponernos; modelo en el que las relaciones laborales, pero tambin las sociales, las de gnero y las polticas han cambiado radicalmente. Definitivamente quedan atrs los tiempos de los derechos y de lo humano, y avanzan los tiempos de los recortes, de la sumisin y del "slvese quien pueda".

En torno a la salida de la crisis, sta la argumentan y sostienen solo en datos macroeconmicos (crecimiento del PIB, aumento de las exportaciones, etc.) que nicamente afectan a los de arriba. Sin embargo, nos ocultan la otra realidad existente: el pas social que nos invisibilizan y en el que realmente vivimos los de abajo, la mayora de las personas. A ese pas no llegan, ni llegarn, los beneficios de ese crecimiento de no se sabe cuantos puntos, aunque nos prometen que si somos dciles, algn da tambin podremos percibir la mejora. Nos ocultan los millones de parados o el aumento continuo y constante de los ndices de pobreza. Por supuesto, no nos hablan de la brutal brecha de desigualdad que sigue creciendo entre una minora cada vez ms rica y las grandes mayoras empobrecidas, y nos tratan de confundir con discursos populistas y xenfobos que pretenden que la pelea sea entre pobres o que nuestro enfado lo dirijamos hacia la poblacin emigrante. De esto ltimo tenemos ejemplos demasiado cercanos y debera ser una determinacin de la clase poltica consecuente acabar con ellos y no seguir alimentndolos aunque sea indirectamente manteniendo a sus protagonistas en el poder del nivel que sea. Pero aqu tambin nos vendern que "la democracia es as" y ellos no pueden hacer sino respetarla a costa de quien sea.

Al tiempo de todo lo anterior, lo que se pretende instalar es el nuevo modelo de sociedad y ste hay que subrayar que se busca sea estructural; es decir, no es puntual, no es coyuntural, para el tiempo que la crisis siga durando, sino que se pretende duradero como nuevo sistema dominante. Y se quiere as por el hecho de que afecta directamente a las bases rectoras de la propia sociedad y tanto a sus mbitos sociales, como econmicos, polticos e ideolgicos.

Pero como sealamos el pas que se nos oculta, pretende venir para quedarse por mucho tiempo, si no somos capaces de impedirlo. El paro se sita en estos momentos en torno al 16% en Euskal Herria y al 24% en el estado espaol y ya se empieza a hablar, a informar, a hacernos entender que, aunque bajen dichos ndices, el desempleo estructural siempre ser alto; mucho ms de aquel que se consideraba antes de la crisis, que se fijaba en torno al 5%. As, a pesar de que el crecimiento del PIB ya lo colocan por encima del 2%, acto seguido nos dicen bajito que esto no supondr sino la creacin unos pocos, muy pocos, miles de empleos.

Pero parejo con esos datos anteriores, incluso aunque creyramos en esa salida inmediata de la crisis y el futuro de un pas mejor, hay ms preguntas que los poderes econmicos y gran parte de los polticos, no quieren ni tan siquiera plantear. En qu condiciones salimos?, todos salimos?, las mujeres tambin y en las mismas condiciones que los hombres?, se avanzar en niveles de igualdad o seguirn creciendo a pesar de esa salida los niveles de desigualdad entre las personas?. Los datos ms recientes nos dicen, por ejemplo, que el nivel de renta de la mayora de las personas sigue cayendo ao a ao, pero adems, que las mujeres ganan como media unos 10.000 euros menos al ao que los hombres. Nos dicen que el riesgo de pobreza afecta en Euskal Herria a ms del 10% de la poblacin, y en el estado espaol ya supera el 22%, pero ese mismo riesgo y el de exclusin social en menores de 16 aos, en el conjunto del estado espaol ya afecta a ms del 35%. Nuevas generaciones sin futuro.

A todo lo anterior le puede acompaar una evidente explicacin, que tambin se oculta, pero que define el actual modelo de sociedad a implantar por el neoliberalismo. Adems de al desempleo y al ya mencionado brutal aumento de la desigualdad, reflejo palmario de la no redistribucin de la riqueza por mnima que sta pudiera ser, se une la precariedad estructural. Instalada sta no como consecuencia de la crisis, sino como razn de ser del sistema para mantener el dominio de las lites econmicas sobre la mayora de la poblacin. Empleo temporal, precario y mal pagado explica el aumento de la pobreza incluso entre aquellos/as que se nos dice abandonan las listas del desempleo; no permiten el desarrollo de una vida digna. Y al mismo tiempo procura personas dciles a los requerimientos del sistema dominante.

Y la precarizacin del trabajo es, por lo tanto, razn bsica de la precarizacin de la vida. Porque ya no solo hablamos de no tener trabajo, sino tambin de no tener los suficientes recursos para vivir con dignidad, incluso teniendo oficialmente uno o varios puestos de trabajo. Y a todo ello unimos por ltimo tambin las medidas polticas de recortes de derechos, de la capacidad instalada para el cuestionamiento del sistema, de las posibilidades reales de la democracia restringida que vivimos para generar alternativas verdaderas de transformacin a fin de construir sociedades ms justas y equitativas. Ya tendremos as el cctel de mentiras, manipulaciones y, sobre todo, de control poltico por parte de lo que Powell defina en las palabras iniciales de este texto como "el mundo de los negocios". Control del poder poltico para poder utilizarlo "agresivamente y con determinacin", por supuesto en funcin de sus intereses y beneficios y no para la mejora de las condiciones de vida de la sociedad en su conjunto. Esta es la salida de la crisis, este es el pas que nos venden: compramos?

Jesus Gonzlez Pazos. Miembro de Mugarik Gabe

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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