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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-06-2015

Segn la justicia israel las actividades de los parlamentarios palestinos de visitar a los presos y hablar con los medios de comunicacin, son actos criminales

Gideon Levy y Alex Levac
Haaretz

Traducido del ingls para Rebelin por J. M.


Nada demuestra mejor la persecucin poltica que los doce cargos por los que la parlamentaria palestina Khalida Jarrar fue condenada y encarcelada.

Tiene los pies encadenados. Viste pantalones vaqueros, desteidas zapatillas deportivas y una camiseta debajo de una sudadera con el nombre de una universidad estadounidense. Su pelo es de color carbn. De vez en cuando sonre o sopla un beso a alguien en la pequea multitud presente en la sala del tribunal. Khalida Jarrar, miembro del Parlamento palestino, ha sido encarcelada por Israel hace dos meses y llevada al tribunal militar en la prisin de Ofer, cerca de Ramala.

As se ve un tribunal militar cuando se trae un miembro del Parlamento palestino: presencia reforzada de oficiales del Servicio Penitenciario de Israel, que tiene a su disposicin una unidad de combate cuyos miembros visten camisetas negras, junto con algunos diplomticos extranjeros en traje y corbata. La familia est representada por su marido y su hermana, no hay ms personas con permiso. Tambin algunos activistas israeles e internacionales.

Esta instalacin punitiva de la ocupacin es en realidad una mezcla de remolques que sirven como salas de audiencias -como para crear una ilusin de temporalidad- al lado de una prisin para los palestinos. El juez militar lleva un gorro de punto, lo mismo que el fiscal, quizs sean colonos, pero ese es sin duda un detalle insignificante.

El soldado que acta de traductor del rabe en el procedimiento comienza en voz alta, pero pronto se detiene. No hay necesidad. No hay ni siquiera una apariencia de justicia en este tribunal. El fiscal, un teniente coronel, saluda al juez, un comandante, cuando entra. Caso n. 3058/15, "La Fiscala Militar contra Khalida Jarrar, Servicio Penal de Israel presente", confirma la transcripcin.

Jarrar se sienta en el banquillo de los acusados ​​ cuando entra en la sala con aire acondicionado. Sus piernas permanecen encadenadas durante todo el juicio.

"Quieren silenciarnos", nos dice, antes de que comience la sesin, "pero vamos a continuar la lucha contra la opresin hasta lograr nuestra libertad". Su esposo, Ghassan, propietario de una planta que fabrica muebles y juguetes cubiertos de piel sinttica de color brillante para nios, le enva una suave sonrisa.

El juez, el mayor Haim Balilty, est a punto de dictar su decisin con respecto a la peticin de la fiscala de mantener a Jarrar en prisin hasta la conclusin del procedimiento contra ella. La legisladora de El Bireh, de 52 aos, es una veterana activista poltica, feminista y luchadora por la liberacin de los prisioneros palestinos.

En un primer momento, las autoridades de seguridad israeles queran ponerla en "detencin administrativa", pero a raz de una protesta internacional contra la detencin sin juicio de un legislador, decidieron acusarla de doce cargos. Nada demuestra mejor que estos doce cargos, al igual que una docena de testigos, que si hay encarcelamiento por motivos puramente polticos, este es el caso.

La hoja de cargos parece una cloaca maloliente. Cuantos ms se cuentan menos sustancia contienen. "Pertenencia a una asociacin ilegal", "Ocupar un cargo por s mismo", "La realizacin de un servicio para la asociacin ilegal" y un cargo en referencia a incitacin. Pero incluso el principal testigo de la acusacin relacionada con el cargo de incitacin declar que "no es seguro que la acusada hablase personalmente de secuestrar a soldados, pero seal que este asunto se mencion muchas veces durante el encuentro" (de acuerdo con las declaraciones del juez).

El Frente Popular para la Liberacin de Palestina, el partido palestino de izquierda (tiene una rama militar) que era miembro de la OLP y particip en las elecciones al Parlamento palestino, es una "asociacin ilcita". Balilty lo ha confundido con el Frente Popular-Comando General, bajo el liderazgo de Ahmed Jibril.

Basndose en los comentarios de uno de los testigos, el juez declar que las dos organizaciones tienen el mismo comandante. Un signo de absoluta ignorancia. El grupo de Jibril rompi con el Frente Popular en 1968 y actualmente no existe una conexin entre los dos grupos, con excepcin de sus nombres similares. Pero, quin es el que est contando y qu diferencia hay? Todo el mundo sabe que todas las organizaciones palestinas son lo mismo.

La acusacin contra la diputada Jarrar, el punto esencial de lo que lee el juez, por ser tragicmico proporciona algo de alivio. Si no fuera tan triste sera hilarante. Es por esto que una persona de esa posicin es llevada a juicio? Por esto ha pasado ya dos meses en una prisin?

"La acusada pronunci muchos discursos en su calidad [miembro del parlamento] en un gran nmero de reuniones y mtines del Frente Popular y concedi entrevistas a medios de comunicacin y canales de televisin... Tambin se alega que en una ocasin la acusada particip en una manifestacin para pedir la liberacin de una prisin israel del secretario general del Frente Popular, Ahmed Saadat, y en otra ocasin particip en una reunin en memoria [sic] de Abi Ali Mustafa, uno de los fundadores del Frente Popular...".

La hoja de cargos contina con la enumeracin de las acusaciones ms graves: Jarrar visit a presos que haban sido liberados de la crcel e incluso premi a uno de ellos con una medalla de reconocimiento en la que se grab -para no creer!- "En estima por su [plural] perseverancia". El juez dio lectura a otro "cargo" incriminatorio: Seif Aladin Bader incrimin a la acusada [diciendo] que fue a visitarlo en nombre del Frente Popular despus de su liberacin de la crcel".

La acusada tambin pronunci un discurso "contra la ocupacin israel" e incluso visit una tienda de campaa de los manifestantes que piden la liberacin de prisioneros palestinos. Adems de esto, aade el acta de acusacin, dio una entrevista en la tienda. Se puso de pie en un escenario donde hay carteles colgados que pedan el secuestro de israeles con fines de negociacin y por la liberacin de los presos.

"Todos los delitos", resumi Balilty, "se perpetraron en el perodo comprendido entre junio de 2009 y diciembre de 2013, aparte de otro delito -estar presente en una reunin del Frente Popular- que fue perpetrado, se alega, en septiembre de 2014, la acusada asisti a una exposicin de libros patrocinada por el Frente Popular".

Eso fue al parecer el as que tena en la manga la fiscala, la pistola humeante (para cambiar de metfora). El juez seal que durante su visita a la exposicin la acusada pregunt "cmo estaban los activistas y cmo se estaban vendiendo los libros en la exposicin. La fiscala incluso tena un testigo enmascarado que dijo que la acusada pronunci un discurso llamando al secuestro de soldados para utilizarlos para forzar la liberacin de presos y Jarrar "estuvo presente en el lugar mientras haca su discurso". Otro testigo dijo que l colg tres seales en el escaln donde la acusada estaba sentada.

Ningn msculo se movi en la cara del juez durante el recitado mecnico de la acusacin. Sus palabras fueron tragadas en gran parte por el ruido de la audiencia y el zumbido de los acondicionadores de aire. Lo que contaba slo se poda interpretar como una parodia particularmente perversa de la justicia militar. Nadie re (o llora) ante las acusaciones grotescas de la visita a una feria del libro, por pronunciar un discurso, por dar una entrevista a los medios, por visitar una tienda de campaa de protesta o por felicitar a un prisionero liberado. Todo est consagrado por las leyes de la ocupacin y Jarrar lleva encarcelada dos meses por ello.

"Se ha encontrado ms de una vez que la actividad de la organizacin en el marco de una organizacin hostil tambin plantea un gran peligro", observa su seora con absoluta seriedad. Despus de su servicio militar, l sin duda se convertir en un juez de la corte civil.

El juez tambin anula una objecin en el sentido de que la acusada goza de inmunidad diplomtica y cit los argumentos legales para defender su decisin, igual que hizo cuando sostuvo que Israel tiene derecho a detener a los palestinos en la zona A que, aparentemente, est bajo control palestino. Las leyes de la ocupacin israel tienen una respuesta para cada contingencia. "Vase: artculo 10 (f) de la Orden sobre las disposiciones de seguridad (versin consolidada) (Judea y Samaria) (no 1651). 2009".

Pero luego viene un giro en la trama: "En el anlisis final... La desaparicin de la demanda de peligrosidad en lo que a la demandada se refiere, respecto de los delitos que se le atribuyen, le permite reemplazarlos por los valores adecuados en el proceso penal contra ella".

Incluso el juez principal capta la escala de la farsa y decide liberar a Jarrar con una fianza de 20.000 shekels (unos 5.100 dlares) en efectivo, reunidos y depositados por un grupo.

Los aplausos y gritos de alegra que estallaron entre el pblico fueron efmeros. El fiscal, el teniente coronel Morris Hirsch, se pone de pie: "Pido una dilacin de 72 horas a fin de considerar la posibilidad de presentar una apelacin y para permitir que el comandante militar considere la emisin de una orden de detencin administrativa".

El juez: "Por la presente solicito un retraso en la ejecucin de mi decisin... Para eliminar toda duda, y de conformidad con la ley, los sbados y festivos no se tendr en cuenta. Ahora son las 14:10h. Enviado y dictado el da de hoy 21 de mayo de 2015, en pblico y con las partes presentes".

Fuente: http://www.haaretz.com/weekend/twilight-zone/.premium-1.658602

 



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