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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-09-2005

Recordando a un arquitecto marxista que dej imborrables huellas en las calles de Cochabamba
La Revolucin segn Franklin Anaya Arze

Wilson Garca Mrida
Servicio Informativo Datos y Anlisis


Sabas t que la Psicologa se origin gracias al vidrio?" era la inesperada e inslita pregunta con que don Franklin Anaya Arze me haba recibido en la Direccin del Instituto Laredo una tarde que le visit por motivos periodsticos, en 1997, pocos meses antes de su fallecimiento. No pude zafarme de tan embarazoso examen y confes mi ignorancia al respecto. Qu diablos tena que ver el vidrio con la Psicologa?
"Mira" -dijo el viejo erudito encendiendo su infaltable tabaco y disponindose a darme una charla magistral, de esas que Diego Cuadros, su sobrino, sola comentar con solaz en nuestras charlas de caf-. "El vidrio, como el reloj, revolucionaron a la humanidad en el espacio y en el tiempo. El vidrio aisl al hombre de la naturaleza para que pueda contemplarla, ya no como su actor, sino como su observador libre de las inclemencias del clima. Sin el vidrio no habra sido posible, por ejemplo, el surgimiento de las fbricas cuyas ventanas, que aslan ese ambiente productivo de la cruda intemperie, an en el invierno, alargan las horas de trabajo. El vidrio concavado o convexado permiti la fabricacin de los lentes utilizados a partir del ao 1270, y gracias a ello tenemos la fotografa y el cine. El concepto de los puntos de fuga que en la ciencia de la Perspectiva representan otros tantos del infinito, aliados con el de lo infinitamente pequeo deducido del microscopio o lo inf
initamente lejano del telescopio, por un lado facilitaron el surgimiento de la Bacteriologa y por otro probablemente llevaron a Leibnitz y su casi contemporneo Descartes a descubrir el Clculo Infinitesimal y con ello el camino de las estrellas".

La Rebelin del Alma
Aquellas palabras salan de los labios de don Franklin con esa voz aguardentosa, sosegada y grave que le caracterizaba, como una asombrosa revelacin que me caus un espasmo casi cmico en la mirada. Era un genio sacando complejas conclusiones dialcticas de un elemento aislado y aparentemente insignificante como es el pinche vidrio. Me haba tendido una trampa. Mi misin era entrevistarle sobre los contemporneos problemas urbansticos de Cochabamba y qued apabullado entre esa sensacional historia del Humanismo a partir del vidrio y del reloj en el Otoo del Medioevo. El arquitecto Anaya me ense tambin que gracias al vidrio se extingui el Escolastismo y con l el animismo anticientfico, para dar lugar a la Qumica "a la vista de quien quiera, dentro de una vasija transparente llamada retorta, frasco de destilacin o termmetro de vidrio, mientras mora grotescamente la Alquimia en un oscuro lecho de tierra cocida".
Y luego tom de plano el punto de partida de nuestra charla: "Nada escap a la revolucin del vidrio, ni el alma". Hasta entonces, el hombre complementado con el Universo y como parte inseparable de la naturaleza, se content con el espejo lquido de Narciso o el de la plata pulida, ambos muy borrosos en todo sentido. Pero el vidrio pintado con mercurio en el taller del alquimista se convirti en el espejo que, ntida e inexorablemente, reproduce la imagen mostrando los efectos de la edad, la pasin, la enfermedad y las torturas El espejo muestra lo fsico y lo que ste trasunta como espiritualidad. "Hasta el nacimiento del autorretrato, el alma era cosa de Dios o del demonio, insuflada dentro de su ser pero sin relacin con sus funciones orgnicas. A partir del espejo y junto con la preocupacin de los retratistas, surgen los observadores de las pasiones humanas". Y as pues Franklin Anaya logr demostrarme con simple y tautolgica contundencia que tambin la Psicologa sur
gi como una preocupacin derivada del vidrio, convertido en espejo, y as el alma dej de ser un tab. Jallalla Ajayu! ("Arriba el Alma!", en lengua aymara) exclam entonces en mi fuero ms ntimo.

El Emblema de la UMSS
Despus de aquella desconcertante leccin sobre la Historia de la Revolucin Humana, el despacho de don Franklin que hasta ese momento permaneca entre penumbras agitadas por la bruma del humo denso de su clsico Derby, comenz a iluminarse con la claridad de sus ideas. Su figura se transparentaba de tal manera que su fantasmagrica voz armonizaba con su pensamiento como una sinfona difana y perfecta, matemtica. "Te he tenido que hablar de estas cosas porque quiero que leas este librito al que nadie le da bola", me aclaraba, entregndome un folletn que la Universidad Mayor de San Simn (UMSS), durante la gestin rectoral de Tonchi Marincovich y Alberto Rodrguez, editado por Tavo Giacoman, haba publicado en 1994 y al que, ciertamente, poca gente le tom atencin.
El librito en cuestin contena tres ensayos titulados "La Revolucin del Reloj y el Vidrio", "Emblema de la UMSS" y "El Hombre y su Morada".
En el primer ensayo pudo ampliar su concepcin marxista del surgimiento del Humanismo a partir de aquellos dos inventos fundamentales con que el hombre salt de la confrontacin entre Tanathos y Eros hacia una armonizacin del Espacio (a travs del vidrio) como forma orgnica, somtica; y del Tiempo (a travs del reloj) como forma del espritu, germinal. Ambos constituyen la "arquitectura celular" del individuo que evoluciona y de la sociedad que se revoluciona. As como el vidrio cumpli un rol en el dominio humano del espacio, el reloj, deca don Franklin Anaya, permiti la sincronizacin de los actos humanos y la creacin del mundo especial de la ciencia al posibilitar una medida matemtica del tiempo, y aceler la civilizacin hacia la era de la maquinizacin y la economa poltica ("el tiempo es oro"). Si aplicramos estos conceptos a los relojes pblicos de Cochabamba, todos detenidos y mal conservados por la municipalidad, arribaramos a la deplorable conclusin de que
nuestra ciudad est en plena involucin.
El segundo ensayo es una sorprendente explicacin sobre los orgenes del Emblema de la UMSS, creado por l en 1960 bajo un revolucionario concepto simblico. Al hablar sobre la Geometra del emblema universitario ("un tringulo issceles llamado por los pitagricos Tringulo Pentalfa"), don Franklin se explaya argumentando su punto de partida para el diseo de aquel smbolo que se basa en "La Divina Proporcin", es decir aquella frmula del Teorema de Euclides que permiti descubrir por qu la naturaleza se presenta con tan bellas asimetras como las alas de las mariposas, los ptalos de las rosas, los cortes naturales de los diamantes o las formas alucinantes de los seres unicelulares.

La Divina Proporcin
Por la va matemtica de "La Divina Proporcin" (o "proporcin de oro"), el arquitecto Anaya lleg a amar a la msica como tanto am y lo explica en estos bellos trminos:
"La tradicin refiere que Aristgenes y Pitgoras afinaron el monocordio (instrumento de la antigedad llamado tambin sonmetro) aplicando la proporcin de oro, y Zeysing descubri tambin que a las proporciones del cuerpo masculino corresponden las del acorde mayor y a las del cuerpo femenino las del acorde menor".
Afirma tambin que "Pitgoras encontr los sonidos de la escala por sucesin de quintas: fa-do-sol-re-la-mi-si calculadas seguramente por la relacin 3.2/2 igual a 1.6 que, al correr el tiempo o por comodidad operacional, ha quedado en 3/2. Gracias pues al nmero Fi (Teorema de Euclides), la humanidad ha heredado la escala do-re-mi-fa-sol-la-si que constituye el alfabeto de su luminoso lenguaje musical".
Segn el benemrito editor de Los Amigos del Libro, su amigo don Werner Guttentag, es aquella profundidad cientfica la que elev a Franklin Anaya a una dimensin esttica inalcanzable para el conocimiento vulgar incluso acadmico. "Nadie hasta hoy ha podido entender cmo es que un arquitecto que ha planificado las bases urbansticas de la moderna ciudad de Cochabamba, que ha diseado y construido los ms revolucionarios edificios en todo el pas, concentr sus mayores energas en obras culturales como la Academia Musical Man Csped o el Instituto Laredo, y la nica explicacin es que este hombre era un autntico revolucionario". El librero tampoco olvida que junto con su hermano Rafael Anaya, don Franklin fue el propulsor de la educacin bilinge en Bolivia. "Los hermanos Anaya hablaban un quechua delicioso al odo y escriban magistrales poemas en el idioma de los incas".
Hace ms de dos aos, Guttentag inici gestiones para que el Estado boliviano consagre a la memoria de Franklin Anaya Arze un sello postal y una moneda acuados con la imagen de aquel prodigioso arquitecto tan rebosante de erudicin. "Ningn homenaje, ni siquiera una estatua suya hecha de vidrio precioso o un reloj de arena con su nombre en el Cristo de la Concordia sern suficientes para agradecer el nada estridente legado que nos ha dejado este gran cochabambino", dice Werner Guttentag. Pero por eso mismo la deuda est pendiente.


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