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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-06-2015

Espaa
La encrucijada de "Podemos"

Isidoro Moreno
Diario de Sevilla


En un anlisis de urgencia sobre el movimiento del 15- M, escriba el profesor Carlos Taibo, hace ahora cuatro aos, que en este convivan dos almas. La de los indignados que atribuan la lamentable situacin existente a la naturaleza misma del sistema econmico-poltico imperante y la de aquellos cuya indignacin responda a que no vean suficientemente recompensados por parte de la sociedad sus esfuerzos y mritos y haban entrado a formar parte de un "precariado" sin horizontes o simplemente de las estadsticas del paro.

Estas dos almas, estos dos diagnsticos realizados en base a una misma radiografa social, desembocaban en dos diferentes objetivos: transformar de raz el sistema, sustituyndolo por otro cuya lgica fuera distinta a la del mercado y la bsqueda agnica de la ganancia y el beneficio personal, o reformar aquellos aspectos polticos del sistema a los que se haca responsables principales de la situacin: los partidos corruptos y el mal funcionamiento de las instituciones. Si se quiere, podramos hablar de un alma rupturista y de un alma reformista, la vieja dualidad una de cuyas ltimas versiones la experimentamos quienes vivimos la anterior Transicin, en la poca del desmontaje controlado del franquismo y el comienzo de la Segunda Restauracin Borbnica.

Desde aquella poca, en que triunf la "Reforma" frente a la "Ruptura" con la cooperacin activa de los partidos de izquierda y los sindicatos mayoritarios, y salvo casos muy concretos y de escasa representatividad, el sistema poltico se ha basado en un bipartidismo de la alternancia y no en la confrontacin entre alternativas. As ha sido a nivel del Estado y de la gran mayora de los ayuntamientos, aunque en Andaluca se estableci un unipartidismo que se ha convertido en Rgimen debido al Gobierno continuado de un mismo partido en la Junta.

Hace poco ms de un ao se cre Podemos, un partido que se reclama heredero o traductor del 15-M y que ha heredado de ste su doble alma. Hasta ahora, las contradicciones que ello produce no han aparecido demasiado, al menos pblicamente, porque no ha tenido que realizar opciones trascendentes dentro del tablero poltico institucional. Pero en estos das Podemos s tiene que tomar importantes decisiones, sea directamente o a travs de las agrupaciones y partidos instrumentales que ha creado o apoyado. La principal, si pacta o no con uno de los dos partidos que son los pilares del rgimen poltico que, segn su planteamiento, hay que transformar radicalmente.

Tendr que decidir si el PSOE es menos "casta poltica" y menos responsable de los efectos de la crisis sobre las clases populares que el PP. Que esto significara apoyarlo, por una u otra va, en Sevilla y otros lugares para desbancar al PP all donde ste no tenga mayora absoluta.

Se tratara de una evidente correccin del anlisis segn el cual el PSOE no es otra cosa, en la actualidad, que una de las dos columnas del rgimen por ser sostenedor, al mismo nivel de protagonismo que el PP, del sistema econmico-poltico dominante. Slo considerando que el PSOE no es "la otra derecha", o que es el mal menor, cabe pensar que ese partido podra realizar una poltica realmente distinta, en lo fundamental, a la del PP si fuera suficientemente condicionado para ello. Lo que ocurre es que esta correccin dejara sin terreno propio al nuevo partido porque sa es precisamente la teora que ha defendido permanentemente, aunque sin otros resultados que obtener algunos cargos, Izquierda Unida y que ha llevado a esta formacin a su casi liquidacin y sustitucin, en la ilusin y el voto de muchos, por Podemos. Y es claro tambin que si Podemos niega su apoyo al PSOE ser acusado de "traicionar a la izquierda" por parte de quienes an piensan que el bipartidismo supone una confrontacin derecha- izquierda y no la alternancia de dos grupos que, en lo esencial, defienden los mismos intereses.

sta es la encrucijada en que las dos almas no pueden seguir coexistiendo. Cul de ellas termine imponindose lo veremos pronto. Si se impone la opcin de convertir la partida actualmente a dos (PP-PSOE) en un juego tambin a dos aunque en parejas (PP-Ciudadanos por una parte y PSOE-Podemos por otra) ello reflejar que ha ganado el alma reformista y Podemos se convertir en una especie de IU bis. El dilema es aceptar la lgica del juego poltico existente, convirtindose en un jugador ms con mayor o menor grado de influencia segn sea su cuota de poder, o ser el medio de transmisin de la voz de los movimientos sociales alternativos y el fustigador de los vicios que surgen del propio funcionamiento del sistema con el objetivo de transformarlo en una democracia en la cual sea posible la participacin real de la ciudadana no slo en las urnas cada cuatro aos.

 

Isidoro Moreno, Catedrtico Emrito de Antropologa Social de la Universidad de Sevilla y miembro de Asamblea de Andaluca. Publicado en los Diarios andaluces del Grupo Joly el 5 junio 2015.




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