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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-06-2015

Sisi, el dictador "bueno" de los 40.000 presos polticos

Luz Gmez
eldiario.es


A Abdelfat Al Sisi, el mariscal golpista convertido en presidente de Egipto, ya solo le falta Londres en su ramillete de grandes capitales europeas a las que ha acudido en busca de legitimidad. La semana pasada visit Berln, y en los ltimos seis meses ha estado en Roma, Pars y Madrid. En Alemania, a diferencia de lo ocurrido en las otras capitales, la visita ha estado rodeada de polmica, si bien ello no ha evitado la fotografa conjunta de Angela Merkel y el nuevo dictador. Esta foto quedar ms en la memoria que las que se ha hecho con Rajoy, Hollande o Tsipras, porque a nadie se le escapa que Merkel es la presidenta de facto de Europa. Y dentro de unos aos ser tan sonrojante como lo es hoy la de los tres de las Azores, o la de Aznar, Gadafi y El Rayo del Lder, el caballo que el presidente libio regal al espaol. As son las relaciones de Europa con el mundo rabe: a espaldas de los pueblos de ambas orillas, con el viento siempre a favor de las grandes empresas, que viajan en los squitos de uno y otro lado.

Es bien conocido el patrn de lo acontecido en Berln: si en Madrid se trataba de los contratos del AVE y en Pars de los aviones de combate Rafale, en Berln Siemens ha firmado con sus contrapartes egipcias Orascom y Elsewedy Electric el que se dice que es el mayor contrato nico de su historia: 8.000 millones de euros para construir tres plantas de gas y energa elica. Pero en esta ocasin, en el cortejo que ha acompaado a Sisi viajaba adems una curiosa delegacin de la actual lite egipcia contrarrevolucionaria: 150 actores, periodistas y personajes de la televisin que representan todo el espectro del pueblo egipcio, segn declaraciones de la actriz Ilham Chahine, convertida en un icono de la sisimana. Volaron desde El Cairo en un jet fletado por la Cmara de la Industria Audiovisual, un organismo fundado y presidido por Mohamed Al Amin, dueo del grupo audiovisual CBC, que se hizo con gran parte de los medios tras la revolucin de 2011 y es el mayor vocero del rgimen de Sisi. A esta claque dirigi el exmariscal sus primeras palabras de agradecimiento en la rueda de prensa conjunta que dio con Angela Merkel. No es para menos la deferencia, pues junto con los jueces y las fuerzas de seguridad los medios de comunicacin son los grandes valedores de su dictadura, jaleada a diario como la revolucin del 30 de junio. Uno de estos diarios, Al-Watan, corra precisamente a titular as: Alemania reconoce la revolucin del 30 de junio. Ese da de 2013 ha sido elegido por los contrarrevolucionarios como icono de su revolucin correctiva, la que derroc al presidente Mohamed Morsi, elegido democrticamente, y devolvi a los militares el poder que haban ido perdiendo desde la revolucin popular del 25 de enero de 2011.

A Merkel es evidente que le ha pesado ms la presin de las empresas alemanas que sus propias palabras. El ao pasado afirm que no recibira a Sisi mientras no se celebraran las elecciones legislativas anunciadas en la llamada por John Kerry hoja de ruta a la democracia en Egipto. No es que celebrarlas sea garanta de mucho, pero algo sera. Sin embargo, las elecciones se han ido retrasando y siguen en el aire. La canciller alemana, que le expres en pblico a Sisi su preocupacin por las condenas a muerte masivas (sin mencionar especficamente la que pesa sobre el expresidente Morsi), dijo tambin que a pesar de acuerdos y desacuerdos, nos hemos escuchado uno a otro. Curiosa relacin de una demcrata con un dictador.

Pero no toda la clase poltica alemana estaba dispuesta a tratar de igual a igual a Sisi. O quiz s, pero a efectos de imagen vena bien dar una de cal y otra de arena. Norbert Lammert, presidente del Parlamento alemn, declin reunirse con el dictador alegando su preocupacin por la situacin de los derechos humanos en Egipto. De ella han hecho recuento cinco organizaciones de derechos humanos (Amnista Internacional, Front Line Defender, Human Rights Watch, la Organizacin Mundial Contra la Tortura y la Red Euromediterrnea de Derechos Humanos) en una carta a Merkel solicitndole que intervenga ante Sisi. El panorama es pavoroso: 41.000 presos polticos, juicios en masa faltos de toda garanta procesal, recurso indiscriminado a tribunales militares, torturas y violaciones de los detenidos, uso de violencia sexual por las fuerzas de seguridad, condiciones infrahumanas en prisiones y comisaras... No han trascendido las conversaciones privadas, pero en la rueda de prensa Sisi despach todo ello amparndose en la lucha contra el fascismo religioso.

Las conclusiones del orden internacional son claras: Sisi, el dictador bueno, asegura la estabilidad y los negocios de Occidente; es un aliado en la lucha contra el yihadismo; y si los egipcios no tienen democracia hay una justificacin subliminal, de rancio fondo orientalista: es porque no estn preparados para ella, o porque la quieren a su manera, a la manera de Sisi, como se encargan de pregonar los corifeos que le han acompaado a Berln (en Madrid todo fue menos chispeante, se nota que los egipcios saben bien quin es quin). En cuanto a los derechos humanos, la Unin Europea tiene una larga experiencia en mirar y sealar solo lo que le conviene. El dedo de Bruselas raramente apunta a Arabia Saud, menos an a los Emiratos rabes Unidos, los dos grandes valedores de la contrarrevolucin rabe, tanto en Egipto (el monto de la ayuda econmica en estos dos ltimos aos asciende a 30.000 millones de euros; y los que estn por venir, para pagar a Siemens y dems) como en Siria.

Porque no hay que olvidar que Sisi es un pen en la estrategia regional que lidera Arabia Saud y secundan los Estados del Golfo. Su reinado es una variante de las guerras por delegacin con que se est dirimiendo el futuro de la zona. En Siria e Irak se opt por subarrendar la guerra a los yihadistas, de lo que naci un hijo dscolo, el ISIS, al que cada vez es ms difcil controlar. La ltima aventura consiste en lavarle la cara al Frente Al-Nusra para que se encargue del ISIS. Su lder, Abu Mohamed Al-Golani, ha asegurado en una entrevista en exclusiva a Al-Jazeera que su grupo en absoluto tiene intencin de actuar contra Occidente. Las grandes empresas pueden estar tranquilas: en Egipto, tenemos un dictador bueno; en Siria, estamos testando a unos yihadistas buenos; y en el Golfo todos los tiranos son buenos.


Fuente original: http://www.eldiario.es/contrapoder/Sisi-dictadura-Egipto_6_396220375.html



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