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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-06-2015

La economa del bien comn

Enrique Javier Dez Gutirrez
Rebelin


Acabo de leer el libro de La economa del bien comn de Christian Felber, que me han pasado los compaeros de la biblioteca de la Facultad de Educacin. Aunque no comparto el fondo de su planteamiento, anclado en un marco de una economa liberal y de un capitalismo de rostro humano, creo que hace aportaciones interesantes que debamos tener en cuenta en el actual contexto poltico y econmico que, a tenor de las predicciones, parece que va a cambiar radicalmente en este ao.

La primera aportacin interesante es recordarnos que uno de los mitos bsicos de la economa de mercado que se ensea actualmente en la mayor parte de las Facultades de Economa, que la competencia es el mtodo ms eficaz que conocemos, consagrado por Friedrich August von Hayek, est basado en una creencia, es fruto de una ideologa determinada. Es decir, que no hay ningn estudio emprico que haya demostrado jams que la competencia sea el mejor mtodo que conocemos. Una de las piedras angulares fundamentales de las ciencias econmicas es slo una afirmacin que cree la mayora de los economistas. Y sobre esta afirmacin se sustenta el capitalismo y la economa de mercado, que son los modelos econmicos dominantes en el mundo desde hace doscientos cincuenta aos, constata Felber.

Lo sorprendente es que los estudios de psicologa social, neurobiologa o incluso de economa demuestran de forma contundente que la competencia no es el mtodo ms eficaz que conocemos sino la cooperacin. Nadie discute que la competencia motive. Pero lo hace de manera ms dbil que la cooperacin. Mientras la cooperacin motiva basndose en las relaciones satisfactorias, el reconocimiento mutuo y la consecucin de objetivos compartidos, la competencia lo hace basando el xito de uno en el fracaso del otro. Es decir, motiva por una parte en funcin del miedo. Como refleja Felber el miedo es un fenmeno muy extendido en las economas capitalistas de mercado: se teme perder el trabajo, los ingresos, el estatus, el reconocimiento social, la pertenencia. En la competicin por escasos bienes hay en general muchos perdedores, y la mayora tienen miedo de serlo.

Por otra parte, la competencia motiva en funcin del deseo de triunfar, de ser mejor que los dems. Como este autor explica desde un punto de vista psicolgico se trata de un narcisismo patolgico. Sentirse mejor porque los dems son peores es simplemente enfermizo. Porque quien relaciona su propio valor con ser mejor que los dems, depende completamente de que los dems sean peores. La autoestima debera basarse en ser cada vez mejores y ms capaces respecto a nosotros mismos, en aquellas acciones que nos gustara realizar. Nadie saldra perjudicado y no habra necesidad alguna de la existencia de perdedores. Si como efecto secundario y sin ser mi objetivo, explica Felber, resulta que soy mejor que otro en una actividad, no puedo valorarlo como una victoria, porque no estoy situndome en una situacin de derrota-victoria hablando en trminos competitivos. Si mi meta es hacer bien las cosas, entonces no es necesaria la competencia, que es justo el fundamento del mito: sin competencia no nos sentimos incentivados para ser eficientes. Adems, psicolgicamente, la motivacin es mayor cuando es interna que cuando es externa.

El problema aadido de este modelo social basado en la competitividad es que en economa ascienden especialmente las personas antisociales. Son las que resultan culturalmente seleccionadas. Los egostas son los que pueden tener ms xito en este sistema capitalista. Si en la economa y en la sociedad se recompensa sistemticamente el egosmo y las actitudes competitivas, si se tiene por personas exitosas a aquellas que progresan a base de emplear esta dinmica de incentivos, ese carcter capitalista es el que acaba configurando el carcter de la propia sociedad, como analiza Erich Fromm en Del Tener al Ser o Richard Sennett en su famosa obra La corrosin del carcter.

La segunda aportacin interesante es la propuesta de redefinir el xito econmico, no como el resultado de las dos variables tradicionales habituales, el PIB en lo macroeconmico y el beneficio financiero de las empresas en el mbito microeconmico. Sino como el balance del bien comn conseguido. Al estilo de lo que hace Butn con su felicidad nacional bruta, en donde se pregunta a la poblacin cmo ve su futuro y el de sus hijos e hijas, si confa en sus vecinos, si dispone diariamente de tiempo para hacer un descanso y meditar, etc. Felber propone aplicarlo tambin a las empresas preguntando si crea o destruye empleo, si la calidad de los puestos de trabajo aumenta o disminuye, si los beneficios se reparten de forma justa, si se trata y remunera igual a mujeres y hombres, si la empresa cuida o explota el medio ambiente, si produce armas o alimentos ecolgicos locales, etc. El beneficio financiero de una empresa slo ofrece informacin de cmo se sirve a s misma, pero no de cmo sirve a la sociedad, explica.

Y la tercera propuesta que destaca es el cuestionamiento de la propiedad y la herencia. Como ha dicho Warren Buffet, uno de los ms grandes especuladores financieros en el mundo, encuentran eficiente que los miembros de la seleccin nacional de ftbol de maana sean los hijos de los jugadores de hoy en da?, lo encuentran justo?. Por eso defiende que en una sociedad democrtica toda persona debe encontrar iguales condiciones de inicio y conseguir su patrimonio a travs de su propio esfuerzo e ingresos. Igualmente defiende que ninguna persona tenga naturaleza en propiedad, sobre todo suelo, teniendo slo en uso aquello que vaya a trabajar sin coste alguno. Podemos usar la naturaleza, pero no la hemos creado ni tenemos derecho de propiedad sobre algo que es comn. Adems, alega, la posicin absoluta del derecho a la propiedad se ha convertido hoy en da en la mayor amenaza para la democracia. Gracias a la no limitacin del derecho a la propiedad, algunas personas y empresas se han vuelto tan poderosas que controlan los medios y dirigen los procesos polticos hacia sus propios intereses.

Este planteamiento le conduce a afirmar que la igualdad es un valor superior a la libertad, porque una libertad demasiado grande puede poner en riesgo la libertad del otro. La igualdad es por lo tanto un principio absoluto; la libertad, uno relativo. Existe un principio de limitacin para la libertad, pero no para la igualdad. Respecto a la propiedad, esto significa que todas las personas deberan tener el mismo derecho a una propiedad limitada (lo necesario para el bienestar), pero nadie debera tener derecho a una propiedad ilimitada. Por esto, el derecho a la propiedad tiene que estar relativamente limitado, concluye.

Aportaciones interesantes, entre otras muchas, que nos ayudan a deconstruir mitos e ideologas asumidas con excesiva credulidad actualmente y que damos por asentadas, cuando slo se basan en una colonizacin emocional de nuestro imaginario colectivo, mediante los medios masivos de comunicacin, que nos ensean sistemticamente y constantemente a concebir el mundo desde el habitus capitalista, que dira Foucault. Cuando, como indica Felber, no conozco ninguna corriente de pensamiento ni ninguna religin del mundo que pretenda educarnos en la competencia y el egosmo. Tanto ms sorprendente es que el sistema econmico occidental est basado en valores que no estn respaldados por ninguna religin o tica. El darwinismo social, ni la ms mnima base cientfica, es la religin secreta de la economa!.


Enrique Javier Dez Gutirrez. Profesor de la Universidad de Len

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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