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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-06-2015

Apuntes a raz del 24 de mayo

Diego Farpn
Rebelin


El resultado de las elecciones municipales y autonmicas que tuvieron lugar en Espaa durante el pasado mes de mayo son el reflejo de la agudizacin creciente de las contradicciones del capitalismo fruto de la crisis orgnica que transita1.

Que, naturalmente, los procesos histricos son complejos y no existen determinismos ni una nica salida es algo que, tambin, pone de relieve la actual crisis orgnica del capital y la incapacidad de interpretacin de la misma as como de actuar sobre ella sobre la realidad histrica concreta- por parte de las organizaciones de la izquierda transformadora. La crisis orgnica del capital afecta tambin a las organizaciones, y les afecta hasta situarlas al borde de la desaparicin: fundadas para una poca histrica que ya no existe, y acostumbradas y desarrolladas en ella, o se refundan y la Historia no espera-, o, en la medida en que no se correspondan con una necesidad social y no reflejen unos intereses de clase adaptando el discurso, la prctica y los mtodos a la nueva coyuntura-, es decir, en la medida en que dejen de ser socialmente necesarias, sern superadas por la Historia y se convertirn en algo marginal, con tendencia a la desaparicin.

La izquierda transformadora no slo carece de ideas para interpretar la crisis orgnica del capital en la Espaa de 2007-2015, sino que, hasta el momento, ha sido incapaz de actuar sobre ella mejor o peor- para intentar influir en la realidad y transformarla, lo cual ha tenido como consecuencia que los acontecimientos la superen.

Frente a la falta de anlisis marxista y la incapacidad de dirigir al movimiento popular, la sociedad, necesitando respuestas y alternativas para la nueva poca no slo est desechando a Izquierda Unida con unos resultados complejos: unos buenos resultados en las municipales y una debacle en las autonmicas-, sino tambin a los partidos que gestionaban el capitalismo: PP y PSOE retroceden. Naturalmente, la realidad es concreta, y aqu o all ste o aquel saca un mejor o peor resultado, pero la tendencia es clara: quienes estaban constituidos en el terreno de la lucha poltica para una poca pasada es necesario que sean sustituidos. Y, as, es como explicamos el surgimiento de Podemos o de Ciudadanos, y las tendencias que operan sobre los viejos partidos.

La falta de capacidad de intervencin sobre la nueva poca histrica por parte de Izquierda Unida ha permitido junto con una multiplicidad de factores- el avance del populismo y el retroceso de las posiciones de clase: la capacidad transformadora de IU, como proyecto histrico, est en duda. Y lo malo no es que se pierdan unas siglas: lo malo sera es ya en muchos lugares- la disgregacin de los cuadros que deberan intentar guiar polticamente a la clase trabajadora y al movimiento popular. Lo malo es perder para la lucha de clases la agrupacin, en un proyecto, del contingente humano y potencialmente revolucionario, educado en la lucha de clases, en el movimiento obrero y movimiento sociales, y con un cierto grado de formacin poltica. Las organizaciones sin movimiento que dirigir no tienen sentido. Los cuadros sin organizacinque supere las realidades localistas- que sea capaz de enfrentar al sistema en su conjunto tampoco tienen sentido.

PP y PSOE, representantes del Bloque Hegemnico an son, en el conjunto de Espaa, las organizaciones ms votadas: la quiebra de la expresin poltica de la dominacin de clase exige un proyecto para el Bloque Subordinado, exige una direccin poltica y exige una alternativa ideolgica que sea capaz de enfrentar consecuentemente al Bloque Hegemnico.

De esta forma, debido a la crisis orgnica del capital, fruto de la cual es la quiebra de la hegemona dominante hay, grosso modo, dos opciones opuestas: o el Bloque Dominante carece de enemigos polticos y se reconfigura nuevamente de manera hegemnica, o la clase trabajadora es capaz de levantar un proyecto poltico y revolucionario que aglutine al Bloque Subordinado para disputar el poder. El poder que no es presencia institucional-, como horizonte de quiebra del sistema: la crisis radical, que muestra el agotamiento de planteamientos pactistas neutralizadores de la lucha de clases y el carcter irreformable del capitalismo, requiere ser enfrentada con radicalidad.

Podemos, surgido del descontento social, es la expresin del descontento social. Confundir Podemos con una organizacin revolucionaria es muestra del retroceso de la ideologa entre, incluso, los dirigentes de la izquierda transformadora: para nosotras nunca se ha tratado de conseguir un porcentaje de voto, para nosotras no se ha tratado nunca de estar con ms representacin en las instituciones de la burguesa, sino de destruirlas al tiempo que la clase trabajadora no una organizacin, aunque esta sea un elemento cohesionador y dirigente- toma el poder. Tampoco se trata de intervenir la economa: se trata de construir el socialismo. Naturalmente, distinto es el mientras: mientras tomamos el poder, mientras construimos el socialismo pero aqu no hay ningn mientras: aqu hay una intencionalidad de estar en las instituciones de la burguesa, y desde ah no se puede cambiar la lgica de un sistema que opera a nivel mundial. Y, claro, distinto es que la clase trabajadora tuviese un proyecto hegemnico al cual poder subordinar la potencialidad de Podemos, algo que, hoy por hoy, no se tiene.

Ciudadanos, por su parte, como expresin del Bloque Hegemnico puede ser un elemento de ruptura del Bloque Dominante. Ante la agudizacin de las tendencias del capitalismo, esto es, ante la aceleracin del proceso de concentracin del capital, la burguesa debe enfrentarse. Cuestin distinta es si las capas subordinadas de la burguesa sern capaces de articularse y enfrentarse a la fraccin oligrquica dominante para no perder su posicin y evitar proletarizarse-.

En los tiempos en que la reproduccin ampliada del capital funcionaba el Bloque Hegemnico estaba cohesionado. Hoy, la realidad que quiebra la infraestructura, la realidad que quiebra las organizaciones de izquierda, quiebra tambin al propio Bloque Histrico Dominante, que se corresponde con otra poca histrica y necesita reorganizarse para seguir siendo hegemnico en la nueva poca.

Y, ante estos hechos, qu tenemos? La posibilidad de construir organizaciones para la revolucin: la crisis de las organizaciones es peligrosa pero es tambin una oportunidad; tenemos la posibilidad de, mientras se reorganiza el Bloque Dominante, quebrar su hegemona y, tenemos, en ltima instancia, ante el fin de una poca histrica que es imposible que vuelva, la posibilidad de la revolucin.

La pregunta es, ante este escenario: qu papel queremos los cuadros y las bases de Izquierda Unida que juegue nuestra organizacin? Mantendremos a los cuadros sin direccin poltica y, por tanto, sin unidad-? Mantendremos direcciones burocrticas que no nos representan? O pediremos asambleas extraordinarias para, sobre la base del debate poltico, asaltar la organizacin? Seremos capaces de conservar lo mejor de la tradicin y la memoria de la izquierda y encauzarlo en clave revolucionaria o sucumbiremos ante la nueva poca histrica?

Nota:

1 Segn la concepcin materialista de la historia, el factor que en ltima instancia determina la historia es la produccin y la reproduccin de la vida real. Ni Marx ni yo hemos afirmado nunca ms que esto. Si alguien lo tergiversa diciendo que el factor econmico es el nico determinante, convertir aquella tesis en una frase vacua, abstracta, absurda. La situacin econmica es la base, pero los diversos factores de la superestructura que sobre ella se levanta las formas polticas de la lucha de clases y sus resultados, las Constituciones que, despus de ganada una batalla, redacta la clase triunfante, etc., las formas jurdicas, e incluso los reflejos de todas estas luchas reales en el cerebro de los participantes, las teoras polticas, jurdicas, filosficas, las ideas religiosas y el desarrollo ulterior de stas hasta convertirlas en un sistema de dogmas- ejercen tambin su influencia sobre el curso de las luchas histricas y determinan, predominantemente en muchos casos, su forma. Engels

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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