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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-06-2015

Qu papel regional desempea Egipto?

Alan Gresh
Orient XXI


Legitimidad puesta en cuestin, rechazo a un frente sunita

An juega Egipto un papel regional? Puede rivalizar con Irn y Turqua y afirmar una plaza preeminente en el mundo rabe? La mayor parte de los periodistas y analistas en El Cairo responden a estas preguntas que no; debido a la imagen de su pas liado en sus problemas internos e incapaz de comprender el mundo de otra manera que a travs del prisma de una guerra global contra los Hermanos Musulmanes, en el preciso momento en que Arabia Saudita intenta crear un frente sunita frente a Irn.

La visita del presidente Abdel Fattah Al-Sissi a Alemania ha ilustrado los problemas con los que se enfrenta la definicin de una poltica exterior. El presidente intenta ante todo que se reconozca su legitimidad, una preocupacin que no tena Hosni Mubarak, explica un influyente periodista de un diario gubernamental, que no desea ser identificado. Esta visita a Alemania, a comienzos del mes de junio, ha suscitado reacciones de asombro, divertidas o incluso abrumadas en numerosos sectores de una opinin egipcia poco sensible a las coberturas lisonjeras de los medios que intentan borrar las numerosas crticas de los polticos y de los periodistas alemanes. stos, as como numerosos egipcios por otra parte, se han visto contrariados al ver al rais acompaado de artistas que cantan sus alabanzas (literalmente) o de periodistas que aplauden de pie la menor declaracin de su presidente durante su conferencia de prensa con la canciller Angela Merkel. Las declaraciones de esta ltima reprobando la condena a muerte del antiguo presidente Mohamed Morsi han sido censuradas en directo por la televisin oficial (no han sido traducidas).

Or al presidente afirmar que Dios me ha creado como mdico que conoce los males y prescribe los remedios /1, ha aterrado a ms de un responsable egipcio, incluso en los pasillos del muy prudente ministerio de asuntos exteriores.

Esta bsqueda desenfrenada de legitimidad de un poder fruto de un golpe de Estado el 3 de junio de 2013 -el presidente ha debido anular su participacin en la cumbre de la Unin Africana en frica del Sur en junio despus de que organizaciones locales presentaran una denuncian ante los tribunales y pidieran su arresto- va acompaada de una fijacin en la lucha contra los Hermanos Musulmanes que indispone incluso a los aliados de Egipto.

Fin de la luna de miel con Riad

Queremos imponer, prosigue nuestro interlocutor, nuestra visin de una confrontacin global con los Hermanos Musulmanes en todos los mbitos regionales. Sin embargo nuestro aliado, Arabia Saudita, ha levantado su veto a una coordinacin con los Hermanos, en particular en Yemen y Siria. La prioridad de Riad ha cambiado con la subida al trono de Salman para quien Irn es el enemigo principal. Los Sauds intentan poner orden en la casa sunita, han vuelto a las conversaciones con Turqua -un rgimen que no deja de denunciar la ilegitimidad de Sissi-, apoyan a Al-Islah en Yemen y a los Hermanos en Siria.

La luna de miel entre El Cairo y Riad ha terminado y los medios egipcios no dudan en criticar a los Sauds, aunque sin franquear las lneas rojas: el rgimen es demasiado dependiente del man financiero del Golfo como para poder romper o incluso desarrollar un poltica regional demasiado autnoma.

Si se creen unas palabras citadas a menudo, el rey Abdelaziz, fundador del rgimen saudita habra confiado, en su lecho de muerte /2, a sus hijos: La felicidad del reino reside en la desgracia de Yemen. Mustaf Labbad es director del Centro de Estudios Regionales y Estratgicos Chark. Como todos los centros no directamente dependientes de las autoridades, est bajo mnimos, resultndole imposible la organizacin de cualquier tipo de coloquio. Cuenta otra ancdota: En su lecho de muerte, Abdelaziz habra dicho que Egipto debe tener agua hasta la nariz; no ms arriba para que no se ahogue, ni ms abajo como para que pueda nadar.

Arabia saudita, prosigue, no quiere a Egipto como socio, ni siquiera de segundo nivel. No quiere tampoco un frente rabe unido, an menos la fuerza militar comn planteada por Egipto. As, la decisin saudita de atacar a Yemen ha sido tomada dos das antes de la celebracin de la cumbre rabe, y Egipto ha sido informado unas horas antes de su inicio. Hasta tal punto que, en un primer momento, el Ministerio de Asuntos Exteriores egipcio public un comunicado afirmando que El Cairo no participara en el ataque. Algunas horas ms tarde, el presidente Sissi afirmaba que su pas participaba plenamente en la coalicin puesta en pie por Riad

Yemen de todos los peligros

El asunto yemenita resume las contradicciones de la poltica exterior de El Cairo. Ningn responsable, ningn periodista, ningn ciudadano desea una implicacin egipcia, y todos temen un engranaje que llevara a su pas a intervenir en contra de su voluntad. La memoria de la guerra llevada a cabo por el presidente Gamal Abdel Nasser en apoyo al joven rgimen republicano (1962-1970) y que cost la vida a 26.000 soldados egipcios /3 atormenta an las memorias; ante todo, la del ejrcito. Hemos coordinado nuestros esfuerzos con Pakistn, los Emiratos y Omn para que los saudes no vayan demasiado lejos, explica el investigador Tewlik Aclimandos. Y Egipto presiona a favor de negociaciones, tanto ms en la medida en que el balance de las operaciones militares de la coalicin es escaso -se limita a la destruccin de las pocas infraestructuras que posee Yemen y una situacin humanitaria alarmante denunciada por la Cruz Roja Internacional ante una extraa indiferencia internacional.

Egipto se ha negado a enviar hombres sobre el terreno y se ha limitado al despliegue de algunos navos en el estrecho de Bab El-Mandeb por donde transitan los barcos que se dirigen al canal de Suez, un estrecho que las marinas americana y francesa vigilan ya de cerca. Si Pakistn ha podido refugiarse detrs del voto de su Parlamento para justificar su negativa a enviar tropas, Sissi no tiene siquiera ese mismo pretexto, ya no hay Parlamento en Egipto. Y los saudes no olvidarn todo esto, concluye Labbad.

Buscan una solucin de recambio al mdico creado por Dios? En cualquier caso, incluso los Emiratos rabes Unidos, pas sin embargo considerado como el ms cercano a la visin egipcia de una lucha global contra los Hermanos Musulmanes, parecen hacerse preguntas. Como informa la muy bien informada periodista Dina Ezzat, un alto responsable egipcio ha acudido a Abu Dabi para quejarse de que Ahmed Chafik, candidato desafortunado contra Morsi en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2012, prosegua en esta capital sus actividades polticas. Ha anunciado el 14 de junio que se retiraba de la presidencia del partido que dirige, pero es poco probable que eso disipe la impresin de que sigue en la reserva por si Sissi fracasara.

Un nuevo reparto de las aguas del Nilo

Asistimos a una reorganizacin general de la regin, explica un periodista de Al-Ahram, tanto en trminos internos como geopolticos. De aqu a uno o dos decenios, no se parecer ya a lo que conocemos hoy. Pero Egipto es demasiado dbil para influir sobre el curso de los acontecimientos, se limita a concentrar sus esfuerzos sobre su entorno cercano, y sus xitos son moderados.

Para Mohamed Megahed Elzayat, del Centro Regional para los Estudios Estratgicos y miembro del Consejo Egipcio de Asuntos Extranjeros, con Etiopa y Sudn hemos obtenido, en marzo de 2015, un acuerdo provisional ciertamente poco definido, pero que ha favorecido la distensin con nuestros vecinos del sur. Este texto ha sido celebrado como una victoria del presidente Sissi. Menos diplomtico, un responsable cercano al expediente matiza: El presidente ha sabido vender a la opinin pblica un compromiso que, en los hechos, ratifica un nuevo reparto de las aguas del Nilo y pone en cuestin un tratado que data de 1929. Etiopa, apoyada por los Estados Unidos, se afirma como una fuerza regional y la construccin en el Nilo de la presa del Renacimiento da bases a la legitimidad del rgimen. Exigamos la detencin total de su construccin, contraria a los acuerdos que rigen el reparto de las aguas del Nilo, pero hemos tenido que retroceder. El discurso de Sissi ante el Parlamento etope y, luego, su visita a Sudn para la entronizacin de Omar Al-Bachir tras su reeleccin a la presidencia, han dado la impresin de que la entente se haba restablecido entre los tres pases, cuando la presa va a almacenar 12 mil millones de metros cbicos cada ao en detrimento de Egipto. Pero las penurias de agua no se harn sentir antes de un decenio, concede nuestra fuente.

Otro expediente crucial, el de Libia. Apoyamos al gobierno legtimo, explica un diplomtico. Los Occidentales dicen que hay que ser equilibrados, pero tenemos de un lado un gobierno legtimo, el de Tobruk y del otro una ocupacin del oeste del pas, en particular Tripoli, por milicias algunas de ellas ligadas al terrorismo internacional y que han obtenido el apoyo de Estados extranjeros. Qatar es sealado, por supuesto, sin que se mencione su nombre. Ciertamente, las ilusiones sobre el general Khalifa Haftar, que ha desencadenado una rebelin militar y que ha sido armado por el gobierno de Tobruk (reconocido por la comunidad internacional) se han disipado. Su ejrcito, reconoce Aclimandos, tiene ms oficiales que soldados. Pero El Cairo sigue reticente a tratar con el gobierno de Trpoli que comprende en particular a los Hermanos Musulmanes, cuando todos los dems gobiernos, tanto europeos como del Golfo, lo han hecho. El diplomtico afirma que su pas apoya los esfuerzos de Bernardino Len, el mediador de la ONU, pero ste no debe hacer demasiadas concesiones al autodenominado gobierno de Trpoli. Egipto organiz el 25 de mayo una reunin de los representantes de las tribus libias, pero con poco xito, al haber respondido a la invitacin solo las favorables al gobierno de Tobruk. La reunin se ha terminado -sin sorpresas- con un rechazo total a discutir con los islamistas y los Hermanos, asimilados a una organizacin terrorista.

Entre 10.000 y 12.000 insurrectos en el Sina

ltima regin prioritaria para El Cairo, Gaza y sobre todo el Sina. En varias ocasiones desde su acceso al poder, el ejrcito ha proclamado alto y claro que haba acabado con la insurreccin del grupo Ansar Beit Al-Maqdis, convertido en una filial de la Organizacin del Estado Islmico (OEI) con el nombre de Wilayat Sinai (Provincia del Sina). Sin embargo, la agencia de prensa egipcia Mena reconoca el 27 de mayo que durante los cinco primeros meses del ao, 643 personas han resultado muertas, de ellas 177 civiles y miembros de las fuerzas de seguridad. Y todos los das los medios informan de ataques terroristas en la regin. Un periodista experto en el Sina transmita, aterrado, informaciones recientes que le haban comunicado algunos oficiales: Wilayat Sinai contara con entre 10.000 y 12.000 guerrilleros, ciertamente animados por motivaciones diversas -la ideologa por supuesto, pero tambin el deseo de venganza frente a las exacciones de las fuerzas del orden o por las ganancias engendradas por diferentes tipos de trfico que han florecido siempre en esta regin apartada y descuidada por el gobierno central- pero determinados y conocedores del terreno.

Para los medios egipcios, cuyas posiciones confinan a veces con el racismo antipalestino, la causa de la inestabilidad en el Sina sera debida ante todo al apoyo que Hamas concedera al OEI. Sin embargo, pocos periodistas o investigadores con los que he hablado comparten esta visin maniquea. E incluso se puede decir que el gobierno no ha cortado todos los puentes, como muestra la sentencia de un tribunal a fines de mayo echando atrs la decisin de declarar a Hamas organizacin terrorista.

Un doble asedio

Un periodista, gran conocedor de la regin, resume el sentimiento general. Ciertamente, los grupos yihadistas disponen de bases de repliegue en Gaza y, sin duda, responsables de las Brigadas Al-Qassam, el ala militar de Hamas, lo saben; pero esas milicias son autnomas, y no rinden forzosamente cuentas a la direccin poltica. Otro factor de complicacin, Hamas hace frente a una contestacin salafista yihadista, animada por la no reconstruccin de Gaza despus de la agresin israel del verano de 2014 y la imposibilidad de poner en pie un gobierno de unidad nacional. Si la terminal de Rafah, la nica que permite a las personas circular entre Gaza y Egipto, ha sido abierta algunos das en junio, ha permanecido cerrada en lo esencial desde hace un ao. Ciertos responsables no excluyen -cosa que les inquieta- que el propio Hamas estalle y grupos yihadistas se impongan en ese territorio, sometido un doble asedio israel y egipcio. Si una fuente diplomtica egipcia afirma que ya no hay ningn contacto con Hamas, se puede pensar que el ejrcito y los servicios de informacin, que han gestionado directamente el expediente palestino desde hace al menos dos decenios, mantienen ciertos canales de comunicacin abiertos. Tanto ms en la medida en que Hamas ha reforzado su estatura ante las monarquas del Golfo apoyando la operacin saudita en Yemen.

En la nueva ciudad de 6-Octubre, a una treintena de km del centro de El Cairo, Maasum Marzuk, embajador jubilado, nos acoge en el caf de un inmenso centro comercial. Su itinerario es el de una generacin que no ha dejado de ver sus esperanzas decepcionadas, pero que quiere proseguir el combate por los ideales de su juventud. En 1968, particip en las manifestaciones de los estudiantes que demandaban una condena de los oficiales responsables de la derrota de junio de 1967. Se enrol en el ejrcito, participando en los comandos de la reconquista del Sina en octubre de 1973. Entr posteriormente en la carrera diplomtica. No ha ocultado jams sus crticas hacia la poltica exterior de Anuar el Sadat y de Hosni Mubarak y acta como consejero de Hamdin Sabbahi, el dirigente nasseriano. Entre 1991 /4 y 2011, hemos ido detrs de Arabia Saudita. Hoy seguimos sin poder llevar una poltica autnoma. As, sera de inters de Egipto abrir un dilogo con Tehern, pero Riad pone su veto. Y concluye: La poltica exterior es el reflejo de la poltica interior. Si estamos en un terreno interno inestable, lo que es el caso, no podemos tener una poltica exterior.

No solo es inestable el terreno poltico. En el parque del centro comercial, dos juegos de agua y luz atraen a una multitud bulliciosa de nios. Este ao tambin nacern dos millones de egipcios a quienes ningn gobierno parece capaz de asegurar un futuro.


Notas

1/ Leer Al-Masry Al-Youm, 5/06/2015.

2/ Fallecido en 1953.

3/ Recordemos que la guerra de Vietnam entre 1965 y 1975 cost la vida de alrededor de 50 000 hombres y mujeres.

4/ Final de la primera guerra del Golfo.

- La edicin de la revista orientxxi.info remite en el texto a las siguientes pginas web:

Al Islah: http://orientxxi.info/magazine/au-yemen-des-freres-musulmans-pas,0561

Rgimen saudita: http://orientxxi.info/magazine/luttes-a-couteaux-tires-en-arabie,0796

Yemen: http://orientxxi.info/magazine/le-yemen-test-de-la-nouvelle,0868

Khalifa Haftar: http://orientxxi.info/magazine/scenario-a-l-egyptienne-en-libye,0600

Wilayat Sinai: http://orientxxi.info/magazine/genealogie-du-djihadisme-au-sinai,0687

Nacimiento anual de 2 millones de nuevos egipcios: http://orientxxi.info/magazine/egypte-la-natalite-repart-a-la,0537


Fuente original: http://orientxxi.info/magazine/effacement-regional-de-l-egypte%2c0937

Traduccin: Faustino Eguberri para VIENTO SUR



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