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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-06-2015

El socilogo Albert Mora analiza procesos de integracin y convivencia multicultural en el estado espaol
Islamofobia: odio y rechazo a la mezcla cultural

Enric Llopis
Rebelin


En 2014 (ltimas cifras del padrn) vivan 5.023.487 inmigrantes empadronados en el estado espaol. El pico en la presencia de poblacin extranjera se produjo en 2011, segn el INE, 5.751.487 personas. El punto de partida de este proceso se inicia en torno al ao 2000, de hecho, el socilogo Joaqun Arango califica como dcada prodigiosa de la inmigracin en Espaa el periodo 2000-2010. Pero a partir de 2012 se constata un descenso de la poblacin inmigrante, en parte por las nacionalizaciones, ya que la tasa de retorno a los pases de origen es baja.

Hoy son pocas las personas inmigrantes que llegan a Espaa en busca de trabajo, y lo hacen sobre todo en procesos de reagrupacin familiar. Adems, a diferencia de pases como Alemania e Inglaterra, donde el grueso de la poblacin inmigrante aterriza en los aos 50-60 del siglo pasado, en Espaa el proceso se retrasa hasta finales de los 90 (el primer pico se produce en esas fechas con la migracin ecuatoriana, por la crisis de 1998-1999 en el pas latinoamericano).

La llegada de personas inmigrantes hace que en los pases destinatarios se empiece a hablar de convivencia, integracin y multiculturalidad. Y que se produzcan tambin casos de xenofobia y choques con la poblacin extranjera. En estas discusiones, sostiene el profesor de Sociologa de la Universitat de Valncia e investigador del Institut de Drets Humans, Albert Mora, siempre terminamos hablando del Islam. Por ejemplo, cuando Sarkozy abre a finales de 2009 el debate sobre la identidad nacional francesa (iniciativa impulsada por el Ministerio de Inmigracin e Identidad Nacional), el centro de atencin acaba siendo la poblacin musulmana. Aunque no exclusivamente, pues segn la Federacin Internacional de Derechos Humanos, cerca de 9.000 gitanos rumanos y blgaros fueron expulsados de Francia en 2009. Ese mismo ao Berlusconi endureci la normativa sobre censos, realojos y expulsiones de la poblacin de etnia gitana.

Un vistazo a los peridicos permite realizar una aproximacin a la islamofobia en el estado espaol. La edicin catalana de El Pas informaba el 24 de febrero de 2014 de que los Mossos dEsquadra denunciaron al concejal de Plataforma Per Catalunya en Tortosa (Tarragona), Jordi Casanova, por un supuesto vnculo con el ataque a la nueva mezquita de este municipio. El da antes de la inauguracin, aparecieron en el edificio religioso pintadas racistas y trozos de cabeza de cerdo. Las puertas del centro cultural islmico de Vall dUix (Castelln) fueron objeto de un pequeo incendio despus de ser rociadas con gasolina, segn informaba el diario Levante-EMV el 11 de enero de 2014 (se trataba del tercer ataque en los ltimos meses).

El 23 de octubre de 2013 El Peridico Mediterrneo llamaba la atencin de la quinta mudanza de la mezquita de Burriana (Castelln) para evitar quejas. La mezquita de Ganda (segn informaciones de Levante-EMV el 28 de marzo de 2010) fue atacada con ccteles molotov en el da de mayor afluencia a este espacio de culto. Otros ejemplos son ms recientes, de la ltima campaa electoral, cuando el candidato del PP a la alcalda de Cornell, Daniel Serrano, propal la consigna No a la gran mezquita. El exalcalde de Badalona, Javier Garca-Albiol, del PP, apel a limpiar la ciudad (tercera de Catalunya, con 220.000 habitantes).

Albert Mora estudia desde el ao 2000 diferentes procesos de integracin y convivencia multicultural, sobre todo en relacin con la poblacin musulmana. Uno de sus trabajos de investigacin trata del conflicto en torno a la mezquita de Santa Coloma de Gramenet, en 2004, que podra extenderse a otras ciudades (en Santa Coloma residen 118.738 personas, de las que 24.434 son extranjeras). Anteriormente, en la dcada de los 80, explica Albert Mora, los lugares de culto islmico no fueron foco de conflicto en Espaa por dos razones: la menor presencia de poblacin inmigrante y el hecho de que no pudiera agitarse, todava, la consigna del terrorismo islamista (los atentados contra las torres gemelas de Nueva York se produjeron en 2001).

El conflicto de la mezquita de Santa Coloma de Gramenet comenz en febrero de 2004 en Singuerln, un barrio obrero edificado en los aos 70 con la afluencia de poblacin inmigrante, principalmente andaluza. Una parte de los vecinos se dirigieron al ayuntamiento para transmitirle que no queran la mezquita en el barrio. Las justificaciones se han repetido en otras ciudades: supuesto incumplimiento de las condiciones para la instalacin de la mezquita o posibilidad de masificaciones; y la existencia de otras prioridades en el barrio, antes que los oratorios.

Los vecinos consideran que la obligacin del ayuntamiento es resolver el conflicto a favor de los autctonos, pues son as piensan- los verdaderos vecinos, no los que vienen de fuera, explica Albert Mora. El estudio sobre la evolucin del racismo y la xenofobia en Espaa, de los profesores de la Universidad Complutense Cea dAncona y Miguel S. Valls, seala que en torno al 50% de la poblacin autctona espaola considera que los nacionales han de tener prioridad (frente a los extranjeros) a los recursos sanitarios o la plaza en un colegio.

Recuerda el investigador que la comunidad musulmana tena derecho a la apertura de la mezquita de Santa Coloma (incluso pagaba el alquiler del local), que en la prctica permaneca cerrado. El consistorio se comprometi entre los meses de febrero y octubre a buscar un local alternativo, pero al no cumplirse con el compromiso y llegar el Ramadn, la comunidad musulmana decidi abrir el oratorio. Decenas de vecinos organizaron caceroladas y pitadas de manera espontnea en la puerta de la mezquita, para impedir los rezos. En la puerta, un cordn de los Mossos dEsquadra impidi el enfrentamiento.

Llegaron ultraderechistas de fuera de la ciudad, apunta Albert Mora. Finalmente se habilitaron dos barracones en las afueras de Santa Coloma, medida que se anunci como transitoria pero que hoy se mantiene. Segn el investigador, esto es general, ha ocurrido en otros muchos municipios catalanes: llevar las mezquitas a las afueras, a los polgonos industriales. Seala adems una palmaria contradiccin: Hay un miedo a la mezcla, al tiempo que se exige la integracin de las personas migrantes. El docente tambin destaca el papel de la sociedad civil y la izquierda alternativa por ejemplo el Ateneu Juli Romer- que en la puerta de la mezquita exhibieron pancartas pidiendo respeto y silencio para las oraciones. Y eso que la mayora eran personas ateas.

Cul es la lnea de actuacin, en trminos generales, de las administraciones municipales? En el estado espaol viven cerca de 1,5 millones de musulmanes, de los que 300.000 cuentan con la nacionalidad espaola. Segn Albert Mora, los ayuntamientos se ponen habitualmente del lado de quienes ven como potenciales electores, y la mayora de los musulmanes no tienen derecho al voto. En la legislatura 2011-2015 la organizacin xenfoba Plataforma Per Catalunya contaba con tres regidores en Santa Coloma.

En municipios como Benicarl, de 26.521 habitantes (5.855 extranjeros) en la provincia de Castelln, se puede hablar de un conflicto no explcito, pero s latente. En el centro de la localidad se ubica un oratorio islmico, del que no hay reclamos ni avisos en la puerta. La segunda mezquita, una gran nave industrial, se localiza en las afueras. Desde la N-340 puede observarse a grupos de personas musulmanas cruzando la carretera nacional sin paso para peatones ni semforos- para acceder a la mezquita. El primer contingente de poblacin extranjera es el marroqu, que trabaja principalmente en la agricultura. El ejemplo de Benicarl pone de manifiesto que el nmero de inmigrantes (musulmanes) no es la nica causa que explica los conflictos. En Singuerln (Santa Coloma), la poblacin musulmana era menor. Tambin lo es en Dresde, donde en octubre de 2014 empez a movilizarse PEGIDA (Patriotas Europeos contra la Islamizacin de Occidente).

Durante unos aos el municipio valenciano de Ganda (76.497 habitantes, de los que 16.346 son extranjeros) impuls diferentes experiencias de mediacin intercultural, que constituyen la alternativa a la islamofobia. En 2003 se adapt la biblioteca del municipio con un proyecto intercultural que termin exportndose a pases como Holanda o Uruguay. La iniciativa consisti en crear una junta con personas de las comunidades extranjeras (blgaros, marroques o argelinos, entre otros) para comprar libros o peridicos en sus lenguas. Estos grupos de poblacin tambin organizaban sus actividades a travs de la biblioteca.

En 2005 el ayuntamiento constituy asimismo una Concejala de Cooperacin e Integracin, que apost -por ejemplo- por un centro intercultural o lugar de encuentro para gente de origen diferente. Asociaciones como Midrashic integraron a personas inmigrantes y vecinos de Ganda. En 2011 se produjo un punto de ruptura con la llegada de Arturo Torr (PP) a la alcalda de este municipio. Torr cerr el centro intercultural. Tambin tom la decisin de informar a la Polica Nacional sobre los datos de los inmigrantes sin papeles que fueran a empadronarse en Ganda. Esto es ilegal, asegura Albert Mora.

El socilogo resume que la realidad de Espaa es diversa, aunque haya una tendencia a representar como a alguien de fuera a quien en un momento dado vino de otro pas; cuando se ve a una mujer con el hiyab, se piensa que es de fuera, aunque cuente con la nacionalidad espaola. Se produce una suerte de extranjerizacin perpetua, agrega Albert Mora, por ejemplo cuando se habla de inmigrantes de segunda generacin (son hijos de inmigrantes, pero ellos no lo son). Adems, se tiende a confundir integracin con asimilacin, y a distinguir entre espaoles de pura cepa y quienes vienen de fuera. O se plantea la equiparacin entre Islam y terrorismo, si es que no se asocia la religin musulmana a un ideario machista, fantico y peligroso para Europa. Se hacen referencias adems a un radicalismo islmico, pero lo que muchas veces encontramos en ciudades como Santa Coloma, Badalona o Vall dUix es lo contrario, un radicalismo antiislmico, concluye el investigador.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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