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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-09-2005

El Ocaso de la Era del Petrleo

Michael T. Klare
IAR


El petrleo no desaparecer durante este periodo, todava estar disponible en la gasolinera ms prxima para aquellos que lo puedan pagar, pero no ser barato ni abundante como lo ha sido durante los ltimos 30 aos. La cultura y el estilo de vida que asociamos con los buenos tiempos de la Era del Petrleo, coches grandes que engullen gasolina y SUVs, extensas barriadas suburbanas, grandes centros comerciales, vacaciones conduciendo campo a travs, etc.., dejarn espacio para un modelo de vida ms sobrio basado en una rigurosa dieta de gasolina. Mientras que los norteamericanos seguirn consumiendo una proporcin diaria mucho ms alta que los dems del petrleo mundial, tendrn que competir con ms fuerza con los consumidores de otros pases, incluido China y la India, para tener acceso al cada vez ms escaso suministro.

El concepto de ocaso del petrleo deriva de lo que se conoce respecto de la ecuacin de la oferta y la demanda mundial. Los expertos en energa hace mucho tiempo que han reconocido que la produccin mundial de petrleo llegar algn da a un momento mximo (o pico) de produccin diaria, seguido de una cada cada vez ms brusca de suministro. Pero mientras el concepto bsico de pico de produccin ha ganado una sustancial aceptacin mundial, todava existe mucha confusin sobre su carcter real. Mucha gente que expresa familiaridad con el concepto tiende a ver el pico de produccin como un marcado pinculo, con una produccin mundial creciendo hasta una cumbre un mes, cayendo bruscamente al siguiente; y si volvemos la vista atrs de aqu a cien aos, las cosas pueden parecer de esta manera. Pero para aquellos de nosotros que estamos en este momento del tiempo, experimentaremos ese pico de produccin como algo ms parecido a una meseta rocosa, un amplio periodo de tiempo, quizs varias dcadas, durante las cuales la produccin de petrleo mundial permanecer a los mismos o parecidos niveles actuales, pero que no lograr conseguir la elevada produccin estimada necesaria para satisfacer las futuras demandas mundiales. Los resultados sern altos precios permanentes, intensa competicin internacional por los suministros disponibles, y escasez peridica causada por tensiones polticas y sociales en los pases productores.

La Era del Petrleo Fcil Ha Terminado

El Ocaso de la Era del petrleo, como yo lo he llamado, es muy probable que se caracterice por una creciente politizacin de poltica del petrleo y el constante uso de la fuerza militar para ganar el control de los suministros disponibles. Esto es as porque el petrleo, entre todas las materias primas comerciales, es considerado como un material estratgico; algo tan vital para el bienestar de la economa de una nacin que el uso de la fuerza para asegurar su disponibilidad es justificado. Que las naciones estn preparadas a ir a la guerra por el petrleo no es un fenmeno exactamente nuevo. Conseguir petrleo extranjero fue un factor significativo en la Segunda Guerra Mundial y el la Guerra del Golfo de 1991, para ofrecer dos ejemplos; pero es probable que cada vez ms llegue a formar parte de nuestro mundo en un periodo de creciente competencia y disminucin de suministro.

Esta nueva era no comenzar con un nico incidente bien definido, sino ms bien con una serie de acontecimientos que sugerirn la transicin de un periodo de relativa abundancia a un periodo de perpetua escasez. Estos acontecimientos tomarn una forma tanto poltica como econmica: por una parte, el aumento de los precios de la energa y suministros contratados; y por otra parte, ms crisis diplomticas y fuerza militar. Recientemente hemos sido testigos de significativos ejemplos de ambas.

En el aspecto econmico, las seales ms importantes han venido dadas por el creciente precio del crudo y los avisos de la disminucin de la produccin en un futuro. El barril de crudo cuesta ahora un poco ms de 60$, aproximadamente el doble de lo que costaba hace un ao, y muchos expertos creen que el precio subir mucho ms si la situacin del suministro continua deteriorndose. Hemos entrado en una nueva era de los precios del petrleo, dijo el experto en energa Daniel Yergin en una entrevista en abril para Time Magazine. Si los mercados permanecen tan ajustados como en la actualidad, veremos mucha ms volatilidad, y podremos ver subir los precios hasta 65$ o 80$.

Los analistas en Goldman Sachs son incluso ms pesimistas, sugiriendo que el petrleo puede llegar a un precio de hasta 105$ el barril en un futuro cercano. Creemos que el mercado del petrleo ha entrado en las primeras etapas de lo que llamamos el periodo de super-pico, informaron en abril, con precios elevados mantenindose por un periodo de tiempo de varios aos.

Por supuesto, el mundo ha experimentado varios picos en los precios con anterioridad, el ms notable en 1973-74 despus de la Guerra de Octubre ente Egipto e Israel y el embargo de petrleo rabe, as como en 1979-80 despus de la Revolucin Iran, pero ahora es ms probable que los precios altos se mantengan indefinidamente a que bajen como en el pasado. Esto es as por que la nueva produccin (en lugares como el Mar Caspio y en la Costa Oeste de frica) no llega lo suficientemente rpido o con la fuerza suficiente para compensar la disminucin en la produccin de pozos ms viejos como los de Norteamrica o los del Mar del Norte. Adems de esto, es cada vez ms evidente que productores incondicionales como Rusia o Arabia Saudita han agotado muchos de sus pozos ms prolficos y ya no son capaces de aumentar su produccin de manera significativa.

Hasta hace poco, se consideraba una hereja que directivos de la industria petrolera o cuerpos gubernamentales como el Departamento de Energa de EE.UU. reconocieran la posibilidad de una reduccin a corto plazo de suministros de petrleo. Pero varios acontecimientos recientes sealan la ruptura del consenso dominante:

* El 8 de julio, el Secretario de Energa, Samuel Bodman, dijo a reporteros del diario Christian Science Monitor que la era del petrleo barato y abundante poda haber terminado. Por primera vez en mi vida, declar, los principales suministradores de petrleo como Arabia Saudita estn justo en el lmite en su habilidad de satisfacer la creciente demanda mundial de energa. A pesar del gran aumento en la demanda internacional, Bodman apunt, los ms importantes productores del mundo no son capaces de aumentar sustancialmente su produccin, y por esto deberamos esperar una tendencia al alza en los precios de las gasolinas. Estamos ante una nueva situacin, declar. Es muy probable que por lo menos en un corto plazo tendremos que enfrentarnos a un rgimen de precios diferente al que hemos visto hasta ahora.

* Una semana ms tarde, el gigante petrolero Chevron public un anuncio en el New York Times, el Wall Street Journal y otras publicaciones importantes para sealar su preocupacin por el inminente apuro energtico. Una cosa es clara deca el anuncio, la era del petrleo fcil ha terminado. Esto fue una admisin extraordinaria hecha por una importante compaa petrolera. El anuncio segua diciendo que que muchos de los pozos de gas y de petrleo del mundo han madurado y que nuevos descubrimientos de energa estn ocurriendo en lugares donde es difcil la extraccin, fsicamente, econmicamente e incluso polticamente. Igual de revelador, el anuncio apuntaba a que el mundo consumir aproximadamente un trilln de barriles durante los prximos 30 aos, tanto petrleo sin explotar como el que se cree que yace en las reservas mundiales conocidas y probadas.

La Onda Expansiva del Petrleo

Estos y otros informes recientes de fuentes comerciales e industriales sugieren que la disminucin anticipada de la produccin mundial de petrleo tendr graves consecuencias econmicas. Si los precios suben hasta 100$ el barril, como sugeran Goldman Sachs, una recesin econmica mundial es casi inevitable. Al mismo tiempo, una disminucin de la produccin seguramente tendr consecuencias polticas y militares significativas, como sugeran otros acontecimientos recientes.

El ms notable de ellos, por supuesto, es el gran alboroto causado por la oferta de 18,5 miles de millones de dlares por parte de Chinese National Offshore Oil Corporation (CNOOC)) para la adquisicin de la compaa con base en EE.UU., Unocal, anteriormente conocida como Union Oil Company de California. Unocal, es el propietario de sustanciosas reservas de petrleo y gas en Asia, originalmente cortejada por Chevorn que ofreci 16,5 miles de millones de dlares por la compaa a principios de este ao. El hecho de que una firma china estuviese preparada para ofertar ms alto que una poderosa firma norteamericana para controlar una importante compaa petrolera con base en EE.UU. es inmensamente significativo en trminos puramente econmicos.

Desde entonces abandonada por los chinos debido a una fuerte oposicin poltica norteamericana, el hecho, si se hubiese consumado, hubiera representado la transaccin ms sustanciosa hecha jams por una compaa china en EE.UU. Pero la oferta desat un intenso debate poltico y resistencia en Washington por los lazos que unen CNOOC con el gobierno chino, pertenece al estado en un 70%, y porque la principal materia prima implicada, el petrleo, se considera tan vital para la economa estadounidense y no tan abundante como se supona en un principio. Temiendo que China ganar el control sobre valiosas fuentes de petrleo y gas que algn da seran necesarias para EE.UU. o para aliados asiticos, polticos conservadores buscaron bloquear la adquisicin de Unocal por parte de COONC transformando el tema en trminos de seguridad nacional.

Esto es un tema de seguridad nacional dijo el antiguo Director de la CIA R. James Woolsey cuando testific ante el Comit de Defensa del Senado en julio. China esta siguiendo una estrategia nacional de dominacin de los mercados energticos y dominio estratgico de oeste del Pacifico, una estrategia, argument, que podra verse reforzada de manera muy importante con la adquisicin de Unacol por parte de COONC. Visto desde esta perspectiva, la oferta de CNOOC se consider una amenaza a los intereses de seguridad de EE.UU. y por ello poda haber sido bloqueada por el Congreso o por el Presidente.

La idea de bloquear una transaccin mercantil de un importante socio comercial internacional de los EE.UU. choca con la doctrina econmica reinante del libre comercio y la globalizacin. Sin embargo, al invocar consideraciones de seguridad nacional, el presidente recibe el poder de prohibir la adquisicin de una compaa estadounidense de acuerdo al Acto de Produccin de Defensa de 1950, una medida de la Guerra Fra diseada para prevenir la afluencia de tecnologas avanzadas a la Unin Sovitica y sus aliados. Esto es precisamente lo que se estaba proponiendo por la vasta mayora en la Cmara de Representantes. El 30 de junio, la Cmara adopt una resolucin declarando que la absorcin de Unocal por parte de CNOOC poda perjudicar la seguridad nacional de EE.UU. y por esta razn deba ser prohibida por el Presidente bajo los trminos de la ley de 1950. Esta perspectiva lleg hasta el proyecto de ley de diversos asuntos de energa adoptado por el Congreso antes del descanso veraniego: Citando aspectos potenciales de seguridad nacional en la materia, el proyecto de ley impona una revisin federal obligatoria de 120 das de la oferta de CNOOC, asegurando efectivamente su final.

Ms evidencia de la creciente amalgama de temas entre la energa y la poltica de seguridad nacional se puede encontrar en el Informe de 2005 del Pentgono sobre el poder militar chino, emitido el 20 de julio. Mientras que en aos anteriores este informe se ha centrado principalmente en la aparente amenaza de China contra la isla de Taiwn, la edicin de este ao presta mucha ms atencin a las implicaciones militares de la creciente dependencia China en petrleo y gas natural importados. Est dependencia de recursos y energa extranjeros...esta jugando un importante papel en la configuracin de la estrategia y poltica china el informe apunta. Tales preocupaciones son un factor importante en las relaciones de Beijing con Angola, Asia Central, Indonesia y Oriente Medio (incluyendo Irn), Rusia, Sudn y Venezuela.... La creencia de Beijing de que necesita estas relaciones especiales para asegurarse su acceso a energa podra configurar su estrategia defensiva y planificacin de fuerza en el futuro.

La versin desclasificada del informe del Pentgono no plantea que pasos seguira Washington en respuesta a estos acontecimientos, pero las implicaciones son obvias: Los EE.UU. tienen que reforzar su propio ejrcito en regiones clave productoras de petrleo para descartar cualquier intencin de China por dominar o controlar estas reas.

La seriedad con la que los polticos ven esta evolucin de acontecimientos relacionados con la energa se revela an ms en otro suceso reciente: El primer juego de guerra de alto nivel basado en una crisis de petrleo en el extranjero. Conocido como "Onda Expansiva del Petrleo" este ejercicio extraordinario fue presidido por los Senadores Richard Lugar de Indiana y Joe Lieberman de Connecticut y cuenta con la participacin de prominentes figuras como el antiguo director de la CIA Robert M. Gates, el antiguo Comandante General del Ejercito P. X. Kelley, y el antiguo Consejero de Economa Nacional Gene B. Sperling. Segn sus patrocinadores, el juego esta dirigido a determinar que pasos podran tomar los EE.UU. para mitigar el impacto de una interrupcin de envo y produccin extranjeros, como puede producirse debido a una guerra civil en Nigeria o un aumento del terrorismo en Arabia Saudita. La respuesta: prcticamente nada. Una vez se interrumpa el suministro de petrleo, concluyeron los participantes, Hay muy poco que pueda hacerse en un corto plazo para proteger la economa de EE.UU. de su impacto, incluyendo precios de gasolina superiores a 5 dlares el galn y un agudo empeoramiento en el crecimiento econmico, que potencialmente conlleve a una recesin.

No sorprende pues que el resultado de este ejercicio produjera una gran alarma entre los participantes. La simulacin sirve como un aviso claro de que incluso una reduccin relativamente pequea en el suministro de petrleo resultara en tremendos problemas de seguridad nacional y econmicos para el pas, dijo Robbie Diamond de Asegurando el Futuro Energtico de EE.UU. (SAFE en sus siglas en ingls), uno de los patrocinadores principales del evento. Este tema merece atencin inmediata.

Entrando en la Era de las Guerras de Recursos

Por lo que se conoce de este ejercicio, Onda Expansiva del Petrleo no consideraba el uso de la fuerza militar para afrontar los acontecimientos imaginados. Pero si la historia reciente es una indicacin, seguramente esta ser una opcin que contemplen los polticos de EE.UU. en el caso de una crisis real.

De hecho es una poltica oficial de EE.UU., consagrada en la Doctrina Carter del 23 de enero, 1980, usar la fuerza militar cuando sea necesario resistir cualquier ataque hostil que impida el flujo de petrleo de Oriente Medio.

Este principio lo invoc por primera vez el presidente Reagan para permitir la proteccin de petroleros kuwaites por fuerzas de EE.UU. durante la Guerra Irn-Irak de 1980-88 y por el presidente Bush padre para autorizar la proteccin de Arabia Saudita por fuerzas de EE.UU. durante la primera Guerra del Golfo de 1990-1991. El mismo principio bsico esta bajo el embargo militar y econmico a Irak desde 1991 a 2003; y cuando esta postura no consigue los resultados previstos de un cambio de rgimen, utilizan la fuerza militar para provocarlo.

Una dependencia similar en la fuerza sera indudablemente el resultado de por lo menos uno de los acontecimientos clave imaginados en el ejercicio de Onda Expansiva del Petrleo: ataques terroristas en Arabia Saudita que conduzcan a una evacuacin masiva de trabajadores extranjeros de pozos de petrleo y a una paralizacin en la produccin saudita. Es inconcebible que Bush o su sucesor se abstengan de usar la fuerza militar en esa situacin, teniendo en cuenta la presencia histrica de tropas de EE.UU. dentro del pas y en particular alrededor de los pozos petrolferos saudes.

Al determinar el escenario para su crisis simulada, La Onda Expansiva del Petrleo identific una serie de condiciones que proporcionan un vvido anticipo de lo que podemos esperar durante el Ocaso de la Era del Petrleo.

* Precio del barril de petrleo que exceder los 150$ * Precios de la gasolina de 5$ el galln o superiores. * Una subida del ndice de precios al consumidor de ms de un 12%. * Una larga recesin. * Una bajada de ms de un 25% en el ndice de bolsa Standard & Poor 500 * Una crisis con China sobre Taiwn. * Una tensin creciente con Arabia Saudita sobre la poltica de EE.UU. hacia Israel.

No se puede predecir en este momento que experimentemos o no estas condiciones precisas, lo que es incontestable es que una reduccin de la produccin mundial de petrleo producir cada vez ms acontecimientos graves de esta clase y, en un mundo ms tenso y desesperado, casi con certeza existir la amenaza de guerras por recursos de todas clases. Esta no ser una situacin temporal de la que esperamos recuperarnos rpidamente. Ser es estado de cosas semi-permanente.

Finalmente, por supuesto, la produccin mundial de petrleo no estar simplemente estancada como en el Ocaso de la Era del Petrleo, sino que comenzar un declive gradual e irreversible que conducir al fin de la Era del Petrleo. Lo difcil y peligroso que pueda resultar esta Era, y lo rpido que llegar su fin depender en un factor clave: La rapidez con la que empecemos a reducir nuestra dependencia en el petrleo como principal fuente de energa y comencemos la transicin hacia combustibles alternativos. Esta transicin no se puede evitar, llegar estemos preparados para ello o no. La nica manera que tenemos de evitar sus consecuencias ms dolorosas es empezar rpidamente a poner los cimientos de una economa post-petrleo.

Copyright 2005 Michael T. Klare

Michael T. Klare es Catedrtico de Estudios sobre Paz y Seguridad Mundial en el Colegio Hampshire y el autor de Sangre y Petrleo: Los Peligros y Consecuencias de la Creciente Dependencia de EE.UU. del Petrleo Importado (editorial Owl), Guerras de Recursos, El Nuevo Panorama de Conflicto Mundial.

Este artculo apareci primero en Tomdispatch.com un weblog de Nation Institute, que ofrece un suministro continuo de fuentes alternativas y de opinin de Tom Engelhardt, durante largo tiempo redactor editorial, y autor de The End of Victory Culture and The Last Days of Publishing.]




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