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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-07-2015

El acuerdo nuclear avanza lentamente mientras EE.UU. e Irn juegan a la guerra de la informacin

Pepe Escobar
Asia Times Online

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


As que hoy no es Da D. No habr desembarco alguno en el territorio detrs del Muro de la Desconfianza. Un acuerdo nuclear entre Irn y los P5+1 no ser cerrado hoy por una serie de razones muy complejas, mucho ms all de la maligna guerra de informacin en los medios de comunicacin; no solo en busca de la fraseologa exacta, absoluta, en cada lnea de 85 pginas de texto.

Todo tiene que ver, a pesar de todas las bravatas y los dramticos cambios totales, con un problema de confianza. Ms bien, la ruptura del Muro de la Desconfianza de ms de 36 aos entre Washington y Tehern.

Por supuesto hay grandes logros. Sobre la condicin de la instalacin de investigacin Fordo, por primera vez ambas partes llegaron a un acuerdo. Comparmoslo con la brecha csmica exacerbada por el juego de palabras estadounidense sobre la remocin gradual de sanciones.

Esto es el centro del vals diplomtico viens: qu pasa despus de la adopcin de un acuerdo lo que algunos negociadores definen como operacionalizacin. Solo despus que el Congreso considere el acuerdo, se suministraran garantas irrefutables de que se removern las sanciones. Es la tan alabada pero an nebulosa fase tres cuando se supone que desaparecer toda la infraestructura de sanciones de EE.UU., la UE y la ONU.

Ese es el problema como un alto funcionario iran dijo a Asia Times: el problema principal para Tehern es cmo obtener garantas totales de que este complejo proceso ser plenamente implementado.

Lo que Tehern quiere segn personas bien informadas sobre las negociaciones es que se realice un proceso paralelo: mientras Irn cumple todos sus compromisos de restriccin nuclear, especialmente EE.UU., trabaje para desmantelar el proceso institucionalizado de sanciones. No es ningn secreto que Washington controla todo el entramado. Y el secreto para un acuerdo exitoso es que todos estos detalles sean explicitados por escrito.

Personas bien informadas sobre las negociaciones dicen a Asia Times que a un nivel tcnico, todos los compromisos necesarios sern cumplidos dentro de un mximo de tres meses. Incluso algo como cambiar el reactor en Arak, que es muy costoso.

Entonces cul es el gran problema? Una vez ms, tiene que ver con (des)confianza.

Atencin a las centrfugas mediticas

Las negociaciones nucleares operan a tres niveles diferentes dos de ellos tcnicos, bajo el nivel de Ministro de Exteriores. Si solo tuviramos un neo-Wittgenstein para deconstruirlas.

Todo esto tiene que ver solo con EE.UU. e Irn. Los otros protagonistas son espectadores en el mejor de los casos.

Imaginemos al ministro de exteriores iran Zarif gritando ocasionalmente al secretario de estado de EE.UU. John Kerry en medio del entusiasmo del momento. El Supremo Lder Ayatol Jamenei realmente intervino hace poco, y advirti a Zarif que se tranquilizara.

Los rusos no muestran tanta iniciativa como podran; es como si estuvieran apostando a una mano ganadora de integracin eurasitica, con o sin acuerdo. Los chinos no dicen absolutamente nada; un rol de protagonista pasivo. Los alemanes son bastante racionales incluso equidistantes. El ministro de exteriores francs Laurent Fabius no es ms que un presumido; pero su dramtica pose est lejos de calificarlo como un neo-Talleyrand. Es incapaz de agregar algo de sustancia.

Y luego existen las famosas lneas rojas. Las del Supremo Lder Ayatol Jamenei fueron siempre muy claras incluso para los negociadores estadounidenses. Y no son sus propias lneas personales: representan un consenso iran.

Lo que es seguro es que despus de una inmersin total en las tecnicidades del drama viens, lo que suceda segn los medios corporativos de EE.UU. no tiene nada que ver con el verdadero acuerdo en el Palais Coburg.

Lo que suceda en el senado de EE.UU. es un revs para Lausana, como lo ven los diplomticos iranes: Imagine si fuera la direccin contraria, con todo esperando la opinin del Parlamento iran. Los medios occidentales, en lugar de guardar silencio, estaran furiosos. El sesgo de la hoja de datos de Lausana cre mucha confusin sobre la posicin de Irn.

Por lo tanto el que los estadounidenses lo fastidien todo, en este caso, significa que el Senado de EE.UU. hace que sea obsoleta cualquier nocin de un plazo como el actual.

Haciendo caso omiso de la realidad, las centrfugas mediticas siguen sesgando sin parar. Por ejemplo la demanda de EE.UU. de hace tres meses de que se entrevistara a 18 cientficos y expertos. Nunca fue aceptado en la mesa de negociaciones para empezar. De modo que incluso si eso desapareci, fue posteriormente resucitado para lanzar una guerra meditica.

Otros detalles problemticos son simplemente suprimidos. El protocolo adicional del acuerdo tiene parmetros serios. Por ejemplo, el famoso prrafo 5c seala que depende del pas que est siendo inspeccionado que decida si permite acceso o no. El OIEA no puede curiosear en ordenadores a su gusto, por ejemplo. Solo puede realizar muestras medioambientales.

Las sanciones en el divn freudiano

Los diplomticos de Irn son absolutamente inflexibles respecto al cambio de la cultura de sanciones y el masivo efecto concurrente que condiciona a cualquier compaa, incluso en Asia, que decide hacer negocios con Irn. Los negociadores iranes indican que esto puede tomar por lo menos seis meses de duro trabajo. Y estn dispuestos a admitir que el tema se mantiene sobre la mesa con los estadounidenses.

Hay tantos problemas alucinantes que solucionar en detalle. Nadie sabe todava, por ejemplo, de la liquidez iran distribuida en diferentes bancos. Se puede decir que Irn tiene 110 mil millones de dlares congelados en todo el mundo. Los rumores de que esos fondos podran ser desviados a testaferros por Tehern son vistos con desdn incluso por parte de diplomticos europeos.

Qu pasa entonces si no hay acuerdo? Zarif ya dijo, oficialmente, que no sera el fin del mundo. Eso porque Irn y los iranes trabajaron continuamente para crear una economa de la resistencia (y no es ninguna maravilla que el Supremo Lder haya teorizado sobre flexibilidad heroica). Como lo describe un funcionario iran, EE.UU. sabe perfectamente que las sanciones no afectan a Irn. Los arquitectos de las sanciones iranes estaban seguros de que Irn colapsara a fines de 2012 a ms tardar. Y que seramos agotados por el malestar social.

Nada de esto sucedi, por supuesto. Por lo tanto volvemos a las centrfugas mediticas sesgando furiosamente. Por ejemplo un clsico, aparecido en vsperas del Da-D.

AFP public una historia este lunes titulada: EE.UU. dice que se lleg a un sistema para permitir acceso estadounidense a instalaciones sospechosas de Irn. Funcionarios iranes lo describen como desinformacin deliberada para influenciar la mesa de negociacin. Admiten que podra ser, en el mejor de los casos, una idea estadounidense. Pero nunca fue negociada porque no tiene ninguna relacin con el tema nuclear.

No sorprende que AFP haya recibido un golpe en la puerta del ministerio de exteriores francs solo minutos despus de la aparicin de la historia, segn se ha enterado Asia Times. En menos de una hora, el lenguaje fue cambiado drsticamente, como en potencias globales que negocian con Irn han presentado propuestas Para entonces, la narrativa original falsa se haba convertido en viral en cada peridico importante en todo el mundo.

El 22 de junio, tambin en un artculo de AFP, un grandioso Fabius haba descrito sus tres puntos para un acuerdo: un acuerdo robusto que incluya la limitacin iran de investigacin y desarrollo; un sistema de verificacin que incluya, si fuera necesario, instalaciones militares; y permita la vuelta automtica a sanciones en caso de violaciones iranes.

El protocolo adicional no contempla ninguna inspeccin de instalaciones militares. La evidencia muestra que Irn, dos veces, y voluntariamente, suministr acceso a la instalacin militar de Parchin en 2005. Y todas las preguntas sobre la instalacin fueron resueltas por el OIEA.

No es sorprendente que funcionarios iranes tengan ahora serias dudas sobre las intenciones de los que presionan a favor de acceso de instalaciones de defensa. No existe ningn precedente, excepto en los preparativos para la guerra contra Iraq. En ese caso, el gobierno de EE.UU. despreci totalmente al OIEA, porque ya se haba tomado la decisin de lanzar Choque y Pavor.

Voluntad poltica de alguna parte?

Es solo una muestra de lo que los negociadores califican de montn de diferencias que impiden un acuerdo. Todas las personas informadas en Viena saben que el gobierno de EE.UU. pretende que Irn necesita el acuerdo mientras nosotros, EE.UU., queremos el acuerdo. Funcionarios iranes subrayan que Lausana suministr la infraestructura necesaria para el enriquecimiento pacfico de uranio, incluso con severas restricciones. Pero el gobierno de EE.UU. quiere seriamente que Irn tenga solo un enriquecimiento simblico.

De ah la formulacin de un diplomtico iran: Los estadounidenses muestran remordimiento de conciencia del comprador despus de las negociaciones de Lausana. Y el estancamiento por falta de voluntad de cooperar. Y las centrfugas mediticas sesgando como locas. Y el refuerzo ininterrumpido del Muro de Desconfianza un mecanismo infernal con su propia lgica no-Wittgensteinano orientado totalmente a preparar Irn para que sea el chivo expiatorio en caso de un potencial, monumental, fracaso.

Por lo tanto, quiere realmente el gobierno de Obama un acuerdo justo su nico xito de poltica exterior? O se trata solo de otro caso elaborado de quin est a cargo una hper-potencia vida de demostrar su credibilidad sin igual?

(Copyright 2015 Asia Times Holdings Limited, a duly registered Hong Kong company. All rights reserved.)

Pepe Escobar es el corresponsal itinerante de Asia Times/Hong Kong, y analista para RT y TomDispatch.

Fuente: http://atimes.com/2015/06/nuke-deal-inches-ahead-as-us-iran-play-information-war/



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