Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: El Imperio recurre al Califato: el Estado Islmico
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-07-2015

Masacre en Kobane

Emre ngn
Ensemble


Entre los das 25 y 27 de junio, Kobane, ciudad smbolo de la resistencia kurda a las tropas del Estado Islmico, ha sido teatro de una terrible masacre. Las bandas del EI han asesinado a ms de 200 personas antes de ser obligadas a retirarse bajo la resistencia de la poblacin y de los combatientes kurdos y de la resistencia siria del Volcn del Eufrates.

A pesar del horror, hay que situar este acto en el contexto de la evolucin de la situacin en Siria. En efecto, los actos del EI, por infames que sean, no son jams gratuitos y siguen una lgica poltico-militar. Lo mismo ocurre con esta masacre cuyo contexto era el de una secuencia de victorias de las fuerzas kurdas del entorno del PKK sobre el EI.

Las tropas kurdas y rabes sirias del Volcn del Eufrates, opuestas a Al-Assad y apoyadas por los ataques areos de las potencias occidentales, haban realizado un avance importante hacia Raqqa, la capital del Estado Islmico, apoderndose de la localidad de Ain Issa tras haber conquistado la localidad de Tal Abyad en la frontera turca la semana precedente. Esta evolucin poda dar la posibilidad a las fuerzas kurdas de echar al EI del cantn de Jerablus que se encuentra tambin en la frontera turca y separa dos de los tres cantones kurdos cuya autonoma ha sido proclamada por el PYD (partido hermano del PKK en el Kurdistn sirio).

La evolucin de la situacin era por tanto desfavorable para el EI que corra el riesgo, adems, de perder el contacto con la porosa frontera turca que le da acceso a un conjunto de recursos. La masacre de Kobane tiene por tanto una funcin para el EI: se trataba de aterrorizar a la poblacin para vaciar la ciudad a fin de reconquistarla. Esto habra permitido al EI controlar un territorio continuo Jerablus-Kobane en la frontera turca, tomar el puesto fronterizo con Turqua y, sobre todo, frenar la ofensiva contra Raqqa cortando las bases de retaguardia de la misma.

La operacin del EI estaba bien organizada y es evidente que disfrutaba de buena informacin (el ataque ha sido realizado en un momento en que pocas tropas kurdas estaban en la ciudad y la forma en que el conjunto de las bandas del EI han podido entrar en Kobane no est completamente aclarada). Sin embargo, las bandas del EI han fracasado frente a la determinacin de la poblacin y de los combatientes locales.

As, este acto del EI, en respuesta a sus anteriores derrotas, ha acabado en un nuevo revs. Los combates se concentran actualmente en la ciudad de Hassak de donde han huido cerca de 120.000 personas desde la entrada del EI.

Justo tras la masacre en Kobane, el presidente de Turqua, Recep Erdogan, tras haber rechazado que se diga que su gobierno signifique un apoyo al EI, ha seguido diciendo: No dejaremos jams que se constituya un Estado (subentendido, kurdo ndle) en el norte de Siria, en nuestra frontera sur. Queremos que esto quede claro. Continuaremos nuestro combate en este sentido cualquiera que sea su precio.

La amenaza ni siquiera es velada: Erdogan expresa, alto y claro, la posibilidad de un ataque militar de envergadura contra las tropas kurdas ms all de la frontera siria, es decir contra la principal resistencia frente al EI. Sin embargo, esto no es tan sencillo y es evidente que el gobierno de Erdogan, que ha perdido una buena parte de su crdito ante las potencias imperialistas, no puede hacer lo que le d la gana. Erdogan ha tenido, por tanto, que contentarse con su grandilocuencia de cacique de barrio. Precisamente cuando su rgimen est ms dbil, no ha podido tomar ninguna iniciativa significativa y debe contentarse con dejar que siga siendo porosa su frontera.

La dinmica parece en cualquier caso favorable a las fuerzas kurdas aliadas con una fraccin de los grupos anti Al-Assad. La existencia misma de esta alianza, que ha sido efectiva, en particular en la toma de Tal Abyad, presenta un cierto potencial. Es completamente posible que la dinmica actual prosiga e, indudablemente, esto producir reacciones an ms sangrientas del EI que no tendr otra opcin que jugar con el miedo que produce como instrumento de combate.

Si los reveses encajados por el EI son buenas noticias, hay que evitar la ilusin militar. El EI goza tambin de un apoyo popular en poblaciones enfrentadas a un ejrcito del rgimen sirio vivido como un ejrcito de ocupacin y no podr ser definitivamente vencido ms que polticamente, es decir, asegurando a los rabes sunitas de la regin Siria-Irak un lugar poltico con todas las consecuencias. Esto no significa menos que una refundacin democrtica, incompatible con las acciones imperialistas occidentales en la regin. Adems del apoyo a los combatientes kurdos y a sus aliados rabes, es, tambin, en esta perspectiva en la que debe situarse la solidaridad internacionalista con los pueblos de la regin.


Fuente original:https://www.ensemble-fdg.org/content/massacre-kobane

Traduccin: Faustino Eguberri para VIENTO SUR



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