Portada :: Espaa :: Por una vivienda digna
(Argumentos para la lucha)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-07-2015

Entrevista a Sandra Ezquerra, activista social y profesora de Sociologa en la Universidad de Vic
Defender el derecho a la vivienda es economa feminista pura

Brais Bentez
La Marea

Sociloga e integrante del comit organizador del V Congreso Estatal de Economa Feminista, Ezquerra reivindica potenciar la perspectiva de gnero en la economa crtica


Sandra Ezquerra (Barcelona, 1976) es activista social y profesora de Sociologa en la Universidad de Vic, donde coordina el Grupo de Investigacin en Sociedades, Polticas y Comunidades Inclusivas (SoPCI). Entre el 2 y 4 de julio, la universidad ha acogido el V Congreso Estatal de Economa Feminista. Como integrante del comit organizador, Ezquerra valora de forma muy positiva que el certamen est creciendo edicin tras edicin, y que este ao haya contado con la participacin de cerca de 400 personas. A partir del estallido de la crisis comienza a haber un creciente inters entre el feminismo por cuestiones de economa, subraya la sociloga, que destaca que es uno de los pocos congresos que est consolidando un dilogo entre la Universidad y la sociedad civil.

Para situarnos. Qu es la economa feminista?

Es un rea de conocimiento y de accin propios que en gran parte surge como crtica a los paradigmas econmicos dominantes. Una crtica al hecho de que la economa convencional slo considera economa aquello que implique un intercambio monetario, y se centra en el mercado laboral y en actividades mercantilizadas. Esto desde una perspectiva ms analtica. Y desde una perspectiva ms propositiva, el anlisis de que los preceptos econmicos dominantes estn priorizando los intereses y las lgicas de las lites econmicas y financieras por encima de la generacin y regeneracin de la vida. Reivindica actividades que garantizan el bienestar colectivo, humano, familiar, que histricamente es llevado a cabo por parte de las mujeres, y la creacin de una economa que ponga esta generacin de bienestar en el centro, no slo del conocimiento sino tambin de las polticas pblicas.

En este sentido, promueve indicadores de bienestar distintos a los actuales, como puede ser el PIB.

El PIB no refleja el nivel de bienestar, ni de la situacin laboral, ni incluso de trminos tan convencionales como es la productividad. Ya a partir de los aos 80 se empieza a reclamar el valor de todas estas actividades no remuneradas, no mercantilizadas, pero que garantizan que la clase trabajadora vaya al trabajo cada da, que los nios vayan a la escuela, todo el cuidado emocional Si fuesen parte de lo que llamamos la economa real, en el caso de Catalua estaramos hablando del 40% del PIB, as que no es una cosa menor.

O en el caso de la EPA, que nos habla de poblacin econmicamente activa e inactiva, y resulta que en la segunda no slo hay mucha gente que est en el mercado laboral informal muchas de las cuales son mujeres-, sino tambin las personas que estn garantizando que la poblacin ocupada, o la futura poblacin ocupada, vayan avanzando.

Se hace una crtica a toda esta serie de indicadores, y surgen propuestas como las encuestas de usos del tiempo, que proponen no slo contar cunta gente est en el mercado laboral, sino qu hace cada uno a lo largo de la semana y cmo se distribuyen otras categoras a lo largo del tiempo, incluyendo el trabajo remunerado y no remunerado de las personas.

El trabajo de cuidados debera estar remunerado?

Es un debate histrico dentro del feminismo. En el congreso tuvimos la suerte de contar con Silvia Federici, que fue una de las protagonistas de la campaa que impuls el feminismo en los aos setenta pidiendo un salario para el trabajo domstico. Para ellas era una manera de sealar la importancia de darle valor. Pero no ha habido nunca consenso entre el movimiento feminista, porque si bien poda servir para darle valor y otorgar autonoma a las mujeres que estn haciendo este tipo de trabajo, existen dos crticas principales: que el hecho de remunerarlo no rompe con la divisin sexual del trabajo, en cierta manera la perpeta; y que, como hemos visto con la ley de dependencia, estamos hablando de pagas de 400 euros, as que ests perpetuando la precarizacin de las mujeres.

Cmo ha afectado a las mujeres el aumento de la desigualdad que hemos experimentado en los ltimos aos?

La posicin ms vulnerable de la mujer en trminos econmicos se agrava con la crisis. Se ha hablado mucho de que si con la crisis las mujeres vuelven a casa, pero el hecho es que estamos trabajando ms que nunca en el mercado laboral, por toda la destruccin de ocupacin masculina que se ha producido en los ltimos siete aos, y estamos trabajando ms que nunca en el hogar por toda la destruccin de servicios pblicos que ha habido en los ltimos cinco aos. Existe una doble precarizacin y un aumento de la carga de trabajo global.

Desde hace aos existe una creciente demanda de cuidados y una decreciente oferta de cuidadoras, lo cual pone en manifiesto que la organizacin tradicional de los cuidados en el contexto capitalista no funciona, y eso con la crisis econmica se incrementa. Este ha sido un anlisis muy perifrico incluso dentro de la izquierda y de la economa crtica de la crisis, y no se pueden entender todos los efectos de la crisis si esta perspectiva no se tiene en cuenta.

Echa de menos un mayor peso de las cuestiones de gnero en las nuevas formaciones polticas de izquierdas?

En el caso de Podemos, y pienso en las elecciones europeas, con la Ley Gallardn sobre la mesa y que era un momento de mucha emergencia, escogieron tres o cuatro ideas fuerza (crisis de partidos, corrupcin, regeneracin democrtica) que analizaron que generaban consenso de manera transversal. Y en este sentido no consideraron que el derecho al propio cuerpo fuera una de esas ideas transversales, de manera muy equivocada desde mi punto de vista. Tambin pasa por la presencia de mujeres en lugares de visibilidad, como sucede con el gobierno griego o en las mismas caras visibles de Podemos Creo que tienen mucho trabajo a hacer y hace falta revisar cmo se est haciendo esta nueva poltica.

Por otro lado s me gustara destacar trabajos como los que se estn haciendo por ejemplo en Barcelona En Com, que tienen un eje de gnero muy potente y que a nivel de gobierno municipal ha creado una concejala con gente muy fuerte, con un equipo sobre todo de mujeres, pero no slo, de lo mejor a nivel activista y tcnico que existe en estos momentos en Espaa. As que tambin hay estas sorpresas positivas que espero que se vayan contagiando.

Qu importancia tiene la llegada a las instituciones de colectivos procedentes de los movimientos sociales que hace aos que desarrollan nuevas prcticas que sitan en una posicin central a los cuidados y la vida?

Creo que es fundamental. Estamos hablando de la capacidad de generar hegemona, de que estos discursos dejen de ser marginales y reciban una atencin central. En el caso de Barcelona, con mucha gente que viene de la PAH, defender el derecho a la vivienda es economa feminista pura, estamos hablando de la reproduccin de la gente, y de garantizar las condiciones de vida bsicas y los derechos humanos. El trabajo que ha hecho la PAH la hora de ubicar la vivienda en el centro del debate poltico y social en los ltimos aos me parece fundamental. Por qu no hacerlo con las guarderas? Que los padres y madres se movilicen para que sus hijos tengan acceso a una educacin gratuita y de calidad universal. O con las becas comedor. Se debe crear hegemona en el sentido de no acercarte al centro sino desplazar el centro hacia estas ideas. Creo que estamos ante una oportunidad histrica de que esto suceda, y el movimiento feminista tiene mucho a contribuir.

En las jornadas ha habido una participacin importante de mujeres de Amrica Latina. La situacin de las trabajadoras del textil es paradigmtico de la precariedad que impone en ciertos sectores, en el que las mujeres tienen un papel destacado?

Por supuesto. Esta edicin ha sido el congreso en el que ha habido ms mujeres latinoamericanas y tambin ms mujeres migradas residentes en Espaa. La presencia sobre todo de compaeras de Nicaragua fue impresionante. Hablaron de las condiciones de vida de las trabajadoras en las maquilas, en Centroamrica, y fue muy interesante el hilo que se dibuj entre las condiciones de vida de las mujeres en Amrica Latina y las condiciones de vida de las mujeres en Europa, y cmo a pesar de las diferencias hay vnculos que se pueden movilizar para librar frentes comunes.

Uno de los plenarios se hizo sobre el TTIP, con mujeres que estn luchando en Europa desde una mirada feminista, y con toda la resistencia latinoamericana contra los tratados de libre comercio, que sobre esto nos pueden explicar muchsimo ellas a nosotras. Fue todo un lujo y muy emotivo.

El Congreso aprob una declaracin contra el TTIP y tambin de apoyo al pueblo griego. Qu lectura se puede hacer del resultado del referndum en Grecia desde la perspectiva de la economa feminista?

Bsicamente se trata de un rechazo a las polticas econmicas que est impulsando la troika, de reducir ms las pensiones, de hacer ms recortes Una defensa del no no considero que sea una defensa entusiasta del gobierno de Syriza, porque hay muchos matices, pero en todo caso es una excelencia noticia de que por primera vez un gobierno se levante ante los acreedores. Desde la economa feminista es un ejemplo de cmo priorizar el garantizar el bienestar sobre los beneficios econmicos.

Llegar algn da a desaparecer la coletilla de feminista porque esta serie de valores se hayan integrado en la concepcin econmica imperante?

Esta es la intencin. Una de las claves que contaba Silvia Federici es que la economa como ciencia social y mbito de conocimiento ha sido seguramente el rea ms impermeable a cualquier crtica, ya sea desde el feminismo, desde el anticolonialismo Con todos los avances que ha habido en las ciencias, la economa ha sido la ms inamovible, y la principal razn es porque es la ciencia social que ms cerca est de poder, y eso ha hecho que se mantenga en su burbuja. Estoy muy de acuerdo con eso. La sociologa, e incluso las ciencias polticas, se han dejado alimentar ms por estos contra-relatos Pero esto est abierto, y esperamos seguir empujando para que estos relatos y estas alternativas a la hora de analizar, de proponer y de construir vayan teniendo cada vez ms relevancia.

Fuente: http://www.lamarea.com/2015/07/06/sandra-ezquerra-defender-el-derecho-a-la-vivienda-es-economia-feminista-pura/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter