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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-09-2005

Campo de concentracin de Guantnamo
Huelga de hambre bajo estricto silencio

Hedelberto Lpez Blanch
Rebelin


Para muchas personas resultar increble enterarse que desde hace 36 das, 210 prisioneros retenidos, incomunicados y torturados en la base naval de Guantnamo, territorio cubano ocupado ilegalmente desde principios de siglo pasado por Estados Unidos, realizan una de las ms prolongadas y masivas huelgas de hambre de la historia contempornea.

Segn el portavoz militar de ese centro de concentracin, sargento Justin Behrens, diez prisioneros son alimentados por sondas nasales aunque se encontraban estables.

Como si representara un triunfo, el sargento Behrens anunci que 92 fue la mayor cantidad de detenidos en huelga de hambre, pero el nmero se ha reducido a 87. Fuentes allegadas a los abogados que representan a los prisioneros aseguran que son 210.

Como es de esperar, si alguno de los 10 ms afectados fallece en los prximos das, ser muy difcil que la noticia sea divulgada con amplitud pues las informaciones estn vetadas y controladas por el alto mando del Pentgono y el Departamento de Defensa de Estados Unidos.

La huelga de hambre comenz el 8 de agosto y no ha tenido casi repercusin en los medios de comunicacin debido tambin a que los grandes medios de comunicacin masiva del orbe estn bajo la gida de poderosos capitales estadounidenses y europeos.

La aberracin contra estas personas llega al clmax cuando hasta se les niega encontrarse con sus abogados a pesar de que una Corte Federal estadounidense orden al Departamento de Defensa que garantice a los juristas tener acceso a sus clientes.

Un comunicado difundido por asistentes legales de los detenidos en Guantnamo asegura que los huelguistas demandan a las autoridades que se adhieran al protocolo de la Convencin de Ginebra en materia de trato a detenidos civiles.

Trascendi que la medida tomada por los reos es en protesta por las constantes golpizas recibidas, la negacin a necesidades bsicas y la ausencia de juicios justos.

Informes y documentos recogidos por varios organismos e instituciones en defensa de los derechos humanos puntualizan que las torturas y vejaciones ejecutadas por personal estadounidense contra prisioneros rabes en la crcel iraqu de Abu Ghraib fueron primero ensayadas profusamente en la base de Guantnamo donde en la actualidad permanecen ms de 500 personas sospechosas de cometer actos terroristas o porque simplemente no son amigas de Estados Unidos.

Guantnamo no es el nico caso pues el gobierno de George W. Bush ha abierto similares campos de concentracin en Jordania, Indonesia, Yemen o Egipto, en bases militares de Japn, Hawai, el Golfo Prsico e incluso en barcos ubicados en aguas internacionales, que escapan de la jurisdiccin norteamericana. En total se calcula que ms de 70 000 personas se hayan en esos oscuros centros de reclusin.

A los reos se les niega el estatuto de prisioneros de guerra, no les reconocen la aplicacin de la jurisdiccin penal civil o militar norteamericana y se autoriza abiertamente a que sean torturados como forma de obtener informacin.

Uno de esos casos es el del australiano David Hicks, padre de dos nios de 10 y 11 aos. Preso desde hace 3 aos y medio en Guantnamo, Hicks denunci que no pudo hablar con su abogado hasta despus de dos aos de cautiverio y que ha sido golpeado, apaleado, amenazado con diferentes armas, obligado a ingerir medicamentos desconocidos, sometido a la privacin del sueo y acosado por perros fieros.

En Guantnamo son constantes las violaciones de la Convencin de Ginebra sobre los detenidos polticos lo cual ha motivado, segn los abogados defensores, que sus clientes exijan el cese de humillaciones, la realizacin de un juicio inmediato o se les libere. Para alcanzar esos objetivos estn dispuesto a llegar hasta las ltimas consecuencias.

Ojal que las informaciones y denuncias sobre estas arbitrariedades comiencen a fluir en todos los medios de comunicacin para que los condenados de Guantnamo no sufran la misma suerte que 10 miembros del Ejrcito Republicanos Irlands (IRA) cuando en 1981 murieron por inanicin al negarles la entonces primera ministra de Gran Bretaa, Margaret Thatcher reconocerles el estatus de prisioneros polticos.

Guantnamo puede convertirse en otro punto negativo para la cada vez ms desgastada imagen del presidente Bush.



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