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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-07-2015

Uruguay
El callado (y peor, negado) envenenamiento del pas

Luis E. Sabini Fernndez
revistafuturos


En una nota reciente, Buenos modales para atender (o escamotear) lo atroz registramos un rasgo que entendemos caracteriza al Uruguay actual; una cierta dificultad autocrtica o incluso una cierta autocomplacencia y cuando registramos este rasgo, procuramos desnudarlo por su inadecuacin con la realidad, por su falsedad manifiesta o por su pattica pretensin de creerse mejores de lo que realmente somos (elija el lector la lectura que prefiera).

Aquella nota versaba sobre el estado del agua y remataba con comentarios de otros autores apuntando a esa conducta de Public Relations y de su efecto contraproducente.

Tratar ahora de abordar el tema del envenenamiento del territorio uruguayo, algo por otra parte ntimamente relacionado con el estado de sus aguas, pero que reconoce, empero, una cierta especificidad.

Primero unos datos cronolgicos, que entiendo reveladores.

Hay dos estados nicamente en el planeta que iniciaron cultivos transgnicos en el s. XX: EE.UU. y Argentina, en ese orden. El promotor en ambos fue el USDA (United States Department of Agriculture), el Ministerio de Agricultura de EE.UU., con su teora de las ventajas comparativas.

Pasado el perodo sovitico, los think tanks de EE.UU (y de otros centros de poder planetario) se dedicaron a disear una poltica global. Financiera, industrial, educativa, sanitaria, militar, y tambin una poltica alimentaria mundial. La dcada de los 90, que consideraron el reinicio de un unicato american,1 los encontr diseando, por ejemplo, la urbanizacin de la India (proyectando el traslado de unos 500 millones de campesinos! en un pas que no es el de ellos) y diseando el suministro global de granos con las praderas estadounidenses y las pampas argentinas.2 Afortunadamente, tanta estulticia no pudo con la realidad.

Pero obtuvo s muchos logros parciales. Como la transgenetizacin generalizada de la soja primero y el maz despus, en EE.UU. y en Argentina. Aqu se inaugura la soja transgnica en 1996, aprobando las formalidades del caso (decretos del P. Ejecutivo), valindose incluso de textos escritos en ingls tanto era el apuro por concretar. Por entonces se barajaban otros proyectos de vegetales transgnicos, como el tomate, finalmente descartados (y siempre qued en la bruma sobre si se trataba de lcteos transgnicos el episodio trgico con la muerte de dos operarios de un tambo hipermoderno en Azul).

En 2010 se concreta en Argentina la Red de Mdicos de Pueblos Fumigados, fundamentalmente dedicada al relevamiento de enfermedades en las reas sojeras. Haban pasado 14 aos desde la implantacin de los cultivos GM y el aumento de malformaciones congnitas, alergias, trastornos coronarios y respiratorios, y sobre todo enfermedades asentadas en la sexualidad de los ms pequeos era ya inocultable. En los rganos sexuales se poda registrar cncer de testculos, de ovarios y teros; hipospadias, baja de los niveles de testoterona, baja de calidad espermtica en el caso de los varoncitos y endometriosis, abortos espontneos y anencefalias en el sexo femenino. Y en general, prdida de capacidad de concentracin, cnceres de los ms diversos.

La frecuencia de la aparicin de tales anormalidades se hizo altsima, a veces duplicando, triplicando, quintuplicando las estadsticas tradicionales (cuando las haba). Hay poblaciones que se han hecho tristemente clebres por la invasin de la fumigacin area: La Leonesa (Chaco), Ituzaingo (Crdoba), Salta En dicha provincia, en 2013, se registraba el increble porcentaje de 19% de abortos espontneos para humanos y en algunas zonas hasta un 100% de abortos espontneos en cabras.3

Pero ya sabemos que en los pases perifricos, mentalmente colonizados, como nos enseaba Carlos Vaz Ferreira, las verdades perifricas tienen menos valor que las mentiras metropolitanas:

El pasado primero de mayo [2013], la Agencia de Proteccin del Medio Ambiente de Estados Unidos [EPA] aument el nivel aceptable de residuos de glifosato en alimentos tras llegar a la conclusin, basada en estudios presentados por la empresa, de que "hay una certeza razonable de que no causar perjuicios en la poblacin en general ni en los bebs y nios por su exposicin acumulada". 4

Este llamativo pasaje en el artculo escrito por dos corresponsales levantados por la prensa argentina contrasta con el testimonio que tambin se recoge en la misma nota, de una mdica chaquea: "Mara del Carmen Seveso, quien dirige desde hace 33 aos las unidades de terapia intensiva y comisiones de tica en hospitales del Chaco, [y que] se alarm al ver que, segn certificados de nacimiento, los defectos congnitos de los bebs se haban cuadruplicado, de 19,1 a 85,3 por cada 10.000 nacimientos, desde que se aprob la siembra de cultivos modificados genticamente hace una dcada." (ibd.) 5

La Organizacin Mundial de la Salud de la ONU, OMS, termin aceptando, en 2015, que el glifosato es cancergeno... algo que haba negado reiteradamente siguiendo la "doctrina EPA-Monsanto" de su inocuidad, como acabamos de ver con la cita de la nota de Warren y Psiarenko.

La soja transgnica y la consiguiente difusin del paquete agrotxico data en Uruguay de 2002. La fumigacin de los monocultivos forestales para fabricar celulosa es anterior.

Con lo cual, los plazos de contaminacin nos estn alcanzando. O ya nos alcanzaron. Con ese perverso mecanismo segn el cual cuando se la descubre ya es tarde para remediarla.

Y con un agravante: Uruguay carece de la generosidad territorial que tiene Argentina. Entre nosotros, est todo ms cerca los cultivos fumigados y las poblacio-nes. Ya hemos visto penosos ejemplos como el de Toledo con su cantera casi en el patio de los vecinos, para sufrir un miniensayo de minera de gran porte a cielo abierto.

Pero claro que en el paisito tenemos nuestras defensas, como seala un crtico: [] no hay registro de enfermedades que podran estar relacionadas con la actividad industrial, porque no se hacen conocer los datos de cncer relevados en los ltimos aos, u otras enfermedades, glandulares, respiratorias, sus causas posibles. 6

Esta omisin de estudios epidemiolgicos, que en Argentina constituy una poltica, no tenemos porqu pensar que en Uruguay obedece a otros motivos; por el contrario, pensamos que obedece al mismo cuidadoso descuido, a la misma deliberada negligencia, a calificar, por ejemplo, el paro cardiorrespiratorio como causa de muerte cuando es claramente consecuencia.

Pero en lugar de alarmarnos por la ausencia de elementos de anlisis, hay quienes se sienten orgullosos: [] Uruguay est en un proceso dinmico de transformacin, con aumentos notables de productividad en algunos rubros ms que en otros. Nuestro pas se especializa cada vez ms en actividades intensivas en el uso de recursos naturales. sa es la clave de la insercin internacional del Uruguay. As nos arenga el actual ministro de Agricultura y Ganadera, Tabar Aguerre. (ibd.)

Pocas veces ms ajena la consigna, tan frecuentemente invocada, Uruguay pas natural.

El acento que el ministro neomenemista Aguerre pone en la productividad (en dlares) nos permite dimensionar cun lejos estamos de las coordenadas culturales de la dcada del 60, cuando llegaran al Uruguay los pollos doble pechuga, inflados con hormonas gran invento made in USA− que la sociedad resiste, o cuando aparece, aproximadamente en la misma poca, un edulcorante revolucionario, el ciclamato, y nuestros bromatlogos piden la prohibicin de tal aditivo porque ya entonces haba numerosos informes (EE.UU., Suecia) que lo consideraban cancergeno.

Sin embargo, el abajo se est moviendo Cuando hace apenas un mes, el gobierno exhibe su gabinete de trabajo en la ciudad de Dolores, Soriano, vecinos plantean su inquietud por el avance de cnceres y alergias, enfermedades cuyo aumento es tpico precisamente en los casos de contaminacin por agrotxicos.7

Hay un cambio significativo en los destinatarios de las intoxicaciones. Hasta no hace mucho se registraban intoxicaciones entre los operarios con agrotxicos. Hoy, nos lo dice Eduardo Egaa a cargo del laboratorio de Residuos de Plaguicidas de la Intendencia de Montevideo, ms que afectarse al trabajador que coloca el plaguicida hay una contaminacin ambiental. 8 Lo cual significa que el uso de agrotxicos se ha ampliado industrialmente, sus efectos alcanzan ahora ms directamente a todo el ambiente, humanos incluidos.

En Guichn, nada menos que 15 mujeres perdieron sus embarazos durante una nica zafra sojera. Pero las autoridades no han logrado establecer como causa la creciente difusin de agrotxicos. Federico Gyurkovits registra que los vecinos, con sorna mencionan dos industrias pujantes en Guichn. Pero no la sojera y la forestal. Sino la de purificadores y agua embotellada.9 Vecinos de Guichn presentaron a las autoridades nacionales un escrito explicando las caractersticas tanto de la soja GM como de las plantaciones de rboles para la elaboracin de celulosa: todo este paquete viene de la mano de un gigantesco cctel de uso masivo e indiscriminado de agrotxicos.

Tales cultivos llegan hasta escasos metros de las cuencas y microcuencas hdricas, que es desde donde se toma agua para las UPA [usinas potabilizadoras de agua][] las mismas tienen un sistema de piletas de decantacin que se encuentra a cielo abierto. Las plantaciones llegan hasta 40 metros de la planta potabilizadora y 30 metros del arroyo del que se toma el agua, no existiendo legislacin al respecto que regule esta situacin, que es por dems preocupante, dado que no se hace desde los organismos competentes anlisis que detecte residuos de agrotxicos en agua.

DINAMA contest tranquilizadoramente: No existe traza de contaminacin, esto no significa que tengamos el 100 por ciento de seguridad de que no haya contaminacin. Por eso se harn nuevos controles en los perodos de preparacin de los cultivos y cuando stos requieran aplicaciones de agroqumicos. 10 En buen romance, tomaron las muestras cuando no hay descargas de agrotxicos! As da fcil, y por eso tan precautoriamente se cubrieron con lo de no significa que tengamos el 100% de seguridad

La cuenca del Ro Santa Luca tiene una enorme importancia estratgica para la sociedad uruguaya, ya que es la principal fuente de abastecimiento hdrico: provee de agua potable al 60% de la poblacin de todo el pas. Desde hace varios aos, muchos expertos han advertido sobre el exceso de nutrientes (especialmente fsforo y nitrgeno) en los cursos de agua de la cuenca del Ro Santa Luca. A raz de esto, se ha dado un fenmeno llamado floracin de cianobacterias, que podra potencialmente perjudicar la salud de la poblacin. [] Ahora estamos frente a un proceso, en el cual la agroindustria ha generado una contaminacin tan grande del ambiente, [] y a su vez los controles que hay fallan permanentemente.

Quien esto afirma es Federico Lpez Romanelli, documentalista, entrevistado por Ma. Eugenia Nuez.11 Entonces, fallas de DINAMA?

Lpez Romanelli, contina con este testimonio: "En el ltimo canotaje que hice en lo que va del tramo de San Ramn hasta Rincn de Conde, encontr 32 cubiertas de vehculos adentro del agua e infinidad de bolsas. En Semana de Turismo, desde Fray Marcos a San Ramn, encontr 15 trasmallos. El trasmallo est prohibido y sa es otra forma de agredir el ambiente [] contribuyendo a la desaparicin de la fauna marina".

Nuez comenta a continuacin: la OSE se equivoc en no aclarar y ocultar lo que realmente pasaba con el agua del ro. "Yo s que la OSE tiene que lidiar con todo esos productos qumicos que hay en al agua, y a veces no tiene la infraestructura para hacerlo", seala. Y agrega: "Yo no culpo a la OSE, pero no tendra que haber dicho que no haba ningn problema. Ese fue el gravsimo error que cometi la OSE para con todos nosotros. Nos mintieron.

Vecinos se agrupan en asambleas locales, regionales reclamando agua potable porque no se confa en el agua disponible (en un pas que contaba con tener entre las mejores corrientes de agua del planeta!) y ante este reclamo, lgico tras tener que recibir como agua corriente o potable, agua en mal estado, contaminada o con mal olor, las autoridades aseguran que El cuidado ambiental es irrenunciable para el gobierno. 12

Y encontramos hasta delirios uruguayocntricos que nos acunan con que afuera todo es oscuridad y turbulencias; Uruguay puede dar otro ejemplo [] Uruguay puede mostrar al mundo [] cmo construir una sociedad desarrollada con la mejor calidad de aire y agua del planeta. 13

Eso que tuvimos, y que no tenemos, que seguramente estaba entre lo mejor del planeta, no sera bueno mostrrselo al Uruguay y a sus habitantes primero?

Y evitar lo que Carlos Reherman califica como prctica del elogio desbocado. 14

Notas:

1 Que haba sido tan fugaz en su perodo anterior, desde 1945 hasta muy a principios de la dcada del 50

2 Salvando el planeta con plaguicidas y plsticos [sic, sic], Hudson Institute.

3 El Intransigente, Salta, "Intoxicacin por fumigacin en los cultivos, el asesino silencioso", 27/5/2013.

4 Michael Warren y Natacha Psiarenko, Argentina: mal uso de los agroqumicos provoca problemas de salud", infobae, Buenos Aires, 21/10/2013.

5 Aunque en Argentina los OGMs se implantaron hace casi 20 aos en algunas provincias, como en Chaco o Salta, los comienzos transgnicos fueron ms tarde.

6 Marco Rojo, De estos polvos... futuros lodos. Medio ambiente. Informe opinativo. Reunin/charla de difusin en Minas. 15 junio 2015 (posta portenia, no.1425, 30/6/2015).

7 Vanse investigaciones de Daro Gianfelici, mdico, en Entre Ros. Como, por ejemplo, El impacto del monocultivo de soja y los agroqumicos sobre la salud, en futuros, no 12, Ro de la Plata, 2008.

8 Tomer Urwicz, Una plaga dura de tragar, El Pas, Montevideo, 20 jun 2015.

9 La Diaria, 29 julio 2014.

10 El Telgrafo, Paysand, 31 diciembre 2012.

11 http://apiculturauruguay.blogspot.com.ar/, Ma. Eugenia Nuez, Nueva advertencia sobre la altsima contaminacin de la cuenca del ro Santa Luca 21 jun 2015. .

12 Ministra Eneida de Len, La Repblica, 6 jun 2015. 

13 Eduardo Blasina, El reloj del apocalipsis, El Observador, 31 enero 2015.

14 Imperativo de la gestin cultural, henciclopedia, 2015.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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