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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-07-2015

Qu es el TTIP?
De la democracia al gobierno de las transnacionales

Arturo Landeros
Valorando


Ayer la Eurocmara apoy el TTIP gracias a un pacto entre Socialistas y Populares. Por este motivo difundo, aunque hoy pueda ser tarde, este papel de Cristianisme i Justicia sobre el mismo. Conviene formarse e informarse acerca de lo que se nos viene encima si no hacemos nada.

El Tratado Transatlntico de Comercio e Inversin (TTIP) es un tratado de libre comercio que se est negociando entre Estados Unidos y la Unin Europea desde 2013. Si no ha odo nada sobre l es porque las autoridades negociadoras de las dos regiones lo han mantenido en secreto durante las diferentes rondas de negociacin. Hemos conocido una pequea parte de su existencia y de las dificultades que tienen los eurodiputados de acceder a la informacin sobre su contenido, gracias a una serie de filtraciones. Los controles sobre su redaccin son muy estrictos, la comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmstrm, defiende el secretismo en el que se ha manejado todo como parte del protocolo para la firma. Sin embargo, los lobbies de las empresas transnacionales estn teniendo una participacin muy directa como consultores en la redaccin del mismo.

El TTIP se est negociando de espaldas a la ciudadana lo cual ha hecho que mucha gente se pregunte sobre los riesgos que conlleva su firma. La presin social ha logrado que las autoridades europeas comiencen a hablar y a pronunciarse, pero en todo caso, la informacin no vendr de Bruselas. Por eso es necesario mirar lo que ha pasado en otras regiones que han firmado tratados de libre comercio para entender la magnitud de lo que implica el TTIP. El ejemplo ms claro es lo que ha ocurrido con el Tratado de Libre Comercio de Norteamrica despus de ms de veinte aos de su firma.

Qu aprendemos del Tratado de Libre Comercio de Norteamrica?

Tras la cada del muro de Berln, el libre mercado fue recibido acrticamente como el campen de la pelea del siglo. Sabemos la manera fulminante en que fue acogido por los pases exsoviticos. Tambin la manera en que fue impuesto a la mayora de los pases en desarrollo como condicin para la renegociacin de sus deudas, muchas de ellas ilegtimas. Pero se habla poco de cmo en Estados Unidos la apertura comercial despert sospechas en ambas costas de su geografa. Las primeras voces crticas fueron las de los sindicatos que prevean una fuga de puestos de trabajo hacia los pases que ofrecan bajos salarios en los que las transnacionales buscaban aumentar sus mrgenes de ganancia.

As, el anuncio de la firma del primer gran Tratado de Libre Comercio, el firmado en Amrica del Norte entre Estados Unidos, Canad y Mxico (TLCAN), puso en alerta y moviliz a los sindicatos estadounidenses. Desde que culmin la edad dorada de la produccin y de los salarios en Estados Unidos (1947-1973), los trabajadores venan notando las consecuencias de la flexibilidad laboral. Los aos ochenta trajeron una situacin que llegara para quedarse en forma de salarios menguantes en industrias con alta tecnologa manufacturera. Una paradoja que pona en duda el mito del trabajador cualificado.

El caso de la Ciudad de Detroit es paradigmtico. Se trataba de la mayor ciudad industrial dedicada a la manufactura automotriz en Estados Unidos, hogar de las Tres Grandes: General Motors, Ford y Chrysler. Si bien sus problemas empezaron desde la crisis del petrleo de 1973, Detroit vivi un prolongado deterioro industrial que comenz con la cada sostenida de salarios. La industria del automvil no dejaba de crecer, pero cuanto ms trabajaba un obrero y ms se capacitaba, menos salario perciba. Con la llegada del TLCAN muchos de esos empleos se fueron a la frontera norte de Mxico. Quiz esta situacin hubiera sido positiva si hubiera beneficiado a los trabajadores mexicanos para subir su nivel de vida. Pero en realidad fueron pocos los beneficiados mientras que la gran mayora de trabajadores y trabajadoras en Mxico engrosaron un amplio ejrcito de reserva de mano de obra barata y sirvi como amenaza para evitar la organizacin sindical. Al poco tiempo los puestos de trabajo que haban llegado a Mxico migraron hacia el sureste asitico.

Tan slo en el estado de Michigan, donde se encuentra Detroit, 46.000 puestos de trabajo desaparecieron como consecuencia del Tratado de Libre Comercio de Norte Amrica segn el Economic Policy Institute (EPI), un centro de investigacin estadounidense con vnculos con el sector sindical. Precisamente el debilitamiento de la fuerza sindical fue la primera fase para poder deslocalizar las empresas automotrices. El sindicato AFL-CIO, que agrupa a los trabajadores del sector industrial en Estados Unidos, asegura que el TLCAN ha significado la prdida de, al menos, 700.000 puestos de trabajo. Detroit es hoy la ciudad ms grande del mundo en bancarrota. Una imagen decadente rodeada de xido y abandono.

Otra imagen desoladora son los restos de las pequeas granjas familiares rodeadas de grandes campos agroindustriales del medio Este. Campos enormes de monocultivos de maz y soja subvencionados por el gobierno enmarcan lo que fueron cultivos diversificados de pequeas propiedades familiares. Las grandes extensiones se encuentran cercadas y en ellas se puede leer carteles con los nombres de Monsanto o Archer Daniels, grandes empresas de semillas transgnicas. Estas empresas controlan la produccin y la exportacin de productos modificados genticamente que al ser subsidiados llegan a bajo precio a los hogares del vecino pas del sur. Esas familias en Mxico han pasado de ser productoras de maz, cultivo nativo y centro de origen, a ser importadores netos. La competencia desleal y la asimetra han marcado las relaciones ejercidas desde los lobbies corporativos del agronegocio.

Si bien no todo es atribuible al TLCAN, en cierto modo ha sido un experimento que ha inaugurado una poca en la que no basta con tener un empleo capacitado para poder llevar un nivel de vida aceptable. De hecho, por primera vez en Estados Unidos habr una generacin que no tendr un mejor nivel de vida que sus padres.

Frente al TLCAN hubo una resistencia heroica de los trabajadores del campo y de la ciudad en los tres pases involucrados. De hecho, fue el detonante de la insurreccin indgena en el sur de Mxico cuando la maana del 1 de enero de 1994 el Ejrcito Zapatista de Liberacin Nacional hizo coincidir su alzamiento en armas con la entrada en vigor del TLCAN, advirtiendo que se estaba condenando al campo a la desaparicin. Veinte aos despus ms de dos millones de campesinos mexicanos han perdido sus tierras y con ello sus trabajos. La lucha sindical en Estados Unidos fue fuerte en algunos sectores, pero la inercia del golpe a los sindicatos libres pas factura para poder conservar derechos que se han perdido. Poco se saba a ciencia cierta de sus efectos, pero a veinte aos de distancia quedan pocas dudas de lo que signific para la mayora de los trabajadores y campesinos empobrecidos.

Qu peligros hay para los pueblos de Europa con el TTIP?

A ms de veinte aos de distancia del TLCAN, un nuevo tratado irrumpe ante la crisis del capitalismo global, el Tratado Transatlntico o TTIP, por sus siglas en ingls. Ambos estn hermanados en las falsas promesas de empleo y mejoras en los niveles de vida. Las voces a favor dicen que se incrementar el comercio entre las dos regiones. Las empresas europeas podrn ser tratadas como empresas locales en Estados Unidos y viceversa. Sealan que los aranceles desaparecern y que los productos y servicios podrn ser comercializados sin trabas. Para ello se crear una comisin reguladora que armonice las legislaciones de ambos lados del ocano. En este punto es donde las voces crticas ponen un primer alto. Vista la experiencia previa con el TLCAN, la armonizacin regulatoria puede parecerse ms a una regulacin a la baja para permitir que los productos norteamericanos puedan encontrar menores resistencias en el mercado europeo. Tal es el caso de los productos transgnicos que hoy se comercializan libremente en Estados Unidos. O la baja proteccin fitosanitaria comparada con la europea. Los servicios pblicos como la salud o la gestin del agua estarn tambin en la mira de los desreguladores.

Adems uno de los temas ms preocupantes es el relacionado con los tribunales de controversias, como el llamado ISDS, una especie de arbitraje de diferencias entre los estados y los inversores. Es un mecanismo incluido dentro del TTIP que permitira a una empresa llevar a un Estado ante un tribunal internacional privado con el fin de esquivar la legislacin nacional. Existen muchos casos de cmo estos juicios han beneficiado a la empresas a costa del dinero pblico de los pases. La empresa energtica sueca Vattenfall est reclamando a Alemania 3.700 millones de euros en compensacin por la decisin de cerrar gradualmente las centrales nucleares a raz del desastre de Fukushima; la tabacalera Philip Morris ha demandado a Uruguay por una campaa antitabaco que elimina la publicidad de las cajetillas; Egipto espera el resultado de un arbitraje despus que la empresa Veolia denunciara al pas por el aumento del salario mnimo. As el ISDS otorga a las grandes empresas el poder de cuestionar decisiones democrticas incluso a favor de la salud de la poblacin.

La misma Comisin Europea ha admitido que es probable que el TTIP provoque un perjuicio para los empleos en Europa, muy dependiente del comercio intraeuropeo. Un estudio de la Universidad de Tufts en Estados Unidos alerta de una prdida de 600.000 puestos de trabajo en la Unin Europea de los que 90.000 sern de los pases del sur. De hecho Bruselas ya contempla ayudas para el desempleo generado por el TTIP, algo un poco contradictorio.

El TTIP facilitar la entrada de las empresas privadas como proveedores de servicios pblicos en el contexto actual de polticas de recortes y austeridad en Europa. Las grandes empresas estadounidenses tienen intereses en los servicios sanitarios, en la educacin y en la energa. La firma del TTIP hara irreversible las privatizaciones que se han venido haciendo durante los ltimos aos.

La alimentacin tambin se est negociando. El centro del debate se encuentra en las restricciones referentes a los organismos genticamente modificados, los pesticidas, la carne tratada con hormonas y promotores de crecimiento. La legislacin europea no es perfecta, pero es ms estricta que la de Estados Unidos donde el 70% de los alimentos procesados contienen ingredientes genticamente modificados. La presin de los lobbies de la industria agroalimentaria podra provocar que las polticas de etiquetado en los productos europeos se modifiquen de tal forma que no indiquen la procedencia de los alimentos o si stos incluyen transgnicos.

Estamos a tiempo de detener el TTIP?

Existen ciertos momentos en que uno piensa que las cosas podran haber tomado un giro distinto para no terminar en un callejn sin salida. De firmarse el TTIP el mundo caminar hacia la entrega total de las democracias al poder econmico de las transnacionales, las verdaderas ganadoras. Las batallas sindicales contra el TLCAN no han prosperado, pero ha habido otros tratados que se lograron detener gracias a la movilizacin popular. El TTIP es opaco y antidemocrtico, una amenaza para el empleo y un retroceso para el medio ambiente. En la medida en que se ha arrojado luz sobre su contenido, los negociadores y los lobbies de las empresas han tenido que dar explicaciones que ahondan ms en el secuestro de la democracia. Muy poco sabemos sobre cmo continan y qu contienen las negociaciones. Incluso desconocemos la fecha de la firma. Pero en caso de que sea firmado, todava falta que los parlamentos de los pases de la Unin Europea ratifiquen el TTIP. Estamos a tiempo de cambiar el futuro de los pueblos de Europa al detener la firma del tratado. Esto equivale a poner a las personas y al planeta por delante del capital.

Arturo Landeros es miembro del colectivo Educaci per a lAcci Crtica (EdPAC)

Fuente: http://blogs.algebra.us.es/valorando/que-es-el-ttip-de-la-democracia-al-gobierno-de-las-transnacionales/


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