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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-07-2015

Cuando el final de la civilizacin humana es tu trabajo diario

John H. Richardson
Squire


Entre muchos cientficos climticos, se ha instalado la melancola.Las cosas son peor de lo que pensamos, pero ellos en realidad nopueden hablar de ello.

El incidente fue menor, pero Jason Box no quiere hablar de ello. Haestado huidizo con los medios de comunicacin desde que se produjo.Fue el pasado verano, mientras estaba leyendo los entusiastas posts de un blog escritos por el cientfico jefe de rompehielos sueco Oden, explorando el rtico para una expedicin internacional dirigida por la Universidad de Estocolmo. "Nuestras primeras observaciones de elevadosniveles de metano, unas diez veces mayores que los del agua marina de fondo, han sido documentadas... descubrimos unos 100 nuevos lugares de filtracin de metano... Los dioses del tiempo atmosfrico estn todava de nuestro lado a medida que avanzamos a travs de un Mar de Laptev ahora libre de hielo..."Como climatlogo lder que ha pasado muchos aos estudiando el rtico en el Centro de Investigacin Polar y Climtica Byrd en Ohio State, Box saba que esta despreocupada indiferencia describa uno de los escenarios improbables de pesadilla climtica: un bucle de realimentacin en el que el calentamiento de los mares libera metano que origina calentamiento que libera ms metano que causa ms calentamiento, ms y ms hasta que el planeta es incompatible con la vida humana. Y saba que se estaban produciendo fugas similares de metano en el rea. Sin pensarlo, envi un tuit.

"Si aunque solo sea una pequea fraccin del carbono del suelo marino del rtico se libera a la atmsfera, estamos jdds".

El tuit se hizo viral inmediatamente, inspirando una serie de titulares:

CLIMATLOGO DICE QUE LA LIBERACIN DEL CARBONO DEL RTICO PODRASIGNIFICAR QUE "ESTAMOS JODIDOS". CIENTFICO CLIMTICO LANZA LA BOMBA-J TRAS UN SORPRENDENTE DESCUBRIMIENTO EN EL RTICO. CLIMATLOGO: LAS COLUMNAS DE METANO DEL RTICO SIGNIFICAN QUE ESTAMOS JODIDOS.

Box ha sido franco durante aos. Ha hecho proyectos cientficos con Greenpeace y particip en la protesta de masas de 2011 ante la Casa Blanca organizada por 350.org. En 2013, apareci en los titulares cuando una revista public su conclusin de que una subida de veintin metros del nivel del mar en los prximos siglos estaba ya probablemente "en el horno del sistema". Ahora, con una palabra, Box se haba aventurado en dos reas particularmente peligrosas. Primera, el sucio secreto de la ciencia climtica y de las polticas pblicas sobre el clima es que estn todas basadas en probabilidades, lo que significa que los efectos de los objetivos estndar de CO2 como la reduccin de un 80 por ciento para 2050 se basan en el centro de la curva de probabilidad. Box se haba aventurado en las posibilidades ms oscuras de la cola de la curva, donde pocos cientficos y ningn poltico quieren ir.

Peor, mostr emociones, un tema lleno de tabs en cualquier ciencia, pero especialmente en la climtica. Como document un reciente estudio de la Universidad de Bristol, los cientficos climticos han estado tan preocupados e intimidados por la incesante campaa contra ellos que tienden a evitar cualquier declaracin que los pueda etiquetar de "alarmistas", retirndose a un mundo de grficos y datos. Pero Box haba sido capaz de resistirse a todo esto. Incluso persigui la notoriedad en los medios en entrevistas con la prensa danesa, donde tradujeron "estamos jodidos" a un equivalente dans ms decoroso, llenando con estas deprimentes palabras en grandes titulares todo el pas.

El problema era que Box estaba trabajando para el gobierno dans, y aunque Dinamarca puede ser el pas ms progresista del mundo en temas climticos, sus lderes no se tomaron bien que uno de sus cientficos asustase al populacho con visiones de destruccin global. Convencido de que su trabajo estaba en peligro solo un ao despus de que con su joven familia se hubiese desarraigado y desplazado a un lejano pas, Box fue citado ante todo el consejo directivo de su instituto de investigacin. As que ahora, cuando recibe un correo electrnico pidiendo su telfono para discutir sus "recientes declaraciones sombras", no contesta.

Cinco das ms tarde: "Dr. Box, lo intentamos de nuevo por si el mensaje de abajo acab en su bandeja de spam. Por favor, pngase en contacto."

Esta vez responde brevemente. "Creo que la mayora de los cientficos deben estar enterrando el reconocimiento pblico de las horribles verdades del cambio climtico bajo una capa protectora de negacin (no el mismo tipo de negacin que viene de los conservadores, por supuesto). Todava estoy sorprendido de los pocos que son los climatlogos que envan un mensaje de apoyo a las calles, manifestndose por algn tipo de accin poltica". Pero ignora la peticin de una llamada telefnica.

Una semana ms tarde, otro intento: "Dr. Box. V su charla en la Cumbre rtica de The Economist. Guau. Me gustara venir a verle."

Pero la melancola es un tema que no quiere discutir. "Arrastrarse bajo una piedra no es una opcin", responde, "as que verse superado con sntomas de Desorden por Estrs Post-Traumtico es intil". Cita un proverbio nrdico:

"El hombre insensato est despierto toda la noche, preocupndose una y otra vez. Cuando llega la maana sigue inquieto".

La mayor parte de la gente no tiene un proverbio como este disponible a mano. As que, un intento final: "Creo que debera venir a verle, encontrarme con su familia y hacer de esta historia algo personal y vivo".

Quera encontrarme con Box para descubrir cmo resiste este estadounidense honesto. Ha dejado su pas y se ha mudado con su familia para atestiguar y estudiar la fusin de Groenlandia de cerca.

Cmo afecta a una persona ser quien observa los tristes hechos del cambio climtico de forma ms ntima, da tras da? Es Box representativo de todos los cientficos ms directamente implicados en este tema decisivo del nuevo siglo? Cmo se ven afectados por la carga del trabajo que han escogido frente a los cambios en la Tierra que podran convertirla en un planeta diferente?

Finalmente Box se rinde. Ven a Copenhague, dice. E incluso promete una cena familiar.

Durante ms de treinta aos, los cientficos climticos han estado viviendo una existencia surrealista. Un enorme y creciente cuerpo de investigacin muestra que el calentamiento sigue el ascenso de los gases de efecto invernadero exactamente como predecan los modelos. Las pruebas fsicas son ms dramticas cada ao: retirada de los bosques, animales que se desplazan al norte, fusin de glaciares, temporadas de riesgo de incendio cada vez ms largas, mayores tasas de sequas, inundaciones y tormentas -cinco veces ms en los 2000 que en los 70-. En las terminantes palabras de la Evaluacin Nacional sobre el Clima, realizada por trescientos de los expertos ms importantes de EEUU a peticin del gobierno estadounidense, el cambio climtico provocado por los humanos es real -las temperaturas en los EEUU han subido entre 1,3 y 1,9 grados, bsicamente desde 1970- y el cambio ya est afectando a "la agricultura, el agua, la salud humana, la energa, el transporte, los bosques y los ecosistemas". Pero esto no es lo peor. Las temperaturas del aire en el rtico aumentan el doble que las del resto del mundo -un estudio de la Armada estadounidense dice que el rtico podra perder su hielo marino estival el prximo ao, ochenta y cuatro aos antes de lo predicho por los modelos- y pruebas de hace poco ms de un ao sugieren que la Capa de hielo Occidental Antrtica est condenada, lo que aadir entre seis y 7,6 metros a los niveles del ocano. Los cien millones de personas en Bangladesh necesitarn otro lugar en que vivir y las ciudades costeras en todo el mundo se vern obligadas a relocalizarse, una tarea complicada por la crisis econmica y el hambre -con el interior de los continentes secndose, el jefe cientfico del Departamento de Estado de los EEUU en 2009 predijo que mil millones de personas sufrirn hambre en veinte o treinta aos. Y sin embargo, a pesar de algunos alentadores desarrollos en energa renovable y algunos avances en liderazgo internacional, las emisiones de carbono siguen aumentando a un ritmo constante y por sus sufrimientos los cientficos -el golpe ms cruel de todos- han sido el objetivo de un ataque implacable y bien organizado que incluye amenazas de muerte, citaciones de un Congreso hostil, intentos de que fuesen despedidos, acoso legal y demandas transgresoras de los derechos y garantas mnimas tan graves que tuvieron que crear su propio fondo para defensa legal, todo ello amplificado por una campaa de propaganda implacable manifiestamente financiada por las empresas de combustibles fsiles. Poco antes de una cumbre sobre el clima crucial en Copenhague en 2009, miles de sus correos electrnicos fueron hackeados en una sofisticada operacin de espionaje que nunca se ha resuelto -aunque la investigacin oficial policial no revel nada, un anlisis de expertos forenses rastre su ruta a travs de servidores en Turqua y dos de los mayores productores de petrleo del mundo, Arabia Saud y Rusia-.

Entre los activistas climticos aumenta la pesadumbre. Jim Driscoll del Instituto Nacional para el Apoyo Mto [National Institute for Peer Support] acaba de terminar un estudio sobre un grupo de viejos activistas cuyo sentimiento ms frecuentemente citado fue la tristeza, seguido del miedo y la ira. La Dra. Lise Van Susteren, una psiquiatra en activo y graduada del curso de proyecciones de diapositivas de La verdad inconveniente de Al Gore, llama a esto estrs "pretraumtico". "Muchos de nosotros estamos mostrando todos los signos y sntomas de un desorden postraumtico: la ira, el pnico, los pensamientos obsesivos invasivos". La lder activista Gillian Caldwell hizo pblico su "trauma climtico", como ella lo denomin, abandonando el grupo que haba ayudado a construir y enviando un artculo titulado "16 consejos para evitar quemarse con el clima", en el que sugiere la compartimentacin: "Reforzar los lmites entre trabajo profesional y vida personal. Es muy duro cambiar de la fuerza cautivadora de predicciones apocalpticas en el trabajo a casa, donde los problemas son pequeos en comparacin".

La mayor parte de las docenas de cientficos y activistas con los que he hablado fechan el aumento del estado de nimo melanclico al fracaso de la conferencia climtica de 2009 y el cambio gradual de la esperanza a los planes de adaptacin: el libro de Bill McKibben Eaarth es un manual para la supervivencia en una Tierra tan diferente que no cree ni que debisemos llamarla igual, y James Lovelock transmite el mismo mensaje en Un duro viaje al futuro [A Rough Ride to the Future]. En Australia, Clive Hamilton escribe artculos y libros con ttulos como Requiem por una especie [Requiem for a Species]. En un nmero reciente de The New Yorker, el melanclico Jonathan Franzen argumentaba que, dado que la Tierra ahora "se parece a un paciente cuyo cncer terminal podemos escoger tratar con una agresin desfiguradora o con paliativos y simpata", deberamos dejar de intentar evitar lo inevitable y gastar nuestro dinero en nuevas reservas naturales donde las aves se puedan extinguir un poco ms lentamente.

En el extremo ms oscuro del espectro hay grupos como Deep Green Resistance que abogan abiertamente por el sabotaje a la "infraestructura industrial" y los miles que visitan la pgina web y acuden a las charlas de Guy McPherson, un profesor de biologa de la Universidad de Arizona que lleg a la conclusin de que las renovables no haran ningn bien, dej su trabajo y se mud a una casa desconectada de la red elctrica para prepararse para un abrupto cambio climtico. "La civilizacin es un motor trmico", dice. "No hay escapatoria de la trampa en la que nos hemos metido".

El ms influyente es Paul Kingsnorth, un veterano activista climtico y novelista que abandon la esperanza en un cambio poltico en 2009. Retirado en los bosques del oeste de Irlanda, ayud a lanzar un grupo llamado Dark Mountain con un emotivo y sombro manifiesto abogando por "una red de escritores, artistas y pensadores que hayan dejado de creer las historias que se cuenta a s misma nuestra civilizacin". Entre estas historias: el progreso, el crecimiento y la superioridad del hombre. La idea se extendi rpidamente y hay ahora cincuenta secciones de Dark Mountain por todo el mundo. Los fans han escrito obras de teatro y canciones y una tesis doctoral sobre ellos. A travs del telfono desde Irlanda, explica el llamamiento.

"Hay que tener cuidado con la esperanza. Si esta esperanza est basada en unos cimientos irreales simplemente se hunde y terminas con la gente desesperada. Lo vi en Copenhague: mucha desesperacin y abandono despus de eso."

Personalmente, aunque los considera gestos ineficaces, est plantando un montn de rboles, cultivando sus propias verduras, evitando el plstico. Ha dejado de volar. "Parece una obligacin tica. Todo lo que puedes hacer es lo que creas que es correcto". Lo raro es que es mucho ms indulgente que los activistas todava en la lucha, incluso con los polticos comprados por el petrleo. "Todos amamos los frutos de lo que se nos ha dado: los coches, los ordenadores y los iPhones.

Qu poltico va a intentar vender a la gente un futuro en el que no podrn actualizar su iPhone nunca ms?" Se rie.

Cree que estara mal hacer un vuelo trasatlntico para entrevistar a un cientfico climtico? Se re otra vez. "Tienes que contestarlo t mismo".

Todo esto deja a los cientficos climticos en una posicin incmoda. En el Instituto Goddard de Estudios Espaciales [Goddard Institute for Space Studies] de la NASA, al que a principios de aos amenazaron con recortes de un 30 por ciento los Republicanos resentidos por sus informes sobre cambio climtico, Gavin Schmidt ocupa la oficina de una esquina del sptimo piso una vez ocupada por el legendario James Hansen, el cientfico que expuso por primera vez los hechos ante el Congreso en 1988 y se apasion tanto que acab arrestado protestando contra las minas de carbn. Aunque Schmidt fue una de las vctimas del hackeo de ordenadores en 2009, algo que admite que lo llev a un episodio serio de depresin, se centra ahora incansablemente en ver el lado bueno. "No es que no se haya hecho nada. Hay un montn de cosas. En trminos de emisiones per cpita, la mayor parte del mundo desarrollado est estable. As que estamos haciendo algo".El tuit de Box le hace rechinar los dientes. "No estoy de acuerdo. No creo que estemos jodidos. Hay tiempo para construir soluciones sostenibles a un montn de estas cosas. No tienes por qu cerrar todas las centrales trmicas de carbn maana. Puedes hacer una transicin. Suena guay decir 'Oh, estamos jodidos y no hay nada que podamos hacer', pero es una actitud un poco nihilista. Siempre tenemos una opcin. Podemos seguir tomando malas decisiones o podemos intentar tomar mejores decisiones. 'Oh, estamos jodidos! Rindmonos ya, mtame ya, es simplemente estpido'".

Schmidt, quien espera su primer hijo e intenta vivir una vida baja en carbono, insiste en que los hackeos, las investigaciones y las amenazas presupuestarias no le han intimidado. Tambin menosprecia los escenarios de cambio climtico abrupto. "Lo del metano es algo en lo que en realidad trabajo mucho, y la mayor parte de los titulares son basura. No hay pruebas reales de que nada especialmente diferente est pasando en el rtico, ms all del hecho de que se est fundiendo muchsimo en todas partes."

Pero el cambio climtico se produce gradualmente y ya casi hemos subido 1 grado centgrado y visto subir 20 centmetros el ocano. A menos que haya un impensable cambio radical, llegaremos a los 2 grados en treinta o cuarenta aos y eso ha sido descrito como una catstrofe: hielo derritindose, aguas en ascenso, sequa, hambre y turbulencia econmica masiva. Y muchos cientficos creen ahora que estamos en camino de 4 o 5 grados -hasta Shell Oil dijo que pronostica un mundo 4 grados ms clido porque no ve "a los gobiernos dando ahora los pasos que se correspondan con un escenario de 2 grados". Esto significara un mundo castigado por el colapso econmico y social.

"Oh si", dice Schmidt, casi por casualidad. "El mundo 'los negocios como siempre' [business-as-usual] que proyectamos es realmente un planeta completamente diferente. Va a ver enormes desencajes si esto pasa".

Pero las cosas pueden cambiar mucho ms rpido de lo que la gente piensa, dice. Mira las actitudes hacia el matrimonio homosexual. Y los glaciares?

"Los glaciares se van a fundir, se van a fundir todos", dice. Pero mi reaccin a los comentarios de Jason Box es: de qu sirve decir eso? No ayuda a nadie".

Resulta que Schmidt fue el primer ganador del Premio a la Comunicacin Climtica de la Unin Geofsica Americana, y diversos estudios recientes en el creciente campo de las comunicaciones climticas han descubierto que hablar francamente sobre las realidades sombras hace que la gente desconecte: simplemente es demasiado para asimilarlo. Pero la estrategia es una cosa y la verdad otra. No son esos glaciares la fuente de agua para centenares de millones de personas? "Especialmente en el subcontinente indio, es un problema real", dice. "Va a haber un desencaje all, no hay duda".

Y el ascenso de los ocanos? Bangladesh est casi bajo el agua ahora. Tedrn que desplazarse cien millones de personas?

"Bueno, s. Bajo el business as usual. Pero no creo que estemos jodidos." Guerras por los recursos, hambre, migraciones masivas...

"Van a pasar cosas malas. Qu puedes hacer t como persona? T escribes historias. Yo hago ciencia. No vas de ac para all diciendo: "Estamos jodidos! Estamos jodidos! Estamos jodidos! Esto no incentiva a nadie a hacer nada."

Los cientficos resuelven problemas por naturaleza, formados para amar el desapego como un ideal moral. Jeffrey Kiehl era investigador principal en el Centro Nacional para la Investigacin Atmosfrica cuando lleg a estar tan preocupado sobre la forma en que el cerebro se resiste al cambio climtico que se tom una pausa y se gradu en psicologa. Diez aos de investigacin ms tarde, ha llegado a la conclusin de que el consumo y el crecimiento han llegado a ser tan centrales en nuestro sentido de identidad personal y el miedo a la prdida econmica crea tal ansiedad entumecedora que literalmente no podemos imaginar el hacer los cambios necesarios. Peor, aceptar los hechos nos amenaza con una prdida de fe en el orden fundamental del universo. Los cientficos climticos son diferentes solo porque tienen una excusa profesional para el desapego, y normalmente no es hasta que se hacen mayores que admiten cunto les afecta -que es tambin cuando tienden a ser ms honestos, dice Kiehl. "Llegas a un punto en el que sientes -y esa es la palabra, no piensas, sientes- 'Tengo que hacer algo'".Esto explica la reaccin de sorpresa cuando Camille Parmesan de la Universidad de Texas -que era miembro del grupo que comparti un premio Nobel con Al Gore por su trabajo sobre el clima- anunci que haba llegado a estar "profesionalmente deprimida" y abandonaba los Estados Unidos por Inglaterra. Una tejana sincera que creci en Houston como hija de un gelogo del petrleo, Parmesan dice ahora que se trataba ms de poltica que de ciencia. "Para ser honesta, tuve pnico hace quince aos -eso fue cuando aparecieron los primeros estudios que mostraban que la tundra rtica estaba pasando de ser un sumidero neto a una fuente neta de CO2. Eso junto con el hecho de que la mariposa que estaba estudiando cambi su alcance completo en medio continente. Esto es grande, dije, esto es grande. Todo desde entonces simplemente lo ha confirmado."

Pero ella no es optimista. "Creo probable que los pases del mundo emprendan suficientes acciones para estabilizar el clima en los prximos cincuenta aos? No, no lo creo probable."

Estaba viviendo en Texas tras la cumbre climtica fracasada de 2009, cuando la cobertura de los medios de comunicacin sobre temas climticos se desplom en dos tercios -el tema no fue mencionado ni una vez en los debates presidenciales de 2012- y el gobernador Rick Perry cort las secciones relacionadas con el aumento del nivel del mar en un informe sobre la baha de Galveston, iniciando una tendencia de funcionarios estatales que prohibieron todo uso del trmino "cambio climtico". "Hay excelentes cientficos climticos en Texas", dice Parmesan con firmeza. "Todas las universidades del estado tienen gente trabajando en los impactos. Que la oficina del gobernador lo ignore es simplemente muy triste."

La poltica se cobr su peaje. Su estudio sobre la mariposa le consigui un puesto en el panel sobre el clima de la ONU, donde recibi "una rpida y dura leccin sobre poltica" cuando los gestores polticos eliminaron las palabras "alta confianza" en el pasaje crucial que deca que los cientficos tenan alta confianza en que las especies estaban respondiendo al cambio climtico. Entonces empezaron los ataques personales en las pginas web y blogs derechistas. "Simplemente mienten de plano. Es una de las razones por las que vivo ahora en Gran Bretaa. No es solo el cambio climtico. Hay en los EEUU un sentimiento anticientfico creciente, cada vez ms fuerte. La gente llega a estar realmente enfadada y a ser realmente asquerosa. Fue un enorme alivio simplemente no tener que enfrentarse a ello." Ahora aconseja a sus estudiantes graduados que busquen trabajo fuera de los EEUU.

Nadie ha experimentado esta hostilidad ms vivamente que Michael Mann, que era un joven investigador doctorado cuando ayud a elaborar los datos histricos que acabaron siendo conocidos como el palo de hockey: el grfico ms incendiario de la historia humana, con las lneas de temperatura y emisiones yendo directamente hacia arriba como la cuchilla de un palo de hockey. Fue investigado, denunciado en el Congreso, recibi amenazas de muerte, fue acusado de fraude, recibi polvos blancos en el correo y recibi miles de correos electrnicos con sugerencias como: Deberan "dispararte, descuartizarte y echarte a comer a los cerdos junto a toda tu maldita familia". Las fundaciones legales conservadoras presionaron a su universidad, un periodista britnico sugiri la silla elctrica. En 2003, el comit del senador James Inhofe lo llam a testificar, flanquendolo con dos negacionistas del cambio climtico profesionales, y en 2011 el comit le amenaz con una persecucin federal junto a otros diecisis cientficos ms.

Ahora, sentado tras su despacho en su oficina en Penn State, vuelve a este remolino de emociones. "Te encuentras en el centro de este teatro poltico, en una partida de ajedrez jugada por figuras muy poderosas: sientes ira, perplejidad, desilusin, disgusto."

El efecto intimidatorio es innegable, dice. Algunos de sus colegas quedaron tan desmoralizados por las acusaciones e investigaciones que se retiraron de la vida pblica. Uno estuvo cerca del suicidio. Mann decidi contraatacar, dedicando ms tiempo a las entrevistas de prensa y a las charlas pblicas, y descubri que el contacto con otras personas preocupadas siempre le levantaba el nimo. Pero la sensacin de peligro potencial nunca lo abandona. Eres cuidadoso con lo que dices y haces porque sabes que hay el equivalente de alguien con una cmara siguindote", dice.

Mientras tanto, su sensacin de alarma personal no ha hecho ms que crecer. "S que has hablado con Jason Box -algunos de nosotros hemos tenido estas experiencias donde nos queda claro que en muchos aspectos, el cambio climtico se est desarrollando ms rpido de lo que esperbamos-. Puede que sea cierto lo que los modeladores de la capa de hielo nos han estado diciendo, que harn falta mil aos o ms para fundir la Capa de Hielo de Groenlandia. Pero puede que se equivoquen. Podra producirse en un siglo o dos. Y entonces estamos hablando de un juego completamente diferente: es la diferencia entre civilizacin humana y seres vivientes capaces de adaptarse o incapaces de adaptarse."

Tal como lo ve Mann, los cientficos como Schmidt que escogen centrarse en el medio de la curva no estn siendo realmente cientficos. Peor son los pseudosimpatizantes como Bjorn Lomborg que siempre se centran en las posibilidades ms amables. Porque se supone que debemos tener esperanza en lo mejor y prepararnos para lo peor, y una respuesta cientfica real dara tambin un peso importante al lado oscuro de la curva.

Y sin embargo, como Schmidt, Mann intenta con fuerza ver el lado positivo. Podemos solucionar este problema de forma que no afecte nuestro estilo de vida, dice. La conciencia pblica parece estar aumentando y hay un montn de cosas buenas que estn ocurriendo a nivel ejecutivo: estndares de eficiencia energtica ms ajustados, las iniciativas de precio al carbono en los estados de Nueva Inglaterra y la Costa Oeste, el reciente acuerdo entre los EEUU y China sobre las emisiones. El ao pasado vimos un crecimiento econmico global sin un aumento de las emisiones de carbono, lo que sugiere que es posible "desacoplar" el petrleo y el crecimiento econmico. Y el cambio social puede producirse muy rpidamente -mira el matrimonio homosexual-.Pero sabe que el matrimonio homosexual no supone una enorme cada econmica y las ms poderosas compaas del mundo estn luchando para detener cualquier cambio en la economa basada en los combustibles fsiles. As que s, lucha con la duda. Y admite que alguno de sus colegas estn muy deprimidos, convencidos de que no hay forma de que la comunidad internacional responda al reto. Participa en conversaciones en los bares tras las conferencias climticas, siempre empujando hacia el lado de la esperanza.

Enfrentarse con todo esto ha sido un largo viaje emocional. Como joven cientfico, Mann era muy tradicional: "Senta que los cientficos deberan tener un punto de vista completamente desapasionado al discutir materias cientficas", escribi en un libro titulado El palo de hockey y las guerras climticas [The Hockey Stick and the Climate Wars]. "Deberamos hacer todo lo posible para divorciarnos de todas nuestras inclinaciones tpicamente humanas: emocin, empata, preocupacin". Pero incluso cuando decidi que la indiferencia era un error en este caso y empez a ser pblicamente activo, normalmente fue capaz de poner las implicaciones de todas las lneas del palo de hockey fuera de su mente. "Parte de ser un cientfico es que no quieres creer que hay un problema que no puedes solucionar."Podra ser eso solo otra forma de negacin?

La pregunta parece afectarle. Respira profundamente y contesta con las palabras cuidadosamente medidas de un cientfico. "Es difcil decirlo", dice. "Es una negacin de la futilidad si hay futilidad. Pero no s que hay futilidad, as que solo sera negacin per se si hubiese una prueba irrefutable".

Hay momentos, admite, destellos que vienen y se van tan rpidos como una luz parpadeante, en los que ve nuevos informes sobre algn nuevo desarrollo en el campo que lo golpean -Espera un segundo, estn diciendo que nos hemos fundido un montn. Entonces hace algo peculiar: se desasocia un poco y se pregunta a s mismo: Cmo me sentira con este titular si fuese un miembro del pblico? Estara muerto de miedo. Justo despus del huracn Sandy, estaba en clase proyectando El da de maana con el plan de criticar su ridcula historia sobre la circulacin termohalina detenindose tan rpidamente que congela Inglaterra -excepto que un reciente estudio en el que trabajo muestra que la cinta transportadora atlntica en realidad est perdiendo velocidad, otra cosas que sucede dcadas antes de lo previsto-." Y algunas de las escenas tras el huracn Sandy -la inundacin del sistema de metro de Nueva York, los coches sumergidos- realmente no parecan tan diferentes. La caricatura de repente pareca menos una caricatura. Y es como, "Ahora, por qu podemos descartar completamente esta pelcula?"

Estaba hablando a sus estudiantes, as que le afect. Son jvenes, es su futuro ms que el suyo. Le entraron ganas de llorar y tuvo que luchar para calmarse. "No quieres echarte a llorar delante de tu clase", dice.

Ms o menos una vez al ao, dice, tiene pesadillas sobre la Tierra convirtindose en un planeta muy extrao.

La peor ocasin fue cuando estaba leyendo a su hija el libro de Dr. Seuss The Lorax, la historia de una sociedad destruida por la avaricia. l la vea como una historia optimista porque termina con el reto de construir una nueva sociedad, pero ella estall en lgrimas y rechaz leer el libro de nuevo. "Fue casi traumtico para ella". Su voz se rompe. "Estoy teniendo uno de esos momentos ahora". Por qu?

"No quiero que ella tenga que estar triste", dice. "Y casi tengo que creer que todava no estamos all, donde estamos resignamos a este futuro".

El da primaveral es glorioso, soleado y fresco, y las avenidad de Copenhague estn llenas de turistas. Intentando hacer lo mejor, Jason Box dice que deberamos escaquearnos de la comida para-conocerse y dar una vuelta en bicicleta. Treinta minutos ms tarde pone el candado a las bicicletas en la entrada de Freetown, una comunidad anarquista local que de forma improbable se ha vuelto una de las destinaciones tursticas ms populares de Copenhague. Cogiendo un par de cervezas en un restaurante, gua a un lago ventoso y un pequeo embarcadero. Sopla el viento, los cisnes agitan sus alas justo fuera de la playa, y Box se sienta con el sol en su cara y los pies colgando sobre la arena."Hay muchas cosas que dan miedo", dice, repasando la lista: la fusin del hielo marino, la desaceleracin de la circulacin termohalina. Solo en los ltimos aos fueron capaces de llegar a la conclusin de que Groenlandia es ms clida que en los aos veinte, y los datos no publicados parecen muy "palo-hockeyados". Supone que hay un 50 por ciento de posibilidades de que ya estemos comprometidos ms all de los dos grados centgrados y est de acuerdo con el creciente consenso de que la trayectoria de business-as-usual es de 4 o 5 grados. "Es, emm... malo". Realmente asqueroso".

La gran pregunta es: Qu cantidad de calentamiento pone a Groenlandia en prdida irreversible? Eso es lo que destruir todas las ciudades costeras de la Tierra. La respuesta es entre 2 y 3 grados. Entonces simplemente adelgaza y adelgaza lo suficiente y no puedes hacerla volver a crecer sin una edad de hielo. Y una pequea fraccin de eso ya es un problema enorme: Florida ya est instalando todas esas caras bombas". (Segn un reciente informe de un grupo dirigido por Hank Paulson y Robin Rubin, secretarios del Tesoro bajo Bush Jr. y Bill Clinton respectivamente, propiedades por valor de 23 mil millones de dlares en Florida podran ser destruidas por las inundaciones en treinta y cinco aos).

Box solo tiene cuarenta y dos aos, pero su puntiaguda barba danesa lo hace parecer un conde en una vieja novela, alguien que llevara levita y dira algo gracioso sobre la cuestin femenina. Parece desconectado del da soleado, como un turista intentando relajarse en una ciudad extraa. Tambin parece extraamente desconectado de las cosas que dice, exponiendo una horrible prediccin tras otra sin emocin, como si fuese un antroplogo viendo el ciclo de la vida de una civilizacin distante. Pero no puede controlar su ira durante mucho tiempo y vuelve obsesivamente a dos temas:

"Necesitamos a los negacionistas fuera del camino. Estn arriesgando el futuro de todos... Los Hermanos Koch son criminales... Deberan ser acusados de actividad criminal porque estn poniendo los beneficios de sus empresas por delante de los medios de vida de millones de personas, e incluso de la vida en la Tierra."

Como Parmesan, Box est enormemente aliviado de estar fuera de la atmsfera txica de los EEUU. "Recuerdo pensar, Qu alivio, no tengo que preocuparme de esta mierda nunca ms". En Dinamarca su investigacin se mantiene con el apoyo de polticos conservadores. "Pero los conservadores daneses no son negacionistas climticos", dice.

El otro tema que le obsesiona es el sufrimiento humano por llegar. Mucho antes de que las aguas en ascenso por los glaciares de Groenlandia desplacen a millones de desesperados, dice ms de una vez, nos enfrentaremos a prdidas de cosechas agrcolas por la sequa y a problemas de seguridad de suministro de agua -de hecho, ya est pasando-. Recordemos la ola de calor rusa de 2010. Mosc detuvo la exportacin de grano. En el pico de la sequa australiana, los precios de los alimentos se dispararon. La Primavera rabe empez con protestas por los alimentos, la autoinmolacin de un vendedor de verduras en Tnez. El conflicto sirio vino precedido por cuatro aos de sequa. Lo mismo con Darfur. Los emigrantes estn ya empezando a salir a raudales hacia el norte cruzando el mar -solo ayer, ochocientos de ellos murieron cuando su barco volc- y los europeos estn discutiendo qu hacer con ellos. "Como dice el Pentgono, el cambio climtico es un multiplicador de conflictos".

A su estado natal, Colorado, tampoco le est yendo muy bien. "Los bosques estn muriendo y no volvern. Los rboles no volvern a un clima en calentamiento. Vamos a ver cada vez ms megaincendios, megaincendios hasta que los bosques desaparezcan."Si bien explicado de forma desapasionada, todo esto equivale a un lamento, la versin del cientfico de las madres en pie en las colinas lamentando la muerte de sus hijos. De hecho, aade Box, l tambin es un refugiado climtico. Su hija tiene tres aos y medio, y Dinamarca es un gran lugar para vivir en un mundo incierto: hay mucha agua, un sistema agrcola de alta tecnologa, la adopcin creciente de energa elica, y mucha distancia geogrfica con las turbulencias por llegar. "Especialmente cuando tienes en cuenta el inicio de la inundacin de gente desesperada por los conflictos y la sequa", dice, volviendo a sus obsesin sobr con que profundidad cambiar nuestra civilizacin. A pesar de todo esto, insiste en que enfoca el clima bsicamente como un problema intelectual. Durante la primera dcada de su carrera, aunque forma parte de la generacin de cientficos climticos que fueron a la universidad despus de La Tierra en la balanza [Earth in the Balance] de Al Gore, se dedic a la enseanza y la investigacin. Solo empez a correr riesgos profesionales trabajando con Greenpeace y unindose a la protesta contra Keystone cuando lleg a la conclusin intelectual de que el cambio climtico era un tema moral. "No es tico llevar a la bancarrota al medio ambiente de este planeta", dice. "Es una tragedia, vale?" Incluso ahora, insiste, el horror por lo que est sucediendo raramente le afecta a nivel emocional.. aunque le ha estado golpeando con ms frecuencia recientemente. Pero, no estoy dejando que me afecte. Si gasto mi energa en la desesperacin, no estar pensando en oportunidades para minimizar el problema." Su insistencia en este punto es muy poco convincente, especialmente dada la solemnidad que lo envuelve como un abrigo oscuro. Pero la parte ms interesante es la insistencia en s, la necesidad desesperada de que no te perturbe algo tan perturbador. De repente, una distraccin bienvenida. Aparece un hombre en la playa sin nada ms que unos pantalones cortos, su piel azulada. Dice que es griego y ha estado durmiendo en esta playa durante siete meses y cruzar el lago nadando por una pequea propina. Un turista que pasa por all le pregunta si puede nadar todo el recorrido.

"Por supuesto".

"Vemoslo".

"Cunto dinero?"

"Te lo dar cuando vuelvas".

"Dame cien".

"S, s. Cuando vuelvas".

El griego salta al agua y Box parece divertido, riendo por primera vez. Es el alivio de la boba vida normal humana, tan distante de los temas oscuros que constituyen su vida laboral.

Normalmente es un descubrimiento cientfico lo que le golpea, dice. El primero fue en 2002, cuando descubrieron que el agua fundida se estaba metiendo en el lecho de la Capa de Hielo de Groenlandia lubricando su flujo. Oh, dices, puede ser un lecho hmedo, y entonces se entienden las implicaciones: Toda la maldita cosa se est desestabilizando.

Luego en 2006, todos los glaciares en la mitad sur de Groenlandia empezaron a retirarse a dos y tres veces veces su velocidad anterior. Dios mo, est sucediendo tan rpido. Dos aos ms tarde, comprendieron que la retirada era alimentada por agua caliente que erosionaba la base del hielo marino -que es lo que tambin le est sucediendo a la Capa de Hielo antrtica occidental. Solo pensar en ello lo entristece. "Es imparable", dice. "Tenemos encima un aumento del nivel del mar abrupto".

El griego vuelve con sorprendente velocidad, surgiendo del mar como un dios en un mito, riendo y presumiendo. Los griegos son maestros de las aguas! Pgame!

"Voy a dar a este tipo cien coronas", dice Box.

Se asegura de que el turista paga tambin, y vuelve sonriendo. Conoce a un tipo griego que es justo como este, dice, muy orgulloso y alegre. A veces lo envidia.

Nos gua a un lugar ms tranquilo a orillas del lago, pasando a travs de pequeas colonias hippies entrelazadas por estrechos carriles sucios -por consenso, no hay coches en Freetown, lo que hace que se sienta como agradablemente medieval, ntima y a escala humana-. Lleva una cerveza a sus labios y mira por encima del lago y a la gente feliz holgazaneando al sol de la tarde. "La cuestin de la desesperacin no es algo muy bonito en lo que pensar", dice. "Lo he desconectado en gran manera. Es una especie de seminegacin".

Menciona de nuevo el proverbio nrdico, pero un baluarte contra la desesperacin citado tan a menudo se convierte en su propia forma de desesperacin. Tu no usas proverbios como ese a no ser que ests despierto por la noche.

Asiente con la cabeza, suspirando. Este trabajo a menudo perturba su sueo, llevndolo de su cama a hacer algo, cualquier cosa. "S, la mierda que est cayendo ha estado poniendo a prueba mi capacidad para bloquearla".

Se queda callado un momento. "Ciertamente hay que hacerse a la idea, como padre", dice en voz baja, sus ojos mirando al suelo.

Pero seamos realistas, dice, los combustibles fsiles son la industria dominante en la Tierra y no puedes esperar un cambio poltico significativo con ellos al control. Hay un consenso creciente de que debe haber un shock en el sistema".

As que surge la esperanza ms oscura: quiz un El Nio particularmente furioso o una "burbuja de carbono" en la que los mercados financieros comprendan que las renovables han llegado a ser ms escalables y econmicas y lleve a una fuga de los activos de los combustibles fsiles y un "crash generacional" de la economa global que, a travs de un gran sufrimiento nos compre ms tiempo y un cambio de fuerzas.

La cena con la familia Box no se va a producir, despus de todo, dice. Cuando se trata del cambio climtico en la muy tarda fecha de 2015, hay demasiadas cosas incmodas que decir, y su mujer, Klara, se molesta con cualquier idea de que sea una "emigrante climtica".Esta es la primera pista de que la impetuosidad de Box ha causado tensiones en casa.

"Bueno, ella..." se toma un momento para pensar. "Dir algo como "To, los prximos veinte aos van a ser un infierno" o "Estos pobres refugiados norteafricanos inundando Europa" y como anticipo que el flujo de personas se doblar o triplicar, y cambiarn las fronteras abiertas de Europa? Y ella lo reconocer... pero no se lo plantea como yo". Ms tarde, ella enva una nota respondiendo algunas preguntas. No se quiere comparar con verdaderos refugiados desesperados que se estn ahogando, dice, y el desplazamiento a Dinamarca fue en realidad por la calidad de vida. "ltimamente, la pregunta ms difcil de responder es sobre la salud mental de Jason. Yo dira que el cambio climtico, y en un sentido ms amplio todo el montn del problemas medioambientales y sociales con los que se enfrenta el mundo, afecta a su psique. l siente profundamente estos temas, pero es un cientfico y una persona muy pragmtica, orientada a objetivos. Su estilo no es tumbarse despierto por la noche preocupndose por ellos sino levantarse por la maana (o la mitad de la noche) y hacer algo con ellos. Amo a este tipo por eso :)"

As que incluso cuando te llevan a tu despacho en mitad de la noche, citando proverbios nrdicos, cuando ests entre los ms informados y ms preocupados, las ternuras cotidianas del hogar conspiran para nuestra negacin. Ponemos nuestra energa en hacer nuestros trabajos lo mejor que podemos, evitar temas desagradables, poner buena cara, llegar a compromisos incluso con las mejores sociedades y poco a poco la compartimentacin que necesitamos para sobrevivir el da a da aade un poco ms de distancia entre el confortable ahora y los horrores por delante. As que Box resulta ser una figura representativa despus de todo. No es suficiente para comprender los cambios que van a llegar. Debemos encontrar una forma de vivir con ellos.

"En Dinamarca", dice Box, "tenemos resiliencia, as que no estoy preocupado por la subsistencia de mi hija. Pero eso no me impide hacer estrategias sobre cmo salvaguardar su futuro: he estado buscando una propiedad en Groenlandia. Como un posible escenario para largarse corriendo."

Resulta que una persona no puede poseer tierra en Groenlandia, solo una casa en la parte superior del terreno. Es un buen pensamiento, un pensamiento reconfortante: no importa lo que suceda, la casa estar all, oculta de forma segura en lo alto del mundo.

Publicado en el nmero de Agosto 2015.



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