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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-07-2015

Grecia
Julio: ola de calor poltico

Charles-Andr Udry
A lencontre La Breche


Los medios de comunicacin han remarcado la importancia de la ayuda tcnica ofrecida por el Tesoro francs al gobierno de Alexis Tsipras y a su Ministro de finanzas, Euclide Tsakalatos, para la elaboracin de proyecto neo-austeritario antes de la medianoche del viernes 10 de julio al Eurogrupo, la denominada fatdica hora. Hubiera estado bien que al mismo tiempo hubieran informado de las conclusiones del FMI publicadas por la Revue annuelle de lconomie franaise ese mismo da. En ellas, reconociendo los esfuerzos de Emmanuel Macron [Ministro de Finanzas francs] el FMI insiste en la necesidad de una amplia reforma del mercado laboral, de acuerdos en las empresas en lo que respecta a la jornada laboral y a los salarios, en la revisin a la baja del salario mnimo y el recorte de los subsidios de desemplea que inciten a la gente aceptar cualquier empleo.

Este informe del FMI y el sintonizado "apoyo contable" de los tecncratas franceses al gobierno Tsipras definen el tono de la poltica de austeridad en el seno de la Eurozona. Franois Hollande ha desempeado el papel de mediador de la santa alianza que desencadenada contra el gobierno de A. Tsipras. Santa alianza que no significa "puntos de vista" uniformes, tanto entre los diversos gobiernos como en el seno de las coaliciones gubernamentales, como en Alemania, sobre el futuro la Unin Europea (UE). Pero la alianza era y es santa en torno a lo que ha sido y contina siendo el objetivo inmediato en el actual contexto europeo: poner veto a un gobierno como el actual en el que Syriza constituye su columna vertebral.

La deuda, las modalidades de su reestructuracin, el nivel del excedente primario en relacin al PIB (lo que implicada grados de austeridad), el "Grexit" constituyen, a la vez, instrumentos disciplinarios y amenazas, as como las opciones previstas de forma diversa tanto por Schauble, como por Merkel, Juncker, Dijssebloem o Macron-Hollande. Y los Renzi & Co. eran (y continan siendo), a su manera, meros receptores de estos sermones de un Schauble totalmente convencido, que actores importantes a la hora de tomar decisiones.

El 5 de julio y su contexto

Estos hechos han sido rpidamente puestos entre parntesis por las micro-corrientes -en Grecia y con una audiencia vanidosa magistral fuera de Grecia- cuya retrica de denuncia sustituye, en cada una de las fases del proceso iniciado en enero de 2015, a la respuesta a una pregunta vital: qu hacer tras la victoria electoral de un "gobierno de izquierda" en una coyuntura no revolucionaria (y tampoco pre-revolucionaria) que se instala en medio de una relativa atona de las luchas sociales desde 2012? Una fase en la que la complejidad de las mltiples relaciones de fuerza en Grecia y a nivel europeo -cuando no internacional- constituye un factor que da pie a posibles y bruscas inflexiones en un tiempo concentrado.

Como hemos sealado en numerosas ocasiones, en el seno de Syriza casi solo la Red Network (coalicin de DEA -Izquierda obrera internacionalista-, APO y de militantes independientes) en colaboracin con sectores de la Corriente de Izquierda (cuya figura emblemtica es Paganotis Lafazanis), se ha esforzado por ofrecer respuestas a las cuestiones concretas que se plantean en esta fase; estimulando siempre iniciativas vinculadas a una reflexin estratgica. Y lo ha hecho actuando de forma independencia en el seno de Syriza; proponiendo una orientacin de "frente nico" en direccin a Antarsya y al KKE (PC), con el objetivo de modificar la relacin de fuerzas en el seno de la "coalicin radical" y en el movimiento sindical, con sus efectos en el seno de los sectores explotados y oprimidos.

Es verdad que esta apreciacin no puede abstraerse, al mismo tiempo, a una visin realista de las fuerzas relativamente reducidas de Syriza, en trminos de su influencia organizada en la sociedad griega, y en su interior, la de la izquierda de Syriza. Sin tener en cuenta eso, las valoraciones rotundas, categricas, no tienen nada que ver con el potencial de las luchas socio-polticas de los primeros das de julio de 2015 en Grecia. Todo ello, dejando a un lado lo que supondra la preparacin de un Grexit forzado, que va ms all de las "soluciones tcnicas" y tiene que ver ms con el conjunto de condiciones sociales y polticas a escala nacional y al menos, parcialmente, europeo. Se trata de una tarea ms compleja que la de calificar, con informacin fehaciente, la deuda como odiosa, ilegtima e insostenible porque en ella se condensan mltiples vnculos entre cuestiones que van desde lo social a lo poltico e incluso ligada a los acontecimientos que, por definicin, resultan menos previsibles y aprehensibles que los "mecanismos econmicos" que, ms de una vez, son reducidos a una dimensin alejada de la economa poltica.

El precio del pan y el "plan de Tsipras"

Se han comentado muchas veces los datos referentes al paro, la pauperizacin, la destruccin del sistema de salud o los comedores populares. Tomemos un ndice ms bsico, el de los precios de los alimentos que no escaparn a un ajuste del IVA al 13 % (6 % para los medicamentos, los libros y el teatro, al menos para quienes puedan comprar medicamentos).

El precio medio de una barra de pan en 2014 era de 0,74 euros. En julio de 2015, de 0,84 euros. Es decir ha aumentado en un 13,5 %. Un litro de leche hace un ao costaba 1,24 euros y ahora 1,27 (2,4 % de incremento). Un kilo de arroz 1,25 y ahora 1,67 (30,4 %). Una docena de huevos, 2,84 y ahora 3,13 (10,2 %). Un kilo de pechuga de pollo, 7,54 y ahora 6,72 (una reduccin del 10,8 %). Un litro de gasolina, 1,50 y ahora 1,59 (4 % ms). Con reducciones salariales entre el 25 y el 40 %, con despidos sin indemnizaciones, con salarios pagados a veces con semanas o meses de retraso, con pensiones que para mucha gente oscilaban entre 400 y 700 euros -y que a menudo eran la nica fuente de ingreso para toda la familia-, cada cntimo de euro supone una modalidad de supervivencia. A estos incrementos de precios hay que aadir una cascada de impuestos y diversas tasas especiales.

El viernes 10 de julio, un miembro de Mdicos del Mundo, el Sr. Kanakis, sintetizadade este modo su punto de vista sobre la guerra de clases que se desarrolla contra el pueblo griego: "Esto me recuerda a una guerra. Antes de los bombardeos, dicen "no os preocupis, ya vendr alguien a ayudaros"". Se refera a la alternativa que proclamaban los miembros de los gobiernos europeos y de la derecha griega: o un acuerdo o una crisis humanitaria. De hecho, el acuerdo abrir una "crisis humanitaria" creando la ilusin de que una "ayuda" europea va a atenuar la pauperizacin. El Dr. Kanakis conclua: "Esto me deja un gusto amargo en la boca, porque estamos habituados a escuchar el trmino "ayuda humanitaria" como expresin que se utiliza para los pases del tercer-mundo y no para los miembros de la Unin europea." (International New York Times, 10/07/2015). Las "intervenciones militares humanitarias" estn siempre relacionadas a "planes de ayuda humanitaria". En esta ocasin, la asfixia financiera est relacionada con una "ayuda humanitaria" condicionada a un plan de austeridad que har ms eficaz la ayuda humanitaria!

Desde el acuerdo del 20 de febrero de 2015, un sector importante del gobierno de Tsipras y del ncleo duro de Syriza era favorable a un acuerdo con las llamadas instituciones (BCE FMI, Comisin europea). Sin duda, el conjunto de los miembros del gobierno no valoraron adecuadamente la determinacin agresiva y la tela de araa que tejan sobre ellos. En relacin a esto, las interpretaciones que se centran en las actitudes de tal o cual miembro "negociador" no son nada pertinentes.

Esa opcin [la del gobierno y de la mayora de Syriza] conlleva a una ruptura entre el programa de Syriza y el proyecto sometido a las instancias europeas (el Eurogrupo ms la conferencia de Jefes de Estado y de gobierno). Para ilustrarlo, nos referiremos a algunos de sus puntos, si bien todos en sus "detalles" tiene su importancia:

1. Syriza propona la nacionalizacin de sectores estratgicos como el ferrocarril, los aeropuertos y la banca. El "Plan Tsipras" del 10 de julio abre la va a las privatizaciones. Y la posible reconversin de la deuda en el marco de una "plan de inversiones productivas" ofrecer un terreno frtil para las privatizaciones.

2. Syriza quera restablecer los convenios colectivos a nivel nacional, reducir los contratos precarios, reforzar la posicin de los trabajadores y trabajadoras a tiempo parcial (cuestin evidente, porque el salario mnimo, incluso reducido, a menudo era contornado por contratos formales a un tiempo parcial reducido). El "Plan Tsipras", en "codecisin" con las instituciones, va a introducir una nueva legislacin sobre despidos colectivos, reestructuraciones industriales y contratos de aqu a finales de 2015, que an puede empeorar las "relaciones laborales".

3. En lo que respecta a la deuda, Syriza propona la suspensin del servicio de la deuda conocida como soberana hasta que se relanzara la economa y el empleo. En la intervencin que realiz en el Parlamento europeo, Alexis Tsipras hizo alusin a una reduccin del 30 %. El "Plan Tsipras" pone el acento en una reestructuracin de la deuda, un objetivo que sera, de hecho, una especie de contrapartida, no garantizada, del acuerdo propuesto. Reestructuracin que los principales actores de las "instituciones" y de los gobiernos europeos la plantean de forma diferente, sin que se resuelve en lo ms mnimo lo que se reconoce ampliamente como una deuda insostenible, incluso por los economistas mainstream.

4. El programa agrcola de Syriza -que afecta al 12,5% de la poblacin activa, en lo fundamental pequeos campesinos, sin tener en cuenta a quienes adems tienen desempean otras actividades- tena como objetivo responder a medio plazo al declive agrario; al "crdito agrario" transferido a los bancos privados, con la dificultad de adquirir crditos, con el endeudamiento que se deriva de ello; al incremento de los precios del carburante; a los precios elevados de los productos agrcolas en manos de los oligopolios; a los elevados impuestos sobre tierras de baja productividad, sobre los las granjas y la superficie total de las casas tradicionales; a las indemnizaciones pendientes de pago desde 2012 y a los recortes en las pensiones. Los objetivos para "limpiar" las cooperativas clientelares, poner en pie una "banca pblica", redistribuir las tierras no explotadas han quedado en letra muerta durante los meses post-electorales en los que el excedente primario, el presupuesto y la deuda captaban toda la atencin. El "Plan Tsipras" no exige ms que posponer a 2015-2017 las exigencias de supresin de subsidios (entre otros al gasoil) exigidos por los acreedores. La venta de la cooperativa Dondi -que recolectaba la lecha de 7000 productores en la regin del Epiro- a precio de ganga muestra en qu puede terminar la agricultura griega en el contexto de las contra-reformas y de la conversin de la duda en inversiones en el sector agrcola.

5. En lo que respecta a la defensa, la relacin con ANEL (Griegos independientes) afecta tanto a los gastos en armamento como a la actitud ante la OTAN. Esta institucin imperialista siempre ha alimentado el conflicto controlado entre Grecia y Turqua para beneficio de las clases dominantes de los dos pases y de los exportadores militares alemanes y franceses.

Ahora bien, las "instituciones proponan una reduccin del gasto militar ms importante que las del "Plan Tsipras" que planteaba reducir en 100 millones de euros en 2015 y 200 millones en 2016. No tocar el aparato militar y su casta as como invocar el peligro de enviar reclutas al paro (40 000) es expresin de una orientacin que no slo es fruto de la alianza con ANEL sino tambin de corrientes histricas de Syriza, marcadas por un pasado ideolgico caracterizado por una lectura geopoltica de originen estalinista.

6. Se podra aadir al catlogo el salario mnimo, la edad de jubilacin, los complementos a las pensiones inferiores a 700 euros (muchos ni siquiera alcanzan esa cifra), etc.

El voto al despuntar del 11 de julio...

De hecho, desde el lunes 6 de julio, tras la reunin del conjunto de partidos con representacin parlamentaria (ver: http://www.vientosur.info/spip.php?article10275), la dinmica poltica del gobierno Tsipras no era ya la de una lucha contra la austeridad, sino la de utilizar el "no" popular del 5 de julio para un acuerdo mejor con las "instituciones". Se configuraba un clima de unidad nacional, que ha desembocado en el acuerdo plurianual propuesto por el gobierno de Tsipras, que fue votado por Nueva Democracia, To Potami (El Rio) -cuyo dirigente haca de lanzadera en Bruselas- y un Pasok hecho aicos.

Por otra parte, a raz de las elecciones, ms all de la movilizacin semi espontneas de sus simpatizantes, el gobierno y la direccin mayoritaria de Syriza no convocaron manifestaciones de apoyo ante la intransigencia de las "instituciones" a pesar de que aumentaban los sectores de la poblacin que simpatizaba con l. Por no hablar de un trabajo orientado a estimular la informacin y organizacin en los barrios y en las ciudades. Y todo ello, cuando el inters y la audiencia existan, como lo prueban, a un nivel que es verdad resulta modesto, las iniciativas desarrolladas en este terreno por la "izquierda de Syriza".

Presentar el No del 5 de julio, que alcanz casi el 62 %, sobre todo como resultado de la influencia de Tsipras -cuando no de la mayora parlamentaria- es fruto de un anlisis totalmente interesado en devaluar el papel de las y los miles de militantes de Syriza y de otras fuerzas que participaron en la campaa por el No. Ahora bien, desde haca varios meses, la voluntad de Tsipras, de Yorgos Stathakis, de Tassos Pappas (brazo derecho del primer ministro) fue la de reducir el papel de Syriza, de sus rganos de direccin y de sus crculos militantes en los procesos de decisin a favor del de las instituciones gubernamentales. Una muestra de ello la tenemos en las casi inexistentes reuniones del Comit central que rene a 220 miembros. El nfasis que se pone en Tsipras -que se corresponde con la estrategia de los media griegos- empuja tambin a multiplicar las especulaciones sobre las intenciones -ocultas- del primer ministro. Sin mencionar las inclinaciones de algunos (incluso militantes) cuya idolatra crece al contacto con los notables.

La victoria del No fue tomada muy en serio por la izquierda de Syriza (en particular DEA: ver http://www.vientosur.info/spip.php?article10266). No porque tuviera ilusiones sobre lo que hara el ncleo duro del gobierno sino porque ese xito abra la posibilidad de reforzar un bloque social y poltico dispuesto a emprender una resistencia efectiva a las polticas de austeridad. Tratar de transformar la misma para relanzar una dinmica constituye una orientacin bsica con el objetivo de apostar por la variante ms favorable a una modificacin de la relacin de fuerzas en un momento en el que nadie tiene el control del contexto general.

La prdida de control de la mayora parlamentaria

Tanto ms cuando la derecha griega padece una crisis de direccin y el gobierno de Syriza no dispone ya de una mayoritaria parlamentaria aplastante. De los 149 representantes de Syriza en el parlamento, 30 no se han alineado con el gobierno. Recordemos que el gobierno de Tsipras tuvo necesidad de contar con ANEL (13 electos) para contar con una mayora parlamentaria. A primeras horas del 11 de julio, dos diputadas votaron No: Ioanna Gaitani (DEA) y Elena Psarrou (miembro de APO y de la Red Ntwork). Se abstuvieron 8, entre ellos Panagiotis Lafazaniis (de la Corriente de izquierda y ministro de la Reconstruccin productiva y de la Energa), Dimitris Stratoulis, viceministro de Prevencin social y Zoe Kostantopoulou, presidente del Parlamento y tercer personaje del Estado. Lafazanis declar: "No puedo apoyar un nuevo plan de medidas neoliberales y de privatizaciones (...) que no pueden sino agravar la recesin".

Se ha prestado menos atencin a la declaracin de 15 miembros de la Corriente de Izquierda de Syriza que afirmaron haber votado s a pesar de estar en contra. En su declaracin, fechada el 11 de julio, tras haber retomado el argumento de fondo de Lafazanis, afirman: "Por estas razones, declaramos nuestra solidaridad con los diputados y diputadas del grupo parlamentario de Syriza que han rechazado el proyecto de acuerdo plurianual enviado a las instituciones". Y concluyen: "El pas no necesita nuevas medidas de austeridad, sino apoyar los salarios, las pensiones, las inversiones en la economa". Los firmantes son: Ammanatidou Litsa, Delimitros Constantine, Zannas Zisis, Zerdelis John, Quiet Costas, Ioannadis Ilias, Kamateros Elias, Michael Kritsotakis, Thomas Kotsias, Ouzounidou Eugenia, Petrakos Thasanis, Samoilis Stefanos, Tsanaka Alexandra, Charalambidou Despina, Nikos Chountin. De hecho se trata de una opcin tctica acordada en la Corriente de izquierda que no quera aparecer golpeando directamente contra el gobierno de Tsipras.

El Ministro para el Desarrollo, Yorgos Stathakis, declar por su parte: "Cuando el acuerdo sea validado, las y los diputados de Syriza que no lo compartan [es decir que se oponen al fondo del acuerdo] deberan dimitir para ser reemplazados". Es probable que Stathakis anticipa ya que la conclusin de las negociaciones del 11 y 12 de julio conducira a un endurecimiento mayor de las medidas que afectaras entre otras cosas a las pensiones, el mercado laboral y las privatizaciones, as como al IVA?

El 11 a la tarde, las y los diputados del Parlamento no tenan que expresar un voto de confianza al gobierno, sino pronunciarse sobre la propuesta de acuerdo que debera ser presentada al Eurogrupo y despus a los jefes de Estado y de gobierno. A partir de la semana que viene, se tratar de votar -en caso de que el acuerdo "revisado" por las instituciones salga "vencedor" del maratn del fin de semana patrocinado por la santa alianza- las medidas para aplicarlo. En ese momento se tratar de un voto de confianza.

Se anuncia una nueva etapa. Terminar con la convocatoria de elecciones en setiembre? Estar marcada por la marginalizacin creciente o la expulsin de la izquierda de Syriza? Habr que ver. En todo caso, por lo que respecta a Syriza, la coalicin de la izquierda radical no puede existir bajo la forma que ha existido hasta ahora sin su izquierda militante, sin lo fundamental de la llamada plataforma de izquierda (Corriente de Izquierda, RedNetwork, KOE).

Adems, ms all de los salarios, la pensiones o e IVA, se anuncia una reestructuracin, bajo forma de fusiones, de los cuatro bancos ms importantes: el Banco Nacional griego con Alpha y Pireos con Eurobank, bajo la batuta de la reputada sociedad americana BlakcRock -un halcn en los mercados financieros-, encargada de controlar sobre el terreno las cuentas de los bancos griegos y de realizar opciones rpidas (ver los dos dossiers publicados en 24ore-il Sole, el 11 y 12 de julio de 2015). Dicho de otro modo, los parlamentarios y parlamentarias debern votar la puesta bajo tutela de las instituciones econmicas, en concreto de sus sistema bancario, y de la sociedad griega; lo que Schauble ya haba anunciado a propsito de un Grexis temporal de cinco aos en el documento que public el Frankfurter Allgemeine Zeitung. Esa es la clave de bveda de una operacin que precisar 84 mil millones de ayuda, de los cuales 25 mil millones estaran consagrados a la recapitalizacin de los cuatro bancos!

La situacin se hace cada vez ms explosiva. La tragedia cuyo acto final concluy al amanecer del 11 de julio no ha concluido. A partir de ah, pretender tener un plan alternativo preciso a la situacin en la que se encuentra hundido el capitalismo y la sociedad griega, es expresin de una pretensin quizs exagerada, incluso demasiado exagerada.

http://alencontre.org/

Traduccin de Viento Sur




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