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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-07-2015

El genocidio franquista en Valencia

Eleuterio Gabn
Rebelin


Empar Salvador entra en una de las salas que se ha preparado para su conferencia en la Universidad Jaume I de Castelln. Lo primero que hace al entrar es pedir que le ayuden a sacar fuera las tres banderas que hay presidiendo la sala; la de la Comunidad Valenciana, la espaola y la de la UE. Algunos entienden el gesto de retirar las dos primeras ya que conocen que Empar pertenece al Frum per la Memria del Pas Valencia pero entre los asistentes extranjeros hay quien se asombra de que tambin la bandera de la UE quede fuera. Antes de empezar la conferencia Empar lo explica: Fue en colaboracin con las democracias europeas que la dictadura franquista pudo mantenerse durante casi 40 aos. Tambin de la ONU, que admiti a la Espaa franquista como miembro de pleno derecho en 1955, sabiendo que haba miles de fusilados entre la poblacin que perdi la guerra. Pero qu se puede esperar de una organizacin que fue dirigida por un ex-agente de las SS alemanas acusado de crmenes contra de guerra como Kurt Woldheim?

Antes de continuar avisa: No estamos aqu para hablar de lo que conviene sino de lo que pas, para lo otro estn todos los dems.

Una guerra antifascista

En 1931 se constituye un gobierno legtimo y democrtico instaurando la II Repblica espaola que acaba con siglos de poder monrquico. Con el nuevo gobierno se expropian bienes a la iglesia, se instaura el voto femenino y se planea una reforma agraria entre otras nuevas medidas. Paralelamente a todo esto se produce una revolucin social encabezada por los sindicatos CNT y UGT en la que se colectivizan fbricas y comunidades agrcolas, incluso se llegan a formar una defensa militar distinta al ejrcito convencional, las milicias. La reaccin no se hizo esperar y se hizo todo lo posible para que la revolucin no triunfara. El fascismo internacional se ali para venir a cargarse la repblica espaola. Se dio un golpe de estado apoyado por la mayor potencia del mundo en aquel momento, la Alemania nazi, tambin se sumaron Italia y Portugal. El fascismo vino a experimentar sus armas y sus tcnicas de exterminio de cara a la postrera guerra mundial que vendra despus. Por otro lado, la no intervencin declarada por Inglaterra, Francia y tcitamente por los EEUU, fue una manera muy particular de intervenir y de intervenir en contra de la Repblica para salvaguardar sus propios intereses. Los gobiernos no intervinieron pero los pases s lo hicieron. La neutralidad de los estados dej libre el camino para que agentes de cada pas (empresarios, banqueros, inversores, partidos polticos) actuaran segn su conveniencia. A nadie le interesaba un posible proceso de nacionalizacin o la culminacin de la revolucin social que estaba en marcha en Espaa. Inglaterra y Francia tenan inversiones en minas, industrias y servicios; empresas como la estadounidense Texaco no dud en apoyar a Franco con sus combustibles. La no intervencin supuso la intervencin de todos menos de los gobiernos que se declaraban neutrales en un conflicto sangrante. Durante 3 aos el pueblo espaol resisti al fascismo internacional. No fue una guerra civil, fue una guerra antifascista.

Hay que decir que ya durante la Repblica se intent desmantelar la revolucin social. El Consejo de Aragn donde se centralizaban todas las colectividades de la regin, fue destruido con armas soviticas. Muchos anarquistas murieron. Hubo muchos muertos y prisioneros, adems se destruy la documentacin que haban generado las colectividades, Enrique Lster fue uno de los responsables. Como a la URSS, tampoco a la Repblica le interesaba que existieran estructuras horizontales que pudieran acabar sustituyendo la tradicional jerarqua piramidal de gobierno.

La dictadura y la represin

Una vez que el nazismo pierde la guerra, quienes van a mantener el fascismo en el estado espaol son EEUU, Francia y Reino Unido. Una dictadura militar fascista no dura 40 aos sin tener apoyos tanto dentro como fuera del pas. Es imposible mantener un rgimen de terror durante tanto tiempo si no tienes fuertes apoyos y eso es lo que pas aqu. Cuando se instaura el rgimen franquista se organiza un genocidio con el fin de desmembrar todo el tejido social que perdi la guerra. Desde el Frum per la Memria defendemos la idea de que hubo un genocidio llevado a cabo por el Estado espaol una vez acabada la mal llamada guerra civil; en realidad hubo un pueblo que se enfrent a un imperio. Ese genocidio est organizado por la Falange y la Iglesia Catlica que lo primero que hace es ceder sus edificios para que sean utilizados como crceles. Crean rdenes religiosas especficamente para que sus miembros sean carceleros de los revolucionarios y republicanos. Organizan la represin desde sus conventos y en sus iglesias mueren miles de personas. Nadie les ha pedido nunca responsabilidades. Como tampoco se les pidi a las empresas que explotaron a presos polticos hasta la muerte mediante trabajos forzosos, algunas de ellas son multinacionales a da de hoy. En la Alemania empresas como Volskwagen o Mercedes que apoyaron a los nazis, tuvieron luego que pagar indemnizaciones pero aqu no se ha pedido responsabilidades a nadie. El estado espaol es el nico en el mundo en el que despus de haber tenido una dictadura militar fascista durante 40 aos, todava no ha sentado en el banquillo de los acusados ni siquiera a una persona.

La Falange espaola, un grupo paramilitar encargado de mantener la pureza de las ideas fascistas, organiz, en colaboracin con la Iglesia, los secuestros, violaciones y asesinatos que alcanzaron a todos los sectores de la poblacin que haba perdido la guerra.Se produjeron ejecuciones sumarias que podan pasar sin registrarse oficialmente hasta tres meses despus de haber sido ejecutadas. Se desmembr el tejido social de los perdedores, asesinados, encarcelados, marginados. Mucha gente muri por la marginacin y la pobreza a la que les someti el rgimen, doblemente perdedores, murieron de hambre, por enfermedades no asistidas y por carencias de todo tipo. Se legisl incluso el robo de bebs. En Argentina durante la dictadura de Videla tambin se robaba a los hijos de los encarcelados pero Espaa es el nico lugar donde el Estado legisla el desmembramiento de la familia. Desde 1940 hasta los 60, toda familia que no estuviese en condiciones de acreditar el poder educar a sus hijos en los principios del rgimen que dictaba Falange, el Estado estaba legitimado a asumir su tutela. Obviamente quienes no podan cumplir esto eran los perdedores de la guerra, los adeptos al rgimen tenan sanidad, comida y techo. Esta legislacin dio lugar a un lucrativo negocio en el que casi 500 mil nios fueron llevados a conventos y edificios de otras entidades como Falange, donde se vendan a otras familias o donde permanecan trabajando para la Iglesia. La participacin de la Iglesia Catlica fue fundamental, tenan gran experiencia ya que en otro periodo histrico haban formado la Inquisicin, modelo de represin y tortura. La dictadura estaba legitimada tambin por el Vaticano con quien Franco firm un concordato.

Transicin y democracia

La llamada transicin espaola fue un proceso muy beneficioso para la Iglesia, los franquistas y falangistas, ya que sirvi para cambiar a un rgimen democrtico sin que nadie tuviera que rendir cuentas de los crmenes cometidos durante la dictadura, ni devolver todo lo que se haba robado. Son ellos mismos los que ocupan los cargos pblicos y polticos. La Falange, el PSOE, PC, CCOO y UGT hicieron la transicin. El artfice de los pactos, Adolfo Surez, fue un jefe de Falange con cargo de ministro durante la ltima etapa del franquismo. Hubo impunidad para los genocidas y olvido para las vctimas. La cpula franquista enriquecida con la explotacin de presos polticos y el negocio de la venta de criaturas no tuvo que devolver nada.

Tras los aos de la Transicin, llega la Monarqua constitucional y el sistema democrtico. Los falangistas pasaron a ser funcionarios del estado en el nuevo sistema, se reciclaron en la UCD, incluso en el PSOE. En los dos gobiernos socialistas que ha habido en poca democrtica, era difcil encontrar un alto cargo que no tuviera vinculaciones con el franquismo, muchos eran hijos, nietos o familiares del rgimen anterior.

Empar tambin critica la nueva democracia instaurada, donde todas las leyes que rigen la actividad democrtica de las personas son preconstitucionales. La ley electoral tambin es preconstitucional. Slo formalmente hablando Espaa es un pas democrtico. Se nos dice a quin tenemos que votar, nos dan una lista con nombres y esas personas no son movidas de sus cargos por quienes les votan sino por los partidos polticos. Slo pueden presentarse a las elecciones partidos polticos que hayan sido previamente legalizados, cualquier persona no puede presentarse libremente. La ley est diseada para que haya siempre un bipartidismo en el poder. Tambin el ejrcito tiene la misma estructura que el franquista.

Mientras el Estado Espaol est configurado como hasta ahora, no se har justicia a las vctimas del franquismo. Para que haya justicia hay que romper los pactos de silencio de la Transicin y crear un nuevo proyecto constituyente. Pero mientras sean los descendientes de los franquistas y quienes defienden sus intereses los que estn al frente, no se har justicia.

El Frum per la Memria del Pas Valenci

El 26 de Enero de 1939 Barcelona cae en manos de las tropas Franco. El 30 de marzo, cae Valencia, ltima capital de la II Repblica. El 1 de abril el fascismo celebra el da de la victoria, es el da del terror para la gente de nuestra tierra.

En los finales de la guerra mucha gente fue a refugiarse a Valencia donde pensaban que estaran ms protegidos. Al ser la ltima capital de la Repblica, la ciudad dispona de infraestructuras que no haba en el resto del Estado; hospitales, colonias para nios, refugios. La poblacin que lleg a Valencia durante el ltimo perodo de guerra no se puede calcular, la mayora no se registr por lo extraordinario de la situacin. Llegaron muchos nios para alejarse de las ciudades en guerra, heridos del frente, unidades del ejrcito republicano. La gente hua del avance de las tropas franquistas, muchos llegaban incluso andando desde sitios muy dispares. Pensaban que all estaran seguros pero al acabar la guerra Valencia se convirti en una ratonera de la que nadie pudo salir.

Muchos aos despus Empar, comenz una investigacin para conocer el alcance de la represin en aquellos aos. Haba odo a mis mayores contar barbaridades de aquella poca, hablaban de miles de muertos pero me preguntaba, si fueron tantos dnde los haban enterrado? Desde el mismo da en que se dispuso a investigar se encontr con dificultades. Con el silencio de quienes saban y callaban por miedo, aun 60 aos despus. Tambin con el silencio de quienes abogaban por el olvido de aquellos aos, bien por conveniencia, bien por autoproteccin. Amparo comenz revisando los montes y los caminos de los montes ms prximos a la ciudad, hasta que alguien le puso sobre la pista: el mejor sitio para esconder algo que no quieres que encuentren es el ms obvio y el ms inesperado . Fue as como dio con el cementerio de Valencia. Sus investigaciones la llevaron a encontrar en el propio cementerio de la ciudad, las terribles fosas comunes. Algn tiempo despus de estas averiguaciones se funda el Forum per la Memoria del Pas Valenci Muchos de los miembros hemos tenido vinculacin con el genocidio que se llev a cabo. Mis padres eran anarquistas en la revolucin del 36. Buscamos una explicacin a tanto silencio y tanto dolor pero nadie nos apoya. Partidos polticos de toda ndole encubrieron las fosas y destruyeron pruebas, el nuevo cementerio se construy sobre las fosas para taparlas. Trataron tambin de hacer desaparecer los libros de registro del cementerio pero conseguimos rescatarlos. Nosotros no inventamos datos, mostramos los datos de los propios fascistas.

Las fosas estn construidas en filas individuales, cavadas con paredes de ladrillo y con varias alturas por debajo del suelo. El genocidio fue programado y las obras hechas para tal fin, con la idea de que se pudieran almacenar el mayor nmero de personas posible. En todo conflicto armado, un combatiente sabe que ser fusilado si pierde la guerra pero cuando el grupo social que apoya a un determinado bando es reprimido, como fue el caso, hablamos de genocidio. Hay quien cuestiona el empleo de esta palabra. Genocidio se dice cuando un Estado toma medidas econmicas, sociales, polticas y militares para el desmembramiento de un grupo social por razn de su ideologa, religin o raza.

Desde el Frum, la tarea por el reconocimiento de las vctimas ha sido continua. Nuestra organizacin ha agotado todas las vas judiciales posibles demandando justicia y reparacin. El Tribunal Constitucional contest dando por ciertos los hechos pero alegaron que no estaban suficientemente justificados legalmente. As, fuimos a Europa, al Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo. Este tribunal suele tardar entre 4 y 12 aos en hacer una resolucin, nosotros presentamos la denuncia el 15 de diciembre de 2011 y nos contestaron el 4 de abril del ao siguiente, 4 meses despus. Cuando lleg a Estrasburgo la palabra Valencia, paralizaron todo para contestar. La respuesta fue que nuestro recurso no tiene la formalizacin suficiente para ser tramitado y niegan taxativamente toda posibilidad de recurso. Lo niegan todo para protegerse. Si lo declaraban como crimen contra la humanidad se podra juzgar pero todos los delitos que no son admitidos quedan prescritos segn una ley de 1978.

Los juicios de Nremberg tras la II Guerra Mundial se llevaron a cabo gracias a la presin del lobby judo que consigui indemnizaciones con las que despus pudo crear el estado de Israel. En Espaa los represaliados fueron pobres y no interesaban a nadie.

Hace 75 aos que ocurri todo esto, estamos aqu para recordarlo y para reivindicar justicia para las vctimas del fascismo. Cuando nosotros no estemos, se seguir pidiendo justicia por la simple razn de que no puede haber una sociedad de derecho que est apoyada sobre la muerte de tantos inocentes de su propio pueblo. Est en juego la salud de la sociedad misma, ya que no puede ser que se cometan crmenes horribles y haya impunidad porque entonces podr volver a ocurrir. Es una cuestin de supervivencia. Nos han cerrado todos los caminos, nos censuran pero seguimos reivindicando justicia y libertad.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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