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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-07-2015

Contra la austeridad?

Luis Toledo Sande
Rebelin


Se trata aqu insistiendo en el segundo de ellos el sentido que los medios de informacin dominantes han dado a los conceptos Estado de bienestar y austeridad. A esa maniobra tergiversadora me he referido por lo menos desde 2003 y 2004, aos respectivos de la publicacin, en Cubarte, de Nombrar para dominar y Muros, hegemona, trminos. Ya entonces era ms que ostensible el hecho de que, desmontado el campo socialista europeo, con el cual competan, las naciones ms poderosas lase: sus fuerzas dominantes se vieron libres de la necesidad de presentarse como promotoras del bienestar para las masas, y, por el contrario, entendieron llegada la hora de convocarlas a la austeridad: en el fondo, a seguir hundindose en la pobreza.

Vistas las cosas en su orientacin cardinal, ms all de contingencias y posibles bondades personales, fue de veras en algn momento el bienestar del pueblo la brjula de las polticas de dichas naciones, regidas por la gran burguesa? Y la austeridad que crecientemente ellas demandan, est acaso pensada para que la practiquen los dueos de la industria, del mercado y de los bancos, y de las armas, quienes viven en la pltora de riquezas y, llegado el momento, o desatan nuevas guerras de conquista o se declaran en quiebra, por medio de los bancos, para ser rescatados con las contribuciones de la poblacin a la cual valindose de formas de sometimiento resumibles en recursos como prstamos e hipotecas siguen explotando y atando, y para renunciar a las ms elementales responsabilidades de carcter social?

Todo debera estar bien claro a los ojos de todos. Pero, a juzgar por las estratagemas que siguen en marcha, y que cosechan xito, no es exactamente as. Al margen de lo que sea pertinente decir sobre la consecuencia o la inconsecuencia con los debidos matices y las correspondientes salvedades del actual gobierno de Grecia, en el referendo del pasado 5 de julio el pueblo de esa nacin dijo No, por abrumadora mayora, a las exigencias del capitalismo neoliberal. Este se halla en manos de multimillonarios cada vez ms ricos y que todo lo reducen a cunto ms pueden ganar an, para vivir en una opulencia tan creciente como inmoral en medio de las penurias que se agudizan para la mayora de la poblacin.

La malvola propaganda dominante, con un xito ideolgico y verbal que se cuela incluso en el pensamiento y en la voz de defensores del pueblo griego y opositores del imperante capitalismo internacional, echa a rodar, primero, que Grecia vot contra la austeridad a la que finalmente mientras no se pruebe otra cosa se pleg luego el gobierno de ese pas. En el sonado referendo, ms del sesenta por ciento de aquel pueblo vot contra las condiciones de austeridad dictadas por los poderosos de Europa, no contra una austeridad verdadera.

Se rebel, s, y gener con ello esperanzas de alcance no nicamente europeo, contra las maniobras, empaquetadas como si fueran austeras, de una troika transnacional, leviatnica, formada por la Comisin Europea, el Banco Europeo y el Fondo Monetario Internacional. Tan endiabladsima trinidad, que goza de la complicidad de la oligarqua griega, est interesada en seguir imponiendo al pueblo heleno los designios neoliberales que tantas calamidades han generado en el mundo, no solo en el llamado Viejo Continente, ni especficamente en Grecia.

Pero, de hecho, acusar a ese pueblo de haberse pronunciado, sin otras precisiones, contra la austeridad, implica una recriminacin de ndole moral, que se subsanara con la aceptacin de las mismas normas con que se le ha uncido a una crisis asfixiante y se le quiere mantener en ella. Al margen de cules sean las instituciones y los funcionarios que sirvan o continen sirviendo de polea en la implantacin de los dictmenes troikeros, el nuevo acuerdo encarna lo que el pueblo griego intent conjurar con su enrgico No del referendo.

En Syriza se ha rendido, es el momento de reforzar las resistencias populares artculo que desde el ttulo reconoce la tragedia y llama a la accin necesaria para revertirla, Theodoros Karyotis sostiene que lo acordado a despecho de lo que vot mayoritariamente el pueblo de Grecia significa, entre otras cosas, vender todos los activos pblicos, principalmente las infraestructuras bsicas, como puertos, aeropuertos y la empresa de la infraestructura elctrica, y, adems, exige la abolicin de la moratoria a los desahucios.

Se abre as el camino para una operacin de expolio que amenaza con provocar un desastre inhumano, como bien sabemos por la experiencia espaola, apunta Karyotis. Adase que, segn el mismo autor, se prev un aumento de los impuestos indirectos, un alza en los precios de los alimentos y el transporte y recortes en los salarios y las pensiones a travs de un aumento de las contribuciones de seguridad social. Nada menos!

Con urgencia necesita el mundo cultivar la verdadera austeridad, y nada tiene esta que ver con los desafueros del neoliberalismo y del sistema que lo ha puesto a rodar para seguir engullendo pueblos. Sin una austeridad plena y consciente, que no debe confundirse con miseria, ser harto difcil, para no decir impensable, que el gnero humano alcance el bienestar digno que requiere no solamente para disfrutar la vida, sino para que ella se libre de la extincin a la cual la van empujando los manejos capitalistas, responsables de tantos crmenes ecolgicos y contra la humanidad. Para sostener este aserto, que no pretende ser ni es ms apocalptico que la realidad imperante en el mundo, no hace falta idealizar proyecto socialista alguno, ni desconocer los factores de descomposicin interna que dieron al traste con el campo socialista europeo.

Tampoco sera serio olvidar que, para hacer frente al socialismo, a su deber de hacer realidad los sueos de felicidad colectiva, fabricaron dolosamente falsas ilusiones las potencias del capitalismo desarrollado y como ha dicho algn estudioso lcido subdesarrollante de muchos pueblos y de otros conglomerados humanos. El menor de los espejismos construidos no era, no es, suponer que los procedimientos neoliberales aseguraran a las masas el bienestar general que pretensamente debi haberles venido de una socialdemocracia impulsada contra el socialismo y a expensas de l. Puesta en evidencia la falacia, las mismas fuerzas hegemnicas se declaran artfices de la austeridad que ellas tan lejos estn de practicar. Es inevitable seguir cedindoles terreno, pensamiento y palabras?

La batalla es dura, pero ineludible. Entre sus armas de mayor alcance, los poderosos disponen de medios que les permiten falsear la realidad. La OTAN y sus servidores se han proclamado artfices de bombardeos humanitarios, y en ese entorno es tambin un desastre contra la humanidad mucho de lo que ocurre en el lenguaje. Colectivamente, hasta relevantes medios de informacin de izquierda, y, en lo individual, incluso sobresalientes comunicadores que son tambin de izquierda y honrados, hablan de desastres humanitarios, de crisis humanitarias, de tragedias humanitarias, y echan por la borda toda una tradicin lexical que no hay por qu ignorar ni es preciso romper.

En esa tradicin, humanitario no equivale a humano, sino a hechos y actitudes, e ideas, que tienen en comn el hacer o tratar de hacer bien a la humanidad. Frente a tan costosa como innecesaria confusin sera o ms bien parecera ftil no lo es detenerse a escudriar en la prosperidad que, no solo en el periodismo deportivo, est logrando el uso de favoritismo como sinnimo de ventaja, cuando aquel vocablo designa el triunfo del favor inmoral contra el mrito y la equidad. Esas mistificaciones lexicales, sern casuales, ajenas al pragmatismo capitalista que se expande como una plaga por el planeta?

Sin una verdadera y consciente austeridad fomentada frente a los desafueros del consumismo, que engrosa crecientemente las arcas de los millonarios; sin una firme austeridad ecolgica para frenar la destruccin del hbitat natural del gnero humano y de todas las especies en el reino de este mundo; sin una austeridad efectiva que se manifieste con hechos en la actitud de la ciudadana, la destruccin de la Tierra y el exterminio de sus pobladores se vislumbran como realidades cada vez menos lejanas, menos reductibles a las fantasas de la ciencia ficcin.

Sin la austeridad que est fuera de los planes de las oligarquas capitalistas, con las cuales no deben tratar de competir, ni podran hacerlo exitosamente salvo al precio de renunciar objetivamente a las ideas y a las conductas que estn llamados a personificar en actos y en conciencia, los representantes del socialismo no estarn en condiciones de luchar ciertamente por el triunfo de ese modelo de produccin y de pensamiento.

La actitud necesaria es cuestin de vida o muerte, y en ella deben conducirse de manera ejemplar no solo gobernantes y funcionarios representativos. Tanto como es cuestin de supervivencia para la humanidad, deben hacerlo la ciudadana en general y, en ella, especialmente los familiares de representantes del afn de justicia social, si en realidad o, mejor, si de verdad, para que no se cuele en el lenguaje ninguna adherencia venida de realeza desean contribuir al triunfo de la equidad necesaria, que hoy parece alejarse, cuando hace unas pocas dcadas poda parecer un poco menos remota, ms cercana. Al rendir homenaje a un lder obrero, el gran poeta Nicols Guilln pudo sostener: La maana se anuncia con un trino. Ese trino es necesario construirlo da a da, palmo a palmo.

En la lucha insoslayable no se le debe ceder a ninguna fuerza social opresora ni aislada ni formando parte de poderosos triunviratos o agrupaciones de tipo alguno ningn peldao, ningn terreno, ningn recurso, por insignificantes que pudieran parecer. No es banal nada que arrastre consigo pensamiento o comprometa la manera de ver y de asumir o rechazar la realidad. Si traicionado por quienes deberan guiarlo hacia el decoro, o humillado por un contexto feroz, o presionado por ambas circunstancias a la vez, el pueblo griego terminara sometido a los designios del fatdico tridente que se empea en imponerle normas de vida, o de muerte, ese pueblo no quedara sometido a la austeridad: quedara sumido en penurias crecientes, que no se detendrn no se han detenido en las fronteras nacionales griegas.

El pueblo formado en la que fue tierra de Homero y de Pericles, y de tantas otras grandezas de la antigedad, se hundira en un agujero negro que est presto a tragarse a otros pueblos, o que ya los va devorando. Ay, Europa, aprtese del mundo ese cliz terrible! Ay, mundo, encargumonos de romper ese cliz cargado de veneno!


Fuente original: http://www.cubadebate.cu/opinion/2015/07/16/contra-la-austeridad/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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