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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-07-2015

Irn-EEUU
Un acuerdo histrico para reordenar Medio Oriente

Leandro Albani
Rebelin


Luego de dos aos de discusiones y enfrentamientos, Tehern y las potencias occidentales pactaron sobre el programa nuclear iran. Quines son los ganadores y perdedores? Las consecuencias del acuerdo para Medio Oriente.

El acuerdo alcanzado esta semana por Irn y el Grupo 5 + 1 (Gran Bretaa, China, Francia, Rusia, Estados Unidos y Alemania) sin dudas traer consecuencias y reordenamientos en Medio Oriente. El pacto referente al programa nuclear iran con fines pacficos, que llev 22 meses de duras y tensas conversaciones, no slo se observa como un triunfo de la diplomacia de Tehern, sino tambin como un afianzamiento de otros grandes poderes en el mundo, como son Rusia y China. Aunque se intente mostrar el acuerdo solamente en el plano de la energa nuclear, los resultados comenzarn a verse con el correr del tiempo, sobre todo en cmo Tehern y Washington se posicionen de ahora en ms sobre una regin azotada por la inestabilidad, en la cual el Estado Islmico (EI) marca alianzas a favor y en contra, y con una puja hegemnica entre Irn y Arabia Saudita e Israel que se extiende por la zona, como son los casos de Siria y Yemen, pases que son blancos de guerras de agresin por parte de la Casa de Saud y Tel Aviv.

Lo firmado

A grandes rasgos, el acuerdo reconoce el derecho de Irn a un programa nuclear con fines pacficos, con lo cual Tehern ahora tiene la posibilidad de ingresar al mercado mundial en materia de energa atmica. Adems, se levantan las sanciones y restricciones contra la Repblica Islmica en los sectores bancario, de industria de hidrocarburos, comercial, entre otros. A su vez, las restricciones para la compra de armas por parte de Irn sern parciales durante cinco aos y anuladas posteriormente.

El levantamiento de sanciones sin dudas impactar en la economa de Irn y de la regin. La Repblica Islmica, una potencia en desarrollo permanente con una fuerte industria nacional, mantiene una gran capacidad de relacionarse con otras naciones, sumado a una poltica pragmtica en lo comercial y de respaldo a los pases que hoy sufren la injerencia extranjera. Otro punto de suma importancia es que con la cada de las restricciones, Irn podr posicionarse como potencia petrolera. En la actualidad, la nacin persa tiene la cuarta mayor reserva de crudo del mundo (150.000 millones de barriles), y es la segunda mayor reserva de gas natural del planeta.

El pacto tambin contempla que la Organizacin Internacional de Energa Atmica (OIEA) pueda acceder a las instalaciones nucleares iranes, incluso a algunos centros militares. En estos ltimos aos, el organismo que depende de Naciones Unidas realiz cientos de inspecciones en las centrales nucleares iranes sin encontrar rastros concretos de que Tehern tiene capacidad para desarrollar armas de destruccin masiva.

Gente que no

Como era de esperar, las principales crticas al acuerdo llegaron desde Israel. El primer ministro Benjamn Netanyahu fue la punta de lanza contra el pacto, al que calific como error de proporciones histricas. El premier y representante de la ultraderecha israel volvi a la carga y acus a Irn de tener el camino libre para desarrollar armas nucleares. Con el mismo nfasis que Netanyahu, diferentes dirigentes israeles tambin se manifestaron en contra del acuerdo, como el ex canciller Avigdor Lieberman, y el ministro de Ciencia y Tecnologa, Dani Dann.

La negativa de Israel antes la posibilidad de que Tehern se desarrolle como potencia regional es conocida. Adems, el pacto alcanzado refuerza la posicin de Irn en Medio Oriente, por lo cual Tel Aviv ve con profunda preocupacin que la nacin islmica, que mantiene su defensa de la causa palestina y es contraria a la poltica guerrerista israel.

Desde Arabia Saudita tambin se comenzaron a escuchar posturas crticas al acuerdo. La agencia de noticias saudita SPA cit a funcionarios de la monarqua que dieron un tibio apoyo al pacto, pero dejaron en claro que si Tehern provoca inestabilidad en la regin habr una reaccin firme de la Casa de Saud. De esta manera, la monarqua saudita dej en claro que su lucha contra Irn, que tiene a Yemen como principal escenario, continuar por largo tiempo.

Sin dudar un instante, a las pocas horas de firmarse el acuerdo, Obama se comunic telefnicamente con Netanyahu y con el rey sudita Salman bin Abdulaziz Al Saud, y les prometi realizar todos los esfuerzos para promover las potencialidades y capacidades de sus aliados en la regin, demostrando nuevamente que la Casa Blanca, pese a discursos distendidos y de cooperacin, siempre inclina su balanza hacia sus socios histricos en el plano militar, econmico y de expansin hegemnica.

Rechazo interno

La negativa al acuerdo entre Irn y el Grupo 5 + 1 tambin se escuch desde los crculos de poder estadounidenses. Una de las principales declaraciones que transparentan la posicin de Estados Unidos lleg por parte de Ashton Carter, secretario de Defensa, quien expres que el acuerdo es completo y verificable porque impide a Tehern dotarse de armas nuclearon. Seguido a esto, Carter no dud que afirmar en que seguimos preparados y dispuestos para reforzar la seguridad de nuestros amigos y aliados en la regin, incluido Israel, para defenderse de la agresin, garantizar la libertad de navegacin en el Golfo, y comprobar si hay alguna maligna influencia iran. Carter asever que vamos a utilizar una opcin militar si es necesario. Las palabras del jefe del Pentgono se conocieron apenas un da despus de firmado el pacto y demuestran que al interior de la Casa Blanca las fricciones y desavenencias siguen latentes.

Desde el partido Republicano las voces se levantaron al unsono para rechazar el acuerdo. El titular de la Cmara de Representantes, el republicano John Boehner, apunt el pacto como inaceptable y afirm que desde su partido haremos todo para detenerlo.

Ante esta situacin, Obama declar que vetar cualquier resolucin del Parlamento que obstaculice el acuerdo con Irn.

Desde el sector demcrata, el senador Chuck Schumer llam a efectuar un examen minucioso del acuerdo, mientras que el legislador Robert Menndez indic que la flexibilizacin de la venta de armas a Tehern es una lnea roja que no se puede cruzar.

La discusin del pacto por parte de los congresistas comenzar este mes. El Parlamento, con mayora republicana, tiene 60 das para votar y hasta 82 das en caso de veto. En ese perodo de tiempo los republicanos intentarn sumar votos de los demcratas para anular el levantamiento de sanciones contra Irn.

Mientras tanto, en Medio Oriente las semanas por transcurrir revelarn el verdadero alcance del histrico acuerdo entre Irn y Estados Unidos.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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