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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-07-2015

Resea de La cruz en las aulas (Akal), de Francisco Delgado
La losa (histrica) del catolicismo en la educacin espaola

Enric Llopis
Rebelin


Un fantasma nacionalcatlico recorre la Historia de Espaa y alcanza nuestros das. Buena parte de los litigios actuales entre el estado (laico) y la iglesia catlica tienen su origen muchas dcadas atrs, pero se prolongan y pueden apreciarse hoy en el modelo de financiacin, la fiscalidad, la educacin o la influencia (aunque en declive) de la jerarqua catlica en asuntos morales. Este poso histrico puede extraerse de la lectura de La cruz en las aulas, publicado en la coleccin A Fondo de Akal, cuya autora corre a cargo de un especialista en la materia. Adems de presidente de Europa Laica, Francisco Delgado ha sido miembro del Consejo Escolar del Estado durante 15 aos, y autor de libros como Hacia la escuela laica (2005) o Evanescencia de la escuela pblica (2013).

Francisco Delgado toma partido por el laicismo. Recomienda a los polticos actuales la lectura de un texto, vigente, de Gil de Zrate, director general de Instruccin Pblica a partir de 1835 y una de las personas que intervino en el Plan de Estudios de 1845 (Plan Pidal): La cuestin de la enseanza es cuestin de poder. El que ensea, domina. Entregar la enseanza al clero es querer que se fomenten personas para el clero y su moral y no por el estado; es, en suma, hacer soberano al que no debe serlo. Nos toca al poder civil indicar a los obispos la conducta que deben seguir y no al contrario (). Un texto escrito hace ms de siglo y medio que podra argirse en los debates actuales.

El concordato de 1851 firmado por la monarqua de Isabel II con Po IX lega buena parte de su base filosfica al concordato franquista de 1953 (hoy todava no derogado), y tambin a los acuerdos actuales y vigentes de 1976 y 1979 con la Santa Sede; esta situacin ha venido perpetuando a lo largo de ms de 160 aos- enormes privilegios polticos, jurdicos, tributarios, econmicos y patrimoniales concedidos por el Estado a la Iglesia Catlica, explica Francisco Delgado. El nico parntesis en esta tendencia lo constituy la II Repblica.

La enseanza de Religin en las aulas tambin tiene antecedentes histricos, en este caso en los inicios del siglo XX. En 1913 se plante la cuestin del catecismo, a cerca de la cual el Consejo de Instruccin Pblica dispuso lo siguiente: Las enseanzas de Doctrina y Nociones de Historia Sagrada continuarn figurando con carcter obligatorio en el plan de estudios de las escuelas pblicas de instruccin primaria, quedando exceptuados de recibirlas los hijos de los padres que as lo deseen. Salvado el lapso histrico, el entrecomillado resume los enfoques actuales sobre la didctica de la religin.

Las andanzas de algunas instituciones permiten observar los intereses en juego. Hasta hoy. Francisco Delgado define la CONCAPA (Confederacin Catlica Nacional de Padres de Familia y Padres de Alumnos) como la organizacin familiar que fue la gran aliada de la jerarqua catlica y de la dictadura hasta la llegada de la democracia. A partir de 1979, la CONCAPA actu como punta de lanza para que la Conferencia Espiscopal no perdiera sus privilegios y adems difundir el catolicismo en la enseanza. En las ltimas dcadas se han sumado a esta labor organizaciones como los Kikos (Camino Neocatecumenal). Delgado recuerda una reunin de la CONCAPA en Burgos (octubre de 1936), con proclamas nacionalcatlicas y, segn las actas, peticiones a Franco para que se repudiaran las escuelas de la II Repblica.

No menor vigencia tiene un documento de la Comisin Permanente de la Conferencia Episcopal planteamientos ante la enseanza (septiembre de 1976)- en la que hace visibles sus aspiraciones: el derecho a la libre eleccin de centros; la libre creacin de centros y su financiacin; y la obligacin cristiana en la formacin religiosa en todo tipo de centros. Precisamente uno de los nudos de la cuestin tiene que ver con la financiacin. Porque la Constitucin de 1978, explica Francisco Delgado, permite la libre creacin de centros, pero no hace explcito que el estado deba financiar estos centros de carcter privado. Tampoco es asunto palmario que la Religin forme parte del currculo escolar.

Por eso se agrega la coletilla del artculo 16.3, sobre la consideracin que los poderes pblicos tendrn hacia las creencias religiosas de la sociedad espaola. Qu sentido tiene esta clusula? Generar ambigedad en paralelo a las negociaciones (ocultas) que se estn manteniendo con el Vaticano mientras se debate la Constitucin, apunta Francisco Delgado. Los Acuerdos del Estado Espaol con la Santa Sede (1979) engarzan con la citada clusula constitucional con el fin de establecer unos criterios que, para muchos expertos, son inconstitucionales; por ejemplo, que los planes educativos tengan que incluir la Religin en los centros escolares en condiciones equiparables a las disciplinas fundamentales.

De todas maneras, sostiene Delgado, los Acuerdos no expresan en ningn momento que el estado est obligado a financiar los centros de ideario catlico. El autor recoge una sentencia de la Audiencia Nacional de 1984 y otra anterior, de 1983, que as lo apuntan; tambin una del Tribunal Constitucional, en 1985. A pesar de todo, el PSOE, en el gobierno entre 1982 y 1996, cre el rgimen de conciertos con la enseanza privada, con el pretexto de la falta de recursos estatales para la atencin a todo el alumnado. Hoy la financiacin de la enseanza privada catlica supera los 4.000 millones de euros anuales, segn Europa Laica y las organizaciones sindicales.

Los principios y las renuncias ideolgicas se traducen en realidades materiales: inversiones, centros educativos y nmero de aulas. La crisis econmica apunta una tendencia que sealan las cifras del Ministerio de Educacin. El presupuesto para educacin pas de 53.092 millones de euros en 2009 a 46.606 millones de euros en 2013 (una reduccin del 12%). Pero en ese mismo periodo la cada de la inversin pblica para los conciertos privados fue slo del 3%. Se han eliminado, poco a poco y muy sutilmente, lneas y plazas escolares en la pblica explica Francisco Delgado- mientras que aumentan en la privada, preferentemente si es catlica; sobre todo en Madrid, Valencia, Catalua o Aragn. Segn informaba El Pas en julio de 2013, la escuela pblica perdi en dos aos (desde el curso 2010-2011) un total de 22.689 profesores, mientras que los alumnos a los que deban impartir clase aumentaron en 191.484 (un 3,6%).

El libro aborda el tratamiento de la religin en las aulas (la diferencia entre la Ley Orgnica de Educacin, de 2006, y la LOMCE (2014-2015) es que la segunda incluye la evaluacin para el expediente acadmico e introduce una materia alternativa; en ambos casos la religin es de oferta obligatoria para los centros y voluntaria para el alumnado); Pero Francisco Delgado se detiene en una cuestin capital: la asuncin por el estado de los salarios (y la seguridad social) de las personas designadas por los obispos (o jerarcas de otras confesiones) para impartir religin en los centros escolares. Es decir, unas 20.000 personas designadas por el obispado en centros pblicos y privados-concertados, que representan 610 millones de euros anuales al erario pblico. En la escuela pblica, subraya el autor, forman un batalln de verdaderos delegados diocesanos que se dedican a hacer proselitismo religioso catlico, adems de practicar sustituciones o impartir otras asignaturas.

Mientras, en la escuela pblica proliferan crucifijos, imgenes, colocacin de carteles, misas y otros actos rituales, mucho ms en los privados-concertados de carcter religioso. Tal vez todo ello sea el resultado de una apuesta poltica, a largo plazo, de la que daban cuenta los datos del INE en julio de 2012. El gasto pblico destinado a la enseanza privada-concertada se increment en un 29,8% entre los cursos 2004-2005 y 2009-2010. El estado espaol es el segundo de Europa, tras Blgica, en aulas de carcter privado o privado concertado, muy por encima (22 puntos) de la media continental. En Madrid (segn los datos de CCOO en enero de 2013), la escuela privada haba aumentado su peso un 30% en la ltima dcada, periodo en el que la pblica decay un 10%.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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