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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-07-2015

Una tmida esperanza para una Libia despedazada por la guerra

Claudia Gazzini
esglobal


La estabilidad libia pasa por el xito del acuerdo de Skhirat con la creacin de un Gobierno de unidad nacional, basado en el consenso entre los partidos principales.

Los libios, deseosos de poner fin al conflicto que ha dividido su pas en dos mitades enemigas, pueden sentir cierta esperanza despus del acuerdo marco preliminar firmado en las negociaciones dirigidas por la ONU el 11 de julio en la ciudad costera marroqu de Skhirat.

Todo el mundo sabe lo difcil que ser llevar este acuerdo a la prctica, sobre todo porque uno de los bandos se niega a aceptarlo si no se introducen varias enmiendas. Libia est sumida en el caos y fragmentada desde julio de 2014 y tiene dos aparatos de Estado rivales, con sus respectivos paramentos, gobiernos y coaliciones militares. Daesh y otros grupos extremistas estn aprovechando el vaco de seguridad para expandirse.

Sin embargo, antes de pensar que el pas no tiene posibilidades de salir de su situacin actual, conviene tener en cuenta las seales de esperanza que enva el acuerdo a los libios que confan en poner fin a su guerra, segn el informe El consenso incompleto logrado en Skhirat es un logro, aunque muy limitado de International Crisis Group.

En primer lugar, bajo la direccin del representante especial de Naciones Unidas, Bernardino Len, 18 de los 22 participantes en el Dilogo Poltico Libio auspiciado por la ONU firmaron el acuerdo preliminar. En el Dilogo Poltico intervienen cuatro representantes de cada parlamento -la Cmara de Representantes de Tobruk (CdR), elegida en junio de 2014 y reconocida por la comunidad internacional, y su rgano predecesor, el Congreso General de la Nacin (CGN), con sede en Trpoli-, adems de diversas figuras polticas que se oponen a las dos partes y varios independientes, en su mayora antiguos funcionarios.

Adems, el acuerdo de Skhirat tiene un objetivo que en Libia muchos comprenden y apoyan: la creacin de un Gobierno de unidad nacional, basado en un consenso (Gobierno de acuerdo nacional), con amplios poderes para gestionar desde su sede en Trpoli y con el control de la poltica exterior y de seguridad y la supervisin de las finanzas e instituciones del Estado.

En tercer lugar, la ceremonia de la firma cont con la presencia de seis alcaldes, entre ellos los de las tres principales ciudades del pas (Trpoli, Bengasi y Misrata), y representantes de los dos grandes partidos polticos, la Alianza de Fuerzas Nacionales (Tahaluf al Quwwat al Wataniya), de tendencia liberal, y el Partido de Justicia y Construccin (Adala wa Binaa), dirigido por los Hermanos Musulmanes.

Otros grupos negociadores, que representaban a consejos municipales, partidos polticos y mujeres, tambin indicaron su apoyo, igual que los vecinos de Libia y los actores regionales e internacionales que respaldan el proceso de dilogo y paz.

Todava hay vas de compromiso abiertas, y no es extrao que el CGN, desde Trpoli, no firmara el pacto, aunque algunos se hayan podido sentir frustrados por la actitud inflexible de su presidente, Nuri Abu Sahmein. El CGN es un grupo importante, y el poder del nuevo Consejo de Estado que se les ofreca a sus miembros estaba poco claro. En cambio, sus rivales de la CdR en Tobruk obtuvieron la autoridad exclusiva para legislar y un ao ms de presencia en el poder.

Existen opiniones encontradas sobre si an es posible enmendar el texto antes de aprobarlo, pero es evidente que hay que hacer todo lo posible para acercar las posiciones de la CdR de Tobruk y el CGN de Trpoli. El hecho de que las dos pginas de firmas recogidas en Skhirat no fueran acompaadas de ningn texto es una muestra de ambigedad por parte de la ONU y ciertos delegados sobre cul va a ser la versin definitiva.

Por ejemplo, sera posible redactar un anexo al acuerdo marco que establezca una composicin equitativa y unas responsabilidades claras para el nuevo Consejo de Estado. Entre ellas, tal vez, el derecho a que el Consejo, como rgano consultivo, supervise las leyes aprobadas en la Cmara de Representantes, as como una disposicin que ordene que cualquier voto de confianza o no confianza al que se someta el futuro Gobierno se obtenga mediante consenso entre los dos rganos.

Lo que no es realista es que cada uno de los dos grandes partidos crea que puede haber un Gobierno de unidad nacional sin el acuerdo del otro. La falta de consenso no har ms que aumentar el peligro de escalada militar en la capital, porque las fuerzas de seguridad de la faccin de Trpoli controlan el acceso a todas las instituciones gubernamentales y estatales en la ciudad, incluidos el Banco Central y la Empresa Nacional de Petrleos.

Buenos motivos para darse prisa

De aqu en adelante, al proceso que dirige la ONU le convendra que haya algunos cambios. Es necesario que las partes negocien cara a cara, porque el formato anterior, en el que hablaba cada una con el equipo de la ONU, ha arrojado demasiadas sorpresas. Cada parte debe dar a su delegacin autntico poder negociador, en lugar de que sea un mero conducto para unas propuestas que deben someterse a aprobacin a cada paso.

Existen buenos motivos para darse prisa. Daesh y otros grupos yihadistas han ampliado su presencia en Libia desde 2014, se han apoderado de varias ciudades en el Golfo de Sirte y han atacado objetivos en reas controladas por los dos grandes partidos. La prolongacin de los combates agravar la crisis de emigrantes y refugiados en el Mediterrneo. Est previsto que el mandato de Bernardino Len -el arquitecto de las negociaciones- expire en septiembre, y el de la CdR, en octubre.

Mientras los negociadores afilan los lpices para abordar estos y otros temas difciles -como garantizar que las negociaciones se ocupen debidamente de la seguridad, que se implique a las potencias regionales y que se pongan de acuerdo en cmo escoger a un primer ministro de consenso-, los grupos armados estn poniendo a punto su arsenal. Es esencial que todos los interesados en el proceso recuerden y aprovechen los logros de Skhirat, que, pese a ser limitados, siguen siendo la mejor manera de impedir que Libia se deshaga ms todava.

Traduccin de Mara Luisa Rodrguez Tapia

Fuente: http://www.esglobal.org/una-timida-esperanza-para-una-libia-despedazada-por-la-guerra/



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