Portada :: Europa :: Grecia, laboratorio neoliberal
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-07-2015

Reflexiones desde la barrera sobre la crisis griega
Ser griego

Uri Avnery
http://zope.gush-shalom.org

Traducido para Rebelin por LB.


Todo el mundo ha expresado a estas alturas su opinin sobre la crisis griega, tenga o no una, de modo que siento la obligacin de expresar tambin la ma.

La crisis es algo inmensamente complicado. Sin embargo, a m me parece bastante simple.

Los griegos gastaron ms de lo que ganaban. Los acreedores, en su increble desfachatez, quieren recuperar su dinero. Los griegos no tienen dinero y, de todos modos, su orgullo no les permite pagar.

Entonces, qu hacer? Todos los comentaristas, desde los economistas laureados con el Nobel hasta mi taxista de Tel Aviv, tienen una solucin. Por desgracia, nadie los escucha.

Angela Merkel y Alexis Tsipras siguen combatiendo la Segunda Guerra Mundial. Pero las relaciones entre las dos naciones jugaron un papel en mi familia mucho antes de eso.

Cuando era nio, mi padre era alumno de una escuela secundaria alemana "humanista". En aquellas escuelas los alumnos aprendan latn y griego clsico en lugar de ingls y francs. As que escuch refranes latinos y griegos antes de ir a la escuela y de comenzar estudiar yo mismo latn durante medio ao, antes de que afortunadamente saliramos de Alemania para Palestina en 1933.

Los alemanes cultos admiraban a los romanos. Los romanos eran gente de principios rectos que hacan leyes y las obedecan, casi como los propios alemanes.

A los alemanes les encantaban los antiguos griegos, y los despreciaban. Como dijo su poeta ms importante, Wolfgang von Goethe: "Das Griechenvolk, es taugte nie recht viel" (el pueblo griego nunca vali gran cosa).

Los griegos inventaron la libertad, algo con lo que los antiguos hebreos ni siquiera soaron. Los griegos inventaron la democracia. En Atenas, todo el mundo (excepto los esclavos, las mujeres, los brbaros y otra gente inferior) participaba en los debates pblicos y en la toma de decisiones. Eso no les deja mucho tiempo para trabajar.

As era como los vea mi padre, y as los ven ahora los alemanes decentes. Gente agradable para codearse con ellos en vacaciones, pero no gente seria para hacer negocios. Demasiado perezosos. Demasiado hedonistas.

Sospecho que estas actitudes arraigadas influyen en las opiniones de los lderes y votantes alemanes actuales. Ciertamente, influyen en las actitudes de los lderes y votantes griegos hacia Alemania. Al diablo con ellos y su obsesin por la ley y el orden!

He estado varias veces en Grecia, y siempre me agrad su gente.

A mi esposa Rachel le encantaba la isla de Hydra y me llev a visitarla. Encontrar un barco para ir hasta all desde El Pireo fue toda una odisea. Eso era, por supuesto, antes de la llegada de Internet. Cada agencia martima tena un horario para sus barcos, pero no exista un horario general. Eso habra sido demasiado ordenado, demasiado alemn. (Si El Pireo hubiera sido Haifa habra habido una lista integral de horarios colgada en el escaparate de cada tienda.)

Fui invitado a participar en varias conferencias internacionales en Atenas. Una de ellas la presidi la maravillosa Melina Mercouri, tan inteligente y hermosa, a la sazn ministra del gabinete. Era una conferencia sobre cultura mediterrnea y estuvo aderezada con un montn de buena comida y bailes folclricos. En cierta ocasin actu como anfitrin de Mikis Theodorakis en Tel Aviv.

As que no tengo prejuicios contra los griegos. Todo lo contrario. Antes de las ltimas elecciones griegas recib un mensaje de correo electrnico de una persona a la que no conoca y que me peda que firmara una declaracin internacional de apoyo al partido Syriza. Tras leer el material firm el manifiesto. Me solidarizo con su lucha heroica.

El asunto griego me trae a la memoria la "revuelta de los marineros" que tuvo lugar en Israel a principios de 1950. Fue un levantamiento contra la burocracia gobernante. La apoy de todo corazn y fui incluso arrestado durante unas horas. Cuando todo termin en una gloriosa derrota, me encontr con un famoso general de izquierdas de quien esperaba recibir alguna alabanza. Me dijo: "Slo los necios comienzan una lucha que no pueden ganar!"

Todo se reduce a esto: los griegos deben un dineral. Una cantidad desorbitada de dinero. En estos momentos es irrelevante cmo se acumul esa deuda y quin es el culpable. Europa (el nombre mismo es griego) no tiene ninguna posibilidad de recuperar esos miles de millones. Pero se cortar un brazo antes de seguir arrojando ms dinero a ese pozo sin fondo. Cmo puede sobrevivir Grecia sin ms dinero?

No lo s. Tengo la firme sospecha de que nadie ms lo sabe, ni siquiera los economistas laureados con el Premio Nobel.

Para m, el aspecto ms importante de esta catstrofe es el futuro de los dos grandes experimentos: la Unin Europea y el euro.

Cuando la idea europea gan terreno en el continente tras la fratricida Segunda Guerra Mundial, se produjo un gran debate sobre sus contornos futuros. Algunos propusieron algo as como los Estados Unidos de Europa, una unin federal en la lnea de los EEUU. Charles de Gaulle, una voz muy influyente en aquel tiempo, se opuso enrgicamente y propuso la Europa de las Naciones, una confederacin mucho ms laxa.

Idntico debate tuvo lugar en Amrica antes de la decisin final de crear los Estados Unidos, y de nuevo cuando estall la guerra civil. Al final, los federalistas ganaron y las banderas confederadas se siguen quemando incluso ahora.

En Europa gan la idea de De Gaulle. No hubo una voluntad fuerte para crear un Estado europeo unido. Al cabo de algunos aos los gobiernos nacionales estaban dispuestos a crear una unin de Estados independientes que transfieren a regaadientes algunos poderes soberanos al sper-gobierno en Bruselas.

(Por qu Bruselas? Porque Blgica es un pas pequeo. Ni Alemania ni Francia estaban dispuestas a permitir que la capital de la Unin se encontrara ubicada en territorio del otro pas. Eso me recuerda al bblico rey David, que traslad su capital a Jerusaln, que no perteneca a ninguna tribu, a fin de evitar los celos entre las poderosas tribus de Jud y Efran.)

La burocracia de Bruselas parece ser cordialmente odiada por todos, pero su poder va creciendo inexorablemente. La realidad moderna favorece unidades cada vez ms grandes. No hay futuro para los pequeos Estados.

Esto nos lleva a la cuestin del euro. La idea europea condujo a formacin de un gran bloque en el que una moneda comn podra fluir libremente. Para un profano como yo, pareca una idea brillante. No recuerdo a un solo economista prominente que advirtiera contra ella.

Hoy en da es fcil decir que el bloque del euro estaba viciado desde el principio. Incluso yo entiendo que no se puede tener una moneda nica cuando cada Estado miembro formula su presupuesto nacional segn sus propios caprichos e intereses polticos.

sa es la diferencia fundamental entre una federacin y una confederacin. Cmo funcionaran los EEUU si cada uno de sus 50 Estados miembros gestionara su propia economa independientemente de los otros 49?

Tal como los economistas nos ensean ahora, algo como la crisis del euro no puede suceder en los EEUU. Si el Estado de Alabama se encuentra en situacin precaria desde el punto de vista financiero, todos los dems Estados intervienen de forma automtica. El banco central (la Reserva Federal) inyecta dinero y ya est. No hay problema.

La crisis griega surge del hecho de que el euro no se basa en una federacin de ese tipo. Si as fuera, el Banco Central Europeo habra puesto freno al desplome econmico griego mucho antes de que se llegara a la situacin actual. El dinero habra fluido de Bruselas a Atenas sin que nadie se diera cuenta. Tsipras podra haber abrazado a Merkel en su cancillera y habra anunciado felizmente: "Ich bin ein Berliner!" (Se me hace difcil imaginar a Merkel acudiendo a Atenas y proclamando "Ich bin eine del Griechin!")

La primera leccin de esta crisis es que la creacin de una unin monetaria implica una disposicin de todos los Estados miembros a renunciar a su independencia econmica. Un pas que no est dispuesto a hacer eso no puede integrarse en una unin de esa naturaleza. Cada pas puede mantener su precioso equipo de ftbol, e incluso su sagrada bandera, pero su presupuesto nacional debe estar sujeto al super-gobierno econmico conjunto.

Actualmente eso es muy claro. Por desgracia, no estaba tan claro para los fundadores del bloque del euro.

En este sentido, una nacin gigantesca como China tiene una gran ventaja. Ni siquiera es una federacin, pero en la prctica es un Estado unitario con una moneda unitaria.

Los Estados pequeos, como Israel, carecen de la seguridad econmica que proporciona pertenecer a una gran unin, pero disfrutamos de la ventaja de ser capaces de maniobrar libremente y de fijar nuestra moneda, el shekel, de acuerdo con nuestros intereses. Si los precios de exportacin son demasiado altos, se devala la moneda. Siempre y cuando tu calificacin de crdito sea lo suficientemente alta, puedes hacer lo que quieras.

Afortunadamente, nadie nos invit a unirnos al bloque del euro. La tentacin habra sido demasiado fuerte.

Siendo esto as, estamos en condiciones de observar la crisis griega con alguna ecuanimidad.

Pero para quienes creemos que despus de lograr la paz con el pueblo palestino y con todo el mundo rabe Israel debe integrarse en una especie de confederacin regional, esta es una leccin instructiva.

Escrib sobre esto incluso antes del nacimiento del Estado de Israel, llamando a la creacin de una "Unin semita". Probablemente no suceder en mi tiempo, pero estoy bastante seguro de que llegar antes de finales de este siglo.

No puede suceder mientras que la brecha econmica entre Israel y los pases rabes sea tan inmensa como lo es ahora -con un ingreso per cpita 25 veces mayor en Israel que en Palestina y en muchos pases rabes. Pero una vez que los pases rabes superen las turbulencias que los sacuden actualmente, pueden abrigar la esperanza de progresar rpidamente, como est sucediendo en Turqua y en los pases musulmanes de Asia oriental.

En algn momento, en un futuro no muy remoto en trminos histricos, el mundo estar formado por grandes unidades econmicas que se esforzarn por crear un orden econmico mundial eficiente basado en una moneda comn.

Puede parecer una tontera pensar en ello en la situacin actual. Pero nunca es demasiado pronto para pensar.

Sin olvidar jams lo que Scrates dijo: "La nica verdadera sabidura es saber que no sabes nada".


Fuente original: http://zope.gush-shalom.org



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