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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-08-2015

Por qu se desaceler la economa chilena?

Sebastin Zarricueta C.
Punto Final


La situacin de la inversin ha marcado la pauta de la desaceleracin de la economa. Segn los ltimos datos del Banco Central, desde mediados de 2013 la inversin en maquinaria y equipos acumula siete trimestres consecutivos de contraccin anual.

La inversin es el motor que mueve las modernas economas capitalistas. Esta es llevada a cabo por las empresas cuyo afn es la permanente bsqueda y ampliacin de sus ganancias. La relevancia de la inversin radica no solo en que forma parte de la demanda, sino tambin en que define las posibilidades de la economa de seguir expandindose en el futuro. De aqu que resulte importante seguir su trayectoria para explicar las tendencias del capitalismo chileno en los ltimos aos, y la coyuntura actual.

TENDENCIAS: INVERSION Y GANANCIAS

Terminado el boom de las materias primas en los mercados internacionales, el ritmo de crecimiento de la inversin disminuy hasta llegar a contraerse. Esto se explic en un primer momento por el fin del ciclo de proyectos de la gran minera del cobre, que como alto componente en la construccin gener importantes encadenamientos productivos con el resto de la economa, provocando efectos sobre el empleo y los salarios.

Las caractersticas del crecimiento econmico durante el periodo previo a la actual desaceleracin fueron tpicamente rentistas, impulsado por actividades explotadoras de recursos naturales. De ah que a pesar de las grandes inversiones stas no lograron generar avances significativos de productividad. El caso ms dramtico lo constituy el sector minero, que exhibi sistemticamente cadas en los niveles de productividad.

La cada de los precios de las materias primas gatill una cada en la rentabilidad del capital invertido en la minera. Sin embargo, esta situacin no basta para explicar el retroceso global que exhibe la inversin. A nuestro juicio la clave est en que este cuadro vino de la mano de un debilitamiento de la rentabilidad general de la economa, que explicara el porqu el capital no ha podido impulsar el crecimiento por un redireccionamiento del proceso de acumulacin hacia otras esferas productivas.

La rentabilidad tiene dos aspectos que los capitalistas sopesan al momento de tomar decisiones de inversin. Uno se refiere al monto total de ganancias que pueden obtener. El otro, al porcentaje que representan los ingresos en relacin al esfuerzo realizado.

En relacin al primero, la economa chilena exhibe un crecimiento dbil de las ganancias. Consideramos aqu las ganancias provenientes de actividades operacionales de las empresas segn lo informa por la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) para resaltar que el problema no radica en la poltica impositiva, sino que es previo a sta. En tanto que los mrgenes de ganancias sobre ingresos muestran una tendencia general a la baja en los ltimos aos.

En trminos sectoriales, aparte de la minera, el sector transable de la economa, donde destaca la industria, viene arrastrando una cada en su rentabilidad que se remonta a antes de la presente desaceleracin. Otros, como el comercio minorista ( retail ), han visto estancarse sus ganancias debido al encarecimiento de los bienes transados de origen importado. Otro grupo de actividades pertenecientes al otrora pujante sector no transable han mermado sus ganancias fruto de la saturacin del mercado. Este es el caso de la construccin y el negocio inmobiliario, que adems evidencia preocupantes elementos especulativos.

PERSPECTIVAS

En el corto plazo resulta difcil que el capital sea capaz de impulsar un proceso de crecimiento vigoroso y sostenido de la economa chilena. Requerira encontrar esferas potenciales de acumulacin que gocen de rentabilidades tan atractivas como las que en su momento tuvo la minera; que posean una escala de produccin tan grande como sta, de modo de absorber grandes montos de inversin; y que adems sean capaces de generar encadenamientos con el resto de las actividades econmicas.

No hay ningn sector econmico que hoy cumpla esas condiciones, y tampoco se avizora un mejoramiento significativo de las ganancias que incentive la actividad inversora.

LA DISCUSION SOBRE LA DESACELERACION

La posicin del gran empresariado y la derecha sita el origen de la cada de la inversin y la desaceleracin econmica en la prdida de confianza producto de las reformas impulsadas por el gobierno. El objetivo es claro: encausar segn sus propios intereses las tmidas reformas de la Nueva Mayora.

A causa del empeoramiento de la situacin de la economa y de su propia debilidad poltica, el gobierno cedi al chantaje del gran capital dando mayor cabida en la conduccin poltico-econmica del gabinete a los sectores ms conservadores de la coalicin. El ministro de Hacienda, Alberto Arenas, fue removido en aras de mejorar el entendimiento con el empresariado y recomponer las confianzas. A esto obedecen las declaraciones del nuevo ministro, Rodrigo Valds, de que por sobre cualquier reforma estn los derechos de propiedad, intervencin que fue jubilosamente saludada por El Mercurio .

Sin embargo, lo que se oculta es que la cada de la inversin y la desaceleracin comenzaron a manifestarse en la administracin de Piera, incluso antes que se tuviera claridad acerca de las reformas del actual gobierno. La debilidad en el crecimiento de las ganancias y la cada de los mrgenes -base del retroceso de la inversin y estancamiento de la actividad- responden a tendencias que escapan a la entrada en vigor de la reforma tributaria.

Por otra parte, los burcratas del gobierno y los cuadros afines a la Nueva Mayora han sostenido que el origen de la desaceleracin sera el contexto internacional.

La discusin se enmarca dentro del reacomodo permanente de las distintas fracciones de la clase dominante. Lo relevante es saber qu se juega cada una de ellas, y cmo afecta al proyecto general de la burguesa.

En contraste, es importante tener claro que la actual coyuntura responde a la tpica fase de estancamiento del ciclo capitalista, en donde las empresas ya no podan seguir ampliando sus ganancias como venan hacindolo. De no mediar algn elemento que obligue a lo contrario, el consenso que tarde o temprano se impondr entre las distintas fracciones en pugna ser el de descargar los costos sobre los trabajadores con el fin de recomponer los niveles de rentabilidad perdidos.

(*) Economista, miembro de Estudios Nueva Economa (ENE).

Publicado en Punto Final, edicin N 833, 24 de julio, 2015

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www.puntofinal.cl



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