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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-09-2005

20 aniversario de los terremotos del 19 de septiembre de 1985 en la Ciudad de Mexico
La solidaridad activa frente a la burocracia

Alejandro Lopez Angeles
Rebelin


Pocas veces en la historia de la humanidad podemos observar como se conjugan los efectos la accin de la naturaleza y los que tienen su origen en las relaciones entre diferentes sectores sociales y los gobiernos en turno. Es cierto que los fenmenos propios de la realidad exterior no se generan a voluntad del ser humano, sin embargo la actividad humana si transforma el mundo y sobre todo genera nuevas realidades sociales.

El da que la naturaleza se hizo presente como nunca antes, en la forma de movimiento telrico segn los especialistas, como desastre segn la autoridad y como temblor en la visin popular; muchas viejas vecindades de por si deterioradas, se vinieron a tierra junto a otras soberbias construcciones, imagen de la modernidad, mas que por el movimiento de la tierra; por la confluencia de la corrupcin gubernamental y la codicia del capital inmobiliario que no dudaron en asegurar una mayor ganancia a costa de la calidad estructural de los edificios y de la seguridad y la vida de quienes en ellos habitaron.

19 de septiembre de 1985, 7:19 horas, 90 segundos, 8.1 grados en la escala de Richter alterando la vida de los habitantes de la Ciudad de Mxico, principalmente en las delegaciones Venustiano Carranza, Cuauhtmoc, Benito Jurez, y Gustavo A. Madero donde los daos materiales sumaron el 80 por ciento.

De los daos cuantificados encontramos:

Delegacin Cuauhtemoc; 258 edificios derrumbados en su totalidad, 143 de manera parcial y 181 con daos serios.

Delegacin Venustiano Carranza: 83 derrumbes totales, 128 parciales y un promedio de 1900 casas con daos severos.

Delegacin Benito Jurez: 50 edificios daados,

Delegacin Gustavo A. Madero: 25 construcciones desplomadas, 35 con daos parciales.

Datos de la Comisin Econmica para Amrica Latina de la ONU indicaron que 30 000 viviendas deban demolerse, mientras cerca de 60 000 quedaron daadas, dejando sin techo a 250 000 personas aproximadamente.

En este escenario; la rutinaria, despreocupada y hasta cierto punto aptica vida de la ciudad se transformo en la fuerza solidaria, voluntaria y annima de miles de hombres y mujeres para el rescate de victimas, el remover de escombros y el aprovisionamiento de los rescatistas rebasando con mucho a las autoridades que en los primeros das actuaron de manera confusa y sin coordinacin alguna.

La visin burocrtica del gobierno en turno, no llego ms all, en los primeros das, que a la constitucin de las Comisiones Nacional y Metropolitana de Emergencia encabezadas por el Secretario de Gobernacin y el Regente de la Ciudad , respectivamente con la participacin en ambas de las secretarias de Defensa, Marina, Programacin y Presupuesto, Salubridad, Comunicaciones, Educacin y otras ms.

El trabajo de dichas comisiones estuvo marcado por la descoordinacin, las declaraciones encontradas, las acciones tardas, el entorpecimiento de las labores de rescate; en su mayora llevadas a cabo por la poblacin civil y las brigadas internacionales. En la disputa interinstitucional, el regente y sus delegados fueron las autoridades mas cuestionadas por su improvisacin y lo absurdo de sus decisiones.

Lo anterior fue determinante para definir las diferentes posiciones que asumiran, el gobierno y los damnificados en la etapa de reconstruccin de la ciudad. Los primeros, empecinados en su estrecha visin del problema, los segundos organizados en sus recin creadas organizaciones y en las que con anterioridad, haban constituido para su defensa frente a los caseros y los proyectos de urbanizacin que les afectaban de manera directa.

Los damnificados y sus organizacines

El primero de octubre el gobierno creo el Programa Emergencia de Vivienda que ofreca tres opciones:

1) Viviendas nuevas con financiamiento del gobierno;

2) Compra a terceros con crditos del ISSSTE o INFONAVIT;

3) Reparacin con materiales a precios inferiores al los del mercado y crditos especiales.

La respuesta organizada que al poco tiempo se estructur desde los mismos damnificados, fue posible debido al trabajo de organizacin y de lucha que desde mucho antes de los sismos venan desarrollando los diferentes sectores sociales que se constituyeron en actores de la reconstruccin.

Por una lado, los habitantes de Tlatelolco y la colonia Roma, los primeros agrupados en el Frente de Residentes, la Asociacin de Residentes, la Coordinadora de Cuartos de Azotea y el Consejo de Edificios en Autoadministracion.

Con un edificio derrumbado en sus dos terceras partes y 23 ms, seriamente daados, en esta zona qued evidenciado el incumplimiento de las normas de seguridad en las construcciones, por corrupcin o negligencia; pues desde aos atrs sus moradores exigan a FONHAPO y BANOBRAS estudios tcnicos y reparaciones a la estructura cuyos daos eran evidentes, principalmente en el edificio Nuevo Len. Por ello, los reclamos de este sector al gobierno fueron: pago justo por sus departamentos, indemnizaciones por familiares muertos y autos destruidos, y algo muy importante deslinde de responsabilidades y castigo a los culpables, demanda que nunca se cumpli y dejo claro en la conciencia de los vecinos que el caso del Nuevo Len fue un homicidio colectivo y el gobierno era el responsable.

En la colonia Roma se constituyo el 5 de Octubre de 1985, la Unin de Vecinos y Damnificados con familias de 289 edificios que padecieron las amenazas y presiones de los dueos para correrlos, y los aumentos de hasta 300 por ciento, a las rentas de apartamentos no daados, bajo amenazas de lanzar a quien no pagara.

En el Multifamiliar Jurez se constituyo el Consejo de Representantes, para defender la conquista laboral que representaban los departamentos en renta para trabajadores al servicio del Estado, muchos de ellos pensionados, negndose a aceptar las opciones del programa gubernamental, as como la intencin del gobierno de enviar a los pensionados y jubilados a los asilos.

En los barrios del Mxico viejo, al momento de los graves acontecimientos, ya existan de mucho antes varias organizaciones sociales, creadas para la defensa del barrio frente a los diferentes planes de pretendido reordenamiento urbano mas con la intencin de modificar la imagen de la ciudad que para hacer mas habitable la misma. Estos agrupamientos haban logrado acumular experiencias y capacidades colectivas no solo de respuesta sino de propuesta para la defensa de su derecho a permanecer en sus barrios.

Ejemplos de ellos encontramos en la resistencia organizada del barrio de Tepito en 1970, frente al plan de construir la zona habitacional Tepito-Merced, que pretenda erradicar de la zona la llamada herradura de tugurios y las ciudades perdidas que rodean el Centro Histrico, reubicando a los inquilinos afectados, en numero de 2000, pero sin llegar a completar dicho Plan.

Lo mismo ocurri con el famoso Plan Tepito, que en diez aos fue administrado por doce dependencias gubernamentales diferentes, lo que habla de la improvisacin y la falta de oficio, cuyos resultados llevaron a la construccin de 556 viviendas a cambio de 920 que fueron derrumbadas; al momento de los sismos, aun haba campamentos de familias que no podan pagar el precio de las viviendas que ofreca el Plan Tepito.

En la colonia Guerrero desde 1976, la Unin de Vecinos de la Colonia Guerrero organizaba a los vecinos e inquilinos exigiendo la reparacin de viviendas y la expropiacin de lotes baldos para la construccin de nuevas. La defensa del barrio incorporaba la lucha contra los desalojos y el aumento arbitrario de las rentas.

Aqu la experiencia de los vecinos se baso en dos aspectos; la asesora legal para impedir los lanzamientos y la accin solidaria y directa para oponerse colectivamente a los desalojos.

Los cambios urbanos en esta colonia incluyeron desde la construccin de la Unidad Habitacional Nonoalco-Tlatelolco, la ampliacin del Paseo de la Reforma y el trazado de varios Ejes Viales, que entre los aos 60s y 70s expulso un promedio de 15 000 habitantes del barrio.

Como respuesta al Plan Guerrero, elaborado por BANOBRAS y la Delegacin Cuauhtemoc , que pretenda liberar los inmuebles en renta congelada, reubicando a los inquilinos a campamentos bajo promesa de otorgarles viviendas nuevas, los vecinos, asesorados por la Facultad de Arquitectura Autogobierno de la UNAM , y la Parroquia de los ngeles , presento al las autoridades el Plan de Mejoramiento del Barrio de los ngeles, que inclua: proyectos de vivienda y equipamiento urbano, un censo con datos de vecindades, empleo etc., el objetivo central era asegurar la permanencia de los vecinos en el barri, evitar los lanzamientos, obtener vivienda digna con nuevos mecanismos de financiamiento; aunque no se llevo a cabo, de esta experiencia fue que naci la Unin de Vecinos de la Colonia Guerrero.

Logros de la movimilizacion de los daminificados

La fuerza social representada por los diferentes grupos de damnificados, comenzaron a movilizarse buscando entrevistarse con el entonces presidente Miguel de la Madrid, para exigirle el cumplimiento de sus demandas.

La primera reunin con el gobierno, se llevo a cabo el 27 de septiembre, luego de un a numerosa manifestacin a Los Pinos, entre comisiones de damnificados y el titular de la SEDUE, en un clima de intransigencia y despotismo. Despus de este primer choque con el gobierno, grupos de damnificados acordaron que la mejor forma de presionar a las autoridades era permanecer el sus colonias; bajo la consigna fue No abandonar sus barrios.

La movilizacin de 15 000 damnificados el dos de octubre, abri la posibilidad de una entrevista con el entonces presidente de la Republica, por espacio de 7 minutos para plantear sus demandas, las cuales se resuman en:

1) Expropiacin de todos los predios daados.

2) Un proyecto de reconstruccin popular.

3) Regularizacin de los servicios en las zonas devastadas, fundamentalmente, agua, luz y drenaje.

El 11 de octubre el gobierno federal, decreto la expropiacin de 5500 predios con un total de 250 hectreas, en las Delegaciones Cuauhtemoc, Venustiano Carranza, Gustavo A. Madero y Benito Jurez, que luego del ajuste poltico al decreto quedaron excluidos los predios de la ultima y los de la colonia Roma en Cuauhtemoc; reconociendo pblicamente la obligacin de respetar las formas de vida, el arraigo y a las organizaciones sociales de los diversos barrios.

Si bien la expropiacin liberaba a los inquilinos, de la voracidad de los caseros y del temor a los lanzamientos, por otro lado los colocaba en el laberinto burocrtico de antesalas, requisitos, reuniones dentro del cual no dejaron de luchar para constituirse en interlocutores frente al gobierno. Con todo los damnificados que habitaban esos predios pudieron quedarse en sus barrios y hacer valer su arraigo, tocaba ahora hacerse escuchar por la dependencia creada expresamente la reconstruccin de sus viviendas.

El 14 de octubre, mediante decreto, el gobierno federal creo el Programa de Renovacin Habitacional Popular, bajo la responsabilidad del desaparecido Departamento del Distrito Federal, que sin mucha claridad en cuanto a las medias concretas a adoptar para la reconstruccin, el programa fue siendo corregido en gran medida con el aporte de las organizaciones en materia social, tcnica y financiera, en un proceso no exento de conflictos.

De esta manera la lucha de los damnificados gener un cmulo de experiencias organizativas y de solidaridad, lo cual permiti presentar proyectos y propuestas unitarias frente a la visin del gobierno para la reconstruccin, exigiendo participacin en las acciones, respeto a su arraigo, formas de vida y sobre todo deslindar responsabilidades y el enjuiciamiento de funcionarios ineptos y corruptos.

Las tareas para la reconstruccin de sus viviendas y de la ciudad, permiti a un gran numero mujeres y hombres adquirir la experiencia y la conciencia de que solo la fuerza social organizada permite alcanzar grandes metas para el beneficio de la comunidad, de la ciudad y del pas entero, por eso es que a nadie debe sorprender que buena parte de esa fuerza solidaria, voluntaria y annima se identificara y contribuyera a dar vida a la insurgencia ciudadana que en 1988, pusiera al rgimen de 70 aos de entreguismo, antidemocracia y corrupcin en el riesgo real de ser reemplazado por un proyecto de nacin basado en la defensa de la soberana y en la atencin de las necesidades mas urgentes y primarias de los pobres del campo y de la ciudad, que desde siempre han constituido los damnificados de los gobiernos en turno, incluido desde el 2000, el pretendido gobierno del cambio.



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