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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-08-2015

Los nios no son presos
Madres presas en Aranjuez denuncian las malas condiciones en que viven sus hijos menores en la crcel

Laura Mcmihail y Ter Garca
Diagonal


Verano de 2014. A los diez nios de hasta tres aos de edad que viven con sus madres en la prisin de Aranjuez a los que se suman varios bebs de menos de 18 meses, slo les dejaron bajar al jardn cinco veces en todo el verano: tres en julio y dos ms en agosto. Tampoco les dejaron jugar con agua, a pesar de que las temperaturas en el patio del centro alcanzaron los 40 grados. Fue la gota que colm el vaso para que familiares de las presas se organizaran ante lo que es ya una larga lista de prdidas de derechos de la que eran vctimas, no ya las presas, sino sus hijos. Se dedicaron a recoger los abusos que sufren los nios y nias en la prisin de Aranjuez. El texto, que se est dando a conocer a profesionales y personas relacionadas con los derechos humanos y la pediatra, se har pblico previsiblemente en octubre. Se ha elaborado a partir del testimonio de las madres presas y cuenta tambin con anlisis de profesores de psicologa de la Universidad del Pas Vasco, de mdicos puericultores de Castilla-La Mancha y Bizkaia, y con el respaldo de Etxerat.

Indefensin

Hemos tomado la voz de ellas, las madres que estn en Aranjuez, porque a ellas no les hacen caso, siempre se han archivado sus quejas, explica Kontxi Ibarreta, madre de una de las cuatro presas vascas que, hasta hace pocos meses, cumpla condena en Aranjuez junto a su hija de 15 meses. Como subraya Ibarreta, el problema en esta crcel no es slo de las presas vascas y sus hijos, sino que es comn a todas las madres que cumplen condena all. Pero la mayora tiene miedo a protestar por las amenazas y, en el caso de las presas sin nacionalidad espaola que en muchas ocasiones no cuentan con redes de apoyo, por la posibilidad de perder la custodia de sus hijos.

Entre las denuncias recogidas en el dossier, figura la mala calidad de la comida en su mayora congelada y, de pescado, panga, cuyo consumo la OCU recomienda limitar a adultos por su alto contenido en mercurio. Adems, las presas sealan el uso de la megafona sin tener en cuenta los tiempos de sueo de los nios y nias, el recorte en la calefaccin durante el invierno, la drstica reduccin de las fiestas que se celebran en la prisin o la prdida del gineclogo como algunos de los problemas que se han ido agravando con el cambio en la direccin de la prisin. Tambin sealan el empeoramiento del trato por parte de las funcionarias por la tensin que se vive en el centro.

Otras necesidades

Tratan los mdulos de madres como si fueran mdulos normales, pero los nios no son presos. Las condiciones no pueden ser iguales, subraya Aner, pareja de otra de las madres presas en Aranjuez. Aner explica que las reclamaciones se limitan a que las condiciones que se viven en Aranjuez sean equiparables a las de la prisin de Valencia, o a las que se daban en la propia crcel de Aranjuez antes del cambio de direccin. Ibarreta subraya que, a raz de que personal de la oficina tcnica del rea del Defensor del Pueblo espaol visitara la crcel, su hija fue trasladada al mdulo de madres de Valencia. Una crcel tambin, s, pero en donde las condiciones que viven los nios son mucho mejores.

Los nios necesitan una serie de cosas y, sobre todo, tener una madre, que hasta los tres aos la tienen. En Valencia tienen una alimentacin relativamente buena y los familiares viajamos para que puedan salir a la calle. Es duro porque est an ms lejos, pero nos organizamos para que cada semana alguien les saque, dice.

Desde que comenzaron el trabajo del dossier, las madres presas s han notado algunos cambios, no saben si a raz del propio trabajo de denuncia que estn haciendo o por la visita del trabajador de la oficina del Defensor del Pueblo. Han conseguido volver a la piscina, que los nios puedan jugar con agua en el patio y han aumentado las salidas al jardn. Pero la mayora de las reivindicaciones ms importantes relativas a la alimentacin, el control de las salidas y el rgimen de comunicaciones, sigue sin solucin. La mayora de los alimentos son prefabricados, congelados y se suelen servir fros ya que las presas no tienen acceso a frigorfico ni microondas.

La prisin tampoco renueva el material bsico y didctico, y ha reducido los lotes de los nios: ahora slo aportan paales mientras antes daban biberones, chupetes, etc. Los pequeos slo reciben juguetes en su cumpleaos y en Navidad, y no los pueden subir a las celdas. Las salidas al patio de cemento son ahora obligatorias dos veces al da, sin que puedan elegir cundo, y las salidas de los nios a la calle slo se permiten dos veces por semana y, segn se quejan las presas, a la hora de la comida y la siesta.

En cuanto a los vis a vis de convivencia de cuatro horas, donde se encuentran con los padres, se realizan en unas habitaciones no adaptadas a las necesidades de los nios. Las comunicaciones de 40 minutos, que antes se realizaban en las salas de vis a vis con la posibilidad de llevar comida y juguetes para entretenerlos, ahora se hacen en locutorios acristalados de un metro cuadrado, lleno de colillas y sin ventilacin, y los nios lloran a la hora de visita pues no quieren estar ah, cuenta Aner. Segn explica, con el cambio de director, se puso a cada uno en una parte del cristal. El telefonillo lo tiene la madre, as que el nio ve al padre mover los labios pero no oye. Es una situacin bastante dura para el nio.

Ser madre en prisin

Esta situacin no es exclusiva de Aranjuez. Hay cosas que son comunes: las restricciones de los espacios que pueden usar los nios, los horarios de salida... Aunque, segn el centro, se hacen de una manera u otra, explica Mara Jos Gea, del Grupo de Sociologa de la Infancia y la Adolescencia.

Aunque no hay datos oficiales accesibles, se calcula que hay unos 200 menores de tres aos conviviendo con sus madres en prisiones espaolas. En 2004, la secretaria general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, impuls una poltica para sacar a los nios de los recintos carcelarios y potenciar las Unidades Externas. Aunque se planificaron cinco de estas unidades, a da de hoy slo hay tres funcionando: en Palma, Madrid y Sevilla. Pero estos centros se crearon para un determinado perfil de reclusas, dejando fuera a aquellas que cumplen un primer grado, a las condenadas por delitos graves, las que han intentado alguna fuga o cumplen prisin preventiva. Todas estas presas quedaran repartidas en los tres mdulos de madres que quedaron cuando se puso en marcha el proyecto de Gallizo (Alcal de Guadaira, en Sevilla; Picassent, en Valencia, y Aranjuez, al que se sumara la crcel de mujeres de Wad-Ras, en Barcelona). Las presas que cumplen un tercer grado son destinadas a unidades dependientes, pisos tutelados en el exterior. Las plazas de los mdulos que se cerraron no son acordes con las plazas que suponen las unidades externas seala Gea, por lo que se puede prever una cierta masificacin y lentitud en el proceso de acceso a este derecho.

Segn detalla Gea, el problema de estas unidades es que hay unos perfiles marcados que no pueden acceder, por lo que eliminar los mdulos de madres dentro de las prisiones es inviable, detalla. El escaso nmero de plazas tambin es un problema. Si hay tres mdulos de madres, tres unidades externas y estas ltimas tienen cubiertas las plazas... me sobran mujeres, contina. Gea explica que es habitual que algunas madres que llegan a prisin, detenidas, por ejemplo en Navarra, sean ubicadas con sus hijos en una prisin general hasta que son destinadas a una con mdulo de madres. Hay un periodo de tiempo en el que el nio o nia est en un mdulo normal, y esto supone una vulneracin de sus derechos, seala.

Instalaciones no preparadas

Pediatra

A los funcionarios de los mdulos de madres no se les requiere una preparacin especfica. Tampoco hay un protocolo de cmo deben hacer los cacheos, recuentos o registros delante de los nios. Las prisiones cuentan con un pediatra, pero externo al centro, y son los funcionarios quienes deciden si se le llama.

Dispersin

Slo hay tres centros penitenciarios con mdulos de madres en todo el Estado, a los que se suman las tres unidades externas. Esto provoca que, en la mayora de los casos, las mujeres presas con hijos menores de tres aos sean dispersadas a centros lejanos a su lugar de residencia, despus de pasar un tiempo en prisiones generales.

Encarcelados

Al no haber un protocolo, las salidas de la crcel de los nios, que dependen de familiares o voluntarios, en muchos centros estn muy restringidas. Los mdulos de madres son arquitectnicamente iguales a los dems: las escaleras, los cierres automticos o las rejas no estn adaptadas a la vida cotidiana de mujeres con hijos.

Machismo

Algunos de los talleres que se ofrecen a las presas con hijos son sexistas y dan por hecho que, por haber sido condenadas, no saben ser madres. Gran parte de ellos se centran en mejorar su aptitud y capacidad como madres, segn seala el documento sobre las Unidades Externas de Madres.

Fuente: http://www.diagonalperiodico.net/libertades/27404-ninos-no-son-presos.html



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