Portada :: EE.UU. :: Katrina, con el neoliberalismo al cuello
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-09-2005

Katrina, acto segundo

Cndido
Rebelin


La tragedia del Katrina tendr larga duracin y se desarrollar en varios actos. El primero puso al desnudo, la insensibilidad, la injusticia, la incompetencia y la vulnerabilidad de un sistema. Y sobre todo, la sordidez detrs de la fachada de la "potencia ms poderosa del planeta". En este caso la miseria y marginacin de la mayora de la poblacin negra y latina de Nueva Orleans y, como inevitable consecuencia, el elevado ndice de criminalidad que se multiplica hasta lo indescriptible en situaciones extremas como las vividas por sus habitantes. El desamparo de las vctimas, su impotencia y su rabia ante la inoperancia de los organismos responsables, en un pas que se vanagloria de su poder en todos los terrenos, marc el tempo del primer acto. Como en el atentado terrorista del 11-S, en el que tambin Bush estuvo en una galaxia hasta muchas horas despus de ocurrido, y en el que, segn testimonios posteriores no desmentidos, hubo anuncios y alertas previos de que se iba a producir, as fue en Nueva Orleans. En un caso por rivalidades y zancadillas entre los distintos servicios de seguridad, como causas ms visibles, y en esta tragedia, menos natural de lo que ha querido presentarse, por la suma de las carencias enunciadas, ms la presuncin de un ingrediente racista, la respuesta fue catastrfica. Imposible no comparar con lo que ha sucedido en Cuba en situaciones similares, donde la disciplinada coordinacin entre autoridades y organizaciones populares, propias de una sociedad basada en la solidaridad, ha hecho posible en ms de una oportunidad la evacuacin anticipada de hasta medio milln de personas, con un costo insignificante de vidas humanas.

Ahora ha comenzado el segundo acto de la tragedia, caracterizado por: 1) la bsqueda de "chivos" expiatorios, ante la avalancha de crticas que dentro de los propios Estados Unidos, (lo que hace suponer que no provienen de "antiamericanos ") y del mundo en general ( "antiamericanos" segn los terroristas mediticos), han puesto contra las cuerdas a Bush, sus asesores y al sistema que representan. En esa bsqueda de "culpables", altos responsables que un lunes fueron elogiados por Bush "por la heroica tarea cumplida", eran despedidos de sus cargos al da siguiente. 2) Bsqueda desesperada de "mejorar la imagen" (misin imposible) del presidente, con el concurso de alguna prensa "encamada" del interior y la mayora de los "perros guardianes" de afuera, que es mucho ms obsecuente que la anterior. Estos que haban permanecido en silencio, sin razones para defender lo indefendible, se plegaron a los "argumentos" de los asesores de la Casa Blanca, de trasladar a las autoridades locales de Nueva Orleans las culpas del manejo criminal antes y despus del huracn. 3) Como esa tctica no dio resultados, porque las mentiras no destruyen los hechos, una nueva carta se puso en juego: el reconocimiento, con rostro compungido, falso de toda falsedad. del presidente Bush asumiendo sus culpas, y admitiendo, casi con las mismas palabras empleadas por los "antiamericanos" que el " Katrina ha puesto en evidencia graves fallos" en el manejo de la tragedia y en la propia seguridad de la nacin. Y la promesa de "investigar a fondo los hechos".

La estrategia de "lavado de cara" tuvo un captulo ms en la apertura de la Asamblea General de Naciones Unidas donde los asesores de Bush, por primera vez desde el 11-S, pusieron en su boca la idea de una relacin entre la pobreza y la marginacin de millones de seres, y el terrorismo.Y por ltimo ha anunciado, desde el lugar de la tragedia, que la ciudad ser reconstruida y que los habitantes tendrn viviendas, trabajo, salud y educacin. Un programa similar al de Cuba y Venezuela, casualmente. Los medios del mundo, siempre crdulos a la voz del imperio, han difundido profusamente la noticia.

Uno quisiera creer que su autocrtica es sincera.Y que las promesas sern cumplidas. Pero a un hombre que minti para "justificar" una guerra, que sigue mintiendo sobre su secuela de muerte y destruccin, torturas e inestabilidad global, es difcil creerle. Uno podra empezar a creerle -y sera grato poder hacerlo- si en esa misma comparecencia ante la comunidad internacional hubiera dicho: "perdn, me equivoqu, mi pas se va a retirar de Irak, va a firmar el Protocolo de Kioto, va a levantar el bloqueo a Cuba que tanto dao causa al pueblo cubano y va respetar la legalidad internacional y los derechos humanos liberando o sometiendo a juicio a los prisioneros de Guantnamo" Pero nada de esto ha ocurrido. Puede que el acto tercero aclare algunas de estas interrogantes.Pero lo que es seguro es que estar dominado por la tragedia de los que salvaron la vida en Nueva Orleans, pero lo perdieron todo y estn hacinados en diversos locales, sin ninguna esperanza de que las ayudas prometidas por el gobierno servirn para rehacer, si es posible, en la insalubre y devastada regin de la que se vieron obligados a huir, sus maltrechas vidas.


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