Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-08-2015

El hambre y la pobreza son un arma de fuego

Roberto Herrera
Rebelin


A los tristes ms tristes del mundo, mis compatriotas, mis hermanos Roque Dalton


Cuenta Digenes Laercio que Tales de Mileto, considerado uno de los siete sabios en la antigua Grecia, ante la pregunta de uno de sus discpulos acerca de quin es feliz, respondi lo siguiente: El sano de cuerpo, abundante en riqueza y dotado de entendimiento. Mientras que para John Lennon y Paul McCartney en los aos sesenta del siglo pasado, la felicidad era un arma caliente Happiness is a warm gun, tan caliente como el can del revlver que utiliz Marc David Chapman para asesinar a John aquella glida noche de diciembre de 1980, y para muchas personas en el mundo actual, globalizado y neoliberal, la felicidad consiste en poseer cosas materiales, sobre todo dinero.

La Grecia de Tales estaba dividida en tres clases sociales: Los ciudadanos, los metecos y los esclavos. Los primeros eran los nicos que podan poseer tierras y dedicarse a la poltica. En esta clase social milit, sin duda alguna, Tales el Sabio. Los metecos, es decir los extranjeros residentes, podan meter sus narices libremente solo en la banca, en los asuntos sociales, comerciales y administrativos de la polis (ciudad). Y, por ltimo, en el escalafn ms bajo, estaban los esclavos, los parias de la poca, los que sudaban la gota gorda, para que los ciudadanos y los metecos pudieran dedicarse a las actividades polticas, sociales, artsticas y acadmicas.

Tales de Mileto se dedic segn dicen a observar el cielo y la tierra. Hermipo, el poeta ateniense, cuenta que una vieja en una ocasin habiendo sacado a Tales de casa para que observase las estrellas en el firmamento, ste sali a la calle como un blido celeste, sediento por conocer los secretos del cosmos, con tan mala suerte que no repar en el hoyo que tena ante sus pies. Todava no se conoca en aquellos das la existencia de los agujeros negros, aunque, los haba por todos lados. Al escuchar el feroz grito doloroso del Sabio la vieja contest compungida: Oh Tales, tu presumes ver lo que est en el cielo, cuando no ves lo que tienes a los pies!. La sabidura de Tales de Mileto a pesar del famoso traspi o tortazo es indiscutible y su aporte en el campo de las matemticas, de la geometra aprendida de los egipcios, de la fsica, de la astrologa y de la filosofa, lo convirtieron en el primer pensador del hemisferio occidental, quien busc una explicacin racional del mundo en que vivimos.

Muchas de las sentencias filosficas que se le atribuyen como propias todava tienen aplicacin en la sociedad moderna. Por ejemplo, sabemos por experiencia propia que no hay algo ms difcil en la vida que conocerse a s mismo o que es muy fcil dar consejos a otros o que es ms sabio el tiempo, porque todo lo descubre o que raras veces veremos a un tirano viejo (con la excepcin de Pinochet, quien muri en sus cmodos aposentos a la avanzada edad de 91 aos).

Ahora, si bien es cierto que el concepto de felicidad de Tales de Mileto, es en sentido estricto egocentrista, elitista y discriminante, la bsqueda de la felicidad ha sido fuente de inspiracin para el neoliberalismo anglosajn. Tales de Mileto descendiente de una familia noble fenicia fue producto de su poca y como tal, reflej el pensamiento autosuficiente de la lite intelectual griega. Hermipo escribe en su obra Vidas que Tales daba gracias a la fortuna por tres cosas: la primera, por haber nacido hombre y no bestia; la segunda, por ser varn y no mujer; y la tercera, por ser griego y no brbaro. Y no pudo ser de otra forma ya que Tales no cuestion ni la organizacin social ni la organizacin poltica de la sociedad en que vivi, la que excluy del derecho de ciudadana, la quintaesencia en la Grecia antigua, a las mujeres, a los extranjeros, a los esclavos y a los libertos (esclavos liberados).

Qu es la felicidad?

Un estado emocional transitorio de satisfaccin plena que percibe el ser humano al alcanzar exitosamente una meta deseada, sea sta una experiencia fsica y/o mental percibida como agradable. La felicidad es un estado emocional primario como tambin lo es la sorpresa, el asco, el miedo, la ira y la tristeza, cuyo patrn de conducta, tales como respuestas motrices, endocrinas y autonmicas son reconocibles independientemente de diferencias culturales, raciales o sociales en los seres humanos. Si la felicidad dependiera nica y exclusivamente de las condiciones materiales, de las facultades cognitivas y de la salud fsica y mental del individuo, de acuerdo al juicio de Tales de Mileto, deberamos concluir que la felicidad le es ajena a la mayor parte de los seres humanos. Pero esta conclusin es falsa, ya que la felicidad es uno de los estados emocionales bsicos en el ser humano. Ms bien, dira yo, que la sentencia de Tales de Mileto coincide mejor con el concepto moderno de bienestar. En consecuencia con ello, es errneo suponer que los ciudadanos suizos, islandeses, daneses y noruegos son ms felices que los habitantes de Togo, Burundi, Siria y Benn, por tener los primeros un desarrollo econmico ms fuerte y una superestructura ms eficiente y organizada. Pero no nos confundamos, bienestar socio-econmico no es sinnimo de felicidad ni tampoco el vivir en la opulencia.

Quin garantiza la felicidad?

Nadie. Ni siquiera las naciones ms ricas y poderosas del planeta pueden garantizar la felicidad; por la sencilla razn de que la felicidad no es un traje Armani que vestimos el sbado por la noche ni un Patek Philippe ni un Porsche Panamera Turbo ni la ms bella sortija ni tampoco la ms sonora carcajada de un payaso del Cirque du Soleil. Aunque no me sorprende ni es blanco de mis crticas que alguien pueda sentirse feliz conduciendo un coche deportivo de lujo. La felicidad no conoce fronteras ni mediciones, as pues, no es de extraar que un guajiro pobre tambin pueda sentirse feliz y contento cantando la Guantanamera all en su boho o un cipote mocoso cazando lagartijas en la campia cuzcatleca con una hondilla de guayabo. La felicidad, por ser una emocin inherente a la naturaleza humana no se encuentra en ningn lugar del universo, salvo en el cerebro de cada individuo. Por lo tanto, la bsqueda de la felicidad en la sociedad de consumo ms que un derecho inalienable es una fatamorgana poltico-ideolgica para obnubilar el alma y la razn de los consumidores. No as, el derecho a la vida, a la libertad, a la seguridad social, a la educacin y al trabajo, que s son derechos inalienables del hombre.

Quin garantiza entonces los derechos humanos de todos los ciudadanos?

La sociedad moderna ha hecho de las cosas materiales un fetiche y ha convertido al poderoso caballero, Don Dinero, en el nuevo Mammon de la humanidad.

Es que el hombre moderno no tiene la capacidad ni la disposicin para vivir en una sociedad, en la cual todos los ciudadanos contribuyan, de acuerdo a sus capacidades y facultades, al desarrollo de una economa socialista sostenible, a fomentar el acopio cultural y a garantizar el ejercicio pleno de los derechos humanos?

Al parecer s. Pues hasta la fecha, todos los intentos por construir una sociedad en la cual no haya explotadores ni explotados han fracasado.

Es que nadie puede imaginarse vivir en una sociedad de personas ntegras, cultas y libres? Este es el dilema de la humanidad: Socialismo o barbarie! Tal como lo expresara Rosa Luxemburg hace 99 aos.

En su insistente y obcecada bsqueda de maximizar el rendimiento en sus transacciones, el capitalismo neoliberal impuso su voluntad a rajatabla a nivel mundial en 1989 a travs del declogo del consenso de washington, las nuevas tablas de la ley del mercado internacional. Mientras tanto, el intercambio comercial desigual entre pases ricos y pobres seguir produciendo hambre, enfermedades, desempleo y xodo econmico, pues el bienestar y felicidad de unos pocos significa la miseria y desgracia de muchos. Esta asimetra socio-econmica de las polticas neoliberales es el germen de la violencia, el crimen organizado y la corrupcin en los pases catalogados como los ms tristes del mundo (http://worldhappiness.report/).

En este sentido, la felicidad no es un arma de fuego, como dice la cancin de los Beatles, sino el hambre y la pobreza.


Blog del autor: http://robiloh.blogspot.de/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter