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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-08-2015

Sin rumbo, el barco de Dilma navega con viento opositor

Gilberto Lopes
Rebelin


Carreteras abiertas a los gringos: gobierno va a retirar la exigencia de que empresas nacionales encabecen consorcios, en las licitaciones para nuevas construcciones, como estaba previsto. As abra su seccin econmica, la semana pasada, el conservador diario O Globo, el ms importante de Rio de Janeiro. A esto se sumaba la propuesta del senador Jos Serra, del tambin conservador Partido de la Socialdemocracia Brasilea (PSDB), cuya figura ms destacada es el expresidente Fernando Henrique Cardoso. Serra propona eliminar la exigencia de que Petrobrs tuviera una participacin mnima de 30% en todas las inversiones de las enormes reservas del pr-sal, en las costas brasileas.

Con el gobierno debilitado por el estancamiento econmico y por los escndalos de corrupcin, el vaco poltico ha sido ocupado por la oposicin y por los grupos ms conservadores de la amplia coalicin armada por el gobierno en el Congreso.

En medio de una crisis, que lo ha dejado sin sustentacin en la Cmara de Diputados, cuyo presidente, Eduardo Cunha, se ha transformado en lder opositor, el gobierno ha encontrado apoyo en el presidente del Senado, Renan Calheiros.

Miembro del mismo partido de Cunha ambos son del PMDB, un conglomerado electoral que agrupa los ms diversos intereses e incluidos ambos en las listas de los beneficiados con los escndalos de corrupcin que afectan a los principales grupos polticos del pas, Calheiros puso sobre la mesa un programa de cerca de 30 medidas que le dio aire a las negociaciones con un gobierno, y que est acosado por Cunha. Empeado en descarrilar los necesarios esfuerzos de poner orden en el gasto pblico, Cunha ha insinuado tambin su disposicin para facilitar la votacin del impeachment de la presidente, que podra ocurrir si no se aprueban las cuentas de la campaa electoral del Partido de los Trabajadores (PT).

Pero el programa de Calheiros solo contribuye a alinear el gobierno con un proyecto privatizador al que se suma la desregulacin de las inversiones en tierras costeras, territorios indgenas y reas histricas, entre otras medidas.

Acorralado

De cierto modo, todas las propuestas resumen el clima de la poltica en el pas. Con el gobierno acorralado, entregado a los planes de ajuste y austeridad desde que la presidente anunci el gabinete para su segundo mandato, a principios de ao, no hay base de sustentacin para defender otro tipo de polticas.

Miles de personas salen a las calles, como el pasado domingo 16 de agosto, para pedir la salida del gobierno de Dilma, sin faltar los que aoran el regreso de los militares al poder, como ocurri en 1964.

Por su parte, los movimientos sociales miran con desconfianza el papel de figuras en el gabinete identificadas con las polticas a las que siempre se han opuesto.

Uno es Joaquim Levy, ministro de Hacienda, identificado con las polticas neoliberales, representante del sector bancario y entusiasta de las propuestas de privatizaciones y recortes del gasto pblico, para cuya aplicacin fue convocado por la presidente.

Otra cara de esas polticas es la de la ministra de Agricultura, Katia Abreu, representante de los agronegocios, para quien, en Brasil, no hay problema de latifundio, a pesar de que las cifras del Instituto de Colonizacin y Reforma Agraria (INCRA) indican que las grandes propiedades (poco ms de 130 mil, por lo general de ms de mil hectreas) acaparan el 55,8% de las tierras, mientras que el minifundio y las pequeas propiedades (casi 4,7 millones) ocupan menos de 23% de las tierras.

Con la economa estancada el ao pasado el Producto Interno Bruto (PIB) creci 0,1% y este ao debe tener un crecimiento negativo de alrededor de 1,0% la cada de las exportaciones (principalmente debido a la baja de los precios de las materias primas como la soja o el mineral de hierro), y una cada aun ms abrupta de las importaciones debido al menor crecimiento econmico, el gobierno ha optado por un ajuste recesivo para hacer frente a las deudas y a un plan de obras pblicas para inyectar recursos en la economa. Para eso cuenta con las grandes empresas constructoras, principalmente dos de ellas Odebrecht y OAS, cuyos expresidentes estn en la crcel por su responsabilidad en el modelo de corrupcin que se ha instalado en el pas. Obras que ahora se pretende hacer ms atractivas para el capital extranjero, como lo sealaba el titular de O Globo.

El escndalo llamado Lava-Jato, que afect la petrolera brasilea Petrobrs, revel un saqueo que algunos cifran en dos mil millones de dlares.

Chico Alencar, diputado federal del PSOL, afirm que en los ltimos cinco aos la corrupcin sistmica cost ms de cuatro mil millones de dlares a las arcas fiscales.

Zuenir Ventura, columnista de O Globo, record que, segn estudios de organismos de Naciones Unidas, si los miles de millones de reales desviados de los fondos pblicos por actos de corrupcin permitiran multiplicar por tres las inversiones federales en salud o educacin.

Contradicciones

El estancamiento de la economa, la cada de los precios de exportacin y el aumento del dficit fiscal pusieron sobre la mesa un debate sobre las formas para enfrentar la crisis.

Citado por la BBC, el profesor de Finanzas Joo Luiz Mascolo, estim que lo que est matando el enfermo es la falta de remedio. Mascolo record que para mantener la deuda pblica estable se necesita un supervit de, por lo menos, 2,5% del PIB. El 1,1% prometido por el gobierno era poco, pero el actual, de 0,15% es insignificante. No es ajuste, es desajuste, asegur, antes de pedir un ajuste fiscal duro y serio.

Datos oficiales divulgados la semana pasada indican que, en Brasil, 71.440 personas que representan 0,05% de la Poblacin Econmicamente Activa tienen una renta mensual superior a 160 salarios mnimos. Esa lite de intocables dijo Chico Alencar concentra 14% de la renta total y 22,7% de la riqueza en bienes y activos financieros en el pas.

Esta misma semana los informes sobre los resultados de los bancos en el primer semestre del ao sealaban que sus ganancias crecieron ms de 40%, comparados con el primer semestre del ao pasado. La tasa de inters del real es una de las ms altas del mundo.

En ese contexto, la opcin elegida por la presidente Dilma Rousseff para enfrentar la crisis le rest apoyo en las bases del Partido de los Trabajadores (PT), sobre todo la organizacin sindical y el Movimiento de los Sin Tierra (MST).

"El panorama es de crisis y total desorden, dice el periodista Eric Nepomuceno.

Brasil vive una crisis de hegemona, en que no hay fuerzas polticas con propuestas consistentes y capaces de darle algn rumbo al pas, afirma, por su parte, Mario Osava, de la agencia IPS.

La crisis que atormenta a los brasileos es bsicamente poltica y no permite vislumbrar una salida. Es el fin de un ciclo, segn variados anlisis, pero no hay indicios de que se est gestando algo nuevo, agrega.

El Gobierno se retrae, no reacciona polticamente ni moviliza a los movimientos sociales y a los sectores que podran apoyarlo en el enfrentamiento a esta ofensiva conservadora que har que Brasil retroceda aos en su trayectoria de lucha contra las desigualdades y sus vulnerabilidades, y de construccin de un pas ms justo, opin, por su parte, Samuel Pinheiro Guimares, Ministro Jefe de la Secretaria de Asuntos Estratgicos durante el gobierno de Lula y ex-alto Representante-General del MERCOSUR.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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