Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-08-2015

Territorios indgenas y descolonizacin

Ral Prada Alcoreza
Bolpress


Al final, los lenguajes, los discursos, las teoras, son instrumentos de la vida, para la vida, no solamente para su permanencia y reproduccin, sino, sobre todo, para su creacin y recreacin; la invencin y reinvencin de la vida. Por eso mismo, dentro de este mbito, son herramientas de sobrevivencia, no en el sentido elemental, reductivo, sino en el sentido complejo, amplio. Si unos discurso, si unas teoras, ya no sirven para eso, se las desecha y se inventa otras, ms adecuadas. Los lenguajes, los discursos, las teoras, no contienen de pos s sentido alguno, verdades inherentes, esencias o sustancias metafsicas; los sentidos emergen de las prcticas lingsticas, discursivas, tericas, de la gente. Lo indispensable es usarlas como herramientas y no convertirlas en el lenguaje de la revelacin, en el discurso de la verdad, en la teora del saber absoluto. Cuando se hace esto, dejan de ser tiles para la vida, convirtindose, mas bien, en obstculos para la vida y la sobrevivencia; convirtindose en dispositivos de poder institucionalizados. Lo que los convierte en fines, rebajando la condicin humana a ser un medio para preservar la revelacin, la verdad y el saber. Cuando ocurre esto, se desprecia la vida de la manera ms veleidosa; se asume que matar al infiel, al que se opone a la verdad, al enemigo, al ignorante del saber absoluto, es la tarea principal, a nombre de la revelacin, de la verdad, sea esta la revolucin, la libertad u otra finalidad, a nombre de la ideologa o de la ciencia. Esta inversin de valores, usando esta frase para ilustrar mejor, es un genocidio, as como un biocidio, tambin, en las condiciones del modelo colonial extractivista del capitalismo dependiente, es un etnocidio.

Vamos a hablar ahora de una distribucin conceptual, relativa a los territorios indgenas. La importancia de este mapa conceptual tiene que ver con la problemtica fundamental de las dominaciones, articuladas en las estrategias capitalistas, asentadas en los diagramas de poder colonial. En este sentido, la importancia radica en la significacin histrica-poltica y cultural de las luchas descolonizadoras y anticapitalistas; en consecuencia, la importancia adquiere una connotacin crucial en la defensa de los territorios indgenas.

Pattico exhibicionismo y desesperacin extractivista

El apego de los llamados gobiernos progresistas al modelo colonial extractivista del capitalismo dependiente es una clara muestra del carcter histrico-poltico de estos gobiernos. No dejaron ser Estado-nacin subalternos; administradores de la transferencia de los recursos naturales de las periferias a los centros del sistema-mundo capitalista. Entonces son cmplices no solo de las dominaciones imperialistas, sino de mantenerlas alimentndolas con las concesiones extractivistas a las empresas trasnacionales; manteniendo, de esta manera, el ciclo dominante y hegemnico del capitalismo vigente; extractivista y financiero, inscribiendo la deuda infinita en los cuerpos de los pueblos subyugados.

El exigir que las naciones y pueblos indgenas entreguen sus tierras a la vorgine del capitalismo extractivista es la pattica desesperacin de comediantes, que fungen de lderes populistas, cuando, en realidad, desarman a los pueblos de su capacidad de lucha, haciendo gala de su demagogia, que se sostiene en redes clientelares. Es una clara muestra de lo distante que se est de la Constitucin. Constitucin que, adems de establecer el carcter plurinacional del Estado, en transicin, Estado plurinacional Comunitario y Autonmico, establece los derechos de las naciones y pueblos indgenas originarios. Por otra parte, deja claro el carcter ecologista de la Organizacin Econmica del Estado, al establecer la condicin sustentable del desarrollo, definiendo las condiciones no mercantilizables de los recursos naturales, destinados al vivir bien. Este, el dispositivo gubernamental que exige a los pueblos entregar sus recursos naturales y abrir las reas protegidas, es un gobierno que ha adoptado el modelo colonial extractivista del capitalismo dependiente.

Territorios indgenas

En primer lugar, es indispensable definir lo que se entiende por territorios indgenas. Cuando queremos hacer esto, definir el concepto de territorios indgenas, nos encontramos con distintos discursos que lo contienen; en cada discurso la interpretacin es distinta. En trminos del uso poltico, territorios indgenas, tiene que ver con las luchas de las naciones y pueblos indgenas por recuperar y reconstituir sus territorios ancestrales. Ciertamente cuando decimos esto, de recuperar y reconstituir, hablamos en el contexto de la geografa poltica de los Estado-nacin. Esto significa que la recuperacin y la reconstitucin estn circunscritas dentro de esta geografa. Generalmente se habla de los territorios donde estn asentados los pueblos indgenas. Entonces se trata de la proteccin de los pueblos indgenas, de la defensa de sus culturas, de sus lenguajes, de sus instituciones, de sus normas y procedimientos propios. Para tal efecto, la lucha de los pueblos indgenas ha buscado el reconocimiento de sus territorios por parte de los Estado-nacin. Naciones Unidas ha recogido las reivindicaciones, las demandas, sobre todo las conquistas de los pueblos indgenas, despus de dcadas de luchas descolonizadoras. Les ha dado un leguaje jurdico y las ha extendido como derechos colectivos a todo el orbe planetario. Muchos Estado-nacin han firmado convenios internacionales, que establecen universalmente los derechos de los pueblos indgenas. En este sentido, los territorios indgenas son territorios reconocidos internacionalmente y por los estados firmantes de los convenios internacionales.

Vulnerar estos derechos adquiridos, asumidos internacionalmente y por los Estados firmantes, es violar los derechos humanos, en su extensin colectiva. En otras palabras, es violar las condiciones de posibilidad democrtica, tal como han sido constituidas hasta ahora. Es comportarse despticamente ante estos derechos establecidos. Es esto precisamente lo que pasa cuando se exige abrir las reas protegidas a concesiones extractivistas de empresas trasnacionales.

Cuando se hace esto, violar derechos colectivos, con el desparpajo ms grande, acusando, adems, a los pueblos indgenas que no quieren hacerlo, de inmorales, se patentiza no solamente el despotismo ms desvergonzado, sino que no se ha entendido nada de nada. No se ha entendido la Constitucin, no se ha entendido el sentido primordial del llamado proceso de cambio, que es el de la descolonizacin. Tampoco se ha entendido el significado histrico-poltico, en el presente, de la democracia, del ejercicio de la democracia, que, de acuerdo con la Constitucin, es participativa, directa, comunitaria, pluralista, representativa. Es como creer que basta con pretender ser indgena o parecerlo para legitimar cualquier cosa, incluso actos y acciones polticas que van contra los derechos de los pueblos indgenas. Esto no es otra cosa que una desorientacin enorme respecto a las emancipaciones y liberaciones en la actualidad. Y lo ms grave, esto no es ms que la continuacin del despojo y la desposesin colonial; primero, en el periodo colonial propiamente dicho; despus, en el periodo liberal, con las repblicas; para prolongarlo con el periodo nacionalista; posteriormente, asombrosamente, para perpetuarlo en el periodo del llamado gobierno progresista, sobre todo con el denominado gobierno indgena.

La definicin del concepto de territorios indgenas no queda ah, en el uso poltico, ideolgico, jurdico, incluso tcnico, en las oficinas de Naciones Unidas, en las ONG y en las instancias gubernamentales. Se ha desarrollado tambin como una concepcin terica de territorios indgenas. Se habla, en este sentido, de territorios indgenas, como espesores culturales; como mbitos de relaciones entre comunidades y ciclos vitales, del agua, del aire, del suelo, de los bosques, de las cuencas. En una de las versiones de esta interpretacin filosfica, el concepto de territorio indgena adquiere el carcter de arquetipo, de originariedad; se les atribuye esta connotacin territorial a las comunidades originarias. Sin embargo, hay que hacer notar que para los pueblos ancestrales el territorio no es indgena o, mejor dicho, del pueblo indgena, que tampoco se consideraba como tal, sino que se nombraba como gente, como humano, en la lengua propia. El territorio no puede ser de alguien, persona o colectivo; la comunidad es la que forma parte del territorio. Lo comn, en este caso, no corresponde solamente a los miembros de la comunidad o de las comunidades con las que se comparte, sino tambin con los otros seres con los que se convive.

Como se puede ver, a pesar de la importancia, la utilidad, ideolgica, poltica, jurdica y cultural del concepto, no deja de plantear problemas hermenuticos la decodificacin y la interpretacin del concepto. Problemas que hay que asumirlos plenamente, precisamente por la importancia y significacin histrica que tienen los pueblos indgenas.

Otra semntica del concepto de territorios indgenas tiene que ver con la perspectiva ecolgica. Los pueblos indgenas se encuentran en ecosistemas biodiversos vulnerables, forman parte de estos ecosistemas. Claro que tambin forman parte de los ecosistemas, en general, las ciudades, las poblaciones no indgenas; sin embargo, no hablamos de esta pertenencia ecolgica, en general, sino de la vinculacin de los pueblos indgenas con ecosistemas vulnerables, de las cuencas, de los bosques, de los territorios todava no suficientemente afectados por la integracin capitalista. En este sentido, territorio indgena adquiere una connotacin ecolgica. Hay una versin light, por as decirlo, de esta perspectiva ecolgica, que es, mas bien, ambientalista; concibe a los territorios indgenas como reas protegidas.

Despus de esta breve revisin de parte de la polisemia de territorios indgenas no podemos extendernos, por el momento, podemos ver que ms que tratarse de un concepto, estamos ante una distribucin conceptual heterognea. Distribucin heterognea que hace a una formacin no solo discursiva, sino poltica-cultural. Esta formacin discursiva-poltico-cultural se despliega en las sociedades contemporneas, en los Estados-nacin, en el mundo, buscando ocasionar acontecimientos emancipativos y libertarios descolonizadores. Por lo tanto, en este nimo y activismo, busca ocasionar enunciaciones que hagan inteligible el entramado de relaciones sociales e institucionales, donde se disputan dominaciones y contrapoderes.

En consecuencia, la formacin discursiva-poltico-cultural de la que hablamos, que nombraremos como des-colonial preferimos usar el trmino que asume Silvia Rivera Cusicanqui, con la explicacin del caso, que decolonial, es una heurstica y hermenutica de contra-poder, de prcticas discursivas-polticas-culturales contra- hegemnicas.

En este sentido, la defensa de los territorios indgenas es parte de la lucha descolonizadora. Defender los territorios indgenas de su desterritorializacin extractivista, de su despojamiento y desposesin por parte del capitalismo dependiente, es no solamente pieza importante de la lucha anticapitalista, no solamente segmento fundamental de la lucha anticolonial y descolonizadora, sino, sobre todo, es primordial en la defensa de la vida.

 

Ral Prada Alcoreza es escritor, docente-investigador de la Universidad Mayor de San Andrs (La Paz, Bolivia). Demgrafo. Miembro de Comuna, colectivo vinculado a los movimientos sociales antisistmicos y a los movimientos descolonizadores de las naciones y pueblos indgenas. Ex-constituyente y ex-viceministro de planificacin estratgica. Asesor de las organizaciones indgenas del CONAMAQ y del CIDOB.

Fuente: http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2015081709



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter