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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-08-2015

Qu vergenza!
69 defensores de derechos asesinados en 2015

Manuel Humberto Restrepo Domnguez
Rebelin


Las conversaciones de paz en la Habana han avanzado polticamente en trminos de los acuerdos provisionales logrados hasta ahora y las proyecciones de cierre del conflicto armado, pero tambin en la disminucin de las acciones militares y de la crudeza de sus impactos de guerra. Se han reducido los desplazamientos forzados de comunidades especialmente afro, campesinas e indgenas, hay menos explosiones de minas quiebra patas y de bombardeos, menos enfrentamientos y prdida de vidas humanas o sus secuelas de esquizofrenia y de lisiados.

Sin embargo, de manera paralela, mientras se reduce la guerra en mas del 50% y se achican los campos de batalla para que florezcan los campos de cultivo, se aumenta el asesinato de defensores de derechos en el 100% y se incrementan las estigmatizaciones, persecuciones y agresiones contra defensores de tierras, librepensadores, opositores reales al sistema poltico vigente. Los principales afectados por la muerte son civiles comprometidos con la paz, desarmados y legitimados por sus capacidades y trayectorias en las luchas y resistencias contra la opresin y la explotacin que pretende ser impuesta. Son lideres indgenas en cuyos territorios la biodiversidad es gran botn. Luchadores de comunidades diversas y LGTBI, militantes de los movimientos sociales y polticos de oposicin real como la Minga Indgena que ha padecido la brutalidad de los despojadores y sus aliados apostados incluso en ministerios, parlamento y centros de decisin; el Congreso de los Pueblos sobre el que se ha tendido una maraa de persecucin, amenaza y falsa judicializacin; o la marcha patritica que ha padecido el asesinato de mas de 40 activistas y, en general, la temible cifra de cerca de 9000 encarcelados por pensar de otra manera o rebelarse.

El informe de la Organizacin de Naciones Unidas, que ao tras ao reitera lo mismo con pequeos ajustes de alza o mejora, ha sido el encargado de poner otra vez en debate la situacin de exterminio a adversarios desarmados imbricada en la forma de hacer poltica, acumular capitales y resolver diferencias sometiendo al terror toda expresin contraria o critica al establecimiento o elites en el poder. Segn Naciones Unidas, a julio de 2015 van 69 defensores de derechos humanos asesinados, una cifra que duplica a la del ao anterior de 35 asesinatos. En cualquier democracia estas cifras tendran que suscitar al menos un escndalo pblico, una excusa de vergenza ante el mundo civilizado y un compromiso inmediato del estado, sus jueces, sus tribunales, sus ejrcitos y su poder poltico para orientar toda su capacidad a la bsqueda de develar la verdad de lo que ocurre y poner en evidencia a sus responsables intelectuales y materiales, constituidos en falange y revelar sus propsitos de actuacin criminal que impide vivir con dignidad y afecta la estabilidad del estado, la sociedad y sus instituciones a la vez que los modos de convivencia y realizacin humana.

De que democracia puede hablarse donde sus lderes y luchadores por la paz y la justicia son asesinados y perseguidos por criminales justicieros que los matan como a moscas? La muerte no puede seguir siendo la principal noticia en ninguna democracia y menos permitir que se traslade del campo de batalla en proceso de extincin al cuerpo de los luchadores que hacen posible que la guerra cese su asedio, detenga su mquina de horror. 69 defensores de derechos humanos asesinados son una gran tragedia, un contrasentido mientras se avanza hacia la paz, un modo de matar la crtica, de despreciar la tica y la justicia, de socavar las bases de la promocin, construccin y defensa de la paz y de un destino colectivo sin sangre derramada.

Los asesinos no pueden ser otros que los mismos beneficiarios, promotores y encargados de bloquear las iniciativas y avances sobre la paz. Tcnicamente son genocidas, sus acciones tienen el rigor y la sistematicidad del exterminio de quienes con su actividad se niegan a aceptar sus perversas reglas de inhumanidad y sometimiento a sus demencial creencia de ser los llamados a dirigir el destino de la humanidad. No son asesinatos aislados, ni hechos provocados por asesinos en serie, son delitos de lesa humanidad que afectan la dignidad humana e impiden su realizacin. Son actuaciones en el marco de una estrategia perfectamente planeada, organizada y sistemticamente ejecutada contra un tipo particular de poblacin que aboga por la paz y la justicia.

Los defensores y defensoras de derechos humanos, sus tericos y luchadores, son exterminados y los espacios, escenarios y territorios debilitados para impedir su resistencia, la manifestacin de su espritu libre y controlar la poblacin desde el centro de mando del exterminio como parte de la estrategia criminal de refundacin de la patria. 69 asesinatos ponen en evidencia las conexiones entre las fbricas de falsos testigos, falsas identidades con pretendidos annimos y exterminio de facto, como tcnicas de combinacin entre lo legal y lo ilegal en el marco de una poltica de terror en ejecucin que distribuye orientaciones bien de manera directa o valindose de matones y mercenarios que cumplen la tarea ideolgica de salir del otro, eliminar al otro, limpiar el camino. La combinacin de prcticas de crueldad comunes en la formacin paramilitar y la obstaculizacin de la justicia invocando la ley para violarla. aprendida por sus para-polticos y funcionarios, se ha incrustado en todos los espacios de la vida institucional, comunal, societal y militar, y avanzan con el objeto de impedir la creacin de marcos de derechos humanos favorables a la consolidacin de la paz y la aplicacin de justicia por crmenes cometidos al amparo de la guerra.

Las estructuras paramilitares y su continuidad neoparamilitar est vigente imponiendo terror ante las avanzadas de movilizacin social por la paz y se expresa a travs de la intimidacin, la amenaza y la muerte que despliega sus tentculos en campos, ciudades, pueblos, veredas, barrios, universidades e instituciones en las que los agenciadores del exterminio cumplen funciones y adelantan su doctrina incluso usando los lenguajes de sus victimas a las que suplantan o asesinan.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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