Portada :: Brasil
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-08-2015

Crisis poltica
Fin de un ciclo sin otro a la vista

Mario Osava
IPS


La crisis que atormenta a los brasileos es bsicamente poltica y no permite vislumbrar una salida. Es el fin de un ciclo, segn variados anlisis, pero no hay indicios de que se est gestando algo nuevo.

Brasil vive una crisis de hegemona, en que no hay fuerzas polticas con propuestas consistentes y capaces de darle algn rumbo al pas en la disputa por el poder, segn el director del Instituto Brasileo de Anlisis Sociales y Econmicos (Ibase), Cndido Grzybowski.

El riesgo de ese vaco es que puede acontecer una sorpresa, como el ascenso de un salvador de la patria al poder, dijo a IPS. Los ejemplos que suele mencionar van de Adolf Hitler y Benito Mussolini a los ms recientes, como Fernando Collor, expresidente brasileo inhabilitado por corrupcin en 1992.

La Constitucin de 1988 fall al no renovar la poltica, no cambi las reglas para los partidos, que siguen con el monopolio del proceso electoral. La democracia est an por hacerse en esa rea: Cndido Grzybowski.

Pero lo ms evidente para la poblacin es la economa, que entr en una recesin en 2014 que se pronostica que se prolongue durante 2016, con desempleo e inflacin en alza, y el escndalo de corrupcin en los negocios de la estatal petrolera Petrobras que ya encarcel a grandes empresarios y amenaza a muchos lderes polticos.

En esa crisis de mltiples dimensiones, la presidenta Dilma Rousseff enfrenta adems una rebelin de aliados en la Cmara de Diputados, un rechazo popular rcord segn las encuestas, presiones por su inhabilitacin o renuncia y la reanudacin de protestas en las calles, con anunciadas nuevas movilizaciones para el 16 de agosto.

El gobernante Partido de los Trabajadores (PT) perdi, segn los trminos de Grzybowski, la hegemona que hizo efectiva con el triunfo de su lder mximo, Luiz Incio Lula da Silva, en las elecciones presidenciales de 2002.

Resisti el escndalo de 2005, en que tuvo sus principales dirigentes presos, acusados de obtener recursos fraudulentos para sobornar parlamentarios. Por eso logr la reeleccin de Lula en 2006 e imponer como sucesora a Rousseff, tambin reelegida en 2013.

Pero las actuales investigaciones del Ministerio Pblico Federal (fiscala general) y la Polica Federal sobre el pillaje en los grandes proyectos petroleros son arrolladoras.

El PT es apuntado como principal articulador de la red que desvi, segn estimaciones de Petrobras basadas en las investigaciones judiciales, el equivalente a cerca de 1.800 millones de dlares. Dos de sus dirigentes estn detenidos desde el 3 de agosto.

Por lo menos 23 acusados decidieron colaborar con la justicia y otros negocian acuerdos de delacin para reducir penas, un mecanismo legal brasileo que permite a los jueces obtener informaciones cada da ms detalladas y ms extensas sobre la corrupcin aparentemente generalizada en muchos sectores.

Decenas de empresarios presos, incluyendo los presidentes de las dos mayores constructoras brasileas, son un resultado parcial del proceso. Pronto ser la vez de los polticos que solo pueden ser juzgados por el Supremo Tribunal Federal, un privilegio de los parlamentarios y altos miembros del gobierno.

Ya estn involucrados por lo menos 31 legisladores, incluyendo los presidentes de la Cmara de Diputados, Eduardo Cunha, y del Senado, Renan Calheiros, adems de dos gobernadores estadales y 14 exparlamentarios, la mayora del PT y de su principal socio en la coalicin gobernante, el Partido del Movimiento Democrtico Brasileo (PMDB).

Es el fin de un ciclo del PT hegemnico, en que adopt prcticas tradicionales de la poltica brasilea desde el inicio de la Repblica, en 1889, admiti Tarso Genro, dirigente e idelogo del partido, quien fue ministro de Justicia y de Educacin con Lula y luego gobern el estado de Rio Grande do Sul.

Los problemas ticos del PT, al involucrarse con la corrupcin, son un componente secundario, que deriva de la visin poltica tradicional a que se rindi, evalu para IPS.

Para superar su crisis actual tendr que reinventarse, preservar su visin utpica, pero eso no significa volver a sus orgenes, los sindicales de las dcadas de los 70 y 80. Hoy se reconoce que tenemos una sociedad mucho ms compleja, arguy Genro, abogado ahora dedicado a refundar su partido.

Grzybowski duda de la posibilidad de reformar el PT como una fuerza de transformacin capaz de recuperar la hegemona. La razn es que todo el esfuerzo pasa por un sistema poltico colonizado, heredado de la dictadura militar, que no favorece respuestas a las demandas de la sociedad.

La Constitucin de 1988 fall al no renovar la poltica, no cambi las reglas para los partidos, que siguen con el monopolio del proceso electoral. La democracia est an por hacerse en esa rea, sostuvo el socilogo que dirige Ibase, una de las organizaciones no gubernamentales ms reconocidas de Brasil.

Esa Constitucin, que institucionaliz la redemocratizacin brasilea tras la dictadura militar de 1964 a 1985, reconoci derechos de variados sectores sociales, como los de los indgenas sobre sus tierras ancestrales, la niez, los discapacitados, a la vez que detalla los deberes del Estado.

Por eso es atacada por economistas ortodoxos como fuente de gastos pblicos crecientes, imponiendo el crnico aumento del dficit fiscal y de la carga tributaria, cuyo agravamiento en los ltimos aos conspira contra el gobierno de Rousseff. Eso frena el crecimiento econmico, aducen.

Pese a esas crticas es prcticamente imposible movilizar multitudes en contra de una Constitucin que representa conquistas para la mayora de la poblacin. Es un factor de estabilidad, que favorece la permanencia de la presidenta, amenazada de inhabilitacin u otros mecanismos de destitucin legal casi desde que comenz su segundo cuatrienio, en enero.

La alternativa, en la visin opositora, es mantener un gobierno en agona hasta enero de 2019, con la economa y la situacin social en deterioro.

Ella enfrenta una crisis anunciada, por las promesas hechas durante la campaa electoral del ao pasado, segn Joo Alberto Capiberibe, senador del Partido Socialista Brasileo, que abandon la coalicin gobernante en 2013.

Pero la crisis de credibilidad no afecta solo Rousseff, ella es la sntesis de la poltica nacional, en que tambin el Congreso Nacional est sumergido en el descrdito, sentenci a IPS.

El problema no es la Constitucin, sino el clientelismo, el exceso de empleos pblicos y la corrupcin que imponen gastos desenfrenados los gobiernos tanto en el nivel nacional, como estadual y municipal, opin el senador.

Sin cambiar el sistema electoral nada cambia, afirm, defendiendo el fin del financiamiento empresarial de las campaas para que el poder econmico no siga determinando quien ser elegido. Ningn pas del mundo gasta tanto como Brasil en su proceso electoral, acot.

Pero ese simple cambio no tiene apoyo en el parlamento.

En el Supremo Tribunal s, una mayora de seis de sus 11 magistrados consider inconstitucional el apoyo financiero de empresas a candidatos, acogiendo una accin del Colegio de Abogados de Brasil. El argumento fue que las empresas no tienen derechos polticos.

Pero el pedido de un magistrado de un periodo de tiempo para examinar mejor el asunto, suspendi la publicacin del fallo y frustr el movimiento por reducir costos y por ende la corrupcin en los procesos electorales brasileos.

Gran parte del dinero desviado de Petrobras se destin, segn los acusados, a financiar campaas electorales y partidos.

Eso y la hegemona del PT hacen parte de un ciclo que parece terminar en Brasil, pero en el horizonte, por ahora, solo aparecen incertidumbres.

Fuente original: http://www.ipsnoticias.net/


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter