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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-08-2015

Pende la paz de un falso positivo algortmico?

Jairo Estrada lvarez
Revista Izquierda


El ms flaco servicio que se le podra presentar al proceso de paz en medio de las negociaciones en La Habana sobre el entendimiento y los mecanismos e instrumentos de Justicia a implementar, seran las imputaciones a los integrantes de la Comandancia guerrillera de las FARC-EP como mximos responsables por la presunta comisin de crmenes de guerra y de crmenes de lesa humanidad, que ha anunciado la Fiscala General de Nacin. El propio ex fiscal de la Corte Penal Internacional Luis Moreno Ocampo afirm en su reciente visita a Colombia que sera daino para el proceso de paz que se formulen pliegos de cargos a los cabecillas de las Farc .

Aunque hay quienes podran afirmar que se trata simplemente de atender el mandato constitucional de perseguir e investigar las conductas delictivas y que la imputacin no implica la deriva de los hechos investigados hacia cosa juzgada, pues tendra que producirse previamente el vencimiento en juicio, la realidad es que tales imputaciones llevaran el debate de Justicia al restringido mbito del derecho penal, sometindolo a la controversia y la confrontacin propia del procedimiento penal, as se aduzca la conformacin de tribunales especiales para tales propsitos, inspirados en la justicia transicional, o mejor, en la comprensin de tal justicia por parte de la Fiscala.

Ms all de apreciaciones de expertos que citando a la propia Corte Penal Internacional sealan lo innecesario de presentar cargos por parte de la Fiscala por presuntos delitos internacionales o que la presentacin de cargos por presuntos crmenes de lesa humanidad no es exigida por la legislacin colombiana ni por la CPI, lo que est es discusin es si ese es el mejor camino para construir un acuerdo de justicia que al tiempo satisface a las vctimas del conflicto, representa una salida ponderada para quienes han decidido rebelarse contra el orden social vigente y el Estado.

La reiterada pretensin de llevar la Comandancia guerrillera a juicio y buscar su condena con el argumento de que esa es la forma de impartir justicia frente a las vctimas y de darle al proceso la seguridad jurdica que l requiere para impedir la intervencin de tribunales internacionales como la CPI, no parece ser el camino para construir la paz estable y duradera que demanda la sociedad colombiana.

El complejo balance entre paz y justicia a construir no puede sustentarse en la derrota y el sometimiento poltico y moral de los rebeldes, ms an cuando stos no han sido vencidos en el campo militar; tampoco puede desconocer los derechos de las vctimas del conflicto. Ah est precisamente la complejidad y la dificultad para encontrar una salida a la cuestin de la justicia. Atendiendo a ello, la Mesa de dilogos de La Habana emprendi un camino genuino: la construccin de un Sistema integral de verdad, justicia, reparacin y no repeticin que se ha de acordar en la Mesa para satisfacer los derechos de las vctimas, terminar el conflicto y alcanzar la paz, as como la integracin de la Comisin para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la no repeticin, como parte del tal sistema, segn reza en el Informe conjunto presentado por las Partes 4 de junio del ao en curso.

Ese camino emprendido indica que los diseos constitucionales y legales actuales no posibilitan una salida poltica bien sea porque tienen como sustento una idea de sometimiento, o por las limitaciones legales que se le impusieron a la rebelin y al delito poltico dentro de las estrategias de contrainsurgencia por parte del Estado. As es que lo se deber esperar ms bien es un nuevo marco normativo constitucional y legal, que d cuenta del carcter excepcional, extraordinario y transitorio que debe tener un orden de justicia emanado de un eventual Acuerdo final; lo que algunos han denominado un sistema de justicia especial para la paz.

El anuncio de construir un Sistema integral indica que una solucin a la cuestin de la justicia slo es comprensible desde un concepto de integralidad, esto es, de interrelaciones entre verdad, justicia, reparacin y no repeticin y, en ese sentido, de superacin de entendimientos de justicia que se restringen al derecho, o peor an, al derecho penal vigente. No es casual que el debate pblico se hayan mostrado los lmites de la justicia retributiva, aquella basada en el castigo y la pena, para en lugar de ello promover conceptos filosfico-polticos de justicia que inscritos dentro de la rica tradicin de las teoras de la justicia proponen la nocin de justicia restaurativa, transformadora y prospectiva, ms acordes con la efectiva materializacin estructural de los derechos de las vctimas del conflicto y en mayor sintona con las aspiraciones de paz con justicia social de la poblacin colombiana.

Por ello, el anuncio de imputaciones de la Fiscala representa un paso atrs y equivale de facto a ponerle una mula muerta al camino de paz, utilizando la expresin campesina. Si esa es una accin coordinada con el Gobierno [1] y representa una de las cartas del pker gubernamental de la negociacin, tendra que afirmarse que se pretende jugar en el borde del abismo. Desde la perspectiva de las clases dominantes es cuando menos obvio que la solucin de justicia implique condena y pena, as sta tenga que suspenderse; lo que importa es el castigo al ser rebelde, con independencia de la forma histrica que ello asuma, incluidos sus aciertos y equivocaciones. Pero una cosa es lo que se quiere y otra lo que se puede. Por eso hay negociacin en La Habana.

Las pretendidas imputaciones suscitan una preocupacin mayor, cuando se informa que ellas se sustentan, por una parte, en el nuevo modelo de investigacin de la Fiscala. Y por la otra, en aplicaciones de la ciencia de los datos, o de la ciencia de las bases de datos, presentada por la firma Springer von Schwarzenberg y por el propio Fiscal como una innovacin revolucionaria en la investigacin penal.

La reflexin sobre la pertinencia y los lmites de la adaptacin acrtica en nuestro pas del modelo de investigacin criminal elaborado por tericos importantes del derecho penal alemn como Claus Roxin e implementado en la Fiscala con la asesora de Kai Ambos y el concurso de un pequeo grupo de doctorados nacionales bajo el influjo de esa escuela, queda para el debate acadmico y poltico, lamentablemente muy pobre en este aspecto hasta el momento.

Sin desconocer los aportes del modelo de Roxin, an estn pendientes tanto la apropiacin de visiones crticas de tal enfoque provenientes del propio medio acadmico alemn [2] , como el examen de oportunidad de implantacin y adecuacin de un modelo concebido para perseguir industrias criminales, incluidas las de alcance transnacional, especialmente en al mbito de la criminalidad econmica, a la investigacin contra la rebelin armada en un contexto en el que se procura una solucin poltica.

No es aceptable que en la bsqueda de la paz el camino sea el de forzar un modelo de investigacin criminal, con el propsito principal de emplazar y castigar a los llamados mximos responsables de la guerrilla. La comprensin de justicia que demanda la sociedad colombiana trasciende la punicin, especialmente por el reconocimiento que merecen los derechos de las vctimas del conflicto, cuando stos se conciben integralmente. La comprensin de justicia en el contexto de un proceso de paz no se puede fundamentar en la pretensin de humillacin del adversario.

Situados incluso en el mbito del modelo de investigacin impuesto por la Fiscala resulta tica y polticamente cuestionable (aunque es comprensible desde la perspectiva de la dominacin de clase), que la investigacin criminal se concentre en la insurgencia armada y no se extienda en las mismas dimensiones a la identificacin de las estructuras sistmicas y estatales de criminalidad contrainsurgente y a la determinacin de esos mximos responsables [3] . Ese camino se emprender muy seguramente a medias, pues recorrerlo con toda consecuencia conducira a la identificacin de cadenas de mando que implicaran el juzgamiento de los grandes poderes polticos y econmicos y, con ello, del propio orden capitalista vigente en el pas, como causante de la mayor criminalidad y victimizacin histrica [4] .

Ms problemtico an resulta el propsito de articular el modelo de investigacin criminal con la 'data science' en la que dice sustentarse el trabajo de la firma Springer von Schwarzenberg, mediante la elaboracin de un conjunto de algoritmos. Al justificar los cuantiosos contratos con esa firma privada, el Fiscal seal que la asesora prestada por ella ha sido primordial, se trata de un grupo de expertos que mediante herramientas de estadstica, economa, matemtica, ingeniera y georeferenciacin de datos de ltima generacin, nos ayuda a identificar elementos nucleares de los crmenes internacionales: la sistematicidad, la amplitud, la proporcionalidad de un ataque, la extensin y gravedad del dao causado, las lneas de mando dentro de la organizacin, los patrones de victimizacin. Todo ello resulta vital para las imputaciones que estamos construyendo contra los mximos responsables del conflicto armado colombiano [5] . El resultado de ese trabajo consistira en que la Fiscala tiene elementos para mostrar que la violencia de las Farc constituyeron (sic) polticas de ataque sistemtico contra la poblacin civil en todo el territorio.

La gerente de la sealada firma consultora, Natalia Springer, se pregunta si esa misma ciencia (la basada en la utilizacin de algoritmos) nos puede ayudar a entender la relacin entre miles y miles de casos criminales, es decir, si puede ayudarnos a deducir patrones y a entender los mviles de ejecucin de un crimen. Su respuesta es afirmativa y concluyente: Como resultado del diseo y aplicacin de los algoritmos, afirma, hemos establecido con total certeza que lo que antes eran tomados como hechos individuales (secuestros, homicidios, masacres, desapariciones) fueron en realidad operaciones criminales muy sofisticadas, en las que se focaliz a las vctimas y que se ejecutaron como un ataque sistemtico contra poblaciones indefensas como parte de una poltica ordenada desde el nivel central de estas organizaciones. Eso eleva la gravedad de los hechos a la calidad de crmenes internacionales, y ese reconocimiento obligar a juzgarlos como tales, pues el nivel de atrocidad que exponen los convierte en una ofensa para toda la humanidad y son sujeto de jurisdiccin universal [6] .

As es que el algoritmo se convirti en una especie de piedra filosofal que logra explicar lo que hasta ahora no haba podido la investigacin criminal en Colombia para la formulacin de imputaciones sobre crmenes internacionales contra la Comandancia guerrillera. Las noticias que desde ahora se anuncian, si la Fiscala no reflexiona acerca de la bomba que le est preparando al proceso de paz, muy seguramente consistirn en sealar los millares de crmenes (identificados gracias al algoritmo) imputables a los mximos responsables guerrilleros. A rengln seguido, dada la imposibilidad de abordar penalmente ese conjunto, recurriendo a las facultades otorgadas por el ordenamiento jurdico actual y como gesto de generosidad, lo que seguir es la seleccin de casos, que sern los que se llevarn a juicio [7] . Vendr la condena y luego la consideracin de su suspensin o de las llamadas penas alternativas. Lo importante en esta trama es que el ciclo se cierra con el sealamiento y la condena de la Comandancia guerrillera como criminal de guerra. Y despus de ello, se espera con cierto cinismo que esos mismos criminales lideren su proyecto poltico, al que seguramente se afirmar le concedern todas las garantas. Desde luego que con semejante despropsito no ser posible pensar que se consolide el camino de la solucin poltica. En suma, pareciera que hay sectores interesados en llevarnos al peor de los escenarios: la paz pendiendo de un algoritmo.

Sin duda es imposible desatender los aportes que ofrece la data science y en especial la investigacin algortmica como herramienta para el procesamiento electrnico de millones de datos a partir de la definicin de un grupo finito de operaciones organizadas de manera lgica y ordenada que permite solucionar un determinado problema . Se trata de una serie de instrucciones o reglas establecidas que, por medio de una sucesin de pasos, permiten arribar a un resultado o solucin [8] . Los algoritmos constituyen una herramienta que actualmente tiene mltiples aplicaciones. Son reconocidos sus usos, por ejemplo, en la investigacin de mercados, en el negocio financiero, en el diagnstico mdico o en la prevencin de la delincuencia. Se afirma que se trata de una innovacin tecnolgica que viene impactando de manera sensible en los diversos campos de la investigacin cientfica y en la propia vida cotidiana.

As como tienen virtudes, tambin tienen sus limitaciones. stas se han evidenciado en los resultados decepcionantes para la toma de decisiones mdicas; a los algoritmos se le imputan responsabilidades en la reciente crisis financiera del capitalismo por inducir inversiones especulativas, ocasionado cuantiosas prdidas [9] . Sus limitaciones resultan un buena medida de que ms all de su complejidad- se trata de modelos o construcciones lgico-matemticas, que representan una simplificacin de la realidad, sujeta sta a los entendimientos y enfoques tericos de los investigadores, al concepto de diseo y a la programacin. De ah que se afirme que se haya abierto paso el debate acerca de la responsabilidad algortmica [10] .

stas reflexiones las traigo a colacin para llamar la atencin acerca de la importancia de abrir la discusin sobre la pertinencia terica y metodolgica de fundamentar imputaciones criminales en algoritmos elaborados por una firma privada; para demandar que se someta a debate pblico lo que es considerado un asunto de seguridad nacional, es decir, la investigacin de la firma Springer von Schwarzenberg; para requerir la conformacin de una auditora algortmica, a fin de determinar la capacidad que realmente tiene la herramienta anunciada para explicar la criminalidad guerrillera y sobre todo su encuadramiento dentro de los crmenes de guerra y crmenes de lesa humanidad, considerando la tendencia histrica y las configuraciones del conflicto colombiano.

Un asunto tan caro como la paz de Colombia no se puede someter al ejercicio de la investigacin en fase experimental, si en efecto se asume como novedoso el modelo del do Springer-Montealegre. As como la Fiscala nos ha enseado sobre sus prcticas recurrentes de los falsos positivos judiciales, no sera descartable que estemos frente a la preparacin del gran espectculo del falso positivo judicial algortmico, con inmensa capacidad de dao. Lo que requiere el proceso de paz ms bien es continuar sin interferencias indebidas en la construccin del Sistema integral de verdad, justicia, reparacin integral y no reparacin a disearse en la Mesa por las Partes. Ese el verdadero aporte al reconocimiento y materializacin de los derechos de las vctimas y a la terminacin del conflicto.

Jairo Estrada lvarez, Profesor del Departamento de Ciencia Poltica, Universidad Nacional de Colombia

NOTAS

[1] Todo parece indicar que es as, pues el Fiscal ha manifestado no ser adverso al proceso de La Habana y ha mostrado reiteradas coincidencias con los lineamientos gubernamentales en ese campo. No obstante, en entrevista reciente el Fiscal ha afirmado: nuestro deber constitucional de llevar a juicio a los mximos responsables de la guerra no puede supeditarse a cmo reciban los implicados el sentido de nuestras decisiones (Entrevista al Fiscal Montealegre, El Espectador, 14.08.2015).

[2] Ver por ejemplo, Amelung, Knut, Zur Kritik des kriminalpolitischen Strafrechtssystems von Roxin, en JuristenZeitung, 37. Jahrg., Nr. 18 (17. September 1982), pp. 617-622

[3] El Fiscal afirm que "en materia de logstica hemos programado que ms de 800 personas, entre fiscales, asesores de polica judicial y asesores van a dedicarse exclusivamente en los prximos meses a las grandes investigaciones de violaciones por derechos humanos (de las FARC-EP)". El Tiempo, 19.05.2015. Una movilizacin similar de la Fiscala para investigar responsables en el conflicto distintos a la insurgencia no se ha conocido hasta el momento, ni siquiera como propsito del prximo futuro.

[4] En ese sentido el juzgamiento a militares y paramilitares es apenas una muy plida semblanza de los requerimientos de juzgamiento en presencia de una implantacin con toda consecuencia del sealado modelo de investigacin criminal.

[5] Entrevista con el fiscal Eduardo Montealegre, El Tiempo, 14.08.2015.

[6] Natalia Springer, Atrapando asesinos con un algoritmo, El Tiempo, 10.08.2015.

[7] Afirma, el Fiscal: Los juicios por crmenes internacionales contra los cabecillas de las Farc sern el escenario natural para descubrir los hallazgos de la Fiscala, sustentados en parte en esos productos contractuales (los de la firma Springer von Schwarzenberg). Entrevista al Fiscal, ob. Cit.

[8] Ver: http://definicion.de/algoritmo/#ixzz3j5m423qP

[9] Ver, Ciencia de Datos: Los algoritmos lo saben todo o deben ayudarles los humanos?, en: http://tecnologia.elpais.com/tecnologia/2015/04/09/actualidad/1428581697_281629.html ; El algoritmo del diablo (versin 2013) - Alma, Corazn, Vida , en: http://goo.gl/QUm7Vs

[10] Ver, Wade Henderson, Derechos civiles, macrodatos y nuestro futuro algortmico en https://bigdata.fairness.io/

Publicado en Revista Izquierda, No. 56, agosto de 2015, www.espaciocritico.com



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