Portada :: Argentina
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-08-2015

Como siempre, la ganancia empresarial y la connivencia estatal

Eduardo Lucita
La Arena


Frente a la grave inundacin ocurrida en las ltimas semanas, es tiempo de poner freno a la codicia empresarial, a la ganancia desenfrenada y es necesario recuperar la capacidad de ordenamiento territorial, atributo indelegable de todo Estado.

Dos semanas despus las aguas ya bajaron. El desastre general, los daos y las prdidas materiales y humanas estn expuestas y a la vista. Analistas, especialistas, polticos, gobernantes, funcionarios dan sus opiniones y cargan las tintas en los otros o en el clima. Nadie se hace responsable, ni paga.

Otra vez el azote de las lluvias, otra vez los ros desbordados, otra vez los campos, los cascos urbanos y las viviendas anegadas. Los medios de comunicacin saturan de informacin y de opiniones. Consultan a especialistas en hidrulica, acadmicos, investigadores, funcionarios, opinlogos de todo pelaje. Que el cambio climtico; que las obras no se hacen; que los canales clandestinos; que la compactacin de los suelos; que la subejecucin de las partidas; que las construcciones en los humedales, que el plan hdrico maestro, que los planes de contingencia... y cada una de estas aseveraciones tiene su contrapartida que la refuta. Todo genera una gran confusin, tal vez buscada, porque cuando las competencias estn muy distribuidas, cuando las informaciones y opiniones son contradictorias las responsabilidades se diluyen.

Los que no eluden su responsabilidad son las organizaciones de la sociedad civil que inundacin tras inundacin, catstrofe tras catstrofe, mejoran su accionar, perfeccionan sus formas de atender las emergencias, suman cada vez un mayor nmero de instituciones, donantes y voluntarios y dan respuestas que las distintas instancias estatales (nacional, provincial, municipal) parecen no tener. Es como si a diferencia del Estado ellas s tienen un plan de contingencia, para atender a los sectores ms vulnerables e indefensos frente a fenmenos meteorolgicos extremos. Un plan que no es pblico, que no est escrito, pero que s existe y se cumple cuando se necesita, aunque siempre resulte insuficiente.

No es que no se sepa pero conviene reiterarlo: las causas de las inundaciones de esta poca son multicausales, resultan de una combinacin perversa de cambio climtico, intereses empresariales y connivencia estatal. Todo presidido por la lgica del capital.

El calentamiento global

El cambio climtico, esencialmente el calentamiento global por los gases invernadero, es el producto de un modelo de acumulacin capitalista productivista sustentado en el uso irracional de la energa. Basta ver los informes de organismos internacionales que dan cuenta de cruentas sequas seguidas de grandes inundaciones. Incluso los estudios de migraciones dan cuenta de un nuevo tipo, ya no producto de las guerras o por razones econmicas, sino por causas climticas. Las estadsticas muestran que en el noroeste bonaerense en 10 das llovi lo que es promedio para todo un ao y que este agosto es uno de los ms lluviosos en los ltimos 100.

Pero ya las agencias meteorolgicas internacionales, entre ellas la Administracin Nacional de Ocanos y Atmsfera de los Estados Unidos, haban alertado que nos afectara el fenmeno Nio, caracterizado como "fuerte" para este ao, que ya haba dado muestras tempranas en EEUU y Asia. Porque entonces no se hizo nada preventivamente? Ms an con los antecedentes recientes: la ciudad de La Plata sufri cuatro grandes inundaciones en los ltimos ocho aos, la de Buenos Aires otro tanto, mientras que Lujn siete en los ltimos cuatro.

El empresariado

Pero no todo son alteraciones de la naturaleza, est la actividad de los hombres. Es conocido que en los campos sojeros los propietarios hacen canales clandestinos para facilitar el escurrimiento de las aguas en Provincia de Buenos Aires se han detectado 1600 cursos de aguas no autorizados, ms de 100 de ellos en Lujn mientras que la siembra directa, si bien preserva la tierra, compacta los suelos, lo que se ve agravado por la falta de rotacin de los cultivos, por lo tanto se pierde capacidad de absorcin. Esto pasa aguas arriba, mientras que aguas abajo pululan los emprendimientos inmobiliarios en zonas inundables los promocionados barrios cerrados o los "countries" con sus canchas de golf que requieren levantar los terrenos o hacer terraplenes que alteran el curso de las aguas, achican las cuencas y bloquean el curso natural de las aguas. En la cuenca del Lujn se han computado 100 barrios cerrados sobre zonas de desages naturales, 20 de ellos estn en construccin.

Los canales clandestinos permiten incorporar a la explotacin tierras antes poco productivas; la siembra directa incrementa notablemente la productividad de la actividad, mientras que las tierras conocidas como humedales, precisamente porque son inundables, son de muy bajo costo por lo tanto beneficio neto para los "desarrolladores urbanos". No es otra cosa que la lgica del mercado, la voracidad del capital que se expresa en la bsqueda incansable de la maximizacin de la ganancia empresaria sin importar los costos socio-ambientales.

El Estado

Los distintos niveles del Estado no estn exentos de responsabilidades. Obras previstas y presupuestadas en los ros Lujn, Areco y Salado no han sido cumplidas o estn a medio camino o con grandes demoras. Los planes de mantenimiento no siempre se ejecutan y no parece existir un sistema preventivo que pueda reducir el impacto de las inundaciones. Hay subejecucin de partidas y desvos de fondos hacia gastos corrientes. Los funcionarios han mirado para otro lado cuando la construccin de canales clandestinos y han permitido la desregulacin territorial con los barrios cerrados, los clubes nuticos y la construccin de barrios populares al borde de los ros, en zonas inundables.

Basta ya

Es tiempo de poner freno a la codicia empresarial, a la ganancia desenfrenada. Las obras son necesarias estaciones de monitoreo, represas, defensas, canales aliviadores tambin los planes de mantenimiento desmontes, limpieza de los cauces y de contingencia para paliar el impacto de las inundaciones. Pero no es solo esto: hay que volver a lo que se pueda de los ciclos naturales. Es necesario recuperar la capacidad de ordenamiento territorial, atributo indelegable de todo Estado.

Es tiempo tambin de que empresarios involucrados, funcionarios estatales y representantes polticos hagan sus aportes dinerarios y asuman el costo de los desastres que promueven con su bsqueda insaciable de la ganancia unos y la subordinacin a la lgica del capital otros.

Recursos: que aporten los responsables

Las grandes obras y los planes de mantenimiento deben hacerse con fondos presupuestarios, pero la emergencia se atiende con gastos corrientes que aumentan el dficit de las arcas del Estado (nacional y provincial). Sin embargo, es posible crear un Fondo especfico para atender las necesidades de los afectados a nutrirse con fondos provistos por los responsables directos y controlado por organizaciones de las comunidades afectadas.

Entre otras fuentes de recursos posibles: fuerte sancin econmica a los propietarios de los campos donde se han comprobado canales clandestinos (con la obligacin de cancelarlos de inmediato). Impuesto especial a los desarrolladores de urbanizaciones en zonas inundables y a los propietarios de estos inmuebles. Sancin a los funcionarios que autorizaron estas construcciones. Contribucin obligatoria a las 500 mayores empresas del pas. Contribucin obligatoria de un mes de sueldo al personal poltico ejecutivo de los Gobiernos nacional, provincial y estatal de las reas involucradas, extensible a senadores y diputados provinciales y legisladores de los distritos afectados.

Puede resultar solo un aporte ms, pero ser tambin un poco de justicia.

 

Eduardo Lucita es miembro del colectivo EDI-Economistas de Izquierda.

Fuente: http://www.laarena.com.ar/opinion-como_siempre__la_ganancia_empresaria_y_la_connivencia_estatal-144920-111.html



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter