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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-09-2005

Desorden mundial
Qu hacer con la ONU?

Tariq Al
newstatesman


El orden del da de la supercumbre que reunir en Nueva York a los dirigentes del mundo debera tener un solo punto: los ritos funerarios de la ONU. Habra que abandonar cualquier retrica de reforma, porque la eleccin real que est hoy sobre la mesa no se da entre el enredizo que es su presente y un cuerpo verdaderamente democrtico, sino entre ese enredizo y una agencia intervencionista que pueda servir como instrumento militar del nuevo orden mundial, como sirven ya, en el frente econmico, el Fondo Monetario Internacional y la Organizacin del Comercio Mundial. Eso es lo que los EEUU y el Reino Unido esperan. Mejor, pues, en tales circunstancias, darle un entierro decente a la ONU, y dejar que las "intervenciones humanitarias" encuentren alguna otra estructura institucional para lanzar sus guerras.
La podredumbre de la ONU est en la cabeza. La Conferencia se rene en un momento en que el Secretario General ha sido neutralizado por un escndalo de corrupcin. Cualquier esperanza de que el informe de Paul Volckler despeje las dudas sobre el asunto del petrleo-por-alimentos en Iraq ha sido abandonada. Dos de los investigadores que trabajaban con Volcker han dimitido, acusndolo de encubrimiento, mientras que otros chismorrean que los EEUU usa a Volcker para debilitar a Koi Annan. Incluso despus de la publicacin del informe el pasado 7 de septiembre, los interrogantes siguen abiertos: cmo le result tan fcil al hijo de Annan, Kojo, servirse de la posicin de su padre para sacar beneficio de la venta privada de petrleo iraqu a travs de la ONU, aprovechndose, as, del sufrimiento de los iraques? Y por qu acto su padre con tanta debilidad? La sugerencia de Annan de que se rata de una venganza "una caza de brujas... parte de una agenda ms amplia del partido republicano" puede ser tan verdadera como las acusaciones de corrupcin.

Y qu decir de la organizacin por l encabezada? Todos coinciden en que las reformas son esenciales, pero no hay acuerdo sobre qu clase de reformas habra que llevar a cabo. El grupo de elite que dirige el Consejo de Seguridad es claramente un caso clnico. Habra que abolirlo o ampliarlo? La expectativa de ampliacin ha llevado a una indecorosa carrera competitiva.

Alemania quiere ser un miembro permanente, pero Italia (animada por los EEUU) dice no, llegando incluso a denunciar los sobornos que, a favor de su candidatura, Alemania habra entregado a algunos Estados africanos. Otros dicen que la Unin Europea debera tener un slo representante rotativo en el Consejo de Seguridad. Francia y Gran Bretaa dicen no. Los EEUU quieren que Japn sea un miembro permanente, pero China dice que no, que se tratara simplemente de otro voto para los norteamericanos, porque no se le ha permitido a Japn una poltica exterior independiente desde 1945. La India quiere un silln permanente, pero Paquistn dice: "Nosotros tambin somos una potencia nuclear". Brasil y Sudfrica querran aadirse a la lista. Lo que hace ms pattico todo este asunto es el servilismo de alemanes, brasileos, japoneses e hindes. Estn tan desesperados por estar all, que aceptaran incluso un status subordinado que no les diera derecho de veto. Y as van discurriendo las rebatias y las intrigas, obscureciendo algunas de las cuestiones que realmente estn en juego.

Cules son? Es imposible entender el actual proceso de reforma sin echar un vistazo atrs, al momento fundacional de la organizacin. La Carta y la estructura fueron acordadas cuando estaba terminando la II Guerra Mundial; una excelente descripcin de lo que ocurri puede hallarse en la vivsima narracin histrica de Stephen Schlesinger Act of Creation: the founding of the United Nations, muy recomendable como antdoto para aquellos que todava creen que se trat de un acto de idealismo. Schlesinger, un profesor de la New School University in Nueva York, deja meridianamente claro que la ONU fue una creacin norteamericana y que Roosevelt y Truman dejaron su impronta en prcticamente todos los asuntos. Churchill refunfu, Stalin negoci, pero Truman gan.

La Liga de las Naciones, la desdichada predecesora de la ONU, habra tenido que llamarse la Liga de las Naciones Imperiales, dado que el grueso del mundo de entonces estaba ocupado o controlado por potencias imperiales. El objetivo de los fundadores de la Liga era prevenir que las disputas inter-imperiales sobre las colonias degeneraran en guerras dainas para el comercio imperial. Fall. La Liga fue incapaz de evitar los ataques preventivos de los italianos sobre Albania y Abisinia, o los de los de Hitler sobre Renania, Checoslovaquia y Polonia.

Eso explica por qu la Carta de la ONU rechazaba los ataques preventivos y por qu, en un mundo que iba camino de ser post-imperial, santificaba la soberana nacional. El Artculo 51 dejaba claro que el nico fundamento para la accin ofensiva era la autodefensa. Durante la Guerra Fra, la ONU qued dejada de lado cuando los EEUU invadieron Vietnam y la Unin Sovitia aplast las insurrecciones hngara de 1956 y checoeslovaca de 1968. Tampoco pudo defender los derechos humanos de los ciudadanos de Chile, Brasil, Argentina, Indonesia, Paquistn o Turqua. Cuando los miembros del Consejo de Seguridad desencadenaban guerras de ocupacin, La ONU era impotente.

Los EEUU y la Gran Bretaa no invocaron el derecho a la autodefensa cuando se lanzaron a la guerra contra Iraq en 2003, pero los falsos dosiers, las mentiras y las represalias contra los periodistas que las denunciaron a medida que se desarorllaba la guerra, tenan el propsito de inducir a la gente a creer que el rgimen de Sadam Husein era una amenaza. (Se acuerdan del anuncio de los 45 minutos, la particular contribucin de John Scarlett y Tony Blair al esfuerzo de Guerra?) Una vez ms, cuando comenzaron los combates, la ONU no hizo nada.

Cuando Bagdad fue ocupada, el Consejo de Seguridad acept la situacin y reconoci al rgimen marioneta. Sin embargo, cuando Pol Pot fue derrocado por un clemente vecino (Vietnam), llev 12 aos echar al hombre de Pol Pot en la ONU. El Estado dominante, entonces como ahora, eran los EEUU. Lo que stos desea, suele ocurrir.

En la guerra del "bien contra el mal", segn la presenta George W. Bush, qu papel podra jugar la ONU? Cmo podra el poder de los EEUUU (o, en frase del portavoz de Blair, "la doctrina de la comunidad internacional") hallar legitimacin a partir de un nuevo conjunto de normas cosmopolitas? Deberan reformarse el artculo %1 y la Carta misma, y pasar por alto la soberana nacional en caso de "catstrofes humanitarias" (no aplicables, huelga decirlo, en casos como el de Nueva Orlens, en donde "humanitaristas" uniformados han impuesto ya una poltica de disparar a matar)? Quin decidir dnde tiene que dar la "democracia" su prximo golpe, a fin de hacer ingresar a los Estados recalcitrantes en la zona de prosperidad? Desde luego no la actual Comisin de Derechos Humanos de la ONU, rebosante de disidentes, alguno de los cuales cree que las nuevas medidas tomadas en Gran Bretaa a resultas del pnico provocado por el terrorismo violan el cdigo de la Naciones Unidas sobre la tortura.

Esa Comisin tendr que ser enterrada y substituida por un Consejo de Derechos Humanos, cuya composicin habr de ser determinada s! Por el Consejo de Seguridad! Evidentemente, respaldado por los asesores jurdicos de los EEUU y la Gran Bretaa. Menuda bicoca para la profesin juridical y nos atreveremos a pensarlo? para nuestro Primer Ministro tras su retiro!
No, las nicas reformas de la ONU que tendran sentido pasaran por abolir el Consejo de Seguridad, dando todo el poder especialmente en materia de guerra a la Asamblea General. Deberamos tambin trasladar la sede a Caracas, o a Kuala Lumpur, o a Ciudad del Cabo, puesto que el grueso de la poblacin mundial supuestamente representada por la ONU vive en el Sur. No habr tal. Si no, viraramos hacia la versin corregida de una vieja sugerencia: una estructura regional, con un Consejo de las Amricas, un Consejo de Europa, un Consejo del Este Asitico, etc. Eso no reducira en lo inmediato el poder de los EEUU, pero al menos proporcionara una robusta estructura regional de votaciones, ponderada de acuerdo con la magnitud de la poblacin.

Mas ninguna reforma real de este tipo podra tener lugar, si no es precipitada por alguna verdadera crisis: si no es, pongamos por ejemplo, que muchos Estados importantes del Sur exigieran un cambio fundamental, amenazando en caso contrario con retirarse de la ONU. Podra llegar a darse algo semejante? Recuerden esto: la mayora de los dirigentes que acuden a la Conferencia, llegan a ella no como iguales, sino como suplicantes o clientes. Hay 191 Estados miembros, y los EEUU tienen presencia militar en 121 de ellos. Queremos realmente unas Naciones Unidas de Amrica? No. Mejor para todos, si damos sepultura a la cosa.

Tariq Al es un escritor y activista paquistan afincado en el Reino Unido. Uno de sus ltimos libros en castellano: Bush en Babilonia.
www.sinpermiso.info/
Traduccin para sin permiso de Amaranta Sss


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