Portada :: frica
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-08-2015

Las guerras del agua en frica

Pablo Arconada
Guin Guin Bali


El agua es un bien esencial para la vida. Y cada vez es ms escaso. El continente africano cuenta, como de costumbre, con grandes diferencias. Mientras hay zonas que no sufren la falta de agua, al menos el 65% del territorio africano padece escasez total o parcial de recursos hdricos, con lo que todo ello conlleva. La progresiva contaminacin de las aguas, el aumento poblacional, el calentamiento global y el uso desorbitado de este elemento para la explotacin intensiva de cultivos de exportacin y la ganadera descontrolada est poniendo contra las cuerdas a una parte de la poblacin africana.

Adems, la disminucin del agua dulce provoca toda una serie de consecuencias, como las migraciones forzadas, que puede llevar a conflictos entre pueblos o sectores econmicos e, incluso, pueden provocar enfrentamientos internacionales. Estas denominadas guerras del agua llegaron a preocupar a la ONU que considera que, a lo largo del siglo XXI, veremos un cambio en la lgica blica, pasando de conflictos por el oro negro o territoriales a la lucha por el agua. Lamentablemente, frica se est convirtiendo en la principal vctima de este proceso que acabar por disparar la inestabilidad en el continente.

Entre la guerra y la cooperacin

El Nilo y sus afluentes baan las riberas de once pases africanos y el uso de sus aguas ha llevado a diversos conflictos y acuerdos internacionales a lo largo de su historia. Fue en 1929 cuando, bajo el dominio britnico de casi toda la regin, se formul un acuerdo internacional en virtud del cual Egipto quedaba en una posicin privilegiada para el control de las aguas, adquiriendo la capacidad de vetar obras o desvos ribereos fuera de sus fronteras que pudieran afectar en cualquier caso al caudal del Nilo.

 

Durante dcadas, los diez pases que comparten los recursos hdricos del Nilo (once, desde la particin de Sudn) buscaron nuevos acuerdos para poder ampliar el uso de las aguas, sobre todo, dirigido a la agricultura, la ganadera y la energa. Durante los ltimos aos, hemos asistido a un duro enfrentamiento entre Sudn, Egipto y Etiopa por la gestin hdrica, especialmente, desde el momento en que el gobierno de Addis Abeba anunci la construccin de una presa en el Nilo Azul.

De hecho, la postura de Egipto y Sudn ante la modificacin de los tratados histricos llev a los pases no rabes de la cuenca del Nilo (Uganda, Ruanda, Burundi, Kenia, Tanzania, la Repblica Democrtica del Congo y Etiopa) a firmar un acuerdo, en 2010, para la modificacin de esas normas internacionales a las que ninguno de los pases rabes se adhirieron. Finalmente, Egipto y Sudn aceptaron la nueva situacin y, en 2015, se ha firmado un nuevo acuerdo para el uso de las aguas, lo que permite a Etiopa continuar con su plan energtico en la cuenca del Nilo Azul. Este tratado ha anunciado una nueva etapa de cooperacin entre los diferentes Estados ribereos lo que, por el momento, aleja los fantasmas de la guerra.

Sin embargo, no podemos olvidarnos de otros conflictos como el del lago Malawi en el que, histricamente, se han enfrentado Mozambique, Tanzania y Malawi y que, actualmente, confronta a los dos ltimos Estados. Como consecuencia de la colonizacin, se da la irnica situacin de que Tanzania es un pas costero del lago Malawi pero no puede acceder a sus aguas porque la frontera histrica se encuentra, precisamente, en la costa. El gobierno tanzano exige que la lnea fronteriza se mueva al centro del lago en virtud de las leyes internacionales que establecen que cuando las costas de dos Estados se hallan situadas frente a frente, ninguno de ellos tiene derecho a expandir sus aguas territoriales ms all de la lnea media equidistante a ambas costas.

Pero Lilongwe no est dispuesto a ceder un palmo de agua y, a pesar de que han existido diversos acercamientos en los ltimos aos, lo cierto es que ambos contendientes siguen manteniendo una actitud ms prxima al enfrentamiento que a la cooperacin, lo que sin duda beneficiara a las poblaciones que viven de las aguas del lago.

Pero no todos los conflictos del agua se deben a la escasez. Algunos son producto de la abundancia. Un ejemplo paradigmtico es el enfrentamiento que tuvo lugar entre Zimbabue y Mozambique en el ao 2000, cuando las aguas del ro Zambeze aumentaron de forma exponencial durante la poca de lluvias. El crecimiento del caudal del ro y del lago Kariba llevaron al gobierno de Zimbabue a desembalsar agua en la presa del lago, provocando una catstrofe humanitaria y medioambiental que afect directamente a Mozambique, que se encuentra en el curso bajo del ro.

Ante la situacin, el gobierno de Maputo amenaz con el uso de las armas si el gobierno de Harare no controlaba la gestin de las aguas que poda afectar a los vecinos ro abajo. Aunque finalmente no tuvo lugar un conflicto blico, esta es una muestra ms de lo frgil que pueden ser las relaciones internacionales cuando tienen que ver con el uso y la gestin del agua.

 

Guerras tribales o guerras por el agua?

Sin embargo, los peores conflictos no se han dado, por el momento, a nivel estatal, sino que muchas de las guerras por el agua tienen lugar a un nivel ms regional. Debemos pensar que los primeros afectados por la escasez de agua son los pueblos que dependen de ella para su subsistencia y, en el momento en que esta falta se hace efectiva, se ponen en funcionamiento los mecanismos para obtenerla de alguna forma: la migracin y el enfrentamiento.

Cuando el agua escasea, se pueden producir enfrentamientos entre las comunidades que antes compartan este elemento, sobre todo, entre agricultores y ganaderos; pero tambin los desplazamientos de pueblos enteros a otras regiones con agua pueden producir conflictos entre las comunidades forneas y las comunidades que llevaban ms tiempo en dicho territorio. Estas guerras se han tachado en numerosas ocasiones como guerras tribales o de religin, atribuyendo las causas del enfrentamiento a odios primitivos entre tribus y etnias, siempre dejando de lado que una de las principales causas es la escasez de agua.

De esta manera, tienen lugar acontecimientos terribles como el acaecido en el Delta del Tana entre finales de 2012 y principios de 2013, donde murieron 118 personas y ms de 13.000 tuvieron que desplazarse huyendo de la guerra tribal que estaba teniendo lugar. El origen de la contienda se deba a las disputas entre la tribu pokomo (agricultores) y la etnia orma (pastores seminmadas) por el acceso a la tierra y, sobre todo, por el acceso a los recursos acuferos.

Igualmente, la disminucin del agua en el lago Chad, que podra llegar a desaparecer en solo dos dcadas, est provocando no pocos problemas a los ms de 30 millones de personas que dependen de l. A pesar de la rpida desaparicin del lago, la migracin hacia sus costas no se detiene, lo que aumenta la presin en la zona y producen disputas entre los all establecidos y los recin llegados. Volviendo a tildar estos choques como tribales o tnicos.

En referencia a esta situacin, la fsica india Vandana Shiva expres cmo los medios de comunicacin y los polticos encubren los conflictos del agua y los presentan como si fueran religiosos y tnicos lo que, a su vez, facilita la divisin y las polticas de gobierno. De esta manera, anulando el motivo real de estos conflictos, se pasa por alto la necesidad global de crear una justicia, una democracia y una paz del agua.

El agua, un bien comn

El agua es un bien comn, pero tambin finito y escaso en algunas regiones del mundo. Como ya hemos visto, la falta de agua puede crear tensiones, conflictos, enfrentamientos y, desde luego, puede conducir a la ms terribles de las guerras si no se ponen los medios para evitarlo.

Los pases africanos han evitado, por el momento, el conflicto directo por el agua, aunque no podemos olvidar que muchas de esas disputas siguen abiertas hoy en da y podran evolucionar hacia situaciones mucho ms graves. Si bien, algunos de estos Estados han optado por la cooperacin en lugar del enfrentamiento, lo que a la larga puede ayudar a subsanar los males que produce la falta de agua.

Sin embargo, los gobiernos se han olvidado, una vez ms, de sus ciudadanos, pasando por alto las guerras regionales por el agua y, en ocasiones, utilizndolas para su beneficio. Sin olvidar a las grandes empresas que, haciendo uso del divide y vencers ms inhumano, sacan partido de la confrontacin de estos pueblos.

Al final, la nica solucin posible pasa por la cooperacin y la solidaridad entre las diferentes comunidades. Todos somos conscientes de que el agua es un bien comn, pero corremos el riesgo de que, a la larga, se convierta en un bien de pago por el que debamos entregar el ms alto de los precios: la sangre.

Fuente: http://www.guinguinbali.com/index.php?lang=es&mod=news&task=view_news&cat=2&id=4416



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter