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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-08-2015

Una candidatura unitaria, ms cerca

Alberto Garzn
Pblico


Cuando decimos que en este ciclo electoral nos jugamos las prximas generaciones estamos diciendo, en suma, que en los prximos aos se definirn las instituciones que regularn nuestras vidas para las prximas dcadas. En ese sentido, el bipartidismo y el rgimen tienen ya una hoja de ruta que pivota sobre una futura reforma constitucional.

Sin duda, ingredientes seguros de esa reforma sern la ley electoral (menos proporcional, ms regresiva) y la reforma del modelo de Estado, incluyendo el apuntalamiento de la monarqua. Pero ms grave es que ser una forma de consolidar legalmente un nuevo orden social basado en la precariedad y la crisis permanente. En realidad, una forma de adaptar las instituciones jurdico-polticas a las necesidades de este capitalismo en crisis. Al fin y al cabo, lo que sucede es que nuestros gobernantes decidieron en su momento, y reafirman ahora, mantener nuestra economa con un rol perifrico y dependiente. Y ahora han optado por dar otra vuelta de tuerca, empobrecindonos an ms con la esperanza de que podamos ser ms competitivos frente a economas de trabajo basura. Menos Estado Social y ms ley de la selva, en definitiva.

Eso es lo que nos jugamos, el carcter del cambio. Porque cambio habr, por supuesto. Nuestras instituciones no sern ya por ms tiempo las mismas; se modificarn, habr unas nuevas. La duda es si ese proceso constituyente, que disea nuevas instituciones, estar dirigido por la oligarqua o si por el contrario estar dirigido por el pueblo. La diferencia ser total. Aceptaremos ser un pas de trabajo y vida basura? Aceptaremos la privatizacin de nuestras conquistas? Aceptaremos el socavo total del Derecho del Trabajo y otros Derechos arrancados al poder? O, por el contrario, asistiremos a la reconquista de lo saqueado en los ltimos aos y a la puesta en marcha de procesos de reconstruccin econmica para nuestro pas? Construiremos instituciones democrticas que recuperen la soberana para lo popular y sirvan para reintroducir en esclavitud al poder salvaje de los mercados y otros poderes ajenos a lo democrtico?

La disputa es enorme. Y de ah que hayamos insistido una y otra vez en la Unidad Popular, electoral y no electoral. Las distintas fuerzas polticas que abogamos por un cambio dirigido desde abajo tenemos diferencias entre nosotras. Es normal, sano y democrtico. Ni proponemos exactamente las mismas cosas ni tenemos las mismas tradiciones polticas; a veces incluso ni idioma ni lenguaje coinciden. Pero s compartimos la conviccin de que un orden social ms justo y democrtico es ahora una necesidad para nuestra sociedad, de la misma forma que sabemos que tenemos la obligacin de evitar que la Europa de los mercaderes haga de Espaa un pas de indignidad laboral, social y poltica.

Las prximas elecciones generales no deben verse como una simple oportunidad para sumar ms diputados con los que llevar a cabo tareas institucionales. Sin capacidad de transformacin ningn diputado ser suficiente. Es momento, ms bien, de entender la profundidad de la disputa poltica; de estar a la altura del momento histrico.

De ah que haya que felicitarse de que en determinados territorios se hayan alcanzado ya acuerdos que van por esa lnea. Catalunya es el primero; un lugar donde las fuerzas rupturistas (Podemos, ICV, EUiA, entre otras) caminan juntas y que, tras haber aceptado sus diferencias, tienen claro lo que les une. Es un ejemplo a seguir. Y ojal en el resto de territorios del Estado tambin los procesos de Unidad Popular, conformados mediante procesos participativos, abiertos y desde abajo, se vayan abriendo camino para garantizar que, al final, en todas partes haya una nica candidatura en la que nos sintamos referenciados quienes defendemos una ruptura con el rgimen del 78. Es sumamente importante que en el prximo Congreso quede reflejado de forma amplia el deseo de gran parte de la poblacin de iniciar un proceso constituyente al servicio de la mayora social.

Las palabras de Pablo Iglesias en el da de hoy alimentan esa posibilidad y, a mi juicio, devuelven el optimismo al panorama actual. Si finalmente se consigue que los procesos de unidad popular, en los que participamos las gentes de IU y de otras formaciones a lo largo de todo el Estado, se encuentren con las gentes de Podemos, estaremos ante la posibilidad real de cambio en este pas. Porque llegados a ese caso habremos puesto los intereses de nuestro pas y de las generaciones futuras por encima de las disputas partidistas y los matices que nos separan a unos y otros. Ser entonces cuando podamos hacer causa comn de la defensa de un programa de cambio, ntido y honesto, con el que defender las conquistas que nuestros padres, madres, abuelos y abuelas lograron con sumo esfuerzo.


Fuente original: http://www.caffereggio.net/2015/08/25/una-candidatura-unitaria-mas-cerca-de-alberto-garzon-en-publico/#



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