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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-08-2015

El pretexto del Estado Islmico y las prximas guerras en Libia

Ramzy Baroud
Znet

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Se prepara otra guerra en Libia: las preguntas son cmo? y cundo?. Aunque es poco probable que la perspectiva de otro enfrentamiento militar libere a Libia de su actual convulsin y conflicto poltico, es probable que cambie la naturaleza misma del conflicto en ese rico, pero dividido, pas rabe.

Un importante requisito previo para una guerra es ubicar a un enemigo o, si es necesario, inventar uno. El as llamado Estado Islmico (EI), aunque difcilmente sea un componente importante en la poltica divisiva del pas, es probablemente ese antagonista.

Libia est actualmente dividida, polticamente, entre dos gobiernos, y geogrficamente, entre numerosos ejrcitos, milicias, tribus y mercenarios. Es un Estado dividido por excelencia, aunque una denominacin semejante no hace justicia a la complejidad del caso libio, junto con las causas a la raz de ese fracaso.

Ahora, cuando el EI prcticamente se ha apoderado de la ciudad de Sirte, otrora un baluarte del antiguo lder libio, Muamar Gadafi, y bastin de la tribu al-Qadhadhfa, la escena se est convirtiendo en ms tenebrosa que nunca. El sentido comn nos dice que el advenimiento del grupo oportunista, vido de sangre, es un evento natural si se considera el vaco en la seguridad resultante de disputas polticas y militares. Pero la historia no se detiene ah.

Varios eventos importantes condujeron al actual estancamiento y extremo caos en Libia. Uno fue la intervencin militar de la OTAN, que fue promovida, entonces, como un camino para apoyar a los libios en su levantamiento contra su lder inveterado, Gadafi. La mala interpretacin intencional de la resolucin 1973, result en la Operacin Protector Unificado, que derroc a Gadafi, mat a miles y entreg el pas a manos de numerosas milicias a las que, en esos das, se refirieron colectivamente como los rebeldes.

La urgencia que la OTAN asign a su guerra cuyo objetivo fue, supuestamente, impedir un posible genocidio mantuvo a muchos en los medios noticiosos en una posicin de apoyo o de silencio. Pocos se atrevieron a pronunciarse:

Mientras el mandato de la ONU a la OTAN fue proteger civiles, la alianza, en la prctica, dio la vuelta a esa noble lgica. Poniendo todo su peso detrs de un lado en una guerra civil para derrocar el rgimen de Gadafi, se convirti en la fuerza area para las milicias rebeldes en el terreno, escribi Seumas Milne en The Guardian en mayo de 2012.

Por lo tanto mientras el nmero de vctimas mortales era probablemente entre 1.000 y 2.000 cuando la OTAN intervino en marzo, en octubre fue calculado por el NTC (siglas en ingls del Consejo Nacional de Transicin) en 30.000 incluyendo miles de civiles.

Otro evento importante fueron las elecciones. Los libios votaron en 2014, produciendo una extraa realidad poltica en la cual dos gobiernos afirman que son los legtimos representantes del pueblo libio: uno en Tobruk y Beida, y el otro en Trpoli. Cada gobierno tiene sus propios brazos militares, alianzas tribales y benefactores regionales. Adems, cada uno est ansioso de reivindicar una mayor parte de la gran riqueza petrolera del pas y del acceso a puertos, manejando as su propia economa.

Sin embargo, lo ms que esos gobiernos llegaron a lograr, es un punto muerto poltico y militar, interrumpido por batallas mayores o menores y una masacre ocasional. Es decir, hasta que elEI apareci en la escena.

El repentino advenimiento del EI fue conveniente. Primero, la amenaza del EI apareci como un argumento exagerado de los vecinos rabes de Libia para justificar su propia intervencin militar. Entonces, fue verificado por evidencia en video que muestra a gigantes del EI cortando las gargantas de pobres trabajadores egipcios en alguna playa misteriosa. Entonces, mientras poco suceda en el intertanto, combatientes del EI comenzaron a ocupar ciudades enteras, provocando llamados de dirigentes libios a una intervencin militar.

Pero la toma de Sirte por elEI no puede ser fcilmente explicada de una forma tan casual como un grupo militante que busca irrumpir en un pas polticamente dividido. Esa toma repentina ocurri dentro de un contexto poltico especfico que puede explicar de un modo ms convincente el ascenso del EI.

En mayo, la Brigada 166 de Amanecer de Libia (afiliada a grupos que actualmente controlan Trpoli), se retir de Sirte sin mucha explicacin.

Un misterio sigue rodeando la repentina retirada de la brigada, escribi Kamel Abdallah en al-Ahram Weekly. Los funcionarios an no presentan una explicacin, a pesar del hecho de que esta accin ayud a las fuerzas del EI a lograr un control sin par de la ciudad.

Mientras combatientes salafistas, junto con miembros armados de la tribu al-Qadhadhfa, se movilizaban para detener los progresos del EI (se inform sobre terribles masacres, pero no han sido confirmadas) ambos gobiernos libios todava no han realizado ninguna accin evidente contra elEI. Ni siquiera el insistente entusiasta blico, el anti-islamista general

Khalifa Heftar, y su as llamado Ejrcito Nacional Libio hizo un gran esfuerzo por combatir al EI, que tambin se est expandiendo en otras partes de Libia.

En su lugar, mientras el EI avanza y consolida su control sobre Sirte y otros sitios, el primer ministro Abdullah Al-Thinni, basado en Tobruk, inst a naciones rabes hermanas a ayudar a Libia y realizar ataques areos contra Sirte. Tambin ha instado a pases rabes a presionar a la ONU para que termine su embargo de armas contra Libia, que ya est saturada de armas que con frecuencia son entregadas ilegalmente por varias fuentes rabes regionales.

El gobierno en Trpoli tambin pide accin contra el EI, pero ambos gobiernos, que no lograron una hoja de ruta para la unidad, siguen negndose a trabajar juntos.

El llamado a la intervencin rabe en el lo del estado de la seguridad de Libia es polticamente motivado, por supuesto, porque Al-Thinni espera que los ataques areos puedan empoderar sus fuerzas para ampliar su control sobre el pas, fuera de fortalecer la posicin poltica de su gobierno en cualquier futuro acuerdo mediado por la ONU.

Pero otra guerra est siendo preparada en otro sitio, esta vez involucrando a los sospechosos habituales de la OTAN. La confabulacin occidental, sin embargo, es mucho ms complicada que los objetivos polticos de Al-Thinni. The London Times inform el 1 de agosto que cientos de soldados britnicos estn siendo preparados para ir a Libia como parte de una nueva gran misin internacional, que tambin incluir personal militar de Italia, Francia, Alemania y EE.UU. en una operacin que parece estar preparada para ser activada una vez que las facciones rivales dentro de Libia se pongan de acuerdo para formar un solo gobierno de unidad nacional.

Los participantes en la operacin que, segn una fuente del gobierno del Reino Unido, podra ser actualizada hacia fines de agosto, son pases con intereses econmicos creados y son las mismas partes que estuvieron tras la guerra en Libia en 2011.

Comentando sobre el informe, Jean Shaoul escribi: se espera que Italia, la antigua potencia colonial en Libia, suministre el mayor contingente de tropas terrestres. Francia tiene vnculos coloniales y comerciales con los vecinos de Libia, Tnez, Mali y Argelia. Espaa conserva puestos avanzados en el norte de Marruecos y la otra gran potencia involucrada, Alemania, est tratando de nuevo de lograr acceso a los recursos y mercados de frica.

Est quedando ms claro que Libia, otrora una nacin soberana y relativamente rica, se est convirtiendo en un simple terreno de juego para una masiva maniobra geopoltica y grandes intereses econmicos y ambiciones. Lamentablemente, los propios libios son los posibilitadores tras la divisin de su propio pas, mientras potencias rabes y occidentales intrigan para obtener una mayor parte de la riqueza econmica y el valor estratgico de Libia.

Se informa sobre la toma de Sirte por el EI como si fuera un hito que, de nuevo, genera un frenes blico similar al que precedi la intervencin militar de la OTAN en 2011. Sin que importe si los rabes bombardean Libia, o potencias occidentales lo hagan, es probable que la crisis en ese pas aumente, si no empeora, como lo ha mostrado ampliamente la historia.

El doctor Ramzy Baroud lleva ms de veinte aos escribiendo sobre Oriente Medio. Es doctor en Historia de los Pueblos por la Universidad de Exeter. Editor-jefe de Middle East Eye, columnista de anlisis internacional, consultor de los medios, autor y fundador de PalestineChronicle.com. Su ltimo libro es My Father Was a Freedom Fighter: Gazas Untold Story (Pluto Press, Londres). Su pgina web: ramzybaroud.net

Fuente: https://zcomm.org/znetarticle/islamic-state-pretence-and-the-upcoming-wars-in-libya/



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